
La integración de las ciencias básicas con la clínica constituye un principio fundamental en la enseñanza médica actual. Este enfoque requiere una interacción constante que vincule de manera rigurosa los principios de las ciencias biomédicas —como la fisiología, la bioquímica y la anatomía— con el conocimiento clínico. De este modo, se asegura que el fundamento científico respalde directamente la práctica clínica.
El síndrome de Down (SD) es la anomalía cromosómica más frecuente en los seres humanos, caracterizada por un fenotipo variable que incluye rasgos faciales típicos, retraso del desarrollo psicomotor, discapacidad intelectual y malformaciones congénitas, especialmente cardíacas. Aunque la mayoría de los casos se deben a una trisomía 21 libre, entre el 2% y el 4% se originan por translocaciones robertsonianas, con importantes implicancias en el riesgo reproductivo. Se presenta el caso de un lactante masculino derivado por cardiopatía congénita y retraso del desarrollo psicomotor. El examen físico reveló fenotipo clásico de SD, y la ecocardiografía confirmó una comunicación interventricular. Se realizó un estudio citogenético mediante bandeo GTG, que mostró un cariotipo 46,XY,rob(21;21)(q10;q10),+21, confirmando la presencia de una translocación robertsoniana 21/21. Los padres tuvieron cariotipos normales. El riesgo de recurrencia de SD por translocación robertsoniana varía según el origen: si es heredada de un portador 21/21, es cercano al 100%, mientras que en translocaciones de novo, es aproximadamente del 2%. Por esa razón, es importante que se realice el cariotipo de ambos progenitores, de tal forma que la diferenciación de su origen permita un adecuado asesoramiento genético. Dicho proceso también debe incluir la estimación del riesgo de recurrencia, la orientación en las decisiones reproductivas y la recomendación de estrategias como el diagnóstico genético preimplantacional y el tamizaje prenatal no invasivo en futuras gestaciones. En resumen, este reporte enfatiza la importancia del abordaje multidisciplinario y del diagnóstico citogenético para optimizar la atención y prevenir recurrencias en familias con SD asociado a translocaciones robertsonianas.
Este caso clínico describe una técnica quirúrgica combinada de reconstrucción del ligamento cruzado anterior (LCA) y artroplastia unicompartimental medial de rodilla (UKA), realizada en un solo tiempo operatorio. El paciente, varón de 54 años, trabajador activo, con antecedente de lesión meniscal medial tratada mediante artroscopia, acudió por dolor e inestabilidad persistentes en la rodilla derecha. Los estudios por imágenes evidenciaron artrosis severa en el compartimento posteromedial e insuficiencia del LCA, una asociación que representa un reto terapéutico, especialmente en pacientes jóvenes y activos. La indicación de esta técnica se basó en la necesidad de restaurar simultáneamente la estabilidad articular y la congruencia del compartimento afectado, manteniendo al mismo tiempo la biomecánica fisiológica de la rodilla. La reconstrucción anatómica del LCA con injerto autólogo de isquiotibiales permitió recuperar la estabilidad anterior, mientras que la implantación de una prótesis unicompartimental cementada restableció el eje mecánico y la distribución adecuada de cargas. Durante el seguimiento a seis meses, el paciente presentó rango articular completo (0°-120°), sin déficit de extensión, con corrección del varo y mejoría funcional significativa (Oxford Knee Score: 46). Estos resultados reflejan que la realización simultánea de la reconstrucción del LCA y la UKA es una alternativa eficaz para casos seleccionados de artrosis unicompartimental secundaria a insuficiencia ligamentaria, permitiendo preservar la cinemática natural de la rodilla y favorecer una recuperación funcional precoz.
La esclerosis sistémica (ES) y el lupus eritematoso sistémico (LES) son patologías autoinmunitarias complejas que poseen sintomatología multisistémica. La coexistencia de ambas enfermedades puede dificultar el diagnóstico y el tratamiento, así como estar relacionada con problemas cardiovasculares y renales, suponiendo un reto para el manejo individualizado de cardiopatías congénitas. Ambas patologías pueden suponer una especial afectación del corazón, sobre todo respecto a las alteraciones en la conducción e incluso en el daño pericárdico. Si, además, se observa una comunicación interauricular (CIA), los manejos terapéutico y cardiovascular se vuelven complicados. Se presenta el caso de una paciente de 26 años con superposición de ES y LES, cuyo síntoma inicial fue el fenómeno de Raynaud, caracterizado por vasoconstricción intermitente de la microvasculatura ante el frío o el estrés. Los estudios inmunológicos mostraron anticuerpos compatibles con ambas patologías, destacando anti-dsDNA, anti-Sm, anti-Scl-70 y anti-Ku. Fue referida por alteraciones renales con sospecha de nefritis lúpica, complicación que afecta hasta al 60% de los pacientes con LES. Durante su hospitalización presentó derrame pericárdico, relacionado con la actividad lúpica, y mejoró tras recibir tratamiento inmunomodulador e inmunosupresor. Además, el ecocardiograma reveló incidentalmente una CIA, defecto cardíaco congénito frecuente en adultos, no vinculado con las enfermedades autoinmunes, pero que prolongó su estancia hospitalaria. Este caso resalta la complejidad diagnóstica y terapéutica de los síndromes de superposición y la importancia del abordaje integral en pacientes con afectación multiorgánica.
