
Paciente del Instituto quien acudió a los 15 años de edad, al Servicio de Urgencias con un cuadro de 2 semanas con epitaxis intermitente, gingivorragia, a lo que se agregó fiebre de hasta 39 ºC, y cefalea pulsátil bitemporal. La biometría de unos días antes había reportado Hb 8.9, Hto 23.5, Neu 0.1 y plaquetas de 45 mil. Con este cuadro de neutropenia severa y anemia, de inmediato se trasladó a Infectología donde ingresó con FC de 99 lpm, FR 19 rpm, TA 95/56, SatO2 99%, Temp. 36.6 gC. La exploración física fue esencialmente negativa, con adecuada ventilación. La niña tenía una larga y dolorosa historia en este Instituto. Tres años antes, a los 11 años de edad y sin antecedentes de importancia, presentó dolor en rodilla izquierda que en 3 meses era un tumor doloroso en hueco poplíteo. Una tomografía mostró un tumor lobulado en región poplítea de 5 x 9 cm que envolvía los vasos poplíteos sin afección de hueso. (Figura 1) Con la sospecha de neoplasia de tejidos blandos fue derivada a este INP y en los días siguientes una biopsia de la lesión (B19-437) se informó como sarcoma sinovial monofásico. Se inició régimen de citoreducción para sarcoma de alto grado, de alto riesgo T2b N0 M0 de acuerdo con EpSSG grupo III (Ifosfamida y Doxorrubicina [3 cursos]). Cuatro meses después y ante la evidencia clínica y radiológica de progresión tumoral, se practicó cirugía radical para control local, con amputación supra-rotuliana. El estudio de la pieza quirúrgica (B19-1751) informó Sarcoma sinovial monomorfo, con poca respuesta a quimioterapia. Límites quirúrgicos sin tumor. (Figura 3) Se continuó con régimen EPSS (completó en total 5 cursos con Ifosfamida Doxorrubicina [DTA 375mg/m2] y uno solo Ifosfamida), con seguimiento estrecho de parte de Oncología Médica, Cirugía Oncológica y con igualmente estrecho apego por parte de la paciente y su familia. Exploración periódica por estudios de imagen no revelaron datos de metástasis pulmonar. Dos años después de la cirugía, aparecieron lesiones pulmonares sugestivas de metástasis. (Figura 2) Fueron resecadas por toracotomía y el estudio anatomopatológico (B22-613) informó dos metástasis de sarcoma sinovial en lóbulo superior de pulmón izquierdo. El esquema de tratamiento se pasó a segunda línea de acuerdo con el protocolo CWS 91 REZ, con 2 cursos de carboplatino-etopósido y 4 cursos de carboplatino-ifosfamida; seis meses después se resecaron dos metástasis, ahora del pulmón derecho. (B22-2062). (Figura 4) Había seguido sin sobresaltos ni datos de actividad tumoral durante dos años hasta este último ingreso. En Infectología se instaló tratamiento con Cefepime, se practicó aspirado y cultivo de médula ósea. Ante la neutropenia profunda persistente y la sospecha de una segunda neoplasia, probablemente leucemia se trasladó al tercer día a Oncología. Se precisó el diagnóstico de leucemia mieloide aguda secundaria, de alto riesgo con traslocación (9;11)(p22;q23) y el estudio de secuenciación detectó la presencia del gen reordenado KMT2A en sangre y en médula ósea. Se instaló protocolo basado en BFM 2012 AML HR, Inducción con HAM (citarabina 3grm2 6 dosis, mitoxantrona 10mgm2 2 dosis [con Dexrazoxano]). Se agregó Meropenem y Linezolid (anafilaxia a Vancomicina) y continuaba con Fligastrim como estimulante de colonias de granulocitos, cursó con amaurosis por probable infección por CMV con Desprendimiento de Retina, se colocó ganciclovir intravítreo. La biopsia de médula ósea (B24-1507) se informó como Leucemia mieloide aguda (CD117+, CD13+, CD33+ con un p53 positivo 3+). En los siguientes 5-6 meses nuestra paciente, ya con 16 años, permaneció estable, continúo manejo de acuerdo con el protocolo BFM para LAM de alto riesgo (Completó inducción 2 cursos HAM y posterior mantenimiento con citarabina 1 grm2 y 6-mercaptopurina). En el manejo de la niña participaron los Servicios de Salud Mental, Genética, Oftalmología, Ginecología, Endocrinología para manejo de glucemia y control de posible síndrome metabólico [Dosis acumulada de glucocorticoides: 4528.8 mg/m2 con base a HCT]. Presentó episodios de epistaxis, fiebre y seguía neutropénica, asimismo estuvo manejada por Infectología. Llevó seguimiento por consulta externa y el Servicio de Trasplante y Terapia