
La enfermedad de Parkinson es la segunda causa de discapacidad motora en adultos después de los accidentes cerebrovasculares y la segunda causa de enfermedad neurodegenerativa después de la enfermedad de Alzheimer. La enfermedad de Parkinson es una afección a la que se enfrentan con frecuencia los kinesiterapeutas, sea cual sea su modo de actividad. Los pacientes pueden beneficiarse con la kinesiterapia en cualquier fase de su tratamiento, ya sea en el hospital, en cuidados médicos y de rehabilitación, en consultas privadas, en casa o en otro centro asistencial. Complejos, crónicos y progresivos, a los profesionales de la rehabilitación puede resultarles difícil comprender plenamente los problemas de los pacientes y optimizar su atención. El objetivo de este artículo es permitir a los kinesiterapeutas y otros especialistas en rehabilitación revisar o ampliar sus conocimientos sobre la patogénesis, la sintomatología y los factores médicos y farmacológicos, así como ofrecer una visión general y en profundidad del proceso de evaluación y rehabilitación de los pacientes con enfermedad de Parkinson. También se abordan el razonamiento clínico y el proceso de elaboración de objetivos, ya que son inseparables de la aplicación de una asistencia optimizada. Por último, también se desarrollan ejemplos concretos de distintas situaciones habituales para establecer el mejor vínculo posible con la práctica clínica.
La cervicalgia, una de las principales causas de discapacidad y consultas de fisioterapia, requiere un enfoque biopsicosocial. Este artículo explora dos marcos complementarios para evaluar y tratar mejor esta afección: el Modelo de Gestión del Vector del Dolor y la Discapacidad (MGVDI) y las recomendaciones de la Asociación Estadounidense de Terapia Física (APTA) para el dolor cervical. El MGVDI identifica los múltiples factores implicados en el dolor y la discapacidad, como los tipos de dolor (nociceptivo, nociplástico, neuropático), las comorbilidades, los aspectos cognitivos y emocionales, así como los factores ambientales y los determinantes de la salud. Este enfoque proporciona una visión global de las necesidades del paciente, lo que permite aplicar intervenciones individualizadas. Las directrices de práctica clínica de la APTA proponen cuatro categorías diagnósticas basadas en deficiencias físicas: déficits de movilidad, déficits de control motor, dolor irradiado de las extremidades superiores y cefaleas cervicogénicas. Cada categoría tiene en cuenta factores principalmente biológicos y orienta al clínico hacia intervenciones físicas específicas. Un tratamiento eficaz combina factores biológicos, cognitivo-afectivos y ambientales. Además del diagnóstico, el pronóstico desempeña un papel clave en la gestión clínica. La educación en neurociencias del dolor y el uso de estrategias cognitivo-conductuales también tienen un papel clave para reducir el miedo al movimiento o las creencias erróneas. Además, factores externos como las condiciones de trabajo, el estilo de vida y los determinantes sociales influyen en el desarrollo del dolor cervical. Un enfoque interdisciplinario y unas intervenciones adecuadas, incluida la prescripción social, optimizan los resultados clínicos y mejoran la adherencia al tratamiento. En resumen, al integrar las recomendaciones del MGVDI y de la APTA, los clínicos disponen de un enfoque holístico y personalizado para mejorar el dolor, la capacidad funcional y la calidad de vida de los pacientes con cervicalgia.