Objetivo: Investigar la asociación entre el uso de medicamentos específicos (gabapentina, benzodiacepinas, antidepresivos, antipsicóticos, antihipertensivos, inhibidores de la bomba de protones y tramadol) y el riesgo de caídas en adultos mayores. Materiales y métodos: Se revisaron los informes de la Evaluación Geriátrica Integral (EGI) de pacientes mayores (≥ 60 años), tanto ambulatorios como hospitalizados, del periodo 2018 al 2022, en un hospital de referencia en el Perú. Los datos recopilados incluyeron el historial de caídas de los pacientes durante los 12 meses anteriores (sí/no), los medicamentos habituales, la edad, el sexo y el índice de comorbilidad de Charlson ajustado por edad (ICC-AE). Se utilizó un modelo de regresión logística binaria para evaluar el riesgo (razón de probabilidades [OR], con intervalo de confianza [IC] 95%) de caídas asociadas con tipos específicos de medicación, ajustado por edad, sexo, ICC y número total de medicación. Resultados: El estudio incluyó a 1225 pacientes con una edad media de 78,7 ± 7,6 años; el 56,2% eran mujeres. En el modelo de regresión, los predictores independientes de caídas fueron la edad avanzada (OR: 1,03; IC 95%: 1,01-1,05; p = 0,001), el uso de gabapentina (OR: 1,53; IC 95%: 1,02-2,30; p = 0,040) y el uso de antidepresivos (OR: 2,61; IC 95%: 1,77-3,84; p < 0,001). La gabapentina se prescribió a los pacientes con indicación de tratamiento del dolor neuropático. Conclusiones: El presente estudio identificó una asociación significativa entre el uso de antidepresivos y gabapentina y un mayor riesgo de caídas en adultos mayores. Los gabapentinoides están indicados como analgésicos adyuvantes para disminuir el consumo de opioides, en el dolor crónico oncológico y no oncológico, especialmente en adultos mayores. Dados los posibles riesgos identificados en el estudio, se requieren más estudios de farmacovigilancia para determinar su potencial riesgo de caídas en adultos mayores.
Objetivo: Evaluar el nivel de toxicidad aguda de infusiones comerciales de muña (Minthostachys mollis) y mate de coca (Erythroxylum coca) mediante el bioensayo estandarizado de Allium cepa (A. cepa). Materiales y métodos: Estudio experimental con diseño aleatorizado. Se emplearon 33 bulbos de A. cepa distribuidos aleatoriamente en 11 grupos experimentales (n = 3). Los especímenes fueron expuestos durante 12 días a infusiones preparadas a diario en concentraciones escalonadas (10%, 25%, 50%, 75% y 100%); se empleó agua destilada como control negativo. Las soluciones se renovaron de manera sistemática cada 24 horas bajo condiciones ambientales controladas de oscuridad y temperatura (20–25 °C). Se cuantificaron en distintos puntos temporales la longitud radicular (días 3, 5, 8, 10 y 12) y la variación del peso fresco. Además, los datos se transformaron en porcentajes de inhibición. El análisis estadístico se realizó con SPSS versión 27 y GraphPad Prism. Se aplicaron análisis de varianza (ANOVA), la prueba post hoc de Tukey, la correlación de Pearson y la regresión no lineal para calcular la concentración inhibitoria media (IC50). Resultados: La exposición a la infusión de muña evidenció una inhibición del crecimiento radicular dosis-dependiente (p < 0,001), que alcanzó un máximo del 92,16% al día 12 (concentración 100%). Se estableció una correlación positiva fuerte (r = 0,95; p < 0,0001) y una IC50 de 42,51% (IC 95%:37,51–48,19). Por su parte, la infusión de coca generó inhibición con significancia estadística en todas las concentraciones (máximo 80,03% al 75%); la IC50 no fue calculable debido a la alta toxicidad (>50% inhibición global). Respecto al peso, la muña al 100% provocó pérdida de biomasa (Δ = −4,1 g) significativamente distinta a la ganancia del control (Δ = 23,5 g; p < 0,01). Conclusiones: Las infusiones comerciales analizadas de muña y coca evidenciaron una marcada toxicidad en el modelo de A. cepa, lo que limitó el crecimiento radicular y alteró el peso. Estos hallazgos advierten sobre los riesgos de su consumo indiscriminado y justifican la realización de futuros estudios complementarios de seguridad en modelos celulares mamíferos para determinar su inocuidad en humanos.
