
La investigación comparativa de la producción textil de las sociedades prehispánicas del norte de Sudamérica es relativamente reciente. En Colombia poco se conoce sobre la variabilidad de esta actividad artesanal, con la excepción de los estudios de volantes de huso de las comunidades muiscas, en el centro del país (Boada 2009; Jaramillo 2023), o de fragmentos de textiles en el extremo sur (Cortés 1987; Devia & Cardale 2017). En este artículo se analizan las diferencias en la producción de hilos en cuatro áreas arqueológicas del suroccidente colombiano (Corinto, Patía, Popayán y Quimbaya) entre los siglos VII y XVI DC, empleando la colección de los volantes de huso de la Ceramoteca del Museo de Historia Natural de la Universidad del Cauca. Los resultados indican que la producción textil fue heterogénea. En algunas regiones la diversidad de volantes sugiere el hilado de distintos tipos de fibras y calidades, mientras que en otras se enfatizó el uso de un tipo de fibra o, alternativamente, la especialización productiva.
Algunas máscaras históricas de los pueblos indígenas de las Grandes Llanuras de Norteamérica presentan diseños que muestran similitudes formales con los encontrados en el arte rupestre y en los objetos de concha que se intercambiaban en gran parte de esta región durante la época precolombina. En este artículo se argumenta que estas semejanzas no son fruto de la casualidad. Para ello, se examinan las pruebas de la persistencia de las creencias asociadas a la iconografía precolombina y se analizan los repertorios de la tradición oral que indican que las máscaras documentadas en contextos etnográficos continuaron desempeñando una función central en ritos y ceremonias. Al abordar el rol de la cultura material en las sociedades nativas de Norteamérica, se destaca una tipología de objetos rituales que aún no ha recibido la debida atención académica. Se propone que estos objetos se interpreten como parte de las prácticas indígenas de transformación, basadas en ideas de relaciones interespecie y de comunicación con seres no humanos, que están enraizadas en iconografías e ideologías religiosas del pasado.
En el presente trabajo se da a conocer un unku o túnica de estilo Tiwanaku profusamente decorado, que proviene del sitio arqueológico Punta Pichalo, en Pisagua (norte de Chile), excavado originalmente por Max Uhle en el año 1913. Las colecciones textiles de dicho sitio se encuentran hoy resguardadas en el Museo Nacional de Historia Natural (MNHN) de Santiago de Chile y, si bien han sido investigadas previamente, esta pieza estuvo almacenada por muchos años y solo recientemente ha podido ser reconocida y estudiada. Dada la escasez de este tipo de prendas textiles y decoradas con elaborados diseños semejantes a la iconografía de la litoescultura Tiwanaku, en este artículo se la examina en el contexto de la influencia de dicha sociedad en el norte de Chile, dando cuenta también de su conformación estructural, técnica, estética e iconográfica. Además, se obtuvo un fechado radiocarbónico del unku de 1170 ±15 AP, que lo sitúa en un momento tardío de la secuencia cultural de Tiwanaku.
A partir de la obra de Verónica Cereceda Bianchi (1928-2026) esta revisión crítica propone concebir el textil andino como un sistema activo de significación que organiza el sentido según lógicas propias. Se argumenta que el tejido constituye una pensée textile irreductible al régimen verbal. La tesis central sostiene que el conocimiento andino se funda en la capacidad de percibir, sostener y articular diferencias, convirtiendo lo visual en un dispositivo de inteligibilidad. Mediante estéticas que oscilan entre el contraste y la atenuación, el textil emerge como una estructura perceptiva que permite organizar, dialogar y habitar el mundo.
¿Cómo las categorías y prácticas indígenas desafían a la ciencia arqueológica? Muchos materiales y sitios antiguos de los pueblos indígenas de México que constituyen el objeto de estudio de la ciencia arqueológica son, además, lugares sagrados, ancestrales y delicados. No obstante, sitios arqueológicos y lugares sagrados no son categorías intercambiables. En este artículo presentamos los resultados del proyecto colaborativo “Catálogo de Lugares Sagrados del Gran Nayar”, en el Occidente de México, y señalamos cómo las prácticas indígenas relativas a estos objetos resisten la clasificación académica y plantean problemas para las concepciones arqueológicas en términos de su monumentalidad, temporalidad y estética.