Proteger la integridad física del jugador, tanto a corto como a largo plazo, sigue siendo el principal reto. El principal objetivo de la atención del kinesiterapeuta en el terreno de juego es decidir si el jugador debe continuar o no. La decisión de salir del campo puede no ser bien recibida por el deportista. El diálogo forma parte de la aceptación de la decisión, y debe producirse con calma y en armonía con el resto del personal médico y deportivo. Una decisión equivocada puede provocar la pérdida de confianza y credibilidad del personal médico. La evaluación se realiza mediante un diagnóstico rápido durante una interrupción del juego (si está permitido) o durante el transcurso del partido. La noción de urgencia es importante y puede desglosarse en dos puntos: urgencia en relación con la gravedad de la lesión y urgencia en relación con la reanudación del partido. Al igual que el kinesiterapeuta, el árbitro debe decidir si se reanuda o no el juego. Numerosos factores, como el nivel de la competición, lo que está en juego y la cobertura mediática (partidos televisados o no), influyen en los jugadores implicados y pueden afectar a la precisión del diagnóstico.
La llegada de nuevas terapias en el manejo de la fibrosis quística por parte de un kinesiterapeuta o un equipo de kinesiterapeutas, en colaboración con el Centro de Referencia y Competencia en Fibrosis Quística, permite ofrecer a los pacientes con fibrosis quística una atención personalizada desde el momento del diagnóstico. La educación terapéutica, la anticipación y la prevención de las múltiples repercusiones de esta enfermedad multisistémica ocupan un lugar prioritario en este seguimiento. El objetivo de este artículo es permitir a los kinesiterapeutas ampliar su arsenal terapéutico para adaptar eficazmente su tratamiento a la evolución de la enfermedad. En los niños asintomáticos, las particularidades anatomofisiológicas requieren una kinesiterapia específica. En los pacientes adultos, la frecuencia de las exacerbaciones y el riesgo de desacondicionamiento muscular obligan a intensificar la kinesiterapia, a mantener la actividad física y el deporte y a considerar la rehabilitación respiratoria. La educación en terapias de inhalación, la lucha contra las restricciones de la movilidad osteoarticular y el fomento de la práctica deportiva forman parte de las competencias del kinesiterapeuta. Un estilo de vida sano, la conservación de la imagen corporal, la independencia y el bienestar contribuyen a la calidad de vida del paciente. Para que el paciente pueda llevar a cabo su proyecto de vida, el profesional debe ofrecerle más bien una kinesiterapia óptima que máxima.
El tratamiento físico sintomático, incluido el drenaje manual, pretende reducir la inflamación crónica, el riesgo de infección cutánea, el volumen del linfedema y el flujo linfático. Cualquiera que sea la etiología primaria o secundaria, la acción del drenaje manual varía, sobre todo, en función del mecanismo desencadenante: un retraso de la reabsorción seguido de una reducción de la permeabilidad inicial del sistema linfático. Esto se debe bien a una deficiencia del sistema de captación o de recogida, bien a la coalescencia de sustancias de elevado peso molecular en el filtro linfático inicial, bien a una ralentización dinámica (estasis) de los intercambios, bien a una presión intralinfática superior a la presión del espacio intersticial. La función principal del drenaje manual es la reofluidificación de un edema tixotrópico y no activar el transporte de la linfa. Su prescripción se basa en la lesión del árbol linfático y en el volumen, la consistencia, la localización, la extensión, la reversibilidad o la resistencia del edema. Aparte de la medición de la distensibilidad del edema, la falta de evaluación cuantitativa de la mecánica de los fluidos aún no respalda la utilidad del drenaje manual como complemento para perfeccionar la descongestión del linfedema reversible o como elemento preparatorio y relajante del linfedema irreversible. Su grado de implicación depende de si el tratamiento físico sintomático se encuentra en fase prodrómica, descongestiva, de consolidación, de mantenimiento o de corrección. El curso de acción debe llevar al paciente a evaluar mejor su potencial, remediar cualquier deficiencia y mejorar su rendimiento. Debe descubrir que la actividad física, preferiblemente lúdica, da mejores resultados, al tiempo que desarrolla los contactos sociales.