Objetivo: Analizar las tendencias temporales y las disparidades por sexo de la carga de enfermedad por cáncer de pulmón en Perú entre 1990 y 2021, y evaluar el impacto de los cambios de tendencia en la salud pública. Materiales y métodos: Se realizó un estudio de series de tiempo mediante el uso de tasas estandarizadas por edad de incidencia, prevalencia, mortalidad y años de vida ajustados por discapacidad (AVAD), extraídas del estudio de la carga global de enfermedad (GBD) 2021. Las tendencias se evaluaron por medio del modelo de regresión por puntos de inflexión y se determinó el cambio porcentual anual promedio (AAPC) para el periodo completo, así como los cambios porcentuales anuales (APC) segmentados. Se contrastaron los resultados generales con el análisis desagregado por sexo. Resultados: La tendencia global mostró una reducción significativa de los AVAD/AVISA (AAPC = −1,01%) y la mortalidad (AAPC = −0,87%), impulsada principalmente por la disminución de la mortalidad en varones (AAPC = −1,57%). Sin embargo, esta tendencia favorable fue contrarrestada por la divergencia de sexo (estancamiento en la incidencia femenina, AAPC≈ 0%) y la crisis aguda del periodo 2015‒2019. El análisis segmentado reveló un aumento paralelo y significativo en las cuatro métricas durante 2015‒2019: la incidencia (APC varones+3,59%, mujeres+5,64%), la prevalencia (APC hasta+6,57%) y el AVAD/AVISA (APC hasta+5,79%). Este aumento en la carga total y la mortalidad demuestran que el incremento de casos nuevos anuló las ganancias en supervivencia derivadas de políticas como el Plan Esperanza, lo que resultó en un retroceso en la salud pública. Conclusiones: El logro de la reducción de la carga de enfermedad en Perú es frágil. La crisis de incidencia y mortalidad del periodo 2015–2019 confirma que la mejora terapéutica está siendo superada por el fracaso en la prevención primaria, especialmente en la población femenina. Se requiere una reorientación urgente de la inversión hacia la prevención primaria, que aborde los factores de riesgo no relacionados con el consumo de tabaco, para sostener la reducción de la carga de enfermedad en las próximas décadas.
Objetivo: Describir la correlación entre la expresión de ARNm de BAP1 y PCLO y la infiltración inmune, las firmas inmunológicas y los genes asociados con la respuesta inmune, en muestras de carcinoma hepatocelular. Materiales y métodos: Se realizó un estudio observacional analítico basado en los datos transcriptómicos de 363 muestras tumorales correspondientes a la cohorte de carcinoma hepatocelular del Atlas del Genoma del Cáncer (The Cancer Genome Atlas) (TCGA-LIHC). Se evaluó la correlación de Spearman entre la expresión de ARNm de BAP1 y PCLO y tres indicadores del microambiente inmunológico: 1) el infiltrado relativo de 22 poblaciones celulares inmunes (estimado mediante el algoritmo de deconvolución CIBERSORT), 2) las puntuaciones según el análisis de variación de conjuntos de genes (GSVA) de nueve firmas inmunológicas y 3) la expresión de 42 genes asociados con la respuesta inmune. Los valores p fueron ajustados por pruebas múltiples mediante el método de Benjamini-Hochberg (BH). Se consideraron estadísticamente significativas aquellas asociaciones con valor q < 0,05 tras la corrección. Resultados: BAP1 mostró correlación positiva con mastocitos en reposo, y negativa con linfocitos T CD4+ de memoria en reposo, así como con genes asociados con una respuesta inmune activa. En contraste, PCLO mostró correlación positiva con linfocitos T CD8+ y T reguladores, y correlación negativa con linfocitos T CD4+ vírgenes y mastocitos en reposo. Además, mostró correlación positiva con genes asociados con una respuesta inmune activa, entre los cuales destacan los inhibidores de puntos de control inmunológico PDCD1, CD274, PDCD1LG2, CTLA4, HAVCR2, LAG3 y TIGIT. Conclusiones: Los hallazgos sugieren que la expresión génica de BAP1 se asociaría con un microambiente inmunológicamente “frío” y con una menor activación de respuesta adaptativa, mientras que la expresión génica de PCLO se relacionaría con un infiltrado inmune activo propenso al agotamiento de linfocitos T CD8+. Estas características, sumadas a sus asociaciones con genes vinculados a la respuesta inmune, podrían tener implicancias en inmunoterapia en el carcinoma hepatocelular; sin embargo, se requieren estudios experimentales que corroboren estas hipótesis.
