
Introducción. La Responsabilidad Social Universitaria (RSU) orienta a las instituciones de educación superior a responder a las necesidades de la sociedad, y en ciencias de la salud implica articular la docencia, la investigación y la extensión con las prioridades de salud de las comunidades. Por otra parte, la apropiación social del conocimiento (ASC) representa una práctica de co-creación con las comunidades. La relación de la RSU y la ASC potencializa las prácticas educativas con las comunidades externas. Objetivo. Identificar y mapear las experiencias en las que la comunidad universitaria de ciencias de la salud promueve la apropiación social del conocimiento (ASC) en comunidades externas, como expresión de la RSU. Métodos. Se realizó una revisión de alcance que incluyó estudios primarios que relacionaran las prácticas de ASC con la RSU en comunidades externas promovidas por al menos un miembro perteneciente a una facultad de ciencias de la salud. La búsqueda se realizó en cuatro bases de datos. La extracción de datos incluyó: objetivo del estudio, participantes universitarios y comunitarios, acciones, co-creación y resultados de la ASC. Resultados. Se hallaron 218 registros de los cuales se incluyeron siete estudios publicados entre 2013 y 2025. Predominaron las modalidades de aprendizaje-servicio, junto con un modelo institucional de educación médica con compromiso comunitario, una campaña liderada por estudiantes, una jornada de divulgación y un proceso de investigación participativa comunitaria. Las experiencias evidenciaron diferentes niveles de co-creación del conocimiento, desde estrategias centradas en la transferencia unidireccional de información hasta procesos de construcción conjunta con las comunidades. Los resultados incluyeron empoderamiento, transferencia de conocimiento, satisfacción y fortalecimiento del vínculo universidad–comunidad. Conclusiones. La ASC se configura como un proceso relacional, sostenido y construido con las comunidades, más que como una transferencia unidireccional de información. Integrar la RSU y la ASC como ejes transversales de la formación en ciencias de la salud representa una oportunidad para formar profesionales socialmente comprometidos.
Introducción: La simulación clínica de alta fidelidad se usa para adiestrar habilidades complejas antes de interactuar con pacientes autónomamente, aunque aún subsiste la duda acerca del valor extra que el realismo tecnológico tiene sobre diseños pedagógicos más económicos. Objetivo: Determinar la eficacia de la simulación clínica de alta fidelidad en el desarrollo de habilidades en alumnos de Medicina y reconocer las condiciones pedagógicas que se asocian con un mejor rendimiento. Métodos: Análisis sistemático de acuerdo a PRISMA 2020. Se investigaron investigaciones que se hayan publicado en PubMed/MEDLINE, Scopus, Web of Science, ERIC, CINAHL, SciELO y LILACS desde enero de 2010 hasta el 2 de agosto de 2026. Se incorporaron investigaciones cuasiexperimentales y experimentales con alumnos de la carrera de Medicina. La síntesis se llevó a cabo de manera narrativa, utilizando SWiM. Se utilizó RoB 2 o ROBINS-I para evaluar el riesgo de sesgo. Resultados: Se encontraron 300 registros y se incorporaron 30 estudios que contenían un total de 4,216 alumnos. La alta fidelidad mostró beneficios constantes en el trabajo colaborativo, el razonamiento clínico, la identificación del deterioro y la eficacia en los procedimientos, especialmente cuando involucró la práctica intencionada, las observaciones y el debriefing. Pero en la comparación directa con estrategias activas o de baja fidelidad, la superioridad era variable. La retención fue evaluada por diez estudios, y los resultados clínicos y la transferencia a pacientes reales fueron excelentes. Un exceso de confianza y el estrés eran consecuencias que podían ser dañinas. Conclusiones: En cuanto a habilidades individuales, la simulación de alta fidelidad es más beneficiosa para habilidades integradas y dinámicas. La eficacia depende sobre todo de la coherencia entre los objetivos, el debriefing, la evaluación, la dificultad y la práctica. Se recomienda elegir la fidelidad mínima que se requiere para la competencia, y verificar la transferencia y retención.
