
En el último decenio se ha visto en la literatura médica una profusión de artículos sobre la relación entre Religión o Vida Espiritual y Salud. Se ha determinado que no hay una relación causal entre estos dos aspectos de la vida humana, pero que existe evidencia científica sugestiva de una directa asociación de ambas: salud y espiritualidad están misteriosamente entrelazadas en la vida del individuo. El debate y la investigación continúan, como continúa la experiencia por parte del enfermo de un "sufrimiento espiritual" y la muchas veces vacilante actitud del médico de ofrecimiento de un "soporte espiritual", pues no está seguro de que éste sea su papel. En esta segunda parte se plantea que el sufrimiento espiritual puede y debe ser diagnosticado y convenientemente tratado. Esta reflexión nos lleva a sugerir un renovado interés por las materias humanísticas, en particular por la Antropología Filosófica. En cuanto a la práctica de la medicina sugerimos una valoración más cuidadosa de aspectos espirituales en los pacientes con trastornos más importantes, junto con la recomendación a todo el personal sanitario de procurar desarrollar un "Talento Clínico de Compasión".
La aparición de la hemodiálisis en el campo de la medicina ha supuesto un gran avance, sin embargo hay que tener presente que se trata de un procedimiento no exento de complicaciones, ya que durante el mismo la sangre se pone en contacto con un sistema extracorpóreo, lo que desencadena un conjunto de reacciones a nivel sistemico, fenómeno que se conoce como bioincompatibilidad. Estas reacciones se traducen en un aumento de la morbilidad y de la mortalidad de los pacientes en hemodiálisis. Presentamos una revisión de este fenómeno, de los complejos mecanismos que activa en el organismo y de las repercusiones clínicas que supone para los pacientes.
La miocardiopatía hipertrófica es una afectación cardiaca, no infrecuente, caracterizada por la hipertrofia asimétrica del ventrículo izquierdo. Presenta una gran heterogenicidad tanto clínica como morfológica. En este trabajo repasamos los aspectos etiológicos, fisiopatológicos, clínicos, terapéuticos y pronósticos de esta enfermedad, haciendo hincapié en los logros alcanzados y los retos aún pendientes.
El notable avance que ha experimentado la medicina molecular en los últimos años proporciona una visión tremendamente atractiva sobre las nuevas posibilidades de abordaje diagnóstico y terapéutico del carcinoma de tiroides, a la vez que nos ayuda a comprender su comportamiento biológico. La aplicación clínica de dichos hallazgos comienza a ser una realidad. Este conocimiento puede proporcionar información para esclarecer un diagnóstico dudoso, distinguir las células malignas de las benignas, predecir la agresividad de un tumor o indicar su origen. Del mismo modo puede resultar útil para conocer las posibilidades de respuesta al tratamiento convencional más adecuado, o las implicaciones que tendrá el emergente campo de la farmacogenética. Del mismo modo las aplicaciones de la medicina molecular deben ser tenidas en cuenta en los estudios de orientación pronóstica tanto en los tumores espontáneos como en las neoplasias de origen familiar. Dicha información puede mejorar de forma importante las limitaciones actuales de los métodos de pronóstico basados en criterios clinico-patológicos.
Se aporta un nuevo caso del infrecuente síndrome 48, XXYY con sus particularidades clínicas y analíticas, destacando los elevados valores de somatomedina C y de HGH no descritos anteriormente. Consideramos, como la mayoría de los autores, que esta cromosomopatía es una variante del síndrome de Klinefelter aunque con algunas peculiaridades que conviene considerar.