Objetivo: Comparar las características clínicas y quirúrgicas de pacientes pediátricos sometidos a amigdalectomía por hipertrofia obstructiva frente a aquellos intervenidos por amigdalitis recurrente. Materiales y métodos: Se realizó un estudio observacional, analítico y retrospectivo de cohortes en pacientes de tres a 17 años sometidos a amigdalectomía en un hospital de tercer nivel durante el periodo comprendido entre 2019 y 2024. Los casos se clasificaron según la indicación quirúrgica. Se analizaron variables demográficas, estado nutricional, comorbilidades, tiempo operatorio, técnica quirúrgica, sangrado intraoperatorio y complicaciones. La amigdalitis recurrente se definió de acuerdo con los criterios de Paradise. El análisis estadístico incluyó la prueba de ji al cuadrado y la t de Student; se consideró significativo un valor de p < 0,05. Resultados: Se incluyeron en el estudio 506 pacientes con una edad media de 6,7 años, de los cuales el 58,1% fueron hombres. La indicación quirúrgica más frecuente fue la hipertrofia obstructiva (78%), seguida de la amigdalitis recurrente (22%). No se encontraron diferencias significativas entre ambos grupos en cuanto a características demográficas ni comorbilidades. El tiempo operatorio fue significativamente mayor en los pacientes con hipertrofia obstructiva, con una duración aproximada de 50 min frente a 45 min en el grupo de amigdalitis recurrente (p = 0,028). El sangrado intraoperatorio promedio fue mayor en el grupo de hipertrofia, aunque esta diferencia no alcanzó significación estadística. La tasa global de complicaciones fue del 13%, con más frecuencia en los pacientes operados por hipertrofia obstructiva (13,5% frente a 11,7%; p = 0,05). La complicación más común fue la hemorragia posoperatoria, seguida del laringoespasmo. Conclusiones: La hipertrofia obstructiva fue la indicación más frecuente para la amigdalectomía en la población pediátrica estudiada y se asoció con un mayor tiempo quirúrgico y una tasa ligeramente superior de complicaciones. Estos hallazgos subrayan la importancia de un seguimiento posoperatorio cuidadoso, especialmente en pacientes intervenidos por indicaciones obstructivas.
La toxoplasmosis cerebral es una infección oportunista poco frecuente en receptores de trasplante renal, cuya presentación clínica puede simular procesos neoplásicos y dificultar el diagnóstico precoz. La inmunosupresión prolongada favorece la reactivación de Toxoplasma gondii, especialmente en pacientes bajo tratamiento con micofenolato mofetilo. Se presenta el caso de una paciente femenina de 47 años, con antecedente de trasplante renal hace cinco años, que consultó por debilidad progresiva de miembros inferiores, caída de propia altura y fractura del húmero izquierdo. El examen físico reveló hemiplejía izquierda y bradilalia, sin hallazgos sugerentes de irritación meníngea ni de hipertensión endocraneana. La resonancia magnética cerebral evidenció una lesión expansiva parietal derecha con edema perilesional y desviación de la línea media, inicialmente sospechosa de glioma. Se realizó exéresis tumoral total. El estudio histopatológico mostró infiltrado linfoplasmocitario con quistes compatibles con Toxoplasma gondii. La serología reveló IgG positiva e IgM negativa, confirmando la reactivación. Se instauró tratamiento con sulfadiazina, pirimetamina y leucovorina, con evolución clínica favorable. Este caso ilustra la importancia de considerar etiologías infecciosas en el diagnóstico diferencial de lesiones expansivas cerebrales en pacientes inmunosuprimidos. La presentación como absceso cerebral simulando neoplasia plantea desafíos diagnósticos que requieren abordaje multidisciplinario. La integración de hallazgos clínicos, imagenológicos, serológicos y anatomopatológicos permite una identificación precisa y oportuna. El tratamiento específico precoz mejora el pronóstico neurológico y reduce el riesgo de complicaciones graves. Por lo expuesto, este reporte contribuye a la literatura médica, al visibilizar una entidad infrecuente, pero clínicamente significativa, en el contexto del trasplante renal, subrayando la necesidad de vigilancia clínica activa ante síntomas neurológicos en pacientes inmunosuprimidos.