Introducción: La formación en investigación constituye un componente esencial de la educación superior, aunque su enseñanza continúa enfrentando desafíos pedagógicos, institucionales y tecnológicos que dificultan el desarrollo de competencias investigativas en los estudiantes. Objetivo: Evaluar los desafíos transversales en la enseñanza y práctica de la investigación en las carreras de grado del IUPFA, a partir de la sistematización de las problemáticas referidas por los docentes. Resultados: Las reflexiones surgen de una reunión en la que participaron 34 docentes investigadores, responsables de asignaturas metodológicas y representantes de departamentos de investigación. La actividad, desarrollada en modalidad híbrida y registrada mediante grabaciones y una bitácora, permitió reconocer problemáticas vinculadas con la alfabetización académica, la transferencia de conocimientos metodológicos a la práctica, el acompañamiento tutorial, la articulación curricular, las condiciones institucionales para el desarrollo de los trabajos finales de investigación y el impacto de la inteligencia artificial en la integridad académica. Asimismo, se identificaron estrategias orientadas a fortalecer la formación investigativa, entre ellas la incorporación de ejercicios de escritura académica en diferentes asignaturas, el uso de bitácoras, la capacitación de tutores y la creación de espacios de socialización de los trabajos finales. Conclusión: La enseñanza de la investigación requiere un abordaje institucional integral, transversal y colaborativo que favorezca el desarrollo progresivo de competencias científicas y una cultura de investigación en las carreras de grado.
Background: University and medical school rankings have long been published by media outlets and various organizations, particularly in the United States. Objectives: This study aimed to examine the association between the number and proportion of medical schools from 55 countries included in the top 500 of the QS World University Rankings for Medicine and each country’s economic and educational indicators, using a ranking system with publicly available criteria and independently evaluated methodology. Methods: The average number of medical schools listed in the QS World University Rankings for Medicine in 2017, 2019, 2021, 2023, and 2024 was calculated for each of the 55 countries and statistically analyzed. Correlations between national economic and educational indicators and QS ranking performance were assessed using correlation and regression analyses. No significant correlation was found between the total number of medical schools in a country and the number of those schools included in the QS top 500 list (r=0.112; p=0.510). The strongest predictor of the ratio of top-ranked medical schools to the total number of medical schools was per capita national income (β=2.522; p=0.03). Conclusion: These findings suggest that better economic conditions are associated with greater representation in the QS Medicine rankings; however, this relationship should not be interpreted as causal or independent of other factors. The findings suggest that simply increasing the number of medical schools or the proportion of students enrolled in secondary or tertiary education may not, by itself, improve national representation in QS Medicine rankings. The results of this study may contribute to the literature on international medical school rankings and national educational performance.
Objective: To analyze the evolution of the attractiveness of OBGYN within the Spanish Medical Residency Training System (MIR) between 2001 and 2026 using objective indicators of specialty choice. Methods: A retrospective observational study was conducted using publicly available data from the Spanish Ministry of Health. Annual OBGYN residency allocation data from 2001 to 2026 were analyzed. Indicators included the number of positions offered, first and last rank numbers selecting the specialty, median rank number, demand rankings, and quotation index. Temporal trends were evaluated using descriptive analyses and graphical representations. Results: During the study period, the number of OBGYN residency positions increased from 181 to 284 (+56.9%). The rank number of the last allocated position increased from 2,578 to 4,521, whereas the quotation index remained relatively stable, ranging from 113.5 to 139.1. OBGYN consistently occupied a favorable position among MIR specialties, ranking between 10th and 17th place in the global quotation ranking and between 2nd and 6th place among medical-surgical specialties. Top-demand and total-demand indicators also remained consistently favorable, with OBGYN generally positioned among the most demanded specialties throughout the study period. Conclusions: Despite substantial changes in healthcare systems, professional expectations, and working conditions, the attractiveness of OBGYN within the Spanish MIR system remained stable over the last 26 years. Although some rank-based indicators worsened over time, demand- and quotation-based measures continued to position OBGYN among the most attractive medical and surgical specialties. These findings do not support the widespread perception of a progressive decline in the attractiveness of the specialty.