La artrosis es una enfermedad articular degenerativa, caracterizada por el deterioro del cartílago, que provoca dolor y limitación de la movilidad. Afecta principalmente a las articulaciones que soportan peso, como la rodilla y la cadera. Los principales factores de riesgo son la edad, el sexo, la predisposición genética, la obesidad y el uso repetido de las articulaciones. El control de la artrosis se basa en un enfoque multidisciplinario, con la kinesiterapia como tratamiento no farmacológico clave. El ejercicio, ya sea de fortalecimiento muscular, aeróbico o acuático, es muy recomendable para aliviar los síntomas y mejorar la función articular. Estos ejercicios reducen el dolor y favorecen la independencia física, y los ejercicios acuáticos tienen beneficios a corto plazo. La pérdida de peso y los cambios en el estilo de vida son fundamentales, ya que la obesidad agrava el estado de las articulaciones. La educación y las intervenciones personalizadas son cruciales para garantizar la adherencia al tratamiento a largo plazo. Sin embargo, algunas terapias, como la aplicación de frío, el vendaje neuromuscular con cinta kinesiológica y las ondas de choque, no se recomiendan debido a la escasez de pruebas. Aunque los beneficios de la kinesiterapia son modestos, sigue siendo un pilar del tratamiento de la artrosis, con una atención personalizada que tiene en cuenta las preferencias del paciente y sus condiciones de vida.
L’artrosi è una malattia articolare degenerativa caratterizzata dal deterioramento della cartilagine, che causa dolore e limitazione della mobilità. Colpisce principalmente le articolazioni sotto carico, come il ginocchio e l’anca. I principali fattori di rischio includono l’età, il sesso, la predisposizione genetica, l’obesità e l’uso ripetuto delle articolazioni. La gestione dell’artrosi si basa su un approccio multidisciplinare, con la kinesiterapia come trattamento non farmacologico chiave. L’esercizio fisico, che sia di rinforzo muscolare, aerobico o acquatico, è altamente raccomandato per alleviare i sintomi e migliorare la funzione articolare. Questi esercizi riducono il dolore e favoriscono l’autonomia fisica, con gli esercizi in acqua che hanno benefici a breve termine. La perdita di peso e i cambiamenti nello stile di vita sono essenziali, perché l’obesità peggiora lo stato articolare. L’educazione e gli interventi personalizzati sono fondamentali per assicurare l’aderenza a lungo termine al trattamento. Tuttavia, alcune terapie, come l’applicazione di freddo, il Kinesio Taping® e le onde d’urto, non sono raccomandate, a causa delle prove limitate. Benché i benefici della kinesiterapia siano modesti, essa resta un pilastro della gestione dell’artrosi, con cure personalizzate che tengono conto delle preferenze e delle condizioni di vita del paziente.
La técnica de fibrólisis diacutánea (FD) es un procedimiento instrumental de fisioterapia en el que se utilizan unos ganchos para liberar, disminuir o romper adherencias. En este artículo se expone la evolución histórica de la docencia de la técnica y de la comprensión de sus efectos clínicos y fisiológicos, basándose en los conocimientos actuales sobre la tixotropía muscular y el sistema miofascial. La descripción clásica de las fases y de las modalidades de la técnica muestra que estos instrumentos permiten estirar y movilizar de forma selectiva las diferentes capas de tejidos blandos musculoesqueléticos. Basándose en los conocimientos actuales del comportamiento biomecánico del sistema miofascial, en este artículo se explica que se trata de una técnica de precisión cuya fuerza durante la manipulación debe adaptarse a la localización, la calidad de los tejidos de los pacientes, la rigidez tisular y al objetivo clínico que se debe alcanzar. El análisis de los estudios clínicos recientes muestra que la FD es eficaz para mejorar los síntomas clínicos del conflicto subacromial, del hombro doloroso, de los trastornos temporomandibulares, de las cefaleas tensionales, del síndrome del túnel carpiano leve a moderado, de la epicondilalgia lateral crónica y del síndrome femororrotuliano. La mayoría de estos estudios combinan el tratamiento de FD con los tratamientos habituales. Para finalizar, se abordan los efectos fisiológicos observados en la literatura. Estos resultados se refieren a las modificaciones sobre el comportamiento neurobiomecánico de las estructuras tratadas con FD, sobre la arquitectura muscular, sobre las propiedades contráctiles y sobre la modulación de la información propioceptiva. Basándose en estos efectos, en la conclusión se propone un razonamiento clínico para la aplicación de esta técnica.
