ObjetivoDeterminar la frecuencia, la presentación clínica, los métodos diagnósticos, el tratamiento, la evolución y el pronóstico alejado en pacientes con derrame pericárdico crónico severo idiopático. Material y métodosSe analizaron prospectivamente todos los pacientes con sospecha de derrame pericárdico severo, desde junio de 1992 a abril de 2005. Fueron evaluados de acuerdo con un protocolo de enfermedad pericárdica que se aplica en nuestra Institución. De un total de 152 pacientes, 54 presentaron derrame crónico severo, de los cuales 28 (52%) fueron catalogados como idiopáticos e incluidos en el presente estudio. ResultadosLa edad media fue de 67 ± 11 años, el 82% eran hombres, 25 (89,3%) se encontraban sintomáticos por disnea, 4 (16%) con taponamiento cardíaco y 10 (35,7%) con signos ecocardiográficos incipientes de taponamiento. El seguimiento promedio fue de 60 meses (3-128 meses). Los 3 pacientes asintomáticos no fueron drenados y tuvieron una evolución favorable (seguidos en promedio durante 42 meses). Los 25 pacientes sintomáticos se trataron con drenaje pericárdico y se realizó seguimiento en 23 (2 perdidos). En 14 (60,8%) de ellos no hubo recidiva de derrame, 3 (13%) presentaron derrame leve, 2 (8,6%) derrame moderado y 4 (17,2%) derrame severo. De estos últimos, 3 estaban con disnea III-IV, por lo que requirieron pericardiectomía, con buena evolución ulterior. El paciente restante permaneció asintomático. ConclusionesLos pacientes con derrame pericárdico crónico severo idiopático pueden permanecer asintomáticos durante largo tiempo. El drenaje pericárdico es eficaz en la mayoría de los casos en los que se desarrollan síntomas graves. En los pacientes sintomáticos con recidivas de derrame severo posterior al drenaje, la pericardiectomía resulta una solución eficaz.
MTSAC Miembro Titular de la Sociedad Argentina de Cardiologia 1 Jefe de Infectologia del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA) 2 Medico Consultor del Hospital Universitario Fundacion Favaloro 3 Jefe del Servicio de Cardiologia del Hospital del Centro Gallego de Buenos Aires En el mes de mayo de 2007, la American Heart Association (1) publico las nuevas guias para la prevencion de la endocarditis infecciosa (EI). Este documento representa la 10a edicion desde las primeras recomendaciones publicadas en 1955 y actualiza la de 1997 con cambios significativos en las medidas de prevencion. Desde la primera reunion de trabajo, los autores consideraron los grupos de riesgo que podian beneficiarse con profilaxis antibiotica sobre la base de criterios clinicos sostenidos en la razonable suposicion de que si aquellos sufrian un episodio de EI, este podia ocasionar mayor morbilidad y mortalidad. Sin embargo, y a la luz de las evidencias disponibles en la actualidad, los integrantes del grupo de trabajo han considerado oportuno restringir los grupos de riesgo a cinco escenarios (Tabla 1) que comprenden a aquellos individuos que serian los mas beneficiados con las medidas de prevencion, en particular (aunque no exclusivamente) con la administracion de antibioticos antes de procedimientos que involucren las barreras mucocutaneas con especial referencia a las maniobras odontologicas. Los cambios de conceptos mas importantes de esta nueva guia son los siguientes: a) Aun si la profilaxis fuera el 100% efectiva, solo un pequeno numero de los casos de EI se pueden prevenir con antibioticos antes de procedimientos odontologicos. b) Para los pacientes con enfermedades subyacentes (Tabla 1) se recomienda la profilaxis antibiotica ante la realizacion de procedimientos que involucren la manipulacion de la mucosa gingival o la region periapical de los dientes asi como la perforacion de la mucosa oral. No incluyen la administracion de anestesia, la colocacion de aparatos dentales y el sangrado por trauma. c) La profilaxis antibiotica no esta recomendada simplemente por el incremento del tiempo de riesgo de adquirir EI. d) No se recomienda la profilaxis antibiotica en los pacientes que vayan a ser sometidos a procedimientos gastrointestinales (GI) o genitourinarios (GU), salvo en los grupos detallados en la Tabla 1 y en aquellos en los que se sospeche o este confirmada una infeccion activa o esten colonizados por especies de Enterococcus. En estos casos, y aunque se encuentren recibiendo tratamiento antibiotico, los autores creen que es razonable incluir como profilaxis antibioticos que sean utiles contra especies de Enterococcus (p. ej., penicilina, ampicilina/amoxicilina, piperacilina, vancomicina/teicoplanina).