La enfermedad de Fahr, también conocida como calcificación idiopática de los ganglios basales o neurodegeneración con calcificación cerebral idiopática, es una condición neurológica poco frecuente, de etiología heterogénea, que se caracteriza por la presencia de depósitos anómalos de calcio, simétricos y bilaterales, en estructuras cerebrales profundas como los ganglios basales, el tálamo y el cerebelo, pudiendo también afectar la corteza cerebral. Su forma primaria o familiar suele heredarse con un patrón autosómico dominante, asociándose a mutaciones en genes como SLC20A2, PDGFB y PDGFRB, los cuales están implicados en la homeostasis fosfocálcica y la integridad de la barrera hematoencefálica. Por otro lado, la enfermedad de Fahr secundaria puede derivarse de trastornos metabólicos, especialmente hipoparatiroidismo, pseudohipoparatiroidismo y alteraciones crónicas del metabolismo del calcio y fósforo. Aunque puede presentarse con síntomas motores (parkinsonismo, distonía, corea), cognitivos (demencia progresiva) o psiquiátricos (trastornos del ánimo, psicosis), un número considerable de casos permanece clínicamente silente, siendo diagnosticados incidentalmente mediante neuroimagen. En el caso reportado, una mujer adulta fue evaluada por cefalea esporádica, sin antecedentes personales ni familiares clínicamente relevantes, y sin alteraciones neurológicas objetivables. La tomografía computarizada de cráneo mostró calcificaciones extensas en los ganglios basales y sustancia blanca subcortical. Las pruebas metabólicas fueron normales, y el estudio genético identificó una variante patogénica en el gen SLC20A2, confirmando el diagnóstico de enfermedad de Fahr primaria. Este caso subraya la relevancia de considerar esta entidad en el diagnóstico diferencial de hallazgos radiológicos sugestivos, incluso en ausencia de sintomatología evidente. El seguimiento clínico regular, la evaluación neuropsicológica y la asesoría genética a familiares representan pilares fundamentales para una atención integral, dado el potencial de aparición tardía de manifestaciones neurológicas.
Objetivo: Determinar la correlación entre el grado de fragilidad y los biomarcadores séricos en adultos mayores en un hospital de Lima, Perú. Materiales y métodos: Se realizó un estudio observacional, analítico y transversal en 66 adultos mayores de 65 años atendidos en el Hospital Central de la Fuerza Aérea del Perú durante 2024-2025. La fragilidad se evaluó mediante la Batería Corta de Rendimiento Físico (SPPB). Se analizaron los biomarcadores séricos tales como la interleucina 6 (IL-6), la proteína C reactiva (PCR), el dímero D, la vitamina D, el fibrinógeno, la hemoglobina, la insulina basal, la glucosa, la ferritina, la albúmina y la vitamina B12. Las muestras se tomaron en ayunas con un método estandarizado. Se empleó un muestreo no probabilístico consecutivo y se excluyó a los pacientes con demencia moderada-severa, dismovilidad avanzada, neoplasias activas o enfermedad renal en hemodiálisis. Resultados: La edad promedio fue de 79,87 ± 9,15 años y el puntaje en la SPPB correspondió a 8,79 ± 2,4. Se encontraron correlaciones positivas significativas entre la SPPB y la hemoglobina (r = 0,48; p < 0,01), la ferritina (r = 0,25; p = 0,03) y la albúmina sérica (r = 0,50; p < 0,01). Las correlaciones negativas incluyeron la IL-6 (r = -0,27; p = 0,02), la PCR (r = -0,33; p < 0,01), el fibrinógeno (r = -0,24; p = 0,04) y el dímero D (r = -0,23; p = 0,05). En el análisis multivariado ajustado por covariables clínicas (sexo; índice de Barthel para actividades de la vida diaria; escala SARC-F para evaluación de la fuerza, la capacidad para caminar, la dificultad para levantarse de una silla y subir escaleras e historia de caídas), el dímero D (β = -0,22; IC 95%: -0,39 a -0,05; p = 0,01) y el fibrinógeno (β = -0,45; IC 95%: -0,78 a -0,12; p < 0,01) mantuvieron asociaciones negativas significativas con el rendimiento físico, mientras que los marcadores inflamatorios tradicionales no mostraron asociaciones independientes. Conclusiones: Los marcadores de coagulación, específicamente el dímero D y el fibrinógeno, emergen como biomarcadores independientes de fragilidad en adultos mayores peruanos. La disfunción hemostática parece ser un correlato biológico más específico que la inflamación sistémica general, lo que sugiere su utilidad potencial como herramientas accesibles para la identificación temprana de la fragilidad en la evaluación geriátrica integral.
