
El arte rupestre sahariano, desconocido por los europeos hasta mediados del s. XIX, constituye una prueba tangible del cambio climático que afectó en tiempos recientes a la zona actualmente ocupada por el desierto del Sáhara. En la transición Pleistoceno-Holoceno, después de finalizar el último ciclo glacial, las variaciones orbitales reforzaron el monzón del verano en el norte de África, lo que produjo un desplazamiento de la ZCIT hacia el norte, aumentando la humedad y las precipitaciones en el Sáhara, con el consiguiente cambio en los ecosistemas. Posteriormente, hace unos 5000 años, la situación se invirtió, la ZCIT se desplazó hacia el sur y, como resultado, regresaron las condiciones desérticas al Sáhara. Aunque este último periodo húmedo del Sáhara (denominado Periodo Húmedo Africano) es el más conocido, la alternancia de aridez-humedad ya se había producido con anterioridad en numerosas ocasiones, probablemente desde el tránsito Mioceno-Plioceno. Los periodos húmedos, además de provocar la migración de las especies animales y vegetales, también favorecieron la dispersión de los homínidos hacia Asia y, desde ahí, al resto del planeta. Las pinturas y grabados rupestres realizados durante el último periodo húmedo reflejan no solo los cambios experimentados en la fauna, sino también algunos aspectos sociales e incluso individuales de los habitantes del Sáhara. La creciente aridez que se produjo al finalizar este periodo hizo que surgieran nuevos métodos de caza y algunos cambios sociales, como los ritos funerarios, dando lugar a construcciones parcialmente preservadas en la actualidad. El estudio de los yacimientos ya catalogados, y los continuos descubrimientos de otros nuevos, permitirían aumentar nuestro conocimiento sobre el Periodo Húmedo Africano. Sin embargo, además de por la propia fragilidad del arte rupestre, los avances se ven dificultados por la amplitud del territorio, la falta de infraestructuras y los problemas políticos y locales que impiden el acceso a algunas zonas.
Este trabajo analiza un campo de bloques en la costa meridional del Desierto de Atacama (Chile), una región caracterizada por su alta sismicidad y potencial tsunamigénico. Se analizan ocho bloques de más de 250 kg situados sobre el techo de un acantilado, a alturas entre 5,5 y 8,2 m s.n.m., y hasta 25 m tierra adentro. Se aplicaron ecuaciones hidrodinámicas para reconstruir las características de la inundación marina de alta energía que lo generó. Los resultados indican que el campo de bloques se formó bajo velocidades de hasta 9 m/s y alturas de ola de, al menos, 6,5 m, lo que permite descartar las tormentas como posible proceso generador. El análisis geomorfológico revela una intensa erosión del techo del acantilado, colapsos gravitacionales y campos de bloques submarinos, lo que sugiere la acción de varios eventos marinos de alta energía y en diferentes etapas de este depósito costero. Aunque no se pudo datar directamente el momento del desplazamiento de los bloques, se compararon los parámetros inferidos con registros históricos y paleotsunamis para identificar posibles candidatos. Se concluye que el tsunami de 1922 (Mw ~8,3–8,6) pudo haber movilizado algunos bloques, pero la mayor parte del modelado del paisaje se atribuye a eventos más antiguos y de mayor capacidad destructiva, como los tsunamis de 1420 CE y 3800 AP (Mw >9). Este estudio propone un origen poligenético para el campo de bloques, resultado de múltiples tsunamis a lo largo del tiempo, y destaca la importancia de realizar análisis geomorfológicos de forma conjunta con la modelización hidrodinámica para evitar subestimar la magnitud de eventos pasados y mejorar la evaluación del riesgo en zonas costeras expuestas a tsunamis de gran magnitud y periodos de retorno de varios cientos de años.
En este artículo se estudia una pequeña formación conglomerática continental, situada al este de la bahía de Málaga sobre materiales del Complejo Maláguide. La interpretación del depósito como un abanico aluvial se fundamenta en el conjunto de características granulométricas y en las estructuras sedimentarias observadas. Se argumenta la procedencia de los clastos y la asignación del conglomerado al Pleistoceno, inferida a partir de elementos geomorfológicos cercanos. Como singularidad, esta formación presenta un elevado contenido de clastos de sílex, lo que le confiere un notable interés geoarqueológico.