BACKGROUND:CheckMate 8HW prespecified dual primary endpoints, assessed in patients with centrally confirmed microsatellite instability-high or mismatch repair-deficient status: progression-free survival with nivolumab plus ipilimumab compared with chemotherapy as first-line therapy and progression-free survival with nivolumab plus ipilimumab compared with nivolumab alone, regardless of previous systemic treatment for metastatic disease. In our previous report, nivolumab plus ipilimumab showed superior progression-free survival versus chemotherapy in first-line microsatellite instability-high or mismatch repair-deficient metastatic colorectal cancer in the CheckMate 8HW trial. Here, we report results from the prespecified interim analysis for the other primary endpoint of progression-free survival for nivolumab plus ipilimumab versus nivolumab across all treatment lines. METHODS:CheckMate 8HW is a randomised, open-label, international, phase 3 trial at 128 hospitals and cancer centres across 23 countries. Immunotherapy-naive adults with unresectable or metastatic colorectal cancer across different lines of therapy and microsatellite instability-high or mismatch repair-deficient status per local testing were randomly assigned (2:2:1) to nivolumab plus ipilimumab (nivolumab 240 mg, ipilimumab 1 mg/kg, every 3 weeks for four doses; then nivolumab 480 mg every 4 weeks; all intravenously), nivolumab (240 mg every 2 weeks for six doses, then 480 mg every 4 weeks; all intravenously), or chemotherapy with or without targeted therapies. The dual independent primary endpoints were progression-free survival by blinded independent central review with nivolumab plus ipilimumab versus chemotherapy (first line) and progression-free survival by blinded independent central review with nivolumab plus ipilimumab versus nivolumab (all lines) in patients with centrally confirmed microsatellite instability-high or mismatch repair-deficient metastatic colorectal cancer. This study is registered with ClinicalTrials.gov (NCT04008030). FINDINGS:Between Aug 16, 2019, and April 10, 2023, 707 patients were randomly assigned to nivolumab plus ipilimumab (n=354) or nivolumab alone (n=353). 296 (84%) of 354 patients in the nivolumab plus ipilimumab group and 286 (81%) of 353 patients in the nivolumab group were centrally confirmed to have microsatellite instability-high or mismatch repair-deficient status. At the data cutoff on Aug 28, 2024, median follow-up (from randomisation to data cutoff) was 47·0 months (IQR 38·4 to 53·2). Nivolumab plus ipilimumab treatment showed significant and clinically meaningful improvement in progression-free survival versus nivolumab (hazard ratio 0·62, 95% CI 0·48-0·81; p=0·0003). Median progression-free survival was not reached with nivolumab plus ipilimumab (95% CI 53·8 to not estimable) and was 39·3 months with nivolumab (22·1 to not estimable). Treatment-related adverse events of any grade occurred in 285 (81%) of 352 patients receiving nivolumab plus ipilimumab and in 249 (71%) of 351 patients receiving nivolumab; grade 3 or 4 treatment-related adverse events occurred in 78 (22%) and 50 (14%) patients, respectively. There were three treatment-related deaths: one event of myocarditis and pneumonitis each in the nivolumab plus ipilimumab group and one pneumonitis event in the nivolumab group. INTERPRETATION:Nivolumab plus ipilimumab showed superior progression-free survival versus nivolumab across all treatment lines, with a manageable safety profile, in patients with microsatellite instability-high or mismatch repair-deficient metastatic colorectal cancer. These results, together with the first-line results of superior progression-free survival with nivolumab plus ipilimumab versus chemotherapy, suggest nivolumab plus ipilimumab as a potential new standard of care for patients with microsatellite instability-high or mismatch repair-deficient metastatic colorectal cancer. FUNDING:Bristol Myers Squibb and Ono Pharmaceutical.
IntroducciónLa miocardiopatía periparto es una forma infrecuente de insuficiencia cardíaca congestiva con una evolución impredecible. Su verdadera incidencia y prevalencia no se conoce con certeza y su etiología aún no se ha aclarado, aunque se han involucrado varios mecanismos en los que se reconocen diversos factores de riesgo. ObjetivoAnalizar predictores pronósticos de mortalidad o de requerimiento de trasplante cardíaco. Material y métodosEntre 1992 y noviembre de 2011 se evaluaron retrospectivamente 23 pacientes. En aquellas con insuficiencia cardíaca descompensada se realizó monitorización hemodinámica. La mediana de seguimiento fue de 7,3 años (3,2-17,5). El análisis univariado se realizó por regresión de Cox y la supervivencia global se calculó con el método de Kaplan-Meier. ResultadosLa edad media fue de 28,7 ± 8,8 años, ocho pacientes eran multíparas. El 73% estaban en clase funcional III-IV. La presión arterial sistólica y diastólica fue de 103 ± 23 y 67 ± 11 mmHg, respectivamente, y la frecuencia cardíaca, de 92 ± 19 lpm. El 100% se encontraba en ritmo sinusal. El índice cardiotorácico fue de 0,56 ± 0,07. El diámetro diastólico y sistólico del ventrículo izquierdo fue de 67,5 ± 10,2 y 56,7 ± 10,1 mm, respectivamente, el diámetro auricular izquierdo fue de 42,5 ± 6 mm y la fracción de eyección del ventrículo izquierdo, del 24,6% ± 10,8%. La presión media de la arteria pulmonar fue de 25 ± 9 mm Hg y la capilar pulmonar, de 18,4 ± 7,8 mm Hg; el índice cardíaco fue de 2,6 ± 0,6 L/min/m2. Siete pacientes fallecieron y tres fueron sometidas a trasplante cardíaco. En el análisis univariado, la clase funcional, el índice cardíaco, la presión arterial sistólica y diastólica, la presión capilar y pulmonar media, el índice cardiotorácico y el diámetro auricular izquierdo se asociaron con mortalidad y trasplante cardíaco. La supervivencia a 1, 3 y 6 años fue del 91%, 82% y 64%, respectivamente. ConclusionesLa mortalidad hospitalaria fue del 4,3% y el requerimiento de trasplante cardíaco o la muerte en el seguimiento fueron del 39%. Los parámetros hemodinámicos al ingreso fueron los principales predictores de mortalidad y de trasplante.