
Este artículo analiza desalojos coercitivos de población afrodescendiente en Montevideo durante la última dictadura cívico-militar uruguaya (1973–1985), entendiéndolos como una forma específica de ejercicio delpoder estatal sobre el espacio urbano. A partir de fuentes testimoniales y documentales, se examinan expulsiones de espacios de asentamiento histórico de población afrodescendiente del área central, así como sus efectos en las condiciones de vida, las redes comunitarias y las trayectorias de las personas desplazadas. El trabajo propone comprender estos desalojos como parte de una política estatal orientada al desplazamiento de sectores populares, caracterizada por la coerción, la ausencia de negociación y la intervención socioecodirecta sobre el habitar. Asimismo, se argumenta que la expulsión contribuyó a la producción de la segregación urbana, en tanto implicó la relocalización periférica de la población y la reconfiguración del área central a través de procesos de blanqueamiento urbano. En este sentido, se sostiene que los desalojos articularon violencia estatal y racismo estructural, produciendo efectos persistentes sobre las condiciones de vida y la memoria colectiva afrouruguaya. Desde las memorias afrouruguayas, se muestra cómo estos procesos fueron vividos como expulsiones racializadas y como un intento de invisibilización de la presencia afrodescendiente en la ciudad. El artículo propone contribuir a los estudios sobre dictaduras en América Latina incorporando la dimensión urbana y racial como ejes analíticos para comprender el ejercicio del poder estatal.
El presente artículo evalúa la transformación de la política del Partido Comunista de la Argentina (PCA) hacia las Fuerzas Armadas (FFAA) en el contexto de transición del régimen dictatorial al democrático y en la posdictadura. Sostiene que, entre 1981 y 1989, el partido abandonó su política de convergencia cívico militar –que reconocía sectores democráticos y nacionalistas en el ámbito castrense– y promovió un repudio abierto, generalizado y radical por considerarlo un actor desestabilizador. Durante el período los desplazamientos supusieron continuidades en pos de la construcción de un régimen democrático estable que garantizara los derechos humanos (DDHH) y mejores condiciones de vida. Propongo que los desplazamientos y transformaciones verificados en la política del comunismo sólo pueden explicarse de manera intrincada con las dinámicas sociales porque fueron estas las que condicionaron los horizontes de posibilidad que trazó el PCA.
Este artículo analiza comparativamente el desarrollo del campo de estudios sobre los perpetradores de violaciones a los derechos humanos en Argentina y Chile. Desde una perspectiva cualitativa, examina agendas de investigación, marcos conceptuales y condiciones de producción del conocimiento. El análisis muestra trayectorias divergentes:en Argentina, el campo se desarrolló tempranamente y de manera sostenida, en relación con la centralidad de los juicios, la disponibilidad de declaraciones públicas y la visibilidad de los perpetradores. En Chile, en cambio, emergió de forma más tardía y fragmentaria, condicionado por el acceso restringido a fuentes directas y por enfoquescentrados en la reconstrucción del aparato represivo.