
Este artículo examina la paradoja en la práctica arqueológica peruana entre el tratamiento del pasado prehispánico (patrimonializado como base de la identidad nacional) y el pasado reciente vinculado a violaciones de derechos humanos (abordado con un enfoque técnico-restrictivo). Analiza cómo el "giro forense" se limita a la recuperación de cuerpos para procesos judiciales, sin integrar estas narrativas a la memoria colectiva. Mediante casos emblemáticos —La Hoyada (Ayacucho), donde exhumaciones con metodología arqueológica tradicional ignoraron patrones espaciales clave, y El Frontón (Lima), sitio sin intervención alguna pese a una masacre estatal—, se evidencia la colonialidad subyacente: la arqueología opera bajo lógicas que exotizan lo prehispánico y marginan a víctimas contemporáneas (mayoritariamente quechua-hablantes). Se critica la neutralidad política de la disciplina, proponiendo que asuma un rol activo en reconstruir memorias traumáticas y cuestionar narrativas hegemónicas. Concluye que la objetivación del "otro" distante perpetúa la invisibilización de crímenes recientes, urgiendo una arqueología comprometida con la justicia y la ética del duelo.
After gorillas were scientifically identified in the mid-19th century, it led to a ‘race’ to collect them for museums via colonial exploitative systems of nature for profit. Gorillas were hunted, dismembered, and forcibly brought to colonizing countries as ‘scientific specimens’. This paper documents a male gorilla who suffered at least two acts of violence for science, which ultimately resulted in his death. His remains were sold to an American museum in 1955, where they remain to this day. This individual testifies to the traumatic role museums played in the lives of gorillas. Besides the killing of gorillas, hunting may also disrupted the social structure and well-being of the surviving troop. The continuous retention of gorilla remains in the Europe and North America perpetuates colonialism, and thus, this paper urges the need for further decolonization among natural history museums.
Este artigo discute o papel da arqueologia na construção de uma memória social plural sobre a diáspora africana no Brasil, a partir do estudo de caso da Fazenda do Pinhal (São Carlos/SP), patrimônio nacional e estadual desde os anos 1980. As escavações realizadas entre 2022 e 2025, no edifício da antiga senzala, revelaram estruturas preservadas in situ, como fogueiras e pisos de chão batido, e um expressivo conjunto de cultura material associado ao cotidiano, espiritualidade e resistência de pessoas escravizadas. Conduzido de forma colaborativa com moradores, ativistas, religiosos, pesquisadores e educadores, a pesquisa arqueológica operou como instrumento de escuta e ressignificação, enfrentando apagamentos físicos e simbólicos e abrindo espaço para narrativas afrocentradas. Parte dos depoimentos analisados foi colhida no contexto da produção de um filme documentário, também elaborado por integrantes do projeto. O trabalho evidencia como objetos como cachimbos, contas e moedas se tornam mediadores de experiências afetivas e espirituais, ao mesmo tempo em que a própria escavação se converte em espaço de reencontro, memória e cura. Ao integrar escuta social, práticas participativas e análise material, a pesquisa propõe uma arqueologia crítica, sensível e politicamente comprometida com o reconhecimento e valorização da presença negra na história do Brasil.
Este artículo examina las prácticas de violencia extrema ejercidas contra los combatientes heridos durante y después de la batalla del Alto de la Alianza (1880), en el contexto de la Guerra del Pacífico (1879-1883), conflicto que enfrentó a Perú, Bolivia y Chile. A través de un enfoque antropológico forense, los autores exploran el fenómeno del “repase” (la ejecución de combatientes incapacitados o moribundos), y otras vulneraciones impropias de crimenes de guerra. A partir de los datos obtenidos en excavaciones arqueológicas realizadas en de campo de batalla del Alto del Alianza, en la región peruana de Tacna, y análisis de diversas evidencias (incluidos cuerpos de combatientes, testimonios históricos y documentos oficiales), el estudio revela de manera sistemática la presencia de lesiones cráneo-faciales por arma de fuego y traumatismos contundentes, así como indicios de saqueo de pertenencias, y un manejo negligente y deshumanizante de los cuerpos de los combatientes caídos, así como de los heridos que fueron ejecutados tras el combate. El texto se estructura en torno a una discusión crítica de la dignidad póstuma y la herida moral como categorías analíticas centrales. Se argumenta que las acciones descritas violaron los principios del Derecho Internacional Humanitario, en particular al Convenio de Ginebra de 1864, suscrito por las partes en conflicto. Tales transgresiones no solo afectan a las víctimas póstumamente, sino también infringieron un daño moral duradero a las naciones involucradas y la memoria colectiva de generaciones posteriores. En este contexto, la figura del combatiente Miguel Grau se presenta como un contrapunto ético, al encarnar el respeto hacia el respeto al enemigo y evidenciar la posibilidad de humanidad en medio de la guerra. Finalmente, el artículo sostiene que la antropología forense no solo permite reconstruir los hechos a través de evidencia empírica, sino que actúa como una herramienta de justicia simbólica, restituyendo la memoria, el fortalecimiento de la identidad y el restablecimiento de la dignidad postuma a los cuerpos de los combatientes silenciados en los campos de batalla. El trabajo ofrece una reflexión sobre el papel de la ciencia forense en contextos de violencia histórica y en la reconstrucción de memorias colectivas, con la finalidad de aliviar la herida moral.
O presente texto tem por objetivo refletir como investigações arqueológicas podem contribuir para a ampliação das denúncias contra o estado brasileiro e seus agentes. Como referência, o caso dos Kinja, ocorrido entre 1967, início dos estudos e obras para a construção da rodovia BR-174, que cortou sua área, e 1989, quando já haviam sido construídas duas Usinas Hidrelétricas no mesmo território ancestral. Por se tratarem de indígenas, há desafios éticos envolvendo a memória do povo, resquícios institucionais em seus discursos, tensões políticas e a necessidade de compreender que a mais bem intencionada ação pode reproduzir colonialidades. Assim, técnicas forenses devem ser complemento à memória e ao testemunho dos indígenas, não a prova corroborativa ou elemento definidor da verdade histórica, sendo não mais do que outra perspectiva que aponte as ações violentas do estado brasileiro contra tais populações.