
El V AENC representa un importante marco regulatorio para la aplicación de la Inteligencia Artificial (IA) en las relaciones laborales, marco mediante el cual los convenios colectivos pueden desempeñar un papel central en la regulación de esta tecnología disruptiva. Sin embargo, este estudio muestra que este papel aún es muy limitado, especialmente considerando que los nuevos derechos y deberes digitales relacionados con la IA y la gestión algorítmica, como los de supervisión, explicación, revisión y rectificación, principalmente en lo que respecta a las decisiones automatizadas, aún son en gran medida inéditos en nuestros convenios colectivos. Además, una de las premisas contenidas en dicho V AENC, relativa al desarrollo de un necesario «control humano» de la IA, presenta evidentes dificultades técnicas, especialmente en lo que respecta a los sistemas más avanzados de esta tecnología, dificultades que deberán abordarse de forma más específica en la futura negociación colectiva.
El artículo analiza la brecha de género en las pensiones, un problema global que deja a las mujeres con menor seguridad económica en la vejez. En España, se ha aprobado el complemento para la reducción de esta brecha, pero se considera una medida limitada que debe acompañarse de reformas estructurales y acciones desde el ámbito empresarial. El estudio se centra en el análisis jurídico de dicho complemento, su insuficiencia y el papel de las empresas. metodológicamente, combina datos actualizados de fuentes oficiales (INE, Eurostat, EAPN-es) con un análisis cualitativo basado en documentación, legislación y jurisprudencia, para ofrecer una visión crítica y contextualizada del problema.
La relación entre diversidad y desempeño organizacional es objeto de debate. Aunque se argumenta que la inclusión de mujeres y minorías mejora la toma de decisiones y el rendimiento financiero, la evidencia empírica es ambigua. Meta-análisis indican que las correlaciones globales son nulas o pequeñas y dependen del contexto, lo que genera una brecha entre la investigación y el discurso público, a menudo basado en afirmaciones simplistas. No obstante, desde la perspectiva del “Female Advantage”, se reconoce que las mujeres suelen mostrar estilos de liderazgo más colaborativos, beneficiosos en entornos socialmente complejos. Más allá del desempeño, la diversidad tiene un valor intrínseco como principio de justicia y representación. Este trabajo examina estas complejidades para identificar las condiciones que favorecen una integración diversa y efectiva.
Este artículo analiza cómo la calidad del empleo contribuye a la construcción de territorios competitivos y al bienestar, especialmente, en contextos donde la innovación y la gestión del talento son clave para el éxito empresarial. A partir de una revisión de la literatura, se identifican variables extrínsecas (salario, prestaciones, entorno seguro, situación laboral) e intrínsecas (desarrollo profesional, liderazgo, diálogo social, formación, conciliación, factores psicosociales) que influyen en dicha calidad. La evidencia muestra que empresas con condiciones laborales dignas atraen y retienen talento, fomentan la innovación y logran crecimiento económico. Promover empleos de calidad no solo mejora el bienestar laboral, sino que impulsa la resiliencia y el dinamismo económico. Se concluye que las políticas públicas y estrategias empresariales deben orientarse hacia entornos laborales de calidad.
La “calidad del empleo” carece de definición legal, pero conoce múltiples dimensiones. Siempre se identificó con el contrato indefinido y retribución justa. Hoy no es suficiente y debe afrontar nuevos retos, como la transición demográfica. La OCDE recomienda mejorar el empleo seniors, para sostener el crecimiento económico y las pensiones, ante la reducción de mano de obra joven y el aumento de las personas mayores. Pero nuestro mercado mantiene un alto paro senior y las empresas orillan la gestión de la salud en clave de diversidad generacional. Pero sin cuidar el bienestar de las personas según su ciclo de vida su activación a más edad será un mito, por lo que se impone políticas dirigidas hacia una sostenibilidad integral, incluida la ambiental.