Introduction: The emergence of Generative Artificial Intelligence has given rise to vibe-coding, a paradigm that allows educators without technical backgrounds to develop software using natural language. This advancement necessitates redefining the teaching competencies required to transition from users to creators of educational tools. Methods: A scoping review of the literature was conducted following PRISMA-ScR guidelines. Studies retrieved from Web of Science and Scopus databases addressing the use of vibe-coding by educators in higher and medical education were included. After the selection process, four publications from 2025 were included. A deductive reflexive thematic analysis was applied to classify findings according to the TPACK model dimensions (Technological, Pedagogical, and Content Knowledge). Results: Qualitative analysis reveals a reconfiguration of Technological Knowledge (TK), which dissociates from programming syntax to focus on structuring prompts and iterative dialogue with AI. The emergence of the “clinician-developer” role was identified, where Content Knowledge (CK) acts as an indispensable auditing mechanism to validate clinical accuracy and prevent hallucinations in generated algorithms. Technological-Pedagogical Knowledge (TPK) enabled educators to deconstruct complex logic into sequential steps to design simulators and personalized tools. Conclusions: Preliminary evidence suggests that vibe-coding democratizes educational software development, allowing educators to materialize complex pedagogical strategies without external technical dependence. This competency appears to demand robust disciplinary mastery to guarantee the safety and quality of the created resources. It is recommended to foster training in this emerging competency and conduct future empirical studies to evaluate the impact of these tools on student learning and teacher cognitive load.
Introduction: Admission documentation and medical orders are important workplace activities in specialty training because they communicate clinical reasoning, guide patient care, and provide evidence of professional competence. However, few validated tools assess these practices in postgraduate clinical settings. This study developed and validated a multidomain tool for assessing the completeness of admission documentation and medical orders completed by doctors in specialty training. Methods: This cross-sectional methodological study was conducted in three phases. Candidate domains and items were identified through a structured literature review and expert discussion, resulting in a preliminary tool with five domains and 20 items. Content validity was examined using a two-round Delphi process with 13 internal medicine faculty members. Internal structure validity was assessed by confirmatory factor analysis using data from 100 doctors in specialty training in internal medicine, cardiology, and neurology, and internal consistency was evaluated using Cronbach’s alpha. The finalized tool was then applied to 200 inpatient medical records from six teaching hospitals. Results: Expert consensus supported the relevance and clarity of all five domains and 20 items. Confirmatory factor analysis supported the proposed five-domain structure, with good model fit (RMSEA ≤ 0.06, p < 0.001). In ternal consistency was acceptable (Cronbach’s alpha = 0.79). Application of the tool to 200 records identified variation in documentation performance across domains and specialties; internal medicine trainees achieved the highest overall scores. All domain scores were significantly correlated with the total score (p < 0.001). Discussion: The tool provided validity evidence for structured assessment of admission documentation and medical orders in specialty training. It may help clinical educators identify documentation gaps, provide targeted feedback, and design educational interventions that support trainee learning and safer patient care in teaching hospitals.
