
Este trabajo analiza la organización del poblamiento y la construcción del paisaje altomedieval en el Alto Arlanza, en la provincia de Burgos, a partir de una aproximación arqueológica y espacial de carácter multiescalar. El objetivo principal es comprender los procesos de articulación territorial en un contexto de montaña tradicionalmente interpretado como marginal hasta el s. xi. La metodología integra el estudio sistemático del registro arqueológico con análisis espacial mediante sig, incluyendo variables como proximidad a cursos de agua, altitud, conectividad, visibilidad y las rutas naturales. Se emplea la prueba de Kolmogórov-Smirnov mediante simulaciones de Montecarlo para evaluar la significación estadística de cada variable con respecto a un modelo nulo. Los resultados evidencian que la localización del poblamiento no responde a patrones aleatorios, sino a una jerarquía de condicionantes espaciales claramente definida, siendo el acceso al recurso hídrico el factor más determinante. La altitud y la conectividad refuerzan esta lógica de implantación, mientras que los criterios estratégicos o defensivos fueron menos influyentes. En conjunto, el análisis permite interpretar el Alto Arlanza como un paisaje socialmente producido, articulado por comunidades locales que, mediante prácticas reiteradas de gestión y uso del territorio, construyeron una territorialidad coherente y resiliente antes de su plena integración en estructuras políticas supralocales.
Con el objetivo de contribuir al conocimiento del patrón alimentario en las poblaciones de la Edad del Bronce de la Península Ibérica, se presentan los análisis de isótopos de carbono y nitrógeno sobre colágeno óseo de once individuos recuperados en el poblado del cerro de El Cuchillo, en Almansa, Albacete, datado a inicios del ii milenio a. C. Los resultados revelan una dieta característica de ecosistemas C3, con aporte de proteínas, principalmente, provenientes de animales domésticos, tales como caprinos y bóvidos. No se observan indicios de consumo de proteínas de agua dulce o marinas ni de recursos C4. Estos datos concuerdan con los estudios de isótopos realizados en otros yacimientos peninsulares de similar cronología, aunque se observan pequeñas diferencias con otros grupos culturales atribuibles, posiblemente, a la distinta aridez ambiental o al desarrollo de determinadas prácticas agrícolas.
El artículo tiene como objetivo analizar la producción y el uso de un conjunto de terracotas fenicias procedentes del entorno de la bahía de Cádiz –la antigua Gadir–, poniendo en relación los hallazgos documentados en talleres cerámicos locales con los materiales recuperados del yacimiento subacuático de La Caleta-Punta del Nao. La metodología combina el análisis tipológico e iconográfico de las piezas con la Arqueología Experimental y el modelado analógico y digital en 3d. La atribución del origen de los ejemplares se aborda mediante la comparación morfométrica y el cotejo sistemático entre moldes, descartes de producción y piezas procedentes de contextos subacuáticos. Los resultados apuntan a que talleres situados en la actual San Fernando, concretamente en el área de Camposoto y Villa Maruja-Janer, produjeron durante el s. v a. C. figurillas femeninas mumiformes y prótomos destinados a prácticas cultuales desarrolladas en La Caleta, espacio vinculado a un posible santuario marítimo dedicado a Astarté. Esta lectura refuerza el papel de Gadir como centro coroplástico de referencia en el Mediterráneo occidental, contribuyendo a precisar la cronología de diversos exvotos asociados a este contexto. El estudio propone, además, interpretar estos depósitos como el resultado de un ritual votivo sistemático y prolongado en el tiempo.
En este trabajo se presenta el estudio de un edificio formado por dos ámbitos que se encuentra adosado a la muralla este del asentamiento protohistórico de L’Assut, en Tivenys, Baix Ebre, Tarragona, por su lado exterior, justo al lado de una de sus puertas. El análisis efectuado de la estructura arquitectónica constituida por los dos recintos, la tipología del material arqueológico localizado en los mismos, así como algunos detalles relacionados con su orientación astronómica, nos permiten sugerir que se trataría de un edificio dedicado al culto, que estaría en funcionamiento durante la segunda mitad del s. III a. C. y donde, entre otros, se ritualizaría el solsticio de invierno. Los resultados de esta investigación permiten acrecentar el conocimiento sobre los espacios de culto de época ibérica en el nordeste peninsular, identificando un posible templo de entrada en un yacimiento de especial significación en el curso inferior del Ebro durante esta etapa.
Se presenta en este trabajo el estudio de los conjuntos pictóricos conservados en la domus del Bailío de Córdoba, analizando la pintura mural in situ y en derrumbe procedente del peristilo, del triclinium y de una estancia auxiliar. El estudio permite corroborar la existencia de dos fases decorativas que se fechan en la primera mitad del s. I d. C., pertenecientes al iii estilo pompeyano, y en la primera mitad del s. II d. C., probablemente en época adrianea. A partir de este análisis es posible diferenciar la sustitución y la reutilización parcial de la decoración original de dos de las estancias conservadas, así como la restructuración y la redecoración del peristilo en el s. ii d. C. Junto a esto, los fragmentos recuperados en derrumbe en la Estancia 2, unidos a los datos arqueológicos urbanísticos, refuerzan la idea de la existencia de un segundo piso. La diversidad estilística y compositiva de los conjuntos permite ampliar el conocimiento sobre la evolución decorativa de Colonia Patricia y ponen de manifiesto el poder económico del comitente, planteando la presencia de un taller itálico para la decoración del piso superior.