El geoglifo de Punta Este constituye un hallazgo arqueológico inédito por su distanciamiento geográfico y cultural con respecto a manifestaciones rupestres similares y por su ubicación en un intermareal y su técnica constructiva. Este trabajo aborda los últimos dos aspectos. La obra fue construida mediante la técnica de grabado en altorrelieve sobre una superficie de sedimentitas miocenas, donde la figura sobresale del fondo. Se ha replicado dicha técnica para estimar la relación entre el tiempo de trabajo y la cantidad de material movilizado, así como para calcular el volumen total extraído en la elaboración. Articulando ambas líneas de análisis, se modelizó la inversión total de tiempo en su confección, para lo cual se realizó, sobre todo, fotogrametría aeroterrestre con Sistema Global de Navegación por Satélite diferencial y gestión de imágenes mediante SIG. A partir de los resultados, se reflexiona sobre la elección de la técnica de arte rupestre de altorrelieve y el emplazamiento intermareal, y sobre lo inusual de una tarea de alta inversión en el marco de sociedades de cazadores-recolectores nómades.
En este trabajo se presentan los primeros resultados de prospecciones, relevamientos y análisis de evidencias arqueológicas en el norte de la Sierra del Portezuelo (San Luis, Argentina), y específicamente de los sitios con arte rupestre (pinturas, grabados y horadaciones) allí registrados. Se analizan las formas, técnicas, superposiciones y los emplazamientos de estas expresiones, y se propone un modelo de ocupación y uso del espacio por parte de las poblaciones que habitaron dicha localidad, a partir de la discusión de datos locales y de la comparación con otros yacimientos cercanos. Asimismo, se sugiere una cronología relativa de las evidencias identificadas correspondiente al período Holoceno Tardío Final (400-1550 dC).
Los roles de género son claves para comprender las construcciones socioculturales y las relaciones de poder en torno al patrimonio cultural. En el caso de las sociedades mayas, tanto antiguas como contemporáneas, nociones como dualidad o complementariedad de género ofrecen un marco para analizar cómo se conceptualizan, valoran y transmiten las expresiones materiales e inmateriales. Este artículo presenta un estudio diacrónico de las menciones y representaciones relativas al género en fuentes arqueológicas, escritas, iconográficas y antropológicas, con el objetivo de ofrecer una mirada situada sobre estos roles en el área maya. A partir de ello, se busca contribuir a la descentralización del androcentrismo en los estudios sobre el patrimonio cultural, incorporando perspectivas originarias sobre el género y el poder que han sido históricamente invisibilizadas. En ese sentido, se enfatiza la importancia de reconocer las particularidades mayas con respecto al género, para ampliar la comprensión de los procesos de puesta en valor, frecuentemente abordados desde una visión parcial centrada en lo masculino.
La aysana es un tipo de cerámica inkaica de especial relevancia en las ofrendas funerarias del período Tardío/Inka (1400-1536 dC) de la cuenca del Maipo-Mapocho (Chile Central), especialmente en comparación con otras provincias del Tawantinsuyu. La información etnohistórica y las características morfológicas de estas piezas indican que se trata de pequeños contenedores asociados con el almacenamiento y manejo de líquidos en contextos rituales. En este artículo se presenta un análisis morfométrico e iconográfico de todas las aysanas registradas hasta ahora en esta cuenca hidrográfica, con el propósito de comprender su función dentro del repertorio de cerámicas estatales. Su variabilidad formal contrasta con la regularidad descrita en otras producciones alfareras cercanas al Cusco, en los Andes Centrales. Asimismo, la decoración de estas vasijas muestra una reiteración de motivos y estructuras de diseños que sugieren un lenguaje visual común que pudo ser desplegado por los inkas en el marco de sus estrategias de negociación política propuestas para esta región meridional del Collasuyu.