La patrimonialización permite atribuir valores, significados y usos a elementos y objetos naturales o culturales, así como a saberes y conocimientos sociales. Los procesos de patrimonialización de elementos geomorfológicos implican a los elementos abióticos con contenido espacial, portadores de servicios ecosistémicos y culturales. Para ello es necesario un conocimiento exhaustivo de las formas de relieve y de modelado, solo posible mediante el estudio de detalle, que tiene en la cartografía geomorfológica una herramienta eficaz. En La Serrota se han estudiado cinco glaciares de circo y su evolución durante el Pleistoceno reciente hasta su desaparición hace más de 14.000 años. Para su consideración como patrimonio es necesaria la difusión de sus valores y el reconocimiento social de los mismos, y en La Serrota hay información relevante sobre relieve desde hace más de cien años. Tras un largo periodo de vocación ganadera y el uso del patrimonio natural como un recurso que ha conllevado sucesivos cambios de paisaje, son los naturalistas y los montañeros los que divulgan sus valores. La distinción del Espacio Natural Protegido Sierras de La Paramera y Serrota, sin su promulgación definitiva, y el inventariado como PIG, son categorías importantes para el reconocimiento de la naturaleza abiótica. Recientemente, la población local y los visitantes reconocen sus valores naturales, y sobre todo glaciomorfológicos, si bien la patrimonialización aún no es un proceso finalizado. El reconocimiento formal de las formas glaciares como Lugares de Interés Geomorfológico pertenecientes al Espacio Natural Protegido es una herramienta útil para su consolidación como patrimonio natural.
Este trabajo es el segundo de la trilogía sobre la historia de los estudios de Cuaternario en España en relación con el 40 aniversario de la creación de la Asociación Española para el Estudio del Cuaternario, AEQUA. Esta segunda entrega, parte del 2º Congreso de Cuaternario Ibérico celebrado en Madrid en 1989 y resume los acontecimientos más importantes que sucedieron durante las presidencias de Joaquín Rodríguez-Vidal (1990-1994), Manuel Santonja (1994-1998) y Fernando Díaz del Olmo (1998-2002). Durante este periodo se generan los grupos de trabajo valenciano (1995; GVQ) y de geoarqueología (1996; GAQ), impulsado el primero por Pilar Fumanal (UV) y el segundo por Manuel Santonja (MUSAL) y Alfredo Pérez González (UCM), consolidándose además el grupo andaluz (GAC) como el más numeroso. En 1991 se nombran socios honoríficos a Emiliano Aguirre y Trinidad Aleixandre, quien abandona sus labores de eterna secretaria en 1998, siendo sustituida por Teresa Bardají (UAH). Teresa de presidenta, junto a Elvira Roquero (UPM) de secretaria, forman el tándem que guiará a la asociación durante sus primeros pasos en el siglo XXI (2002 - 2009). A consecuencia del obligado cambio normativo de estatutos en 2003 repiten cargo durante dos periodos consecutivos, aunque en este segundo artículo solo abordamos el primer periodo 2002-2005. En este periodo, hay que lamentar las tristes pérdidas de personajes tan destacados como los Drs. Pilar Fumanal (1998), Manuel Hoyos (2000) o el profesor D. Francisco Jordá Cerdá (2004). Durante el periodo que analiza el presente artículo se celebran las Reuniones Nacionales de Cuaternario de Valencia (1991; P. Fumanal), Madrid (1995; A. Pérez-González), Gerona (1999; L. Pallí Buxó) y Oviedo (2003; A. Rodríguez Asensio) y las Reuniones de Cuaternario Ibérico de Coímbra (1993), Huelva (1997), Lisboa (2001) y finalmente Gibraltar (2005), la última organizada por Clive Finlayson y Joaquín Rodríguez-Vidal en el Museo de Gibraltar. Durante este periodo, también se celebran en España algunas reuniones internacionales, destacando las relacionadas con la INQUA Holocene Comm. (F. Díaz del Olmo, Sevilla) o el programa IGCP-PAGES sobre Cambio Climático (B. Ruiz Zapata, Alcalá). En 1997 AEQUA alcanza su máximo histórico de 419 asociados.