Objective. This study aimed to evaluate differences associated with two teaching methodologies on academic performance and student evaluation of teaching quality in neuroanatomy, using physiology as a control group. Methodology. A quasi-experimental study compared two academic years (2023–2024 and 2024–2025). Neuroanatomy changed from a flipped classroom to a traditional lecture-based teaching format, while physiology remained traditional lecture-based teaching in both years. Academic performance was assessed using final grades (primary outcome), examination scores, and continuous assessment. Student evaluation of teaching quality was measured using institutional surveys and normalized to a 0–100 scale. Comparisons were performed using the Mann–Whitney U test. Difference-in-differences (DiD) analyses were conducted using linear regression models including academic year, subject, and their interaction. Results. A total of 87 neuroanatomy students and 86 physiology students were included. In neuroanatomy, final grades decreased from 4.44 ± 2.33 to 3.02 ± 2.21 (p = 0.006), with significant reductions in examination scores (p = 0.007) and continuous assessment (p < 0.001). Similar declines were observed in physiology (final grades: 6.20 ± 1.27 vs. 3.39 ± 2.98; p < 0.001). In the DiD analysis, the interaction term showed a non-significant effect (β = -1.387; 95% CI [-2.814, 0.039]; p = 0.057), suggesting that no statistically significant independent effect of teaching methodology on performance could be demonstrated after adjustment for cohort effects. In contrast, student satisfaction was higher in 2024–2025 after normalization, with DiD analyses indicating improved engagement (β = -7.17; p < 0.05) and a trend toward higher perceived clarity. Conclusions. No teaching methodology demonstrated statistically significant superiority in academic performance after adjustment for cohort effects. However, the methodology implemented in 2024–2025 was associated with higher student satisfaction, particularly in engagement. These findings suggest a dissociation between perceived and objective learning outcomes and highlight the importance of controlled designs in educational research.
La enseñanza de la cascada metastásica en Estomatología es un desafío por su naturaleza dinámica y secuencial. Los recursos estáticos limitan la comprensión integrada del proceso. El objetivo fue diseñar un recurso educativo audiovisual del tipo videoinfografía sobre la cascada metastásica para estudiantes de segundo año de Estomatología. Se realizó una investigación de desarrollo tecnológico-educativo, basada en el modelo ADDIE, hasta el desarrollo del prototipo. Participaron 38 estudiantes (encuesta diagnóstica) y 3 profesores (entrevista semiestructurada). El diagnóstico inicial reveló que 89,5 % de los estudiantes reportaron dificultades para visualizar el proceso como un todo integrado y el 100 % consideró útil un recurso específico. En este sentido, se diseñó una videoinfografía (video animado de corta duración que integra elementos visuales, texto y audio para explicar información compleja) de 4 minutos con 29 segundos, subtitulada, validada por expertos mediante rúbrica en cuatro dimensiones (exactitud científica, claridad instruccional, calidad técnica, adecuación al público objetivo). La videoinfografía obtuvo una valoración “muy adecuada” en todas las dimensiones por parte de los expertos (coeficiente de competencia K=0,89). La videoinfografía diseñada reduce la carga cognitiva al modelizar visualmente la secuencia metastásica. Los subtítulos garantizan accesibilidad y refuerzan la retención por codificación dual. El formato de 4,5 minutos resulta óptimo para mantener la atención en procesos secuenciales. La videoinfografía diseñada constituye una herramienta pedagógica fundamentada en principios multimedia, que facilita la comprensión de un proceso complejo y es aplicable a estrategias docentes en ciencias de la salud.
