
Este artículo estudia el contenido feminista presente en los debates constitucionales de 2022 en Chile, a través de un conjunto heterogéneo de textos publicados entre 2018 y 2022. Estos fueron escritos tanto por feministas que participaron en la Convención Constitucional como por reconocidas autoras y activistas con una larga trayectoria en el feminismo nacional, quienes generaron diálogos e insumos que dieron cuerpo a la idea de una “constitución feminista”. Tras el denominado Mayo Feminista, las movilizaciones crecieron en intensidad y profundidad, generando un momentum que recobró gran visibilidad durante la revuelta popular de octubre de 2019. Estos acontecimientos permitieron restituir el lugar del feminismo en la agenda pública y política, posibilitando incorporar sus demandas urgentes en la discusión del proyecto de nueva Constitución. Todo ello se articuló mediante la difusión de un corpus y un léxico político-cultural propio, con el que se disputó transversalmente la noción de utopía presente en el horizonte político en disputa.
Este artículo analiza el vínculo entre Alejandro Lipschütz y Antonio Santiana, dos figuras centrales del indigenismo y la antropología latinoamericana entre 1930 y 1960. A partir de sus trayectorias académicas y colaboraciones en Chile y Ecuador, se examina la ruptura ocurrida durante la expedición a Tierra del Fuego en 1946. Basado en correspondencia, archivos institucionales y artículos científicos, el trabajo aborda las acusaciones cruzadas por plagio, apropiación de resultados y malas prácticas. El conflicto permite explorar las tensiones entre jerarquías científicas, disputas de autoría y legitimidad profesional. La polémica evidencia cómo la producción de saberes sobre pueblos indígenas estuvo atravesada por conflictos personales, estrategias de posicionamiento y dinámicas transnacionales.
El propósito de este artículo es analizar los vínculos entre el estatus secundario del grabado en la historiografía del arte chileno y la escasa visibilidad de las artistas mujeres en esta disciplina. Se sostiene que la menor presencia de mujeres en el grabado está relacionada con la valoración jerárquica de las disciplinas artísticas desde el siglo XIX. A través de una revisión crítica de fuentes historiográficas, catálogos y testimonios, se evidencia el rol central de las artistas en la práctica gráfica y los mecanismos que han condicionado su reconocimiento, como la asociación del grabado con lo “menor” y la centralidad de figuras masculinas. Desde una perspectiva feminista, se problematiza la relación entre jerarquía disciplinar y género en el arte chileno, para mostrar que ambos factores se entrelazan y refuerzan la exclusión, sin reducir la participación femenina a una lógica de subordinación, lo que exige avanzar hacia una historia del arte más inclusiva.
El presente artículo estudia la evolución de la Coordinadora Arauco-Malleco durante la “década socialista” de los gobiernos de la Concertación de Partidos por la Democracia en Chile, (2000-2010). Sostenemos que fenómenos como las políticas de reconocimientos limitados, el triunfo de la Plurinacionalidad en Bolivia, un nuevo ciclo represivo del Estado chileno y el incremento de la producción forestal, coincidieron con la evolución al indianismo por parte de los militantes de la CAM. Estas cuatro variables contribuyeron a transitar a su militancia de Weichafe a Órganos de Resistencia Territorial Mapuche. Para fundamentarlo historiográficamente, recurrimos a las herramientas de la Historia Global e Historia Social, a manera de explicar como sub-hipótesis que la evolución de esta organización es también derivada de sus redes y contactos internacionales con otros movimientos indígenas, en este caso, con el indianismo boliviano.
El artículo caracteriza las vivencias laborales y sociales de las empleadas de las empresas concesionadas por la Braden Copper Company durante los años 1930 a 1940 en el mineral El Teniente. Examinando archivos administrativos, judiciales y de prensa, surge la hipótesis de que, a partir de la crisis económica de 1930, sumado a la migración masiva de mujeres de las clases populares a centros urbanos, ingresó una mayor cantidad de población femenina al mundo laboral, especialmente solteras, en empresas concesionadas dedicadas a la alimentación y servicios. El trabajo femenino se caracterizó por una marcada brecha salarial y la sujeción a violencia económica, física y sexual.