En este estudio se han analizado las superficies de erosión en el Geoparque Mundial de la UNESCO Las Loras (Burgos- Palencia), situado en el pedimento centro-meridional de la cordillera Cantábrica que enlaza con la cuenca del Duero. Este estudio, dirigido a estudiar las fases de denudación cenozoicas preservadas en los sinclinales aplanados y colgados que integran las loras, se ha basado en la cartografía geomorfológica a partir de trabajo de campo y la interpretación de cartografías digitales. Las superficies identificadas forman una secuencia de 8 niveles (S1-S8). El arrasamiento más antiguo S1, posiblemente de edad Paleoceno, podría estar relacionado con la base de la macro-secuencia estratigráfica paleógena de La Ojeda, que registró las primeras erosiones continentales justo tras el levantamiento de la secuencia marina del Cretácico superior por el inicio de la compresión alpina. Posteriormente, durante la compresión alpina principal (Eoceno y el Oligoceno superior) se debieron producir como mínimo otras cuatro reactivaciones del relieve que dieron lugar a la formación de las superficies de erosión S2-S5. Estas fases de desmantelamiento del relieve habrían quedado registradas en el tramo superior de la macrosecuencia paleógena, formada por potentes depósitos aluviales acumulados en las pequeñas cuencas de antepaís que marcaron los estadios iniciales de la cuenca del Duero. La última superficie paleógena en relación con la compresión principal puedo ser la superficie S5 (Oligoceno-Mioceno inferior). Entre los arrasamientos ya plenamente neógenos, destaca la superficie de mayor extensión, S6, que presenta una conexión directa con los abanicos aluviales de la formación Alar del Rey (Astaraciense, Mioceno medio), y está deformada por una fase tectónica al final del Mioceno medio que causó la reactivación del frente cantábrico. Las superficies más recientes, S7 y S8, forman planos menores que enrasan con unidades siliciclásticas de piedemonte, las cuales representarían, respectivamente, las fases de colmatación (Turoliense, Mioceno superior) y primer vaciado (Plioceno) de la cuenca del Duero.
El macizo de Fresneda-Correcillas (León), junto con el de Valporquero, es uno de los macizos kársticos más meridionales de la Cordillera Cantábrica. En él son abundantes las formas de relieve kársticas, tanto endokársticas como exokársticas, siendo estas últimas, y más en concreto las dolinas, nuestro objeto de estudio. Los objetivos principales son la identificación y cartografía detallada de las dolinas existentes, así como su análisis morfométrico, caracterización y tipificación. El estudio se apoya en el uso de ortoimágenes, modelos digitales de elevación y en el trabajo en campo. Se han identificado y delimitado 553 dolinas, agrupadas mayoritariamente en cinco zonas a través del macizo con diferentes rasgos litológicos, estructurales y topográficos. Su superficie media en estas zonas varía entre 748,8–1396,0 m2, su profundidad media entre 7,0–10,2 m y su densidad entre 118,4–369,9 dolinas por km2. Estos valores de densidad son superiores a los observados en otros estudios comparables, lo que se debería a la concurrencia de varios factores morfogenéticos que potencian este tipo de desarrollo kárstico. Entre estos factores diferenciadores con otras zonas, e internamente entre las zonas del macizo, se reconocen la altitud, la topografía, los rasgos estructurales del relieve y la formación geológica, este como principal.
Las mejoras tecnológicas que se han producido en las últimas décadas han supuesto un gran avance en el conocimiento del dinamismo de las zonas costeras. La presente investigación se ha centrado en una playa de bloques de 400 m de longitud situado en la costa sur de Galicia. En 2016 se introdujeron en 80 bloques sensores de radiofrecuencia (RFID) con objetivo de conocer sus vectores de movimiento a nivel individual. A partir de esa fecha y tras 8 campañas de seguimiento sobre el terreno, se han detectado desplazamientos de hasta 38 m en bloques de más de 140 kg. Esta investigación muestra el potencial de esta metodología para analizar las dinámicas costeras y la posibilidad de relacionar los cambios con los factores oceánicos (intensidad y recurrencia de los temporales marinos) y continentales presentes. Se ha demostrado la utilidad de estos sensores en sectores dinámicos como las playas de bloques y se ha evidenciado una reducción de las tasas de desplazamiento vinculadas frecuentemente al enterramiento de los bloques monitorizados o al bloqueo de estos.