Guerras y conflictos entre grupos culturales sudamericanos han sido poco estudiados, propiciando una visión idealizada sobre las sociedades prehispánicas. En el presente trabajo se analiza el equipamiento del guerrero representado en el arte escultórico de la cultura Jama Coaque (45 AC-1634 dC), basándose en la revisión de fuentes etnohistóricas, principalmente crónicas de la Conquista, y en el análisis iconográfico de estas estatuillas en colecciones de dos museos de Ecuador. A partir de las crónicas se identificó cómo los antiguos habitantes de los Andes Septentrionales se defendieron frente a amenazas externas, particularmente en el contexto previo a la ocupación española. Entre los atributos de las fi guras guerreras Jama Coaque se distinguieron dos unidades de ataque, de infantería pesada y ligera. En el estudio se reflexiona sobre las estrategias desarrolladas por los pueblos prehispánicos del actual Ecuador, para la protección de sus recursos y la continuidad de su forma de vida a través del ejercicio de la guerra.
Este artículo explora las innovaciones en el diseño y la producción de keros y pacchas, dos tipos de vasijas rituales coloniales de los Andes peruanos y bolivianos. La manufactura de keros de madera y pacchas de cerámica con incrustaciones metálicas y de vidrio verde, respectivamente, se produjo en Cusco durante el período Colonial Temprano (1532-1783 dC) y no tiene antecedentes prehispánicos. El análisis arqueométrico muestra que se utilizaron varillas de estaño, plata y paktong en las incrustaciones de estos objetos, siendo el estaño y el paktong probablemente importados de Europa. De igual manera, se demuestra que el vidrio proviene de cuentas y vasijas de este material reutilizadas, traídas posiblemente de Venecia, Italia. El estudio de estos engastes revela el desarrollo de técnicas sin precedentes para fijar los materiales exóticos a estos contenedores rituales. La justificación ontológica y cosmológica para la creación de estas nuevas clases de objetos durante este período, se considera en el contexto de nuestra comprensión de la cosmovisión indígena colonial. Los dos casos de estudio presentados aquí se interpretan como testimonios de la continua vitalidad de la cultura andina después de la conquista española.
En el municipio de Roboré, Chiquitania, departamento de Santa Cruz, Bolivia, existe una alta concentración de arte rupestre distribuida en más de cien sitios, con una gran diversidad de motivos que pertenecen a estilos o tradiciones de diferentes períodos prehispánicos hasta la Colonia. En el año 2020, la Sociedad de Investigación del Arte Rupestre de Bolivia (siarb) inició estudios arqueológicos y de arte rupestre en Roboré, continuando las investigaciones iniciadas en la década de 1950. En este artículo se analizan las imágenes de aves presentes en las pinturas rupestres del lugar, intentando identificar las especies representadas y una aproximación a sus posibles contextos culturales y significados, considerando la información del período Colonial y de recientes estudios etnográficos en la región. En estas representaciones se destacan varias figuras antropomorfas con rasgos de ave, respecto de las cuales planteamos el uso de plumas en los tocados dibujados en hombres y en adornos de objetos. Las conclusiones preliminares indican que las aves, otros animales y la relación de los hombres con seres no humanos formaban parte de una compleja cosmovisión indígena.
En el contexto de la ciudad de Cusco tardocolonial, marcado por el mesianismo del retorno del Inka, las rebeliones andinas y la posterior represión de la performatividad inkaica, la imagen de un kero cusqueño nos plantea una disputa por la representación y la memoria. La imagen que es foco de nuestro análisis se asemeja a una serie de grabados y pinturas que circularon por América y Europa, conocidas como “escalas de la vida”, pero parece dialogar con otras representaciones visuales cusqueñas en torno a su concepción sobre la vida, la muerte y el tiempo, lo que permite proponerlo como un objeto que resguarda aspectos centrales de las ontologías andinas. Desde esta perspectiva, podemos reconocer elementos centrales de dichas ontologías que son revalorizados en la experiencia histórica, y a la vez, evidenciar la inserción de sujetos indígenas en los debates coloniales desde epistemologías propias.