Objetivo: Describir las características clínicas, epidemiológicas y de laboratorio de pacientes con diagnóstico de dengue al ingreso en el Hospital Nacional Daniel Alcides Carrión de Callao durante el brote de 2023. Materiales y métodos: Se realizó un estudio observacional, descriptivo y transversal en el que se incluyó a pacientes que ingresaron por el Servicio de Emergencia y con diagnóstico confirmado de dengue. La verificación se efectuó mediante pruebas serológicas o moleculares. Se recopilaron variables demográficas, manifestaciones clínicas y resultados de laboratorio que se registraron al ingreso. La severidad clínica, al momento del alta, se clasificó en dengue sin signos de alarma, con signos de alarma y dengue grave. Se evaluaron asociaciones entre los parámetros clínicos y laboratoriales con el grado de severidad mediante pruebas no paramétricas. Resultados: Se analizaron 123 pacientes, con una edad media de 31,5 años; 59,3% fueron mujeres. Los síntomas más frecuentes fueron fiebre (89,4%), malestar general (61,8%), náuseas y/o vómitos (51,2%). El recuento plaquetario promedio fue de 129,102/μL y se observó una trombocitopenia más acentuada en los casos graves. La presencia de linfocitos reactivos en la lámina periférica fue más frecuente en pacientes con signos de alarma y dengue grave (p < 0,05). Se identificó una tendencia a la elevación de transaminasas y creatinina según la progresión de la severidad clínica. Conclusiones: Este trabajo constituye una de las primeras descripciones sistemáticas del brote de dengue en Callao en el contexto del fenómeno de El Niño Costero. Los resultados sugieren que la presencia de linfocitos reactivos en la lámina periférica podría constituir un marcador hematológico útil y de bajo costo para identificar pacientes en riesgo de progresión clínica, especialmente en entornos con limitaciones diagnósticas. La probabilidad de nuevos brotes en los próximos años es alta debido al cambio climático. En este escenario, la ocurrencia de segundas infecciones podría incrementar la frecuencia de formas graves de la enfermedad en brotes futuros.
Desde 1977, el mundo advertía la necesidad de un cambio en la salud, y la formación médica constituía uno de los componentes por cambiar. Hacia fines del siglo XX, y con el deseo de garantizar la salud para todos, apareció, en el discurso mundial de la salud y la medicina, “el médico del futuro”, un médico “cinco estrellas”, al que había que formar como prestador asistencial, responsable de toma de decisiones, comunicador, miembro influyente en la comunidad y gestor sanitario (1).
Objetivo: Evaluar la prevalencia del síndrome de COVID-19 posagudo (COVID prolongada) en adultos mayores de 18 años residentes a más de 3000 metros sobre el nivel del mar (m s. n. m.) en Perú. Materiales y métodos: Estudio retrospectivo que incluyó a 400 pacientes mayores de 18 años atendidos por síntomas persistentes posteriores a la infección por el coronavirus del síndrome respiratorio agudo severo 2 (SARS-CoV-2) en el Hospital Nacional Adolfo Guevara Velasco (Cusco, Perú; 3399 m s. n. m.) entre enero de 2020 y diciembre de 2022. Se analizaron las variables clínicas asociadas con el síndrome de la COVID-19, incluidos sexo, edad y comorbilidades como factores intervinientes. Se definió la COVID prolongada como la presencia de síntomas nuevos, recurrentes o persistentes, que se inician o continúan tres meses o más después de la infección aguda por el SARS-CoV-2 y se prolongan al menos dos meses, sin una explicación diagnóstica alternativa. Resultados: El 50,2% de los hombres y el 48,8% de las mujeres presentaron síntomas compatibles con el síndrome de COVID-19. La prevalencia aumentó significativamente con la edad (22,2% en <40 años, 33% en 41–60 años, y 73,4% en >60 años; p < 0,001). Las comorbilidades que se asociaron más con los síntomas persistentes fueron diabetes mellitus, hipertensión arterial, obesidad, asma bronquial, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y fibrilación auricular (FA) (p < 0,05). Los síntomas más frecuentes incluyeron fatiga, disnea, tos, esputo, dolor torácico, edema periférico y palpitaciones, con prevalencias superiores al 70% en diversos subgrupos. En pacientes con enfermedad renal crónica, enfermedad cerebrovascular isquémica o antecedentes oncológicos, se observaron altas tasas de síntomas persistentes, aunque sin significancia estadística. Conclusiones: El síndrome de COVID-19 presenta una elevada prevalencia en adultos que residen en altitudes elevadas, especialmente en mayores de 60 años con comorbilidades crónicas. Las condiciones preexistentes como diabetes, hipertensión, obesidad, asma, EPOC y FA se asocian con una mayor carga de síntomas respiratorios y cardiovasculares. Estos hallazgos resaltan la necesidad de establecer programas de seguimiento y rehabilitación pos-COVID específicos para poblaciones vulnerables en contextos de gran altitud.