La lumbalgia es una de las principales causas de discapacidad en el mundo, lo que supone una reducción de la calidad de vida y una carga económica considerables. Alrededor del 90% de las personas con dolor lumbar tienen una lumbalgia común o inespecífica. En los demás casos, los datos de la anamnesis y la evaluación clínica pueden establecer un nivel de sospecha de una lumbalgia específica, que por lo general requiere un manejo más dirigido o incluso urgente. Una vez descartadas las afecciones graves, la evaluación debe formar parte de un enfoque moderno y multidimensional, que incorpore factores biológicos, psicológicos y sociales. Debe centrarse en las necesidades y limitaciones funcionales del paciente, incluida la identificación del mecanismo de dolor dominante y los factores de riesgo de cronicidad. Se presta especial atención a explorar las creencias del paciente sobre su dolor durante la anamnesis, ya que éstas tienen una gran influencia en el resultado del tratamiento. Cuestionarios como el Start Back Tool y el Örebro son útiles para identificar factores de riesgo de cronificación. La exploración física debe evaluar prioritariamente los patrones funcionales, así como la reproducción y modificación de los síntomas. Los cuestionarios PROM (Patient-Reported Outcome Measures) completan los datos recogidos durante la anamnesis y la exploración física, y permiten analizar la evolución del paciente. Se recomiendan en particular tres dimensiones de PROM: incapacidad funcional, intensidad del dolor y calidad de vida. Por último, en un enfoque centrado en el paciente, los resultados de la evaluación y las hipótesis se comparten con éste, y el tratamiento se planifica en colaboración.
Las ortesis a medida de la mano, diseñadas con ayuda de patrones, son una herramienta terapéutica esencial que requiere una realización precisa para garantizar una adaptación personalizada, que garantice así su eficacia y la comodidad del paciente. El diseño de ortesis a medida con patrones ofrece muchas ventajas para los pacientes, los estudiantes, los profesionales en formación e incluso para los profesionales sanitarios experimentados. Esta práctica requiere habilidades especializadas que suelen considerarse complejas debido a las directivas detalladas que pueden plantear desafíos para los terapeutas menos experimentados o sin formación especializada inicial. Sin embargo, también ofrece una oportunidad de desarrollar la intuición y la experiencia clínicas, lo que permite al profesional familiarizarse progresivamente con esta práctica enriquecedora, en particular la fase de moldeado, para diseñar ortesis eficaces. Las ortesis a medida, tanto estáticas como dinámicas o compresivas, fabricadas con ayuda de patrones, son fáciles de integrar en una práctica diaria gracias a una metodología sencilla, estandarizada, sistemática y reproducible. Son particularmente beneficiosas para todos los profesionales principiantes, de modo que contribuyen con serenidad al desarrollo de su experiencia clínica.
La adaptación cardiorrespiratoria al esfuerzo es un proceso complejo que permite al organismo ajustarse a los cambios de estado físico y proporcionar a los músculos el oxígeno necesario para su funcionamiento. Mediante la acción coordinada del corazón y de la respiración, se abordarán los principales mecanismos fisiológicos que subyacen a estas adaptaciones al esfuerzo y se explicará cómo se ven afectados estos mecanismos por la intensidad, la duración y el tipo de esfuerzo.
