
Introducción La comunicación entre enfermeras y familiares en las unidades de cuidados intensivos (UCI) es un componente esencial de la atención humanizada. Una comunicación eficaz se relaciona con mayor satisfacción familiar y menor incidencia del síndrome poscuidados intensivos de la familia. Sin embargo, persisten barreras formativas y organizativas que dificultan su desarrollo. Objetivo Explorar la percepción de las enfermeras sobre la comunicación con familiares en las UCI de los hospitales públicos de Canarias e identificar factores asociados con una mayor predisposición y capacidad comunicativa. Método Estudio descriptivo transversal multicéntrico realizado entre marzo y julio de 2025 en enfermeras de UCI de hospitales públicos de Canarias. La comunicación enfermera-familia fue evaluada mediante el cuestionario validado Nurse Activities for Communicating with Families y un formulario ad-hoc complementario. Se realizó análisis descriptivo, bivariante y regresión logística binaria multivariable. Resultados Participaron 215 enfermeras, con una media de edad de 37±8 años; el 71% fueron mujeres y el 41% poseía formación de posgrado. Las participantes mostraron elevada implicación en la comunicación relacionada con tratamientos, cuidados y bienestar del paciente, así como una alta percepción de utilidad de la comunicación en el acompañamiento familiar y la prevención del síndrome poscuidados intensivos de la familia (91%; IC 95% 87-95). No obstante, las dimensiones emocionales, espirituales y culturales fueron abordadas con menor frecuencia. La formación de posgrado (p=0,001), la autopercepción de formación específica (p=0,034) y la consideración de la comunicación como un deber profesional (p=0,003) se asociaron de forma independiente con una mayor predisposición y capacidad comunicativa. Conclusiones Los hallazgos evidencian que la competencia comunicativa enfermera está condicionada por factores formativos, éticos y organizativos. La formación avanzada y determinados factores ético-profesionales se asociaron con una mayor competencia comunicativa percibida, reforzando la necesidad de implementar estrategias formativas y organizativas que fortalezcan la comunicación enfermera-familia en cuidados intensivos.