Recently, a new calibration curve (Marine20) for marine radiocarbon dates has been published. Since the modelling carried out for its setting up, as well as the database used, are different from those used for the previous curves (Marine04, Marine09, Marine13), it becomes necessary to calculate new values of the marine reservoir effect (Δ20R) for the oceanic region under study. This work precisely presents the new Δ20R values for the Andalusian coast of the Gulf of Cadiz, determined using the previously published database (i.e. conventional 14C dates of pairs of coeval samples that lived in different carbon reservoirs, namely in the marine and in the terrestrial biospheres). Users of the Marine20 curve are thus provided with the most reliable values so far determined for this Atlantic coast.
In 2009 and 2013 two avulsion events occurred in the Guadalporcún River, a tributary of the Guadalete River, SW Spain. Google Earth and Geamap images acquired between 2002 and 2022 were examined and a timeline of events constructed. Exposed floodplain materials to a depth of up to 2 m reveal about 80 cm of sandy alluvium resting on a firm buried soil formed on older sandy alluvium with occasional pebble and boulder clasts. The avulsions, likely caused by logjams, breached the natural levee, and formed channels, less than 1 m deep in 2009 and more than 2 m deep in 2013. In 2013 the buried soil played an important role in the retreat of a knickpoint, the main process in avulsion channel formation. Following each avulsion event, a local landowner repaired the levee and levelled the floodplain, filling the avulsion channel with building rubble. The occurrence of two avulsion events separated by a few years shows that reestablishment of the original channel after the 2009 event was temporary and that similar events are likely to occur in the future.
En este trabajo se presentan los primeros resultados del estudio zooarqueológico del yacimiento prehistórico de Barrio del Castillo (Torrejón de Ardoz, Madrid), ubicado dentro del complejo de Aldovea, que también ha proporcionado evidencias de la época calcolítica y de la Edad del Bronce. El sector del Barrio del Castillo muestra un patrón de ocupación característico de la prehistoria madrileña, asociado a campos de hoyos y silos. Las ocupaciones identificadas en este yacimiento corresponden al Calcolítico, al bronce Protocogotas y a la fase Cogotas. En todas las etapas, la fauna está dominada por especies domésticas; sin embargo, la representatividad de las diferentes especies varía según el tratamiento dado a la fauna. Así, en la deposición de la fauna se distinguen dos patrones distintos. Por un lado, se encuentran las acumulaciones de fauna, que hemos denominado “acumulaciones domésticas”, las cuales se hallan en silos o fosas, y en las que se asocian restos de animales, normalmente fracturados, con fragmentos de cerámica, industria lítica, etc. Por otro lado, están las acumulaciones conocidas como “depósitos” que se refieren a conjuntos de fauna articulada de individuos completos o elementos anatómicos en conexión que podrían tener un carácter más simbólico. En función del tipo de acumulación, se observa que, en el primer caso, destacan los conjuntos de fauna doméstica, dominados por caprinos (oveja y cabra) y vacas. Otras especies domésticas, como el cerdo y el perro, aparecen de manera minoritaria, al igual que los animales salvajes, como el caballo, el ciervo, el corzo o el conejo. En cuanto a los “depósitos”, destaca la presencia del perro en el Calcolítico, del cerdo y la vaca en la fase Protocogotas, y del cerdo en la fase Cogotas. Este estudio pone de manifiesto el contraste existente entre los dos tipos de acumulaciones –domésticas y depósitos– y resalta las implicaciones que podría tener.
