
Analizamos el arte rupestre de Alero La Gruta (Valle Encantado, Salta) y Alero Zerpa (Antofagasta de la Sierra, Catamarca) con el fin de identificar referentes rituales vinculados al pastoreo durante el Período Tardío. Desde la semiótica de la imagen visual de Magariños de Morentín, se interpreta el motivo de camélidos enfrentados con figura antropomorfa central —también registrado en Yavi (Jujuy) y Quebrada del Toro (Salta)— como la representación del irpado o casamiento ritual de animales, parte del señalakuy andino. A partir de una revisión etnográfica de comunidades de Argentina, Perú, Bolivia y Chile, se interpreta que la figura antropomorfa no sujeta a los animales, sino que propicia su encuentro. Finalmente, mediante el enfoque temático de Donnan, se distinguen dos modalidades de representación del irpado: como escena ritual compleja o como motivo metonímico que evoca el ritual completo.
Este trabajo analiza el uso ritual de artefactos cerámicos en la comunidad atacameña de Matancillas (Puna de Salta, Argentina) desde una perspectiva etnoarqueológica evolutiva, integrando ecología del comportamiento, evolución cultural y teoría de construcción de nichos. Mediante el análisis de conjuntos cerámicos documentados en señaladas y huertos, se identifican cuatro modalidades de uso ritual: comensal, litúrgica, memorística y de marcación protectiva. Estas prácticas contribuyen a estabilizar la cooperación y la reciprocidad, la transmisión de memoria social y la protección de espacios productivos. Sobre esta base se construye un modelo etnoarqueológico con tres hipótesis arqueológicamente contrastables: feasting como estrategia de cohesión social, marcación ritual de espacios de uso exclusivo y construcción de nichos culturales heredables. El modelo genera expectativas específicas bajo evolución convergente y propone que los liderazgos consensuales y la cooperación extendida constituyen respuestas esperables en economías productoras de alimentos de pequeña escala de las tierras altas surandinas.
Se evalúan dos contextos bioarqueológicos —Chenque Derrumbado (CD) y Sector Alto (SA)—, sin estructuras funerarias definidas, fragmentados y en superficie en el Parque Nacional Islote Lobos, costa oeste del golfo San Matías (Río Negro, Patagonia argentina). Se caracterizó la representación anatómica, preservación, fragmentación, NMI y trayectorias tafonómicas para recuperar información mortuoria. El estudio del registro recuperado en 2014 fue complementado con datos de campo nueve años después, en el marco de acuerdos con la Comunidad Mapuche Tehuelche Kintul Folil. En CD se identificaron tres individuos (dos adultos, un no-adulto), representados por diferentes elementos óseos, meteorizados, fragmentados, pintados, pigmentados, termoalterados y con huellas de corte. SA corresponde a un individuo adulto incompleto, muy meteorizado. Los fechados arrojaron cronologías de 560+50 y 830+50 años AP. Las diferencias de preservación reflejan trayectorias tafonómicas condicionadas por la dinámica eólica costera, destacándose el potencial informativo de los registros superficiales para interpretar prácticas mortuorias locales.
En este artículo analizamos la colección arqueológica Alma Gaucha reunida por el prehistoriador austríaco Oswald Menghin en 1951. Para su abordaje, proponemos un enfoque que integra la biografía cultural, el análisis tecno-morfológico y la comparación con investigaciones actuales en el Macizo del Deseado (Santa Cruz). A partir del trazado del itinerario del conjunto, fue posible acceder al entramado de relaciones sociales e interinstitucionales y a los actores que configuraron el estado actual de la colección, marcado por los olvidos y descartes propios de la práctica científica. En la comparación con acervos actuales, se reconocieron continuidades en la estructura artefactual, aunque con discrepancias en los criterios de recolección y catalogación. El análisis permite revalorizar el potencial de las colecciones museográficas para la arqueología contemporánea, así como para la construcción de la historia de la disciplina.
Este trabajo analiza críticamente la legislación patrimonial de Santa Cruz desde 1970 hasta la actualidad, atendiendo a las categorías, definiciones y actores implicados en la construcción del patrimonio cultural en general y del arqueológico en particular. A través de un recorrido diacrónico, se observa que las normas incorporan de manera parcial los lineamientos internacionales y nacionales, manteniendo una matriz centrada en criterios técnico-científicos. Se destacan tensiones respecto a la inclusión del patrimonio inmaterial, el tratamiento de restos humanos indígenas y la limitación de la participación comunitaria. Asimismo, se analizan las comisiones de patrimonio, el rol municipal y las restricciones del modelo estatal centralizado. El estudio concluye que, aunque se amplían categorías y se reconoce discursivamente la diversidad cultural, persisten vacíos normativos que restringen derechos colectivos. Se plantea la necesidad de marcos legales inclusivos que efectivicen la consulta previa y promuevan la cogestión, hacia políticas patrimoniales interculturales y sostenibles.