
Se ha reportado que el estrés influye en las funciones ejecutivas, aunque la evidencia disponible es inconsistente. El presente estudio examinó la relación entre el estrés percibido y las funciones ejecutivas en estudiantes universitarios y exploró si dicha relación variaba en un contexto evaluativo simulado. En el estudio participaron 72 estudiantes universitarios que completaron el Cuestionario de Estrés Percibido (PSQ) y fueron asignados aleatoriamente a una condición evaluativa con observación mediante cámara web o a una condición de control. Las funciones ejecutivas se evaluaron mediante pruebas de inhibición (Stroop Test), memoria de trabajo (Digit Span) y fluidez verbal (COWAT). También se registró la frecuencia cardíaca durante la sesión experimental. El estrés percibido se asoció positivamente con el rendimiento en la fluidez verbal. No se encontraron diferencias significativas en las funciones ejecutivas entre las condiciones experimentales. Sin embargo, los análisis de regresión mostraron una interacción significativa entre el estrés percibido y la condición evaluativa: los participantes con mayor estrés percibido obtuvieron mejores puntuaciones en fluidez verbal bajo la condición evaluativa. No se observaron diferencias en la frecuencia cardíaca entre las condiciones. El estrés percibido podría favorecer el rendimiento en tareas ejecutivas complejas de fluidez verbal y esta relación parece depender del contexto. Estos hallazgos destacan la importancia de los procesos de valoración cognitiva para comprender los efectos del estrés sobre las funciones ejecutivas. Se requieren estudios con muestras más amplias y una evaluación multimodal del estrés para esclarecer estas relaciones.
Para explicar la complejidad de la sexualidad humana se han usado marcos conceptuales como el modelo de los cuatro holones, que permite integrar y evaluar sus múltiples dimensiones al descomponerla en cuatro sistemas complejos interdependientes: 1) Reproductividad, 2) Género, 3) Vinculación afectiva y 4) Erotismo. En esta revisión utilizamos este modelo, aplicado al comportamiento sexual de animales, como referencia para explorar la interacción dinámica entre mecanismos neurobiológicos heredables y el efecto del ambiente sobre la organización del cerebro sexual. Discutimos la neurobiología de cada holón desde una propuesta del sustrato neural dual: con circuitos subcorticales filogenéticamente conservados que median respuestas sexuales innatas e incondicionadas, y redes corticales prefrontal-límbicas que permiten la regulación cognitiva, la integración contextual y la construcción de narrativas identitarias. Los datos discutidos sustentan que la sexualidad constituye un constructo bio-psico-social donde lo heredable establece predisposiciones, pero lo ambiental (i.e. fármacos o aprendizaje) determina su expresión final. La integración de perspectivas neurobiológicas y psicosociales resulta esencial para comprender la complejidad de la conducta sexual humana, superando dicotomías simplistas entre naturaleza y crianza.
Conceptual frameworks such as the four holons model have been used to explain the complexity of human sexuality, enabling the integration and evaluation of its multiple dimensions by decomposing it into four interdependent complex systems: 1) Reproductivity, 2) Gender, 3) Affective Bonding, and 4) Erotism. In this review, we apply this model to animal sexual behavior as a reference to explore the dynamic interaction between heritable neurobiological mechanisms and the effect of the environment on the organization of the sexual brain. We discuss the neurobiology of each holon from a proposed dual neural substrate perspective: phylogenetically conserved subcortical circuits that mediate innate and unconditioned sexual responses, and prefrontal-limbic cortical networks that enable cognitive regulation, contextual integration, and the construction of identity narratives. The discussed evidence supports that sexuality constitutes a bio-psycho-social construct where heritable factors establish predispositions, but environmental factors (e.g., drugs or learning) determine its final expression. Integrating neurobiological and psychosocial perspectives is essential to understanding the complexity of human sexual behavior, moving beyond simplistic nature versus nurture dichotomies.
El Trastorno del Espectro Autista (TEA) es un conjunto de condiciones del neurodesarrollo cuya etiología involucra diversas interacciones entre factores genéticos y ambientales. Entre estos últimos, la infección materna durante el embarazo se conoce como detonante de la Activación Inmune Materna (AIM), un proceso que puede alterar el neurodesarrollo fetal mediante la liberación de citocinas proinflamatorias. En este contexto, Candida albicans, un hongo comensal del tracto gastrointestinal y genitourinario, se ha propuesto como un potencial inductor de la AIM durante la gestación, cuando los cambios hormonales y la inmunomodulación materna favorecen su proliferación. El presente estudio evaluó los niveles séricos de la inmunoglobulina G (IgG) anti-C. albicans en tres grupos: madres de niños con TEA, madres de niños con desarrollo neurotípico y mujeres sin hijos. Los resultados mostraron niveles bajos de IgG en el grupo de madres de niños neurotípicos, mientras que las madres de niños con TEA presentaron valores comparables a los de las mujeres nulíparas. Estos hallazgos sugieren que una menor reactividad antifúngica durante la gestación podría reflejar una adaptación inmunológica protectora. Por el contrario, la ausencia de dicha modulación indicaría la persistencia de la reactividad inflamatoria asociada al riesgo de TEA. Así, este trabajo propone que el riesgo de autismo no se relaciona con una hiperinmunidad materna, sino con una disfunción de la tolerancia inmunológica gestacional. La respuesta inmune frente a C. albicans se propone así como un biomarcador potencial de la regulación materno-fetal y del riesgo en el neurodesarrollo.
Biological rhythms are a fundamental part of the life of organisms and are closely related to geological movements and periodic environmental changes, such as temperature, humidity, and light. These biological rhythms have developed over time as an evolutionary response to environmental pressures, leading to the formation of genetic circuits that control biological time and regulate the physiology and behavior of living beings. The perception of light is a key factor in the development of biological rhythmssince it provides an external signal to adjust the internal biological clocks of organisms. Photolyases and photo perception mechanisms de-veloped in living beings throughout evolution have allowed adaptation to these signals and the formation of the circadian system, which is responsible for regulating daily and annual biolog-ical rhythms. In all living beings, there is a circadian system; in mammals, it is in the suprachi-asmatic nucleus. The genetic circuit of the internal clock of organisms must bewell established at all levels of the organism, since it is essential to regulate the fundamental behaviors of these, such as feeding, reproduction, or migratory processes. The biological rhythms also play an im-portant role in adapting organisms to different geographical areas and seasonal changes. This review addresses the evolution of biological rhythms, whose functionality plays an important role in the adaptability and success of species in response to the changing external patterns of our planet.