El presente articulo cubre el periodo entre 2006 y 2017, el cual estuvo comandado por dos tándems, uno femenino (Bardají y Roquero; 2006-2009) y otro masculino (Silva y Rodríguez-Pascua, 2010-2017). Al igual que en el tándem anterior la renovación de estatutos permitió a este segundo tándem repetir en la directiva de AEQUA, cuyo mandato se extendería, todavía más allá de forma interina (a causa de la pandemia COVID-19), hasta 2021. Durante el periodo que analiza el presente artículo se celebran las Reuniones Nacionales de Cuaternario de Ávila (2007; Pablo G. Silva); Andorra (2011; Valentí Turú i Michels); Granada (2015; José Miguel Azañón) y las Reuniones de Cuaternario Ibérico de Faro (2009 y 2017) y Sevilla-La Rinconada (2013; Rafael Baena). La IX Reunión de Cuaternario Ibérico organizada por Tomasz Boski y Delminda Moura, de la Universidad del Algarve (Faro) en 2017, resultó ser la última de la serie REQUI comenzada en Lisboa en 1985. En la REQUI de Sevilla se le concedió el Arquero de Oro al ilustre prehistoriador de la Universidad de Sevilla D. Enrique J. Vallespí. Durante este periodo se constituyen los nuevos grupos de trabajo de AEQUA: El Madrileño (GQM) en 2007 impulsado por P.G. Silva (USAL) y J. Baena Preysler (UAM) y el de Tectónica Cuaternaria (QTECT, 2010) impulsado por M.A. Rodríguez Pascua y Raúl Pérez-López (IGME). Este nuevo grupo se involucra, desde su inicio, en la organización de los Congresos Ibéricos de Fallas Activas (IBERFAULT). Durante este periodo se instauran las actuales webs de AEQUA y de la Revista Cuaternario y Geomorfología que obtiene el Sello de Calidad de RECYT, gestionándose desde entonces electrónicamente desde esta plataforma. A partir de 2009 tiene lugar una intensa labor internacionalizadora del Cuaternario hispano: Se organiza el primero de los INQUA Workshops on Paleoseismology, Archaeoseismology and Active tectonics en Baelo Claudia (Cádiz, 2009), que sería el primero de la serie PATA Days en las que el QTECT-AEQUA participaría activamente en la organización de los de Corinto (Grecia, 2011); Morelia (México 2012) y Aachen (Alemania, 2013). En 2010 se organiza el INQUA Workshop “Decoding the Last Interglacial in Western Mediterranean” en Cerdeña (Italia) capitaneado por Teresa Bardají (UAH) y Salvatore Carboni (Univ. Cagliari). El Comité Español de INQUA acude a los congresos internacionales de Berna (Suiza, 2011) y Nagoya (Japón), donde se presenta candidatura española para proponer Zaragoza como sede de un congreso INQUA en 2015 y 2019, bajo la dirección de Blas Valero Garcés y su equipo del IPE-CSIC. En las dos ocasiones no se estima la candidatura española y se desiste de un nuevo intento. Por tal motivo, en 2016, AEQUA deja de pagar la cuota INQUA, que llevaba pagando desde 2011 ante la retirada de fondos del Ministerio de Educación y Ciencia y sus sucesores.
A few years have passed since the publication of this work and it has already become a reference book, whose reading and consultation is essential and obligatory not only for planners, managers and visitors eager for knowledge, but also for teachers and students, since it is used as a handbook in the teaching of Geomorphology and Natural Heritage subjects or related to the Conservation and Management of Natural Heritage, in most of the Spanish universities.
This study deals with the analysis of the planation surfaces found within Las Loras UNESCO Global Geopark (Burgos-Palencia), located in the central-southern pediment of the Cantabrian Mountains that connects with the Duero basin. The main aim is to study the Cenozoic denudation phases preserved in the truncated and perched synclines, so-called loras, through the elaboration of geomorphological mapping using fieldwork and the interpretation of digital maps. The identified surfaces form a sequence of 8 levels (S1-S8). The oldest S1 planation surface, possibly of Paleocene age, could be related to the base of La Ojeda Paleogene stratigraphic macrosequence, which recorded the first continental erosion phases after the uplift of the Late Cretaceous marine sequence due to the beginning of the alpine deformation. Later, during the Eocene-Late Oligocene main Alpine compression, at least other four uplift phases should occur forming the planation surfaces S2-S5. Such denudation phases would have represented by sedimentation of the upper beds of the Paleogene stratigraphic macro-sequence, consisting of thick alluvial deposits accumulated in the small foreland basins representing the initial stages of the Duero basin. The last Paleogene surface related to the main compressional stage could be S5 (Oligocene-Early Miocene). Among the fully developed Neogene planation surfaces, S6 stands out, occupying the largest area and connecting with the top of the Alar del Rey alluvial fans (Astaracian, Middle Miocene), which were deformed by a tectonic phase at the end of the Middle Miocene. The most recent planation surfaces, S7 and S8, are represented by smaller plains that develop at the same base levels as that piedmont siliciclastic units associated, respectively, with the endorheic silting (Turolian, Late Miocene) and first exorheic emptying (Pliocene) phases in the Duero basin.