Objective: to describe the 6-year feedback of the digital teaching that has been set up since the era of the Covid-19 pandemic in the framework of practical dental anatomy work in a French Faculty. Methods: Hands-on dental anatomy sessions (drawing and wax-up exercises) were adapted to be compatible with both face-to-face and distance learning. Pre-recorded videos detailing the entire work process were made available online via the Faculty's website. Student feedback was collected annually between 2020 and 2025 through satisfaction ratings (0–10) for the drawing and wax-up tutorial videos, perceived autonomy after viewing the videos, and a simplified User Experience Questionnaire (UEQ). Continuous variables were compared across years and between genders using two-way ANOVA and Tukey post-hoc tests, while categorical responses regarding autonomous work were analyzed with Fisher's test. Results: A total of 457 students responded to the questionnaire over six years (approximately 76 per graduating class), with women representing 69.15% of participants (n=316). Both drawing and wax-up tutorial videos were rated highly each year (global means of 8.66±1.18 and around 8/10, respectively), with no statistically significant differences across successive promotions. Drawing scores did not differ significantly between genders, although a non-significant trend suggested that women rated wax-up videos more favorably than men. UEQ results indicated that overall learning evaluation, as well as hedonic and pragmatic qualities, were rated as "Excellent" by the full cohort and by women specifically, while men rated the pragmatic quality as "Good." Conclusions: This six-year experience demonstrates that digital tools initially developed as an emergency response to the COVID-19 pandemic proved durable and well accepted beyond the crisis period. While student satisfaction was consistently high across all cohorts, this report does not allow conclusions regarding actual skill acquisition. This experience may serve as a source of inspiration for educators facing similar challenges, subject to local adaptation and cross-validation before broader implementation.
Disaster medicine education faces the challenge of preparing healthcare professionals to make effective decisions under uncertainty, complexity, and time pressure. Although simulation and competency-based strategies have strengthened emergency preparedness, current approaches often emphasize procedural performance over the cognitive mechanisms underlying expert decision-making. This commentary argues that Recognition-Primed Decision (RPD) Theory provides a valuable framework for advancing disaster medicine education by promoting adaptive clinical reasoning, pattern recognition, and experience-based judgment. RPD explains how clinicians identify meaningful patterns, evaluate feasible actions, and rapidly respond to complex situations, offering educational opportunities beyond protocol memorization. Integrating RPD principles into simulation, tabletop exercises, and longitudinal curricula may strengthen disaster literacy, collaboration, situational awareness, and decision-making among healthcare learners. However, RPD should not replace analytical reasoning but rather complement reflective practice and structured feedback to support the development of adaptive expertise. Incorporating this cognitive framework into undergraduate, postgraduate, and continuing medical education may help bridge the gap between theoretical preparation and real-world emergency response, better equipping future healthcare professionals to manage increasingly complex disasters while improving patient safety and healthcare system resilience.
Introducción: La formación médica presenta en ocasiones limitaciones en el desarrollo de competencias centradas en los pacientes, especialmente en comprender de la experiencia de enfermedad y el papel de actores no clínicos. Últimamente las asociaciones de pacientes son cada vez más, agentes clave en los sistemas sanitarios, aunque su integración en la formación médica anecdótica. Este estudio evalúa la utilidad percibida de una intervención educativa basada en la participación de asociaciones de pacientes y otros actores en estudiantes de medicina. Métodos: Se realizó un estudio observacional transversal en estudiantes de quinto curso del grado de medicina. La intervención consistió en un seminario titulado “Prescribe Asociaciones de Pacientes”, con participación de una asociación de pacientes y representantes de la industria farmacéutica. Se recogieron datos mediante un cuestionario online que incluía variables demográficas, preguntas dicotómicas de conocimientos de las asociaciones de pacientes y una escala Likert (1–5) que evaluó satisfacción, aprendizaje y relevancia. Resultados: Participaron 114 estudiantes (edad media 23,8 años; 60,5% mujeres). El 72,8% conocía previamente las asociaciones de pacientes, pero solo el 14,9% había tenido un contacto directo. La actividad obtuvo puntuaciones elevadas en proporcionar comprensión de la experiencia de enfermedad (4,54), importancia de la perspectiva del paciente (4,70) y utilidad de las asociaciones (4,44). La recomendación de integrar esta actividad en el currículo fue alta (4,44). El análisis cualitativo mostró una valoración general positiva en un 30% de las respuestas, junto con propuestas de mejora (26,7%) centradas en mayor inclusión de pacientes y un enfoque práctico. Conclusiones: La integración de asociaciones de pacientes mediante un modelo de intervención educativa mediante seminarios es una estrategia innovadora, factible y altamente valorada. Este enfoque ayuda mejorar la comprensión del paciente y favorece una formación médica más humanista y contextualizada. Su incorporación en el currículo podría contribuir a una educación más alineada con las necesidades actuales del sistema sanitario.
