
Introducción y objetivos La formación especializada en cardiología en España se articula mediante un Programa Oficial de la Especialidad (POE) común desde 2007, aunque su implementación práctica varía significativamente entre centros. A pesar de su importancia para la equidad formativa, no existen evaluaciones nacionales sistemáticas que cuantifiquen el grado real de heterogeneidad en los itinerarios formativos. Métodos Estudio observacional, descriptivo y transversal, mediante una encuesta nacional dirigida a los tutores de las unidades docentes acreditadas en cardiología (65% de cobertura). Se recogió la información estructurada sobre la organización de rotaciones y guardias, y las características del itinerario formativo. Se calcularon los coeficientes de variabilidad para evaluar la heterogeneidad estructural entre los centros. Resultados Las rotaciones troncales (medicina interna, nefrología, endocrinología, neumología) son universales (100%), aunque con duraciones variables (2-6meses). Las rotaciones cardiológicas nucleares (planta, ecocardiografía, consulta externa) se distribuyen ampliamente (>95%), mientras que las especializadas (congénitas, nuclear, pediátrica) están disponibles solo en el 28-46% de los centros. Los coeficientes de variabilidad de las distintas rotaciones oscilan entre el 33-150%. Las guardias de urgencias se inician precozmente (R1: 69,6%), pero las de la unidad coronaria muestran una heterogeneidad notable (R2: 46,4%; R3: 39,3%; R4: 14,3%). Conclusiones A pesar de un marco formativo común, existe una variabilidad sustancial en la organización real del itinerario de cardiología entre los hospitales españoles, con implicaciones para la equidad formativa. Recomendamos la actualización urgente del POE, incorporando competencias contemporáneas; la definición de estándares mínimos explícitos y obligatorios por año de residencia, y la transición hacia una evaluación basada en competencias. Solo mediante estos cambios se garantizará la formación homogénea de calidad independientemente del hospital de formación.
Introduction and objectives Depression is highly prevalent in patients with heart failure (HF) and is a major determinant of poorer health-related quality of life (HRQoL). Evidence on its impact during hospitalization, a period of heightened clinical and emotional vulnerability, is limited. The objective was to determine the association between in-hospital depressive symptoms, measured by the Zung Self-Rating Depression Scale, and HRQoL, assessed using the Minnesota Living with Heart Failure Questionnaire (MLHFQ), in patients hospitalized for acute decompensated HF. Methods We conducted a cross-sectional analysis of 4673 adults hospitalized for HF in a referral center, between June 1, 2022, and August 30, 2025. Depressive symptoms and HRQoL were assessed using validated scales. Sociodemographic, clinical, and laboratory variables were collected. Multivariable linear regression evaluated the independent association of depressive symptoms with MLHFQ scores, adjusting for relevant covariates. Logistic regression explored predictors of depressive symptoms. Results Patients with depressive symptoms had worse HRQoL (MLHFQ 43 [IQR 32–53] vs 33 [IQR 21–44]; P<.001). Each 1-point increase in Zung score increased MLHFQ by 5.86 points (95%CI, 1.70–10.01; P=.006). NYHA class, longer stay, and lower ejection fraction were also associated with poorer HRQoL. Higher MLHFQ (OR, 1.03; P<.001), creatinine (OR, 1.14; P=.004), and no partner (OR, 1.53; P=.041) increased odds of depression, while dyslipidemia decreased odds (OR, 0.37; P=.018). Conclusions Depressive symptoms are independently associated with poorer quality of life in hospitalized HF patients. Systematic detection and integrated psychosocial management should complement biomedical care to enhance patient-centered outcomes.