This work is the second of the trilogy on the history of Quaternary studies in Spain in relation to the 40th Anniversary of the creation of the Spanish Association for the Study of Quaternary, AEQUA. This second part starts from the 2(nd) Iberian Quaternary Congress held in Madrid in 1989 and summarises the most important events that took place during the chairmanships of Joaquin Rodriguez-Vidal (1990-1994), Manuel Santonja (1994-1998) and Fernando Diaz del Olmo (1998-2002). During this period the Valencian Working Group (1995; GVQ) and the Geoarchaeology Working Group (1996; GAQ) were created, the former promoted by Pilar Fumanal (UV) and the latter by Manuel Santonja (MUSAL) and Alfredo P & eacute;rez Gonz & aacute;lez (UCM). Emiliano Aguirre and Trinidad Aleixandre were named honorary members in 1991, the latter leaving her duties as eternal secretary in 1998, to be replaced by Teresa Bardaj & iacute; (UAH). Teresa as president, together with Elvira Roquero (UPM) as secretary, form the tandem leading the association during its first steps in the 21(st )century (2002-2009). As a result of the obligatory change of statutes in 2003, they repeated their posts for two consecutive periods, although in this second article we will only deal with the first period (2002-2005). During this period, we must lament the death of such important figures as Dr. Pilar Fumanal (1998), Dr. Manuel Hoyos (2000) and Professor Francisco Jord & aacute; Cerd & aacute; (2004). During the period analysed in this article, four National Quaternary Meetings were held in Valencia (1991; P. Fumanal); Madrid (1995; A. P & eacute;rez-Gonz & aacute;lez); Gerona (1999; L. Pall & iacute; Bux & oacute;) and Oviedo (2003; A. Rodr & iacute;guez Asensio) and other four Iberian Quaternary Meetings in Coimbra (1993); Huelva (1997); Lisbon (2001) and Gibraltar (2005), the last one organised by Clive Finlayson and Joaqu & iacute;n Rodr & iacute;guez-Vidal at the Gibraltar Museum. During this period, some international meetings were also held in Spain, especially those related to the INQUA Holocene Comm. (F. D & iacute;az del Olmo, Seville) or the IGCP-PAGES programme on Climate Change (B. Ruiz Zapata, Alcal & aacute;). In 1997 AEQUA reached its maximum number of members affiliated.
Alluvial fans constitute attractive environments for human settlements in mountainous areas, however, their dynamic evolution entails a significant risk to the surrounding population and infrastructure. In recent decades there has been a remarkable development in the study of these landforms from an experimental approach, nevertheless, there are fundamental limitations in applying the principles of classical dynamical scaling to represent these systems. Therefore, it is necessary to assess how capable models are of capturing the dynamics of natural landscapes and to advance towards a quantitative understanding of the effectiveness and limits of natural scale independence in morphodynamics. To this aim, we performed a series of experiments with sediment-laden flows on a physical model of alluvial fan replicated at two different scales (1:1 and 3:4). The exposed areas associated with each experiment were quantified and mapped in a GIS. Exposure probability maps, descriptive and inferential statistical analysis of exposure percentages, and spatial statistical analysis of the exposure probability distribution were then conducted to evaluate the degree of statistical similarity of the patterns as the scale of the model was varied. The results obtained showed significant statistical variations in the distributary dynamics of both models, reflecting a dissimilarity in the kinematics of the processes occurring in the fan, which leads to the conclusion that, at least for a model under unconfined flow conditions similar to the one used in this study, scale independence does not fully apply. This implies that small-scale models should be used with caution, especially for the study of hazards in real alluvial fans, since the response in statistical terms on the indication of the hazard presents significant discrepancies when varying the scale of the model used.