Las lesiones musculares de la extremidad inferior son enfermedades especialmente frecuentes en la mayoría de los deportes que tienen un componente explosivo importante, como el fútbol o las disciplinas cortas del atletismo. El elevado porcentaje de recurrencias justifica la necesidad de una rehabilitación de calidad que recorra diferentes fases, desde el tratamiento inmediato sobre el terreno de competición hasta la vuelta éste, y que se base en múltiples parámetros : la reanudación de la carga temprana y progresiva hasta desarrollar intensidades análogas a las propias de la actividad deportiva del paciente, la educación sobre la autogestión y el papel central del ejercicio en el tratamiento, la actuación sobre los principales factores de riesgo de lesión, una gestión de la carga de calidad y un programa de reatletización adecuado. El kinesiterapeuta debe adaptar las solicitaciones, por un lado, en función de la disciplina deportiva que practique el paciente para orientar la rehabilitación hacia una tarea específica y, por otro lado, en función de la evolución del paciente, objetivada mediante evaluaciones periódicas. Con el fin de reducir el riesgo de recurrencia a medio y largo plazo, el kinesiterapeuta puede insistir acerca de la importancia de la intervención preventiva autónoma del paciente, sensibilizándolo sobre cinco parámetros imprescindibles: mantener las cualidades musculares desarrolladas durante la rehabilitación, gestionar su carga de trabajo de forma equilibrada, trabajar la estabilidad lumbopélvica, desarrollar la condición física a través de situaciones o contextos en los que se solicite al máximo la musculatura y optimizar las cualidades gestuales.
El hombro está sometido con frecuencia a tensiones repetitivas en las personas que practican deportes overhead, es decir, que implican movimientos de la mano por encima de la cabeza. Estas actividades provocan diversas adaptaciones musculoesqueléticas al nivel ligamentoso, óseo, tendinoso y muscular. Entre estas adaptaciones, los deportistas suelen desarrollar hiperlaxitud de la cápsula anterior, rigidez en el sistema capsuloligamentario posterior, discinesia escapular, desequilibrio de la fuerza en el manguito de los rotadores o incluso adaptaciones óseas y cartilaginosas. En los últimos años se han llevado a cabo investigaciones para explorar más a fondo la relación entre estas adaptaciones y las lesiones de hombro, que son frecuentes en las personas que practican deportes por encima de la cabeza, y se han identificado factores intrínsecos (antecedentes de lesiones, cambios en la movilidad articular, debilidad/desequilibrio muscular, etc.) y extrínsecos (posición en el campo, carga de entrenamiento, etc.) como posibles factores contribuyentes. Además del deporte, los trabajadores también están expuestos a trastornos musculoesqueléticos relacionados con los movimientos de la mano por encima de la cabeza. Estos trastornos, frecuentes entre los trabajadores que realizan tareas físicas repetitivas, pueden tener consecuencias significativas para su salud y su productividad. Se siguen recomendando estrategias dirigidas a reducir la tensión sobre los hombros, como acercar la carga al cuerpo durante la manipulación. Además, la gestión eficaz de la reincorporación al trabajo tras una lesión del manguito de los rotadores requiere un enfoque integrado que tenga en cuenta factores físicos, psicosociales y organizativos. La atención a la salud global del trabajador también desempeñará un papel central en este proceso.
El manejo del dolor crónico no puede resumirse en qué hacer ante un dolor agudo que perdura. En efecto, la cronicidad y los cambios fisiológicos, psicológicos y sociales que conlleva, junto con la disfunción causal o tras ella, modifican los mecanismos de la nocicepción, que pierde toda o parte de su función como señal de alarma y su papel en la preservación de la integridad corporal. De este modo, el síndrome de dolor crónico se convierte en una enfermedad en sí misma que debe manejarse mediante un modelo biopsicosocial, cuyo abordaje es más complejo pero más relevante que el del tratamiento del dolor agudo. Desde el punto de vista terapéutico en particular, el dolor crónico sigue una serie de vías multimodales que es necesario identificar antes de poder tratarlas. Se examinan las diversas cuestiones relacionadas con este tipo de tratamiento, haciendo hincapié en la necesidad de evaluar los diversos factores que intervienen y la necesidad de considerar el aspecto multidimensional, que puede requerir un equipo multidisciplinario para garantizar un enfoque coherente en beneficio de los pacientes que sufren dolor.
