
La séptima edición del libro Modelos epistémicos en educación e investigación (2026), constituye la versión actualizada, corregida y ampliada de una obra que, desde su primera edición (1999), ha contribuido con la precisión tanto conceptual como semántica de una vertiente de los saberes que se desarrolla en una especial medianía intelectual que implica a la filosofía y a la ciencia. Esto es la epistemología.
Este texto toma como punto de partida el libro De la lectura y del arte de escribir, de Rafael Tomás Caldera, para, a partir de allí, concebir las experiencias de la lectura y la escritura como téchnai fundamentales de la palabra. Así, la condición de la téchne trasciende un sentido meramente instrumental para, más bien, convertirse en proceso poiético de des-ocultamiento, tal como lo sugiere Heidegger. Por tanto, se busca dar a conocer la relación entre lectura y escritura como el entretejido de un espacio en el que reposan lo visible y lo invisible, como ejercicios de memoria mimética y ritual que instauran una "virtualidad" constitutiva del ser humano.
Este trabajo aborda la emergencia de las Estéticas e Identidades Digitales examinando el ciberespacio como un dispositivo de visibilidad que reconfigura la experiencia sensible. Se argumenta que la World Wide Web (WWW) funciona como una heterotopía foucaultiana, un espacio híbrido y ubicuo que transforma la relación del sujeto con la realidad material y el tiempo. Al operar bajo la lógica de la conectividad total, este entorno digital genera una profunda inquietud existencial, canalizada en una religiosidad personal y estética que busca sentido fuera de las instituciones tradicionales (Fraijó, Panikkar). Consecuentemente, el New Media se consolida como el agente semiótico que da forma a esta crisis. Al realizar la rematerialización de datos y propiciar la cuestión material/virtual (dónde reside la esencia del ser), el arte digital se convierte en la manifestación activa de una nueva búsqueda de espiritualidad. Se concluye que las estéticas digitales reflejan un proceso continuo de resignificación del ser en la era de los datos.
Este es un artículo aproximativo a las ideas de Martha Nussbaum y Gilbert Simondon en lo atinente a las emociones, la imagen y la imaginación, con miras a sintetizar el pensamiento de estas dos figuras que asoman más concordancias que incompatibilidades al respecto. Ambos filósofos se han ocupado de las emociones con una diferenciada riqueza argumental. Para Nussbaum, las buenas emociones potencian “sociedades aspiracionales”; para Simondon, las emociones juegan un papel importante en las “formalizaciones normativas”. Siendo así, las “invenciones” éticas simondianas, con su carga metaestable, también potenciarían “sociedades aspiracionales”, al modo nussbaumniano.