Introducción: la semiología médica constituye un pilar fundamental en la formación clínica del estudiante de medicina. En las últimas décadas, se han incorporado diversas estrategias pedagógicas con el objetivo de optimizar el desarrollo de habilidades clínicas, cuya efectividad requiere ser evaluada de manera sistemática. Objetivo: evaluar y comparar la eficacia de diversas estrategias pedagógicas en el desarrollo de habilidades clínicas en estudiantes de medicina. Métodos: se realizó una revisión sistemática siguiendo las directrices PRISMA 2020. La búsqueda se llevó a cabo en PubMed, Scopus y Web of Science, incluyendo estudios publicados entre 2010 y junio de 2025. Se incluyeron ensayos clínicos aleatorizados, estudios cuasiexperimentales y descriptivos que evaluaran intervenciones pedagógicas en estudiantes de medicina de pregrado con resultados cuantitativos y cualitativos. El riesgo de sesgo fue evaluado mediante herramientas validadas según tipo de estudio. Resultados: se analizaron 16 estudios. Las metodologías activas como ABP combinado con clases magistrales y TBL mostraron mejoras significativas en rendimiento clínico y satisfacción. Los videos educativos y simulaciones híbridas mejoraron habilidades procedimentales y autoconfianza, especialmente cuando se combinaron con práctica presencial. El near-peer teaching (enseñanza entre pares) y el aprendizaje mixto mostraron efectos positivos en puntuaciones de OSCE. Conclusiones: las estrategias pedagógicas que integrannee práctica, retroalimentación y recursos multimedia parecen más efectivas que los métodos tradicionales aislados para el desarrollo de habilidades clínicas en semiología médica.
Introduction: Over the past two decades, there has been a significant global shift in undergraduate medical curriculum structure. The integrated medical curriculum has been increasingly growing as a modern educational model replacing the traditional curriculum; therefore, it is crucial to assess the teaching staff's point of view on this emerging medical model. Methodology: This is a cross-sectional descriptive study design using a structured, self-administered electronic questionnaire to assess Al-Baha Medical School teaching staff perspectives regarding the integrated curriculum adopted by the faculty. Results: Most of the faculty members reported that the integrated curriculum is more effective in enhancing clinical reasoning (56.2%), student engagement (76.7%), and the integration of basic and clinical sciences (80.8) compared with the traditional curriculum. It was also viewed as better aligned with modern medical education (75.3%) and active learning approaches (86.3%). Conclusion: Overall, the faculty perspective suggests that while the integrated curriculum offers substantial educational benefits, such as enhancing clinical reasoning, student engagement, better integration of basic and clinical sciences, and better supports modern medical education outcomes, successful implementation requires continuous institutional support, faculty training, and ongoing curriculum evaluation and refinement.