Objetivo: Evaluar la asociación entre el grado de obesidad y la intensidad del dolor y la discapacidad en pacientes con enfermedad degenerativa lumbar (EDL) atendidos en el Hospital III Juliaca de EsSalud. Materiales y métodos: Estudio analítico de corte transversal. Se incluyeron 345 pacientes consecutivos con datos completos de edad, sexo, índice de masa corporal (IMC), escala visual análoga del dolor (EVA) e índice de discapacidad de Oswestry (ODI). La exposición fue el grado de obesidad según la clasificación de la Organización Mundial de la Salud (OMS); los desenlaces fueron la EVA y el ODI, analizados como continuos y categorizados. Se emplearon estadísticas descriptivas, la prueba χ² de Pearson y el V de Cramer ajustado, intervalos de confianza (IC) al 95% y el análisis de varianza de un factor (ANOVA) para las variables continuas EVA y ODI, con eta cuadrado (η²) e IC 95%. Se fijó un nivel de significancia de α = 0,05. Resultados: La edad media fue 51,34 ± 13,47 años; el IMC, 30,98 ± 2,55 kg/m²; la EVA, 6,43 ± 1,44; y el ODI, 20,76 ± 4,87; no se registraron pérdida de datos. El grado de obesidad se asoció con mayor dolor (χ² = 44,88, p < 0,001; V = 0,24, IC 95% 0,15–1,00) y con mayor discapacidad (χ² = 73,56, p < 0,001; V = 0,31, IC 95% 0,23–1,00). En las variables continuas, se observaron diferencias entre grados para la EVA (F[3,341] =16,67, p < 0,001; η²= 0,13, IC 95% 0,07–1,00) y para el ODI (F[3,341] = 24,78, p < 0,001; η² = 0,18, IC 95% 0,12–1,00). Conclusiones: Un mayor grado de obesidad se asoció con más dolor y con mayor discapacidad lumbar, con tamaños de efecto de magnitud media a grande en análisis crudos. Estos hallazgos respaldan la incorporación de estrategias de control de peso al manejo estándar del dolor lumbar degenerativo y motivan estudios confirmatorios con modelamiento continuo y mayor control de confusión.
Objetivo: Determinar la frecuencia y características de arritmias cardiacas (AC) en adultos atendidos en consulta externa de un hospital situado a gran altitud. Materiales y métodos: Diseño observacional, transversal y prospectivo. La muestra se determinó mediante fórmula. Los criterios de inclusión comprendieron a participantes con edad igual o superior a 18 años, ambos sexos, presentar palpitaciones, aceptar participar en el estudio mediante consentimiento informado y contar con un estudio electrocardiográfico de 24 horas. Los criterios de exclusión consideraron presentar una enfermedad infecciosa, cardiaca o metabólica aguda y enfermedad psiquiátrica. Resultados: Se incluyeron 250 participantes (100,00%). La mediana de edad fue 62 años (rango intercuartílico [RIQ]: 27) y el 62,80% (157) fueron mujeres. La frecuencia de AC es más común en el sexo femenino en una proporción de 2 a 1, en comparación con los varones. El porcentaje de padecimiento aumenta con la edad: frecuencia del 48,92% entre los 18 y 39 años y del 100,00% a partir de los 80 años a más. Los factores de riesgo contemplaron hipertensión arterial en 40,80% (102), dislipidemia en 20,40% (51), obesidad en 16,80% (42) y sedentarismo en 19,60% (49). Los tipos de arritmias supraventriculares más frecuentes fueron las extrasístoles supraventriculares aisladas en 70,40% (176), la taquicardia supraventricular en 27,20% (68), los pares supraventriculares en 16,40% (41) y la fibrilación auricular en 8,00% (20). Entre las arritmias ventriculares se consideraron la extrasístole ventricular monomórfica en 30,40% (76), la extrasístole ventricular polimórfica en 6,80% (17), los pares ventriculares en 5,20% (13) y la taquicardia ventricular no sostenida en 3,60% (9). Entre las bradiarritmias se registraron la pausa sinusal en 2,00% (5), el bloqueo sinoauricular en 0,40% (1) y el bloqueo aurículoventricular (AV) de segundo grado tipo 2 en 0,40% (1). Conclusiones: Se observó una alta frecuencia de arritmias supraventriculares y una frecuencia moderada de arritmias ventriculares. Los tipos más comunes fueron las extrasístoles supraventriculares y las ventriculares simples.
l Servicio Rural y Urbano Marginal de Salud (SERUMS) es un programa que se estableció como una política pública en el Perú, creado en 1981 por el Ministerio de Salud (Minsa) mediante la Ley N.° 23330. Su objetivo consiste en asegurar una distribución justa de los recursos humanos en el ámbito de la salud a través del servicio a la comunidad. Con el fin de brindar atención integral y acceso a los servicios de salud a las poblaciones más vulnerables del país, los profesionales de la salud desarrollan actividades preventivo-promocionales, asistenciales, recuperativas y administrativas en los establecimientos de salud del primer y segundo nivel de atención. El artículo 1 de la mencionada ley establece que todo profesional de las ciencias de la salud debe prestar tal servicio a partir de la fecha de vigencia de su título. Brindar este servicio constituye un requisito indispensable para poder ocupar cargos en las instituciones públicas, ingresar a los programas de segunda especialización profesional y obtener becas financiadas por el Estado u otra ayuda equivalente para realizar estudios o formación de perfeccionamiento (1).