Los abanicos aluviales constituyen entornos atractivos para el desarrollo de asentamientos humanos en zonas montañosas, no obstante, su evolución dinámica conlleva un importante riesgo para la población e infraestructura aledaña. En las últimas décadas ha habido un notable desarrollo en el estudio de estas formas de terreno desde un enfoque experimental, sin embargo, existen limitaciones fundamentales al aplicar los principios del escalamiento clásico para representar estos sistemas. Por lo tanto, es necesario evaluar cuán capaces son los modelos de capturar la dinámica de los paisajes naturales y avanzar hacia una comprensión cuantitativa sobre la efectividad y límites de la independencia de escala natural en la morfodinámica. Para ello realizamos una serie de lanzamientos experimentales con flujos cargados de sedimentos en un modelo físico de abanico aluvial replicado en dos escalas diferentes (1:1 y 3:4). Las áreas de exposición asociadas a cada experimento se cuantificaron y mapearon en SIG. Luego, para evaluar el grado de similitud estadística de los patrones al variar la escala del modelo se generaron mapas de probabilidad de exposición, análisis estadístico descriptivo e inferencial de los porcentajes de exposición y análisis estadístico espacial de la distribución de la probabilidad de exposición. Los resultados obtenidos evidenciaron variaciones estadísticas significativas en la dinámica distributiva de ambos modelos, reflejando una disimilitud en la cinemática de los procesos que ocurren en el abanico, lo cual lleva a concluir que, al menos para un modelo bajo condiciones de flujo no confinado similar al utilizado en este estudio, la independencia de escala no aplica totalmente. Esto implica que los modelos a escala reducida deben utilizarse con precaución, especialmente para el estudio de riesgos en abanicos reales, ya que la respuesta en términos estadísticos sobre la indicación del peligro presenta discrepancias significativas al variar la escala del modelo utilizado.
Coastal edapho-sedimentary deposits are Quaternary accumulation landforms used for paleoenvironmental research. The coast of Galicia (NW Iberian Peninsula) presents a high density of deposits, located in different coastal environments and which, in many cases, appear fossilizing morphologies inherited from the past. In this work, a bibliographic review of paleoenvironmental research is carried out through the study of edaphosedimentary deposits of the Galician coast, differentiating the nature of the facies and their chronological framework (Pleistocene and Holocene). The analysis of the studies allows us to identify the main interpretive strengths and weaknesses and evaluate the scientific potential of the deposits as a paleoenvironmental archive.
This is the first of a trilogy that aims to summarize the history of Quaternary studies in Spain in relation to the creation of the Spanish Society for Quaternary Research, AEQUA. This first part begins with the INQUA Inter national Congress held in Spain in 1957. It then focuses on the creation of the Spanish Quaternary Working Group (GETC), the seed of AEQUA, the first scientific meetings and the first links of this group of Quaternary scientists with the International Union for Quaternary Research (INQUA). The first AEQUA executive boards of GETC and AEQUA are reviewed until the foundation of our scientific society in 1985. The subsequent analysis continues with the firsts AEQUA national meetings and the celebration of the first two Iberian Quaternary Congresses (REQUI) together with the Portuguese colleagues. We conclude with a comprehensive summary of the 2 nd Iberian Quaternary Meeting held in Madrid in 1989, highlighting the important role played in the foundation of AEQUA by people such as Emiliano Aguirre, Alfredo P & eacute;rez-Gonz & aacute;lez and Trinidad Aleixandre.
Este trabajo es el primero de una trilogía que pretende resumir la historia de los estudios de Cuaternario en España en relación con la creación de la Asociación Española para el Estudio del Cuaternario, AEQUA. Esta primera entrega parte del Congreso Internacional INQUA celebrado en nuestro país en 1957. Posteriormente se centra en la creación del Grupo Español de Trabajo de Cuaternario (GETC), germen de la Asociación, las primeras reuniones científicas y los primeros vínculos de este grupo de cuaternaristas con la International Union for Quaternary Research (INQUA). Se repasan las primeras juntas directivas hasta la constitución de AEQUA como Sociedad Científica propiamente dicha en 1985. El posterior análisis continúa con los primeros congresos nacionales organizados por AEQUA y la celebración de las dos primeras Reuniones de Cuaternario Ibérico (REQUI) juntamente con los cuaternaristas portugueses. Finalizamos con un amplio resumen de la 2ª Reunión de Cuaternario Ibérico celebrada en Madrid en 1989, poniendo en relieve el importante papel que jugaron en la creación de AEQUA personas como Emiliano Aguirre, Alfredo Pérez-González y Trinidad Aleixandre.