Introducción: El burnout académico en estudiantes de ciencias de la salud se ha convertido en una preocupación creciente en el ámbito universitario, lo que afecta el bienestar, el rendimiento y la formación profesional. Objetivo: Explorar y sintetizar las intervenciones implementadas para prevenir o reducir el burnout académico en estudiantes universitarios de ciencias de la salud, descritas en la literatura internacional. Metodología: Se realizó una revisión sistemática, siguiendo las directrices del Joanna Briggs Institute (JBI), en las bases de datos PubMed, Scopus, Web of Science (WoS), ERIC, PsycINFO y Biblioteca Virtual en Salud (BVS). Se incluyeron estudios de intervención dirigidos al burnout académico como desenlace principal o desenlaces asociados, como estrés percibido, bienestar psicológico, mindfulness, resiliencia, autocompasión, autoeficacia y compromiso académico. Para garantizar la transparencia y trazabilidad del proceso de selección de los estudios, se siguieron las directrices PRISMA, aplicando criterios de inclusión y exclusión previamente definidos. Resultados: Se identificaron 2.597 registros y se incluyeron 13 estudios para el análisis final. Las intervenciones más frecuentes correspondieron a programas basados en mindfulness o en reducción de estrés (MBSR), regulación emocional, resiliencia, habilidades de estudio, terapia de aceptación y compromiso digital (ACT), apoyo entre pares y estrategias institucionales orientadas a pertenencia y engagement (compromiso académico). Los resultados fueron más consistentes en la reducción de estos desenlaces asociados, tales como estrés percibido y la mejora del bienestar, mindfulness, resiliencia, autocompasión y compromiso académico; sin embargo, el efecto directo sobre el burnout académico fue heterogéneo. Conclusión: Las intervenciones revisadas muestran resultados prometedores para mejorar desenlaces asociados al burnout académico, aunque la evidencia sobre su reducción directa sigue siendo limitada. Se recomienda implementar estrategias multicomponente, sostenibles e integradas al currículo, junto con estudios futuros de mayor rigor metodológico y seguimiento longitudinal.
Las herramientas de inteligencia artificial (IA) pueden apoyar la búsqueda y organización de literatura científica en educación odontológica, particularmente durante el desarrollo de revisiones sistemáticas. Este estudio evaluó el impacto de Litmaps, una herramienta de mapeo de citas asistida por inteligencia artificial, en el desempeño de estudiantes de odontología durante ejercicios de revisión sistemática de la literatura. El diseño experimental incluyó a 30 estudiantes, distribuidos en un grupo experimental, que utilizó la herramienta basada en IA, y un grupo control, que realizó una búsqueda convencional. Las variables evaluadas incluyeron el número de artículos identificados, el tiempo dedicado a la búsqueda, la calidad de las revisiones y las percepciones de los estudiantes mediante la aplicación de cuestionarios pre y postintervención. El grupo experimental identificó más artículos relevantes que el grupo control (17.8 ± 3.6 vs. 12.4 ± 4.2; p < 0.05) y dedicó menos tiempo al proceso de búsqueda (9.6 ± 2.5 h vs. 14.3 ± 3.1 h; p < 0.01). No se observaron diferencias significativas en la calidad de las revisiones (16.2 ± 1.1 vs. 15.9 ± 1.3; p = 0.56). La mayoría de los estudiantes evaluó positivamente la herramienta de mapeo de citas asistida por IA, aunque una tercera parte reconoció una dependencia excesiva de su uso. El uso de una herramienta de mapeo de citas asistida por IA mejoró la eficiencia de las búsquedas bibliográficas sin afectar la calidad del análisis, lo que destaca su potencial como recurso de apoyo en la enseñanza de la metodología científica, siempre que se acompañe de una orientación crítica y reflexiva.
