
El presente artículo tiene como objetivo profundizar en la trayectoria inicial de Andrés Chazarreta y los orígenes de la recopilación folklórica santiagueña. En primer lugar, se analiza y amplia el registro escrito más antiguo de Chazarreta ejecutando música criolla —una chacarera al piano durante una conferencia pedagógica en 1899—, que constituye su primera presentación pública como músico y su primera mención interpretando una chacarera. Se realiza una contextualización de la capital santiagueña de fines del siglo XIX y se describe la música interpretada en las conferencias pedagógicas del año en cuestión. En segundo lugar, a partir del análisis de registros parroquiales y censos, entre otras fuentes, se realizan nuevos aportes biográficos respecto de su filiación familiar, infancia y juventud, reconstruyendo su entorno próximo hasta 1906 al casarse con Ana Palumbo. Por último, destacando el viaje de Ricardo Rojas a Santiago del Estero en 1904-1905, se presenta una correspondencia inédita de 1906 junto a otros documentos que exploran el vínculo del escritor con José Miguel Chazarreta, hermano de Andrés, que sustentan la influencia de Rojas en los inicios de la labor recopilatoria de Andrés Chazarreta, recuperándose a su vez el aporte tradicionalista de José Miguel Chazarreta. Se concluye que Rojas opera como figura legitimadora en el pasaje a la formalización que efectuó Chazarreta de los aires criollos y que el registro de 1899 constituye un temprano antecedente de la introducción de la música criolla en espacios letrados llevado a cabo por Chazarreta en los años siguientes.
Hacia el año 1966 se agudiza en la discusión malvinense el rol del gaucho Rivero. Desde sectores letrados de la sociedad argentina se impulsa la idea de que el accionar de Rivero frente a los británicos fue un acto bárbaro, en contraste con determinadas miradas populares o no intelectuales. El presente trabajo examina las características del discurso gauchesco de estos sectores, teniendo como hipótesis exponer cómo Antonio Rivero, en tanto trabajador rural y gaucho, fue un eje de discusión de la narrativa criollista, y los usos culturales y políticos que se le dio al gaucho en un caso particular como el levantamiento a las autoridades británicas en Malvinas.
El presente trabajo analiza la participación de la Argentina en las Cumbres de las Américas desarrolladas entre 1994 y 2022, con especial atención a tres ejes temáticos: el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), la inclusión de Cuba en el sistema interamericano y el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas. A través de una metodología histórico-descriptiva basada en fuentes periodísticas, documentos oficiales y bibliografía especializada, se examinan las posiciones adoptadas por los distintos gobiernos argentinos en relación con estos temas. El estudio demuestra que la política exterior argentina en las Cumbres estuvo fuertemente condicionada por los cambios de orientación ideológica de los gobiernos nacionales. Mientras las administraciones de Carlos Menem, Fernando de la Rúa y Mauricio Macri mantuvieron posiciones cercanas a la estrategia hemisférica de Estados Unidos, los gobiernos de Néstor Kirchner, Cristina Fernández de Kirchner y, en menor medida, Alberto Fernández privilegiaron una orientación latinoamericanista, articulada con el MERCOSUR y otros actores regionales. Asimismo, se observa una continuidad relativa en la política exterior de Brasil y una marcada persistencia de los intereses estratégicos estadounidenses respecto del ALCA, Cuba y Malvinas. Se concluye que la ausencia de una política exterior de largo plazo ha generado oscilaciones significativas en la actuación internacional argentina, subordinando frecuentemente los intereses nacionales a las coyunturas políticas internas.