Celular en Pediatría consideró ingresarla al protocolo de trasplante, sin embargo, la paciente y el familiar rechazaron la posibilidad debido al alto riesgo de mortalidad por toxicidad preexistente. Presentó un cuadro respiratorio que resultó positivo a Influenza A lo cual motivó su reingreso a Prehospitalización. Por mejoría fue egresada, para continuar con mantenimiento con terapia sistémica e intratrecal como externa. Al acudir a una cita para toma de productos se detectó una anemia grave de 2.9 de hemoglobina y se ingresó de nuevo a pre hospitalización. Se integró diagnóstico de recaída temprana a médula ósea, por lo que se ofreció una 2ª línea de tratamiento planeando 2 cursos con FLAG (fludarabina [modificado por exposición previa a antraciclinas], citarabina y filgrastim), de los cuales solo recibió el primer curso. En su último ingreso se presentó con fiebre, expectoración hialina, dolor torácico y dificultad respiratoria. A la valoración se encontró con fiebre de 40 grados, saturación de 84%, taquicardia hasta 172 lpm, llenado capilar de 3 segundos y tensión de 62/41. En Sala de Hospitalización de Urgencias presentó deterioro progresivo que evolucionó a bradicardia y paro cardiorespiratorio. La apreciación diagnóstica final fue: Historia de Sarcoma sinovial monofásico primario de hueco poplíteo izquierdo con progresión y metástasis pulmonares, que requirió amputación para control local vigilancia desde enero 2020. Leucemia mieloide aguda secundaria, de alto riesgo con t(9,11)(p22;q23) con reordenación del gen KMT2A, como segunda neoplasia. Recaída temprana a médula ósea refractaria a tercera línea de tratamiento. Fuera de tratamiento oncológico.
OBJECTIVE: To evaluate the impact of sociodemographic factors on diagnostic timeliness, treatment abandonment, and outcomes in pediatric ALL. MATERIALS AND METHODS: Descriptive, ecological study (2005–2018) merging official Mexican databases (INEGI, CENSIA, National Pediatric Cancer Registry) with cross-sectional surveys given to pediatric oncologists at accredited medical centers to assess referral times and treatment abandonment. RESULTS: Most public-sector patients live in social vulnerability and poverty. Mean referral time from clinical suspicion to specialized diagnosis was 9.4 days (range: 7–14). A wide geographic disparity in treatment abandonment emerged: baseline rates hovered near 5% across most centers, but spiked to 50–58% in southern/southeastern states, correlating with high social marginalization, language barriers, and limited infrastructure. CONCLUSIONS: Sociodemographic and access barriers compromise treatment adherence and overall survival. Integrating psychosocial and logistical support into care protocols is critical to prevent treatment abandonment and shrink outcome disparities.
INTRODUCCIÓN: Los cuidados paliativos pediátricos han evolucionado hacia un enfoque integral que inicia desde etapas tempranas de la enfermedad. En este contexto, la vía subcutánea se ha propuesto como una alternativa para la administración de tratamientos en niños, especialmente en aquellos con enfermedades crónicas o complejas. OBJETIVO: Analizar la evidencia disponible sobre el uso de la vía subcutánea en población pediátrica en el contexto de cuidados paliativos. MATERIAL Y MÉTODOS: Se realizó la búsqueda en las bases de datos PubMed, Scopus y BvS, incluyendo artículos publicados entre 2015 y 2025, siguiendo la metodología del Joanna Briggs Institute. RESULTADOS: Se analizaron 6 artículos que reportan el uso de la vía subcutánea en población pediátrica dentro de contextos de cuidado paliativo y condiciones clínicas asociadas. La información se organizó en seis categorías que sintetizan los hallazgos: diversidad farmacológica y usos emergentes, condiciones clínicas y escenarios de aplicación, ventajas de la vía subcutánea, eventos adversos y manejo, avances tecnológicos y dispositivos para la administración y comparación con otras vías de administración. CONCLUSIONES: La vía subcutánea es clave en el cuidado paliativo pediátrico, mejorando la continuidad del tratamiento y la calidad de vida. Su consolidación exige evidencia sólida, normas claras e investigación colaborativa que garantice acceso seguro y equitativo.
