
El artículo aborda cómo una perspectiva crítica sobre el racismo y el sexismo puede enriquecer la enseñanza de la evolución humana en la formación docente. Sostiene que el racismo, entendido como una discriminación basada en características físicas asociadas erróneamente a capacidades intelectuales o biológicas, y el sexismo, que subordina históricamente al sexo femenino, son problemas sociales que requieren ser cuestionados y comprendidos en profundidad. La escuela, especialmente a través de la formación docente, tiene un rol clave para generar ambientes inclusivos y reflexivos que permitan desnaturalizar estereotipos. El estudio se basó en encuestas y actividades áulicas realizadas con las y los estudiantes del Profesorado Universitario en Biología de la Universidad Nacional de Misiones (Argentina), quienes reconocieron la persistencia del racismo y el sexismo en la sociedad actual y propusieron estrategias didácticas para abordarlos, como debates, análisis históricos, juegos de roles y el uso de evidencia genética. El trabajo concluye que fortalecer la formación en estos temas contribuye a promover una mirada crítica, científica y empática frente a la diversidad humana y la igualdad de género.
At present, genetic ancestry tests pose new challenges for scientific literacy. In this context, secondary school plays a central role in teaching genetic models that enable students to critically interpret this type of information. This study analyzes the metacognitive reflections made by secondary school students in Argentina during a teaching sequence aimed at learning the genetic ancestry model. Based on a qualitative analysis, three types of metacognitive reflections are identified: those focused on students’ own ancestry, those that confront common-sense ideas with scientific explanations, and those that problematize the inheritance of ancestry over time. The results suggest that metacognition fulfills diverse functions in learning the model.
Este artículo presenta resultados de una Investigación Basada en Diseño llevada a cabo en 2025 en clases de Biología de segundo año de una institución secundaria estatal de la provincia de Córdoba, Argentina. Bajo los lineamientos de la IBD se desarrolló e implementó un juego con el objetivo de favorecer el aprendizaje de la biodiversidad, promover emociones positivas y desplegar competencias socioemocionales en los 17 estudiantes. Los resultados se organizan en dos ejes: en primer lugar, respecto a las competencias emocionales se destacan el comportamiento proactivo, el compromiso, la responsabilidad social, la cooperación y la empatía; en segundo lugar, se identifican emociones de activación positiva como la alegría, la esperanza y el orgullo. Las consideraciones finales señalan la necesidad de abordar la enseñanza de la biodiversidad integrando su dimensión emocional.
Se investigó el conocimiento pedagógico del contenido (CPC) de seis docentes sobre la gametogénesis en escuelas secundarias de La Plata, analizando su estructura, manifestaciones e ideas centrales. Se utilizó un enfoque cualitativo multimetodológico que incluyó como principales instrumentos el cuestionario sobre la representación del contenido (ReCo) y el inventario del profesor. Los resultados evidenciaron un enfoque tradicional de enseñanza centrado en la relación entre gametogénesis y reproducción sexual y un CPC autoinformado parcialmente desarrollado. Los filtros y amplificadores identificados actúan de forma idiosincrática que resulta en los perfiles CPC individuales. Esta investigación aporta datos extensos de un pequeño grupo de docentes para caracterizar su CPC sobre un tema que no ha sido objeto de investigación en trabajos anteriores y resalta la importancia de explorar y profundizar en esta área para mejorar la calidad de la educación en biología.
Neste artigo, avaliamos o conhecimento de estudantes do ensino médio sobre vertebrados terrestres, grupos taxonômicos mais citados e fatores que influenciam esse conhecimento. Para isso, aplicamos questionários e listas livres a 143 estudantes de duas escolas públicas em Teresina, Piauí, Brasil. Os estudantes citaram 99 espécies de vertebrados, sendo 55 nativas e 44 exóticas, com maior destaque para mamíferos e aves. Não houve diferença significativa entre gêneros no conhecimento sobre vertebrados, embora as alunas citassem mais espécies nativas. A aversão a esses animais esteve ligada a menor conhecimento geral, e visitas a ambientes naturais não influenciaram os resultados. Os achados destacam a necessidade de estratégias educativas que integrem afetividade, cultura e contato com a natureza no ensino da fauna nativa.