
Este artículo propone un análisis del rol e influencia de las personas o colectivos filmados en la obra cinematográfica, específicamente en el ámbito del cine documental. Se analizan dos casos de estudio con el objetivo de valorar el grado y las características de esa influencia. En el primer caso, Chris Marker y el colectivo SLON realizaron À bientôt j’espère (1967) sobre una huelga en una fábrica francesa. Las críticas propiciaron una segunda aproximación, que dio lugar a Classe de lutte (1969). El segundo caso es Pedro Costa y la película Ossos (1997), filmada en el barrio lisboeta de Fontainhas. La reacción de quienes residían en el barrio, además de otros motivos, provocaron una respuesta del director, materializada en No quarto da Vanda (2000). El análisis comparativo entre la primera y la segunda película en cada caso posibilita valorar la influencia de las personas filmadas sobre el enfoque cinematográfico de los respectivos autores. Los cambios sustanciales —tanto en la narración como en el uso del lenguaje cinematográfico— permiten concluir que la perspectiva autoral como componente para el estudio de la película debe complementarse con el análisis de la interacción con las personas filmadas y su influencia sobre la obra cinematográfica.
El presente artículo aborda el concepto de «devenir animal», propuesto por Deleuze y Guattari, como una «zona de indiscernibilidad» donde el humano y el animal se modifican mutuamente, para analizar desde este prisma las estrategias cinematográficas de obras contemporáneas del cine iberoamericano, como: Salvaxe, salvaxe (Emilio Fonseca, 2024), Reserve (Gerard Ortin, 2020), 592 metroz goiti (Maddi Barber, 2019), Ruido ê (Silvia Zayas, 2023), Cemetery (Carlos Casas, 2019), Pepe (Nelson Carlo de los Santos Arias, 2024) y Monólogo colectivo (Jessica Sarah Rinland, 2024). La investigación se organiza en torno a tres ejes: 1) Tecnologías de captura y regímenes visuales del no-humano, 2) Perspectivas y desbordes de la cámara animal y 3): Antropomorfización y realismo zoomorfo. A través de un análisis iconográfico de las obras, el artículo constata que se generan nuevas formas de percepción inter-especie, permitiendo que otras sensibilidades —no humanas— puedan emerger y habitar entre las imágenes de estas obras.
Este artículo examina las adaptaciones televisivas dirigidas y/o escritas por las creadoras españolas Pilar Miró y Josefina Molina durante el período comprendido entre 1974 y 1981 a través del programa contenedor Novela (TVE: 1962-1979), cuatro obras que, en algunos casos, supone un material olvidado pese a su valiosa contribución historiográfica: Los enemigos (1974) y Pequeño teatro (1977) de Miró; y Aire frío (1974) y El camino (1978) de Molina. Debido a la notable influencia que tuvieron en la audiencia de dicho período, se propone una reflexión en torno a los discursos y las representaciones de género presentadas en estas ficciones. Desde una perspectiva de género, la televisión de la Transición desempeñó un papel crucial al tratar de promover nuevas realidades sociales que exploraban, cuestionaban y desafiaban los nuevos roles adoptados por las mujeres de la época. El análisis de los dramáticos permite reflexionar sobre los discursos articulados en términos feministas por las creadoras, considerándolos un reflejo de las transformaciones políticas y sociales que tuvieron lugar durante la Transición española, como la mejora de la situación de las mujeres en el contexto político-social, con el fin de promover los nuevos valores democráticos desde el papel pedagógico que desempeñaba Televisión Española.
El presente artículo analiza el film Noticia de una violación en primera página (Bellocchio, 1972) como un ejemplo paradigmático del cine político italiano capaz de establecer códigos visuales para representar la manipulación mediática y las relaciones de poder. A partir del concepto de Nachleben (supervivencia) de Aby Warburg (2010) y la noción de película político-indiciaria de Anton Giulio Mancino (2008), se examinan los motivos visuales recurrentes en la película, como la representación de la redacción como escenario del poder, la construcción visual de la noticia y la fabricación iconográfica del monstruo mediático. Se analizan las supervivencias de estos códigos visuales en la esfera pública contemporánea, desde el periodismo digital hasta las estrategias de activismo visual. El artículo concluye reflexionando sobre la vigencia de la obra del cineasta italiano para comprender la relación entre cine, medios y poder en el contexto actual.
Esta entrevista con el cineasta francés Sylvain George examina dos décadas de trabajo cinematográfico dedicado a confrontar el régimen migratorio europeo y sus violencias sistemáticas. A través de un diálogo que combina referentes teóricos con su práctica como cineasta, George articula su cine como una forma de contra-poder que disputa los regímenes de visibilidad dominantes, apoyándose en pensadores como Walter Benjamin, Jacques Rancière, Michel Foucault y Judith Butler. La conversación aborda la transformación del dispositivo fronterizo europeo desde 2006 —cuando George comenzó a filmar— hasta la actualidad, caracterizada por una intensificación de la violencia, la externalización del control y la sofisticación tecnológica. George analiza cómo el régimen fronterizo opera como una sacralización perversa que produce cuerpos como «matables» e «ilegítimos», inscribiéndose en una continuidad colonial que estructura las políticas migratorias contemporáneas. El cineasta reflexiona sobre imágenes particularmente potentes de su filmografía no como representaciones del sufrimiento, sino como actos políticos de desidentificación forzada. Frente a la criminalización y el desprecio estructural, George propone un cine que profana las fronteras, que registra formas frágiles de habitar y que sostiene la mirada sobre existencias que el poder desea borrar, configurando así un espacio para generar un reparto diferente de lo sensible.