
Enmarcado en el interés por la dimensión emocional de la vida social, este artículo tiene como propósito explorar las emociones registradas entre el estudiantado de primer año de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), en El Salvador. A partir de una muestra no probabilística (n=659; edad ≥ 18 años) identificamos un conjunto de emociones tanto potencialmente estimulantes (interés, activación, determinación, ilusión) como limitantes (nervios, agobio, angustia) del aprendizaje. Estos estados emocionales se encuentran mediados por el género y por diversas situaciones de la vida cotidiana, tales como higiene del sueño, la presencia de enfermedades, la calidad de relaciones con familiares, docentes y pares, y la posibilidad de un retiro anticipado de la vida académica. Observamos un nivel más elevado de emociones potenciadoras entre los estudiantes de género masculino, mientras que las emociones limitantes predominan entre las estudiantes y entre quienes tienen menor edad. Los resultados buscan contribuir a una discusión que, desde las ciencias sociales, posicione la centralidad de las emociones como relaciones que el estudiantado construye activamente con sus entornos. Aunque éstas se experimentan en y desde el cuerpo, se activan, producen y reproducen en interacción con los diversos contextos, vínculos y atmósferas —no únicamente pedagógicas—, en función de las expectativas sociales diferenciales que recaen sobre las personas. De ahí su potencial de incidir tanto en el aprendizaje como en la permanencia misma en la universidad.