Establecer el convenio colectivo aplicable cuando concurren varios de ellos constituye un tema de gran relevancia práctica y complejidad jurídica. Las normas que establecen la preferencia entre convenios no solo afectan al equilibrio de poder entre sindicatos y organizaciones empresariales, sino que también inciden en la capacidad de definir criterios comunes en la negociación colectiva. Estas reglas resultan esenciales para articular políticas salariales coherentes y orientar los procesos negociadores mediante instrumentos como los Acuerdos para el Empleo y la Negociación Colectiva. Asimismo, tienen efectos sobre la competencia entre empresas en función de su ámbito territorial. Las sucesivas reformas legales que han modificado este marco han provocado tensiones significativas, especialmente cuando se han impulsado sin un consenso amplio. En este contexto, el estudio analiza el marco normativo de la negociación colectiva y la concurrencia entre convenios, adoptando una perspectiva evolutiva que evidencia la persistente influencia de las reformas previas en la realidad actual.
Hay una conexión ineludible entre la declaración constitucional del derecho al trabajo y las políticas de empleo, que en muchas ocasiones ha difuminado la importancia que ocupa la negociación colectiva como espacio fundamental de regulación del trabajo en la consecución de un empleo decente y de calidad. El artículo desarrolla esta conexión entre regulación colectiva del trabajo y políticas públicas de empleo, destacando la importancia del incremento de la tasa de cobertura de los convenios y la relevancia de su función de dignificación de los salarios y del resto de condiciones laborales como condición de posibilidad de un empleo de calidad e instrumento especialmente adecuado para el diseño de una política de empleo bilateral y pactada.
Las diferencias en la oferta cultural tienen un impacto significativo en la participación en las artes escénicas, ya que las características territoriales pueden influir en estos patrones. En este contexto, el estudio de la asistencia al teatro en los distintos territorios de España resulta particularmente relevante. Este trabajo analiza el papel del capital cultural y social en la participación en el teatro en el País Vasco, utilizando datos de la Encuesta de Hábitos y Prácticas Culturales de España 2018-2019. El estudio se centra en la población mayor de 65 años, dado el creciente envejecimiento demográfico y la tendencia al aumento de este grupo etario. Para ello, se han establecido tres grupos de edad (15-44, 45-64 y 65 años o más) y se han aplicado modelos probit para identificar los factores determinantes de la asistencia al teatro en cada uno de ellos. Los resultados revelan que el número de variables que explican la participación es menor en el grupo de mayores de 65 años. En particular, las variables que miden el interés cultural no influyen en su asistencia al teatro, ni tampoco la educación superior, a diferencia de los otros grupos etarios. Además, aunque según las teorías del capital cultural el entorno familiar desempeña un papel clave en la transmisión del gusto y la participación cultural, los hallazgos indican que, en el caso de los mayores de 65 años, la participación cultural de los padres tiene un efecto negativo.
Este estudio analiza los efectos de la exposición temprana a la cultura y las artes en la participación cultural durante la adultez, partiendo de la hipótesis de que los hábitos culturales pueden transmitirse de manera intergeneracional. En este sentido, los padres desempeñan un papel clave al fomentar en sus hijos el interés por la cultura y las artes mediante su participación en actividades culturales desde la infancia. Para evaluar esta hipótesis se utilizaron datos del Módulo sobre Eventos Culturales (MODECULT), una encuesta realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) a residentes en México. Mediante la estimación de un modelo binomial negativo con inflación de ceros (ZINB), los resultados corroboraron la hipótesis, mostrando que la participación cultural tiende a transmitirse de una generación a otra.
