Durante los ultimos anos y especialmente desde los inicios de la depre sion actual los economistas y el publico profano en general han oido ya bastante acerca del agudo conflicto entre y keynesianos o entre y fiscalistas. La diferencia entre ambas escuelas habitualmente se centra en la cuestion de si es la oferta monetaria o son las variables fiscales los principales determinantes de la actividad econo mica agregada, y, por lo tanto, en la de cual es el instrumento mas ade cuado para las politicas de estabilizacion. Mi tesis central es que este enfoque se encuentra bastante alejado de la realidad, y que los puntos a discutir son mucho mas de indole prac tica. realidad no existen desacuerdos analiticos grandes entre los prin cipales y los no mas connotados. Se sabe que Milton Friedman dijo en alguna ocasion: En la actualidad somos keynesianos, y yo estoy completamente dispuesto a responderle diciendo que todos somos monetaristas —si entendemos por monetarismo asig narle un papel primordial a la cantidad de dinero en la determinacion de la produccion y los precios. realidad la lista de los que han sido en este sentido desde tiempo atras es muy larga, e incluye entre otros a John Maynard Keynes y a mi mismo, como lo demuestran mis articulos de 1944 y 1963. A decir verdad las caracteristicas que distinguen a la escuela moneta rista y sus verdaderos puntos de desacuerdo con los no no versan sobre el monetarismo propiamente dicho sino mas bien sobre el papel que deberia asignarsele a las politicas de estabilizacion. Los no aceptan lo que yo considero es el mensaje practico funda mental de la Teoria general: que una economia de iniciativa privada que emplea dinero intangible o fiduciario necesita ser estabilizada, puede ser estabilizada, y por lo tanto deberia ser estabilizada por politicas moneta rias y fiscales adecuadas. Por contraste, los son de la opinion