Las corrientes bidireccionales utilizadas son seguras y los efectos adversos son infrecuentes. El rendimiento de los programas depende de las características de la corriente: frecuencia, ancho de impulso e intensidad. Otros factores, como la frecuencia semanal de aplicación, la colocación de los electrodos, el ciclo de trabajo, la tolerancia del paciente a la estimulación y su implicación durante la sesión también son factores que influyen en el resultado. Las corrientes utilizadas difieren en función de los objetivos que se pretendan alcanzar: en un programa de fortalecimiento muscular, las frecuencias suelen oscilar entre 35-100 Hz, mientras que, en un programa destinado a aliviar el dolor, son inferiores a 10 Hz o superiores a 100 Hz. En la mayoría de los casos, las corrientes excitomotoras se utilizan en pacientes que no pueden completar un programa de readaptación convencional. Es importante subrayar que este tipo de programa no puede sustituir a un programa estándar de readaptación al esfuerzo, que recurre a otros sistemas, en particular el cardiorrespiratorio. La electroestimulación analgésica se utiliza para limitar el dolor crónico o agudo, ya sea difuso o localizado. Sea cual sea el objetivo, se necesitan más estudios controlados aleatorizados para definir las características de los programas más eficaces.
La mecanobiología es una disciplina emergente desde el comienzo del siglo que pone en el centro de los procesos patológicos, pero también de curación, o más simplemente de renovación tisular, la acción mecánica como vector de cambios estructurales. La carga, que ya es el elemento central de la reflexión de las terapias no farmacológicas, obtiene aquí todo su reconocimiento y exige ponerse a su nivel. La comprensión de los efectos de las tensiones en términos de fuerzas internas, de deformaciones, pero también de procesos biológicos permite afrontar la calibración de esta carga en función de los efectos deseados. El trabajo con una carga pesada durante un tiempo corto parece destacarse en términos de beneficio global y de bajo riesgo para el tejido biológico. El ejemplo de los resultados sobre el tratamiento de los ligamentos cruzados anteriores rotos y operados ofrece una primera visión pertinente debido a la amplia gama de estructuras implicadas. Una propuesta de escala de carga permite a todo el mundo comprender estos conceptos para proponer un tratamiento perfectamente supervisado antes de complementarlo con técnicas más específicas.
La cervicalgia constituye un trastorno musculoesquelético muy frecuente. Sus etiologías pueden ser múltiples, por lo que es necesario realizar un diagnóstico diferencial y un estudio minucioso con el fin de proponer un tratamiento adaptado. Un elemento fundamental del estudio consiste en identificar la posible presencia de una cervicalgia específica comprobando la ausencia de banderas rojas (signos/síntomas de alarma), ya que este tipo de cervicalgia requiere un tratamiento médico específico, en ocasiones urgente. Algunas cervicalgias se asocian a una radiculopatía y/o radiculalgia; deben identificarse y controlarse, ya que requieren también un manejo específico. Sin embargo, el diagnóstico de cervicalgia no específica, considerado una vez descartados los diagnósticos previamente mencionados, es el más frecuente. El término «cervicalgia no específica» refleja la dificultad para identificar en la mayoría de los casos la estructura donde se origina exactamente el dolor, sobre todo en caso de dolor persistente. Su valoración debe incluirse en un enfoque biopsicosocial con el fin de individualizar el tratamiento. El objetivo de este artículo consiste en describir los elementos que hay que valorar de la anamnesis y de la exploración física. Su comprensión y reevaluación permitirán al kinesiterapeuta recomendar un manejo terapéutico personalizado en función del estado del paciente, seguir su evolución clínica, observar su reacción al tratamiento y adaptarlo en caso necesario.