En la última década, la industria del videojuego ha experimentado un importante crecimiento, tanto en los ingresos generados por ventas, como en el tiempo dedicado al juego por parte de sus consumidores. Trabajos previos han investigado la influencia de factores socioeconómicos y demográficos en el uso de videojuegos y su relación con otros bienes culturales. Utilizando cuatro cortes transversales de la Encuesta de Hábitos y Prácticas Culturales en España, este estudio analiza las diferencias interregionales en la probabilidad de jugar y la frecuencia de uso de videojuegos de los jugadores entre 2010 y 2022. Para ello, se estima un modelo probit ordenado con inflación de ceros, en el que se correlaciona el uso del videojuego con las características socioeconómicas de los consumidores, tales como edad, nivel educativo y situación laboral, prestando especial atención a las diferencias existentes entre regiones. Los principales resultados muestran que las diferencias regionales en los hábitos de consumo de videojuegos parecen haberse ido atenuando con el paso de los años.
El estudio analiza los hábitos de lectura por ocio en España, centrándose en su transmisión intergeneracional. A partir de la Encuesta de Hábitos y Prácticas Culturales 2021-2022, se manifiesta que la exposición temprana a la lectura, tanto por el hábito lector de los padres como por la propia práctica en la infancia, influye en la actitud lectora en la adultez. Las personas que han tenido contacto con la lectura desde la infancia tienden a mantener y fomentar este hábito en sus hijos, resaltando el papel clave de la familia en la formación de hábitos culturales sostenibles. Además, factores como género, edad y nivel educativo influyen en los hábitos de lectura y su transmisión. El estudio sugiere que las estrategias de fomento de la lectura deberían centrarse no solo en los niños, sino también en las familias, promoviendo la lectura en el hogar desde edades tempranas para generar efectos a largo plazo en la sociedad.
The paper investigates the relationship between heritage and the concept of ‘sense of place’. Focusing attention on the ‘sense of place’ leads to a shift from the analysis of heritage conservation and valorization based on the object in itself to an approach centred on a place, as an important subject to be considered in cultural policies for sustainable local economic development. In such a perspective the distinction between tangible and intangible heritage becomes blurred, both being important characters of a place. At the same time, several questions come to the fore such as: how the ‘sense of place’ interacts with society’s wellbeing; whose ‘sense of place’ is relevant; how the public decision-making process is able to deal with the conflicts related to the construction of the ‘sense of place’; what a role the Internet and social media play. The paper after analysing the economic dimensions of heritage and its relation with the ‘sense of place’, addresses the above questions providing examples and suggesting some policy implications.
Participatory management models of cultural institutions are gaining increasing interest but have so far been subject to little evaluation. The aim of this paper is to estimate the value allocated to the participatory policies of a sample of museums from the institutional perspective (managers and stakeholders) through benchmarking dimensions and options proposed in the cultural strategy. We apply the analytic hierarchy process method, which allows us to obtain a robust hierarchical ranking of alternatives according to stakeholder preference intensity. Results show a priority for social and technological innovation strategies and less interest in co-governance actions. This research represents a proposal for an efficient evaluation of cultural policies and the performance of cultural institutions.
The aim of this paper is to verify the stage of development and diffusion of the AI paradigm in the cultural sector and related industries exploiting the Business Trends and Outlook Survey (BTOS), a recent and new US source of data that asks specific questions on the use of AI in the non-farm sector. We focus on questions and answers related to the US Sector 71 that refers to firms operating in the Arts, Entertainment and Recreation activities and present evidences on current and future use of AI in Subsectors 711, 712 and 713 based on the BTOS Surveys from September 2023 to November 2024. We have verified that the diffusion of AI is still in the pioneering phase of adoption, both in the US non-farm economy and in arts, entertainment and recreation activities. In these activities the rate of adoption is similar (6%) to that of the rest of non-farm sector. We check the now ‘vexata quaestio’ if AI and its generative applications are a substitute of employment and current equipment and software. We analyse the type of adopted AI technologies/applications, the impact of AI on firm organisation, and the barriers and motivations for non-adopting AI. Surprisingly, a share of 86.2% of firm non-adopters does not see AI as a viable technology in the arts, entertainment and recreation sectors.