INTRODUCCIÓN: El trastorno del espectro autista (TEA) se caracteriza por dificultades en la comunicación, habilidades sociales y conductuales. Una proporción significativa de la población pediátrica con TEA presenta síntomas gastrointestinales, por la interacción entre el sistema nervioso central, el tracto gastrointestinal y la microbiota, los cuales pueden generar discapacidad y aumentar la carga para los cuidadores. OBJETIVO: Caracterizar los trastornos gastrointestinales en pacientes menores de 18 años con diagnóstico de TEA. MATERIALES Y MÉTODOS: Estudio observacional, descriptivo y retrospectivo que incluyó pacientes con diagnóstico clínico de TEA hospitalizados por síntomas gastrointestinales en el Hospital Pablo Tobón Uribe de Medellín, Colombia, entre 2020 y 2025. La muestra se obtuvo mediante muestreo a conveniencia. El análisis univariado se realizó con frecuencias absolutas y relativas expresadas en porcentajes y proporciones. RESULTADOS: Se incluyeron 48 pacientes, con edad promedio del diagnóstico de trastorno gastrointestinal de 8 años y predominio masculino (77%). El 56.3% tenía otros trastornos del neurodesarrollo como diagnóstico primario. La variante más común de TEA fue el trastorno generalizado del desarrollo no especificado (75%). El 62.5% no presentaba antecedentes patológicos y el 31.3% no recibía tratamiento farmacológico. Los síntomas gastrointestinales fueron frecuentes: el dolor abdominal predominó (66.6%), seguido de emesis (50%) y náuseas (41.7%). La mayoría tenía dieta no restrictiva (66.6%) y en el 91.7% no se identificaron aislamientos microbiológicos. CONCLUSIÓN: Los síntomas gastrointestinales son comunes en niños con TEA y deben considerarse en su evaluación integral. Su posible relación con alteraciones en el eje microbiota–intestino–cerebro resalta la necesidad de un abordaje clínico completo y multidisciplinario.
INTRODUCCIÓN: El maltrato infantil es una patología infradiagnosticada reconocida por la OMS como emergencia médico-social-legal. En México, seis de cada 10 niños sufren algún tipo de violencia con altos índices de mortalidad. OBJETIVO: Identificar las características clínicas-epidemiológicas de niños con maltrato infantil. MATERIAL Y MÉTODOS: Estudio observacional, descriptivo, transversal y ambispectivo realizado en un hospital de segundo nivel entre enero 2023 y junio 2025. Se incluyeron expedientes completos de pediátricos de 1 mes a 17 años de edad con notificación ante el Ministerio Público. Se aplicó estadística descriptiva y pruebas de asociación, estableciendo un valor de p < 0.05 como significativo. RESULTADOS: Se analizaron 128 casos, con predominio masculino (59%) y edad media de 7 años. La familia nuclear predominó (60%) y el cuidador principal la madre (97%). El traumatismo craneoencefálico (13.3%), fractura de fémur (11.7%) y abuso sexual (11.7%) fueron los diagnósticos principales. La incompatibilidad del mecanismo de lesión se asoció significativamente con abuso. La mortalidad fue del 13.2% (p < 0.05). CONCLUSIONES: El estudio aporta factores clínicos y epidemiológicos asociados al maltrato infantil que el médico de primer o segundo contacto debe de sospechar en la práctica clínica. Los hallazgos refuerzan la necesidad de capacitación médica, protocolos de detección temprana y oportuna, así como coordinación interinstitucional para reducir la mortalidad y los efectos negativos en salud.