Introducción: La ecografía clínica a pie de cama, o point-of-care ultrasound (POCUS), se ha consolidado progresivamente como una competencia transversal en la práctica médica contemporánea. Sin embargo, su integración en el grado de Medicina sigue siendo heterogénea y está limitada por la disponibilidad de docentes, tiempo curricular y recursos técnicos. El objetivo de este estudio fue evaluar el impacto formativo de EcoEduca, una intervención educativa híbrida basada en ecografía clínica, aprendizaje activo y evaluación pre/postintervención. Metodología: Se realizó un estudio cuasi experimental de un solo grupo con evaluación antes-después y encuesta transversal postintervención. La intervención combinó aprendizaje asincrónico mediante materiales en línea, análisis de casos ecográficos, guías de práctica estructurada, sesiones presenciales con ecógrafo y una evaluación estructurada de interpretación ecográfica compuesta por 10 casos. Se analizaron la puntuación pre/postintervención, la adherencia autoinformada, la autoeficacia percibida y la satisfacción mediante escalas Likert de 1 a 5. El análisis principal del cambio pre/postintervención se realizó en estudiantes con respuestas emparejadas. Se emplearon estadísticos descriptivos y la prueba de Wilcoxon para muestras relacionadas. Resultados: Se identificaron 27 estudiantes de Medicina de 3.º a 6.º curso en la evaluación preintervención y 29 en la postintervención. El análisis emparejado exacto incluyó 22 estudiantes. La puntuación media aumentó de 7,45/10 a 8,82/10, con una diferencia media de 1,36 puntos (IC 95%: 0,62–2,11; p=0,0019). Trece estudiantes mejoraron, ocho permanecieron sin cambios y uno redujo su puntuación. La encuesta postintervención incluyó 29 respuestas; 28 estudiantes (96,6%) refirieron haber completado los materiales obligatorios y 29 (100%) realizaron más de cinco sesiones prácticas. La autoeficacia media global fue de 4,31/5, la satisfacción media global compuesta de 4,78/5 y la satisfacción global específica con EcoEduca de 4,93/5. Conclusiones: EcoEduca se asoció con una mejora significativa del rendimiento en una evaluación estructurada de interpretación ecográfica, junto con alta adherencia, elevada satisfacción y buena autoeficacia percibida. Dado el diseño de un solo grupo y el tamaño muestral reducido, estos resultados deben interpretarse como evidencia preliminar de viabilidad y efecto educativo potencial.
La Sociedad Española de Educación Médica (SEDEM) celebrará del 19 al 21 de noviembre de 2026 una nueva edición de su congreso anual, que reunirá a docentes, responsables académicos, estudiantes y expertos nacionales e internacionales para analizar los principales desafíos y tendencias de la formación médica actual. El evento tendrá lugar en la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de la Universidad Internacional de Cataluña (UIC), en Sant Cugat del Vallés (Barcelona).
Las metodologías activas han cobrado gran relevancia en la última década, y su incorporación a los sílabos se ha vuelto frecuente u obligatoria en determinados contextos. Aun así, su implementación en el aula no siempre desplaza a la enseñanza expositiva tradicional, que continúa ocupando un lugar importante en la organización del aprendizaje. Objetivo. Describir la percepción y la experiencia de estudiantes de séptimo ciclo de pregrado de Medicina frente al uso de metodologías activas en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Métodos. Se realizó un estudio de encuesta, observacional, descriptivo y transversal en marzo de 2026, en estudiantes de séptimo ciclo de Medicina de la Universidad Católica de Cuenca, Ecuador. Se trabajó con intención censal y se analizaron 104 cuestionarios válidos. La recolección de datos se efectuó mediante un formulario autoadministrado en línea, con preguntas sociodemográficas, de opción múltiple, escalas de frecuencia y escala tipo Likert, orientadas a explorar experiencia de aula, patrones de participación, barreras percibidas y preferencias de formato. Resultados. La exposición magistral fue el formato predominante en el último ciclo (54,8%) y también el más valorado para abordar temas complejos (47,1%). No obstante, los estudiantes reconocieron beneficios relevantes de las metodologías activas: 84,6% consideraron que ayudan a detectar vacíos de conocimiento, 64,4% las percibieron favorables para fomentar pensamiento clínico y 78,8% valoraron positivamente la retroalimentación recibida. La principal barrera para participar fue el temor a equivocarse (53,8%). Además, 78,8% reportaron haber evitado hablar por miedo a equivocarse al menos algunas veces, y 76,9% refirieron salir de clase con dudas no resueltas o percibir el ritmo de la clase como demasiado rápido. Conclusiones. La percepción estudiantil sobre las metodologías activas fue matizada y no se limitó a una aceptación o rechazo absolutos. Los hallazgos apuntan a la conveniencia de secuencias híbridas que integren exposición docente, actividades guiadas, retroalimentación concreta y condiciones de seguridad psicológica que favorezcan una participación más auténtica.