
La investigación recupera los aportes teóricos de la Antropología de las infraestructuras para abordar etnográficamente el proceso de implementación de un plan de mejoramiento barrial de un barrio popular de la Ciudad de Buenos Aires localizado en una trama de tierras ferroviarias de propiedad nacional. Por medio del análisis e interpretación de fuentes primarias elaboradas a partir de entrevistas etnográficas y registros de observación, y de su puesta en diálogo con documentos estatales, se reconstruyó del proceso de producción infraestructura por parte de una secretaría de rango nacional. El análisis recupera las perspectivas de los diferentes grupos de actores que formaron parte del proyecto y pone de relieve dos aspectos de su ejecución. Por un lado, las complejidades inherentes de una política urbana vinculada a su dimensión multiescalar. Por otro lado, la confluencia de las lógicas de expertos implicados en estos procesos – esencialmente vinculados a lenguajes burocráticos, normativos y técnicos- y las demandas y expectativas legas de los habitantes de los barrios asentadas en la experiencia cotidiana del habitar y en dimensiones afectivas de esta como el deseo de “mejorar el barrio”.
A pesar de que la gentrificación produce desplazamientos y es en general considerada como una injusticia en relación con el espacio urbano, la atención que la teoría política ha dedicado al tema ha sido muy limitada. Las todavía escasas aproximaciones al problema de la gentrificación desde la teoría política son de hecho bastante recientes. En este ensayo ofrezco una exposición de tales abordajes, que buscan responder a la pregunta: ¿qué hay de injusto en la gentrificación? A lo largo del artículo reciben una mayor atención los análisis centrados en el daño del desplazamiento, aunque se reconoce que éste no es el único tipo de daño producido por la gentrificación. Una vez expuestas diferentes respuestas propuestas desde diferentes perspectivas teóricas -igualitarismo de la suerte, derechos de ocupación, igualitarismo relacional y neorepublicanismo-, al final del artículo son exploradas algunas agendas de investigación alternativas, que han comenzado a abordar otra clase injusticias no relacionadas directamente con el desplazamiento.
Intervenir en la mejora del hábitat de las poblaciones, principal objetivo de la arquitectura de cooperación internacional, exige partir del conocimiento de una situación dinámica, resultado de un continuo proceso de evolución y cambio, que permitirá definir, en un orden de prioridades, las necesidades y posibilidades de mejora y los proyectos o programas de intervención. Para acercarse al conocimiento de la situación del hábitat, realidad compleja, se plantea la selección de indicadores que lo faciliten. Se proponen dos grupos de indicadores: Indicadores estructurales básicos, que permiten el análisis de las causas de la situación y los desequilibrios cuantitativos, e indicadores específicos del hábitat, que analizan las desigualdades cualitativas. Ante la intervención en un lugar concreto, cuando hay carencia de datos y valores de los indicadores, se propone la aplicación de metodologías de análisis / propuesta, basadas en la observación más profunda y directa de la realidad. Como ejemplo de aplicación, se analiza la situación del hábitat en África.
Los procesos participativos relacionados con la gobernanza colaborativa enfrentan desafíos relacionados con la gobernabilidad, la autonomía vecinal y la cooptación institucional, especialmente en contextos de exclusión social. Este estudio sistematiza el proceso de acompañamiento y asesoramiento a la Asociación de Vecinos de Las Palmeras (Córdoba) en la implementación del Plan Integral del barrio, diseñado para fortalecer su capacidad organizativa y su interlocución con la administración pública. A partir de una sistematización de la experiencia se hace una reconstrucción narrativa del proceso, identificando siete proposiciones clave sobre la participación, la gobernabilidad y el fortalecimiento comunitario. Los hallazgos evidencian la importancia de la autonomía vecinal en la sostenibilidad de los procesos participativos, así como los riesgos derivados de su institucionalización. Se concluye que el proceso de acompañamiento ha consolidado la organización comunitaria y proyecta un modelo replicable de gestión colaborativa en entornos vulnerables.
Se abordan las problemáticas de movilidad urbana en Guayaquil, Ecuador, centrándose en la elección de métodos de transporte alternativos. A pesar de la creciente urbanización y el reconocimiento de la movilidad como un derecho, la ciudad enfrenta serias dificultades en su infraestructura y seguridad vial. Las encuestas realizadas a ciudadanos de entre 16 y 68 años revelan que la inseguridad es una preocupación constante al desplazarse, afectando especialmente a los sistemas de transporte peatonal, ciclístico y fluvial. Se destaca que el 75% de los encuestados depende del transporte fluvial, utilizado principalmente para actividades laborales y de abastecimiento. Sin embargo, su calidad es considerada “pésima”, con problemas como desembarques en suelos mojados y falta de unidades disponibles. En el caso de la Aerovía, aunque es valorada positivamente, los usuarios enfrentan dificultades debido a la falta de alimentadores que conecten con las estaciones, especialmente para quienes viajan desde Durán. El estudio también identifica la necesidad de mejorar la infraestructura para bicicletas y la concienciación sobre las normas de tránsito entre los peatones, ya que más del 95% desconoce que pueden ser multados por infringirlas. Las deficiencias en señalización y condiciones de seguridad son notorias. El artículo concluye que es urgente que las autoridades adopten un enfoque más proactivo para abordar las carencias en el sistema de movilidad, a fin de mejorar la accesibilidad y la calidad de vida de los ciudadanos