La gonartrosis es un trastorno complejo que afecta a todos los tejidos articulares de la rodilla y se manifiesta clínicamente con dolor articular, limitaciones funcionales y un deterioro de la calidad de vida. Es una enfermedad crónica asociada a una inflamación de bajo grado, con variaciones en la gravedad de los síntomas y el pronóstico. Considerar la gonartrosis como un simple proceso de desgaste es inexacto, ya que la artrosis es una enfermedad activa que implica un desequilibrio entre la degradación y la reparación articular. La gonartrosis debe entenderse como una afección global resultado de múltiples factores concomitantes, como la predisposición genética, las comorbilidades, la biomecánica, los factores psicosociales y emocionales y el estilo de vida, que interactúan para provocar una alteración patológica de los tejidos de la rodilla y, potencialmente, dolor. El diagnóstico se basa en la evaluación clínica, ya que las anomalías visibles en las pruebas de imagen no se corresponden de forma sistemática con la presencia de síntomas. Para todos los pacientes, los tratamientos de primera línea incluyen educación terapéutica, ejercicio y control del peso. Es fundamental que el lenguaje utilizado por el kinesiterapeuta sea positivo y moderno, disipando falsas creencias y haciendo hincapié en las opciones terapéuticas, la capacidad del cartílago para regenerarse mediante el ejercicio, la naturaleza multidimensional del dolor y el pronóstico de la enfermedad. Dado que ningún programa de ejercicios ha demostrado ser superior, el tratamiento debe ser personalizado, teniendo en cuenta todos los factores responsables de la experiencia de dolor del paciente.
El tejido óseo se adapta constantemente a las tensiones mecánicas que debe soportar mediante la modelación y la remodelación óseas. Estos procesos ajustan la cantidad y la calidad del hueso, ya sea en sentido negativo por debajo de un umbral bajo de estimulación mecánica (sedentarismo, reposo prolongado en cama) o en sentido positivo por encima de un umbral más alto (actividad física con cargas o impactos fuertes). Sin embargo, si el estímulo mecánico es demasiado grande, especialmente en el contexto de un déficit de aporte calórico, el hueso se fatiga y puede fracturarse. El periodo de la vida durante el cual la actividad física es más eficaz para aumentar la masa ósea es el periodo peripuberal. Las ganancias obtenidas, sobre todo en el grosor cortical de los huesos largos, duran toda la vida. Las personas que continúan siendo activas en la edad adulta son las que obtendrán mayores beneficios óseos. En los adultos mayores, todavía parece posible fortalecer el esqueleto mediante un ejercicio físico multicomponente o un programa HiRIT (high-intensity resistance and impact training, entrenamiento de resistencia e impacto de alta intensidad), incluso en personas osteosarcopénicas. Para estas últimas, se recomienda adaptar los ejercicios al riesgo de fractura. Parece que cualquier tipo de actividad física que mejore los aspectos musculares, propioceptivos y de equilibrio es importante para prevenir las fracturas, probablemente al reducir el riesgo de caídas.
La Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF) fue adoptada en 2001 por la Organización Mundial de la Salud. Proporciona un marco conceptual internacional normalizado, basado en un enfoque sistémico de la discapacidad, para describir y analizar el funcionamiento de cualquier persona, sea cual sea su edad. En 2025 se publicaron en línea las actualizaciones, traducidas al francés. Este artículo reseña los antecedentes del desarrollo de la CIF, en relación con los trabajos internacionales sobre el concepto de discapacidad, presenta los objetivos de esta clasificación y describe cómo utilizar de forma interactiva sus componentes y los códigos asociados. Por último, tras una presentación de las herramientas disponibles a escala internacional -Checklist CIF, WHODAS 2.0, baterías de códigos CIF (ICF Core Sets)-, destaca la variedad de posibles aplicaciones de esta clasificación.