
La diabetes tipo1 (DT1) puede identificarse en fases preclínicas mediante la detección de autoanticuerpos frente a antígenos de la célula beta y clasificarse antes del debut clínico. Este nuevo escenario plantea la necesidad de modelos asistenciales estructurados que permitan la identificación, estadificación y seguimiento coordinado de las personas con autoinmunidad positiva. El presente documento describe un Proceso Asistencial Integrado (PAI), desarrollado a partir de la evidencia científica disponible y del consenso nacional SED-SEEN-SEEP sobre cribado y seguimiento de la DT1 preclínica. El modelo se organiza en tres subprocesos nucleares (identificación de población diana, detección y confirmación de autoanticuerpos y seguimiento clínico con estadificación) y un subproceso transversal de soporte basado en sistemas de información y evaluación mediante indicadores. Este PAI proporciona un marco estructurado, evaluable y escalable para la implementación homogénea del cribado y seguimiento de la DT1 en estadios preclínicos.
Objetivos Evaluar la prevalencia de alteraciones de conducta alimentaria (ACA), analizar diferencias entre niveles de ACA según factores sociodemográficos, biomédicos y psicológicos, e identificar variables asociadas a las ACA en adolescentes con diabetes tipo1 (DT1). Participantes y métodos Estudio observacional en adolescentes (12-18años) con DT1. La prevalencia de ACA se evaluó mediante las escalas EPAD-R, específica para personas con diabetes, y EAT-26, para población general. Se recogieron variables biomédicas (peso, talla, desarrollo puberal, hemoglobina glicada [HbA1c]) y sociodemográficas (edad, sexo, nivel socioeconómico [NSE]). Las evaluaciones psicológicas fueron: Inventario de Depresión de Beck (BDI), Inventario de Ansiedad Estado-Rasgo (STAI) y Test de Siluetas para Adolescentes (TSA). Se realizaron análisis bivariados y regresión lineal múltiple para estudiar factores asociados y potencialmente predictivos de ACA. Resultados Participaron 101 adolescentes (14,5±1,9 años). La EPAD-R identificó mayor prevalencia de ACA (24%) que la EAT-26 (10%). Se asociaron a ACA mayor edad (p=0,018), NSE bajo (p=0,001), mayor HbA1c (p=0,018), depresión (p=0,005), ansiedad rasgo (p=0,008) e insatisfacción corporal (p<0,001). Se identificaron como factores independientemente asociados a las ACA depresión (p<0,001), HbA1c ≥7% (p<0,001), mayor edad (p=0,01), ansiedad rasgo (p=0,04) y mayor categoría ponderal (p=0,02). Conclusiones La EPAD-R detecta más casos que la EAT-26, por lo que se recomienda su uso en la práctica clínica. Las ACA se asocian a peor control glucémico y mayor malestar emocional, siendo la depresión la variable más fuertemente asociada.
Introducción La sarcopenia y la desnutrición son condiciones frecuentes entre los pacientes hospitalizados, y particularmente en los adultos mayores con enfermedades crónicas. Sin embargo, tanto la sarcopenia como la desnutrición en muchas ocasiones no son diagnosticadas, tratadas ni codificadas. Objetivo Evaluar la factibilidad de la implementación de un programa de cribado nutricional y muscular en los pacientes con enfermedades crónicas en sus servicios. Métodos Colaboraron 27 centros hospitalarios de distintas regiones de España, contando con la participación de 193 profesionales de la salud. Se recogió información sobre la práctica actual en cuanto al cribado, valoración y codificación de la desnutrición y la sarcopenia en sus respectivos servicios. Los participantes fueron formados previa a la puesta en marcha del programa. Como variable principal del estudio se recogió la percepción del impacto del programa en la práctica clínica diaria, evaluada mediante una encuesta de valoración al finalizar el programa de cribado y el Net Promoter Score (NPS). Resultados Un porcentaje muy elevado de participantes, superior al 90%, consideran importante el cribado, pero en realidad criban a menos de la mitad de sus pacientes. Solo se valoró el estado de la masa muscular en un 30% de los casos en comparación con el 50% del cribado nutricional. Existe un bajo nivel de conocimiento (56%) del procedimiento de codificación de las enfermedades de acuerdo con CIE-10. Entre las principales barreras para implementar el programa están la falta de conocimiento o instrumental (44%) y la falta de personal de apoyo (34%). La satisfacción de los participantes fue buena y el programa presentó un NPS de 66,45% lo que se considera excelente. Conclusiones La mayoría de los participantes coincidió en que la iniciativa contribuyó a poner en valor la importancia del estado nutricional y muscular. A pesar de las barreras con la implementación del programa la factibilidad valorada por el NPS fue muy buena. La relevancia de la detección temprana de la desnutrición y de la sarcopenia es notable y la implementación de un programa integral de cribado podría repercutir positivamente en la práctica clínica y en la asignación de recursos en el ámbito hospitalario y ambulatorio.