Objetivo: Determinar los valores de los índices inflamatorios derivados del hemograma —índice neutrófilo/linfocito (INL), índice plaqueta/linfocito (IPL) e índice inmunoinflamatorio sistémico (IIS)— y analizar su asociación con los niveles de hemoglobina glucosilada (HbA1c) en pacientes con diabetes mellitus tipo 2 (DM2). Materiales y métodos: Se llevó a cabo un estudio analítico, observacional y transversal en 300 participantes reclutados mediante muestreo consecutivo en el Hospital Provincial General Docente Riobamba, Ecuador. La muestra incluyó 60 controles sanos y 240 pacientes con DM2, subdivididos según el grado de control glucémico en tres grupos (HbA1c < 7 %, 7 %–9 % y > 9 %). Se recolectaron datos clínicos, antropométricos y bioquímicos. Las mediciones incluyeron glucemia, perfil lipídico, hemograma completo, proteína C reactiva ultrasensible (PCR-us) e índices derivados del hemograma (INL, IPL e IIS). Se aplicaron pruebas de comparación entre grupos y análisis de correlación para explorar las asociaciones de los índices inflamatorios derivados del hemograma con la HbA1c. Resultados: Los valores de los INL, IPL e IIS fueron significativamente más altos en pacientes con DM2 respecto a los controles, con un incremento progresivo según el grado de descontrol glucémico (p < 0,001). La PCR-us mostró un comportamiento similar, con concentraciones más elevadas en los grupos con HbA1c ≥ 7 %. El análisis de correlación evidenció asociaciones significativas positivas entre la HbA1c y los índices inflamatorios: INL (r = 0,3641; p < 0,0001), IPL (r = 0,3074; p < 0,0001), IIS (r = 0,3803; p < 0,0001) y PCR-us (r = 0,3535; p < 0,0001). Conclusiones: Los índices inflamatorios derivados del hemograma reflejan la inflamación crónica de bajo grado asociada a la hiperglucemia en DM2. Su carácter accesible y económico los convierte en herramientas potencialmente útiles para la estratificación de riesgo y el monitoreo clínico en pacientes diabéticos, en especial en entornos con recursos limitados.
Objetivo: Determinar la edad al momento del diagnóstico genético, así como el intervalo entre el inicio de los síntomas y la confirmación diagnóstica. Además, se buscó identificar los factores que intervienen en dicho proceso diagnóstico en el contexto peruano. Materiales y métodos: Se realizó un estudio transversal en pacientes con diagnóstico confirmado de atrofia muscular espinal (AME). La recolección de datos se efectuó mediante encuestas dirigidas a pacientes o cuidadores atendidos en un centro pediátrico de alta especialidad, así como a través de una asociación de pacientes con AME, entre octubre y diciembre de 2024. Resultados: Se incluyeron 51 pacientes (56,86 % mujeres) con diagnóstico genético confirmado de AME, con edades comprendidas entre los 10 meses y los 75 años. El 92,16 % eran menores de 18 años y el 47,06 % procedía de regiones fuera de Lima Metropolitana. La distribución por tipo de AME fue la siguiente: 21,57 % correspondió a la AME tipo I, 37,25 % a la AME tipo II y 41,18 % a la AME tipo III. La mediana de edad al diagnóstico definitivo fue de seis meses (rango: 4-12) para la AME tipo I, 23 meses (rango: 9-139) para la AME tipo II y 60 meses (rango: 31-906) para la AME tipo III. El tiempo transcurrido entre la primera consulta médica y el diagnóstico definitivo fue de cuatro meses (rango:1-9) en la AME tipo I, 12 meses (rango: 3-127) en la AME tipo II y 36 meses (rango: 15-714) en la AME tipo III. En la mayoría de los casos, los padres identificaron los síntomas; sin embargo, solo el 5,88 % recibió una solicitud de prueba genética en la primera consulta. La actitud inicial del profesional de salud fue de derivación en el 41,18 % de los casos, observación-seguimiento en el 29,41 % y desestimación de los síntomas en el 15,69 %. El 74,51 % de los pacientes fue diagnosticado en el sistema de salud público y solo el 15,69 % recibe tratamiento específico. Conclusiones: Este estudio evidenció un retraso en la edad de diagnóstico de AME en el Perú, particularmente en los casos de AME tipo III.