
Las haciendas jesuitas en la provincia de Popayán fueron unidades productivas claves dentro del sistema económico colonial del siglo XVIII. La hacienda de Coconuco representa un caso significativo para comprender las dinámicas de administración y control social en estas propiedades. Este artículo analiza la gestión jesuita de la hacienda entre 1744 y 1767 y su posterior transición a la administración laica tras la expulsión de la Compañía de Jesús. A partir de métodos de historia socioeconómica- mediante un análisis cuantitativo y cualitativo de inventarios, libros de cuentas, registros administrativos y actas de cabildo- se reconstruyen las prácticas de supervisión física, contable y tributaria, así como los mecanismos de control laboral, religioso y castigos aplicados. Se identifican las jerarquías internas de la Compañía de Jesús en Popayán y su articulación con las haciendas, de modo que la hacienda de Coconuco funcionó como centro de abastecimiento y nodo de las redes comerciales del suroccidente neogranadino. La transición a manos laicas generó dificultades productivas y administrativas que solo se resolvieron años después, evidenciando la importancia de las haciendas jesuitas en la economía regional.
El libro del educador e historiador cartagüeño Carlos Alfonso Victoria Mena, Regímenes de representación y pasados subalternos en el valle del Risaralda publicado recientemente por el sello editorial de la Universidad Tecnológica de Pereira (UTP), es un provocativo ejercicio de micro historia regional del Valle del Risaralda, esa enorme franja territorial y visceral que se despliega desde Viterbo hasta La Virginia, nombradas hace muchas décadas respectivamente, Cañaveral del Carmen y Sopinga, por sus mismos pobladores, algunos de los cuales fueron borrados por la historia y los estamentos oficiales.
Reseña del libro: La verdadera historia de Colombia: ¿De dónde venimos y para dónde vamos?, de Hernando Gómez Buendía.
Este artículo reflexiona sobre la administración de tierras en la Nueva Granada, enfocándose en el papel de Ana María de los Reyes y Núñez de Rojas, una hacendada caleña del siglo XVII. La conquista y la colonia transformaron el territorio a través de la expansión española, el sometimiento de los indígenas y la esclavización de africanos, estableciendo, a través de encomiendas y mercedes de tierra, las primeras estancias autosuficientes precursoras de las haciendas. Este modelo evolucionó mediante la acumulación de tierras y mano de obra, consolidando una estructura socioeconómica dominada por familias terratenientes. La Hacienda de Cañasgordas, administrada por Ana María de los Reyes y Núñez de Rojas, es un ejemplo de cómo las mujeres accedieron al control de propiedades tras la muerte de sus padres y esposos, un rol tradicionalmente masculino. Por tanto, el objetivo se centró en reflexionar sobre la manera cómo esta mujer contradijo las normas patriarcales de su tiempo y consolidó su posición como terrateniente en una sociedad dominada por hombres, para lo cual se utilizaron las fuentes de archivos históricos de Cali y Popayán y de la literatura especializada, con el propósito de presentar su historia y su impacto en la economía local.