En este artículo se comparan dos estrategias de backtracking diseñadas para mejorar la calidad de las soluciones numéricas de un modelo variacional de tipo phase-field para fractura cuasi-frágil. La primera estrategia corresponde al método clásico de reinicialización propuesto por Bourdin (2007), cuya eficacia ha sido validada en diversos escenarios, y que asume la aplicación exclusiva de condiciones de contorno de tipo Dirichlet con variación monótona. La segunda estrategia relaja esta hipótesis y se basa en propiedades del punto de mínimo global, expresadas mediante dos cotas energéticas. A partir de un problema de referencia, se comparan ambas estrategias. Dado que no es posible determinar a priori cuál de ellas ofrece mejores resultados en general, se propone un algoritmo híbrido que combina ambas de manera adaptativa, con el objetivo de aprovechar las ventajas de cada una según las características del problema considerado.