
Desde fines del siglo XIX el control de la prostitución femenina fue una preocupación creciente de las autoridades encargadas del “orden público y moral” en la ciudad de San Juan. Como sucedió en otras localidades argentinas, primero la policía y luego la municipalidad y la asistencia pública controlaron y regularon el comercio sexual. Sin embargo, desde diversos sectores se elevaron voces de disenso y se instrumentó un conjunto de acciones para abolir el sistema reglamentarista, medida que se logró durante un breve período. En este trabajo se analizaron las disputas generadas en torno a las políticas de reglamentación y abolición de la prostitución femenina, para mostrar la compleja trama de relaciones e intereses al interior de las instituciones que la controlaban. Así, nos centramos en los discursos y la actuación de un integrante de la corporación médica que fue clave en los debates de esos años y autor de, al menos, dos de los Reglamentos de Prostitución (1907 y 1914): el médico Luis R. Brandam. Su actuación fue fundamental en el control del meretricio. En su rol de intendente aprobó un conjunto de medidas de higiene y moralidad en la ciudad, e impuso condiciones para las mujeres y los burdeles que fueron muy difíciles de cumplir.
El propósito de este artículo es efectuar un estudio comparativo de las estructuras y la extensión organizativa previa de dos expresiones político- militares actuantes en Argentina durante los años setenta: Montoneros y las Fuerzas Armadas Revolucionarias. Para ello, en la primera sección se relevó cómo fueron aludidos esos aspectos por la bibliografía especializada. En un segundo momento, se comparó a estas organizaciones a partir de tres criterios indirectos —cantidades de núcleos y militantes fundacionales identificados, acciones armadas realizadas y bajas sufridas— que permitieron establecer una pronunciada equivalencia entre ambas durante el período 1970-1972. No obstante, pese a la paridad, la predominancia montonera al consumarse la fusión —facilitada adicionalmente por la acentuada semejanza de sus estructuras previas—, debe explicarse y esa cuestión se indagó en la última sección. Tanto la imagen “más peronista” irradiada por Montoneros como su ductilidad política, fueron dos elementos que se conjugaron en el momento conocido como “engorde” para coadyuvar a un “desbalance” de fuerzas que terminó por operar a su favor con miras a la anhelada unión.
En este artículo se reconstruyó el conflicto judicial de la causa conocida como “Saladeristas Podestá”, destacada por el derecho ambiental como el primer leading case en dicha rama jurídica. En la revisión se evaluó el grado de importancia que tuvo la intervención judicial en el conflicto, también se realizó una cronología que abarca desde las iniciativas parlamentarias de 1871 hasta la sentencia señera de la Corte Suprema de Justicia de la Nación en 1887, priorizándose el análisis de las instancias provinciales (1875-1878). El estudio de la causa resulta un buen laboratorio para examinar varias cuestiones: en primer lugar, la legislación vigente respecto a los temas que atravesaban el conflicto (salud pública, derecho de propiedad, higiene pública), así como observar la circulación jurisdiccional del caso. En segundo lugar, contextualizar la causa en cuanto a las tradiciones jurídicas invocadas en las argumentaciones judiciales. En último término, atender a la repercusión pública del conflicto que se desarrollaba en un momento crítico de epidemias de cólera y fiebre amarilla. Las fuentes utilizadas recuperan, a través de demandas, fallos judiciales, registros y documentación oficial, diversas voces del conflicto.
Este artículo contribuye al conocimiento sobre los procesos de construcción de liderazgos en la Armada Argentina y, específicamente, de una tradición de comandantes que gestionó la fuerza de mar a lo largo de tres décadas, desde la llegada del contraalmirante Isaac Rojas a la vicepresidencia de la nación en 1955 hasta el retorno de la democracia en 1983. En la propuesta se identifica la participación de estos oficiales en los eventos de junio y septiembre de 1955, al reponer los destinos en los cuales revestían funciones, los roles que desempeñaron y sus posiciones en la cadena de mando. El escrito también recorre las adhesiones ideológicas de los agentes, enlazándolas a las modulaciones de los repertorios moralizantes y heroicos construidos por la autodenominada “Revolución Libertadora”. El corpus analizado se compone por los legajos de conceptos y servicios de catorce comandantes en jefe, informes de la Marina de Guerra y sumarios realizados por el Consejo Superior de las Fuerzas Armadas.
La organización y realización del Congreso Transandiniano del Sur en Bahía Blanca, durante el invierno de 1957, puso de manifiesto la convergencia de las transformaciones operadas en las formas de representación de la pretendida hegemonía territorial de la ciudad sobre el sudoeste bonaerense y la norpatagonia hacia mediados del siglo XX. En este sentido, la reconstrucción de las dimensiones sociales, materiales y simbólicas que dieron cuerpo allí al tratamiento del problema del transporte transandino en la zona sur de Argentina y sus lazos con Chile, permiten afirmar que el encuentro configuró una adopción temprana de las prácticas de la cultura científica. En efecto, mediante postulados que articularon las problemáticas y la discursividad de las teorías desarrollistas y las ciencias sociales, el congreso procuró dar validez y legitimar los intereses políticos y económicos de una heterogénea burguesía bahiense. A pesar de los orígenes decimonónicos de las preocupaciones por la jerarquización regional, la noción de Bahía Blanca como “capital del sur argentino” acusó cambios significativos, producto de la incidencia de factores culturales, administrativos y productivos.