The forests of Amazonia are among the most biodiverse plant communities on Earth. Given the immediate threats posed by climate and land-use change, an improved understanding of how this extraordinary biodiversity is spatially organized is urgently required to develop effective conservation strategies. Most Amazonian tree species are extremely rare but a few are common across the region. Indeed, just 227 ‘hyperdominant’ species account for >50% of all individuals >10 cm diameter at 1.3 m in height. Yet, the degree to which the phenomenon of hyperdominance is sensitive to tree size, the extent to which the composition of dominant species changes with size class and how evolutionary history constrains tree hyperdominance, all remain unknown. Here, we use a large floristic dataset to show that, while hyperdominance is a universal phenomenon across forest strata, different species dominate the forest understory, midstory and canopy. We further find that, although species belonging to a range of phylogenetically dispersed lineages have become hyperdominant in small size classes, hyperdominants in large size classes are restricted to a few lineages. Our results demonstrate that it is essential to consider all forest strata to understand regional patterns of dominance and composition in Amazonia. More generally, through the lens of 654 hyperdominant species, we outline a tractable pathway for understanding the functioning of half of Amazonian forests across vertical strata and geographical locations.
Una forma de contrarrestar el cambio climático es la generación de bosques con alta capacidad de almacenamiento de carbono. En este trabajo se reportan los resultados de una iniciativa de reforestación de bosque en sabanas de la rserva Tomogrande. Se crearon barreras contra el fuego en seis áreas: dos inundables y dos no inundables, para sembrar plántulas de bosques de la Orinoquia, y manteniendo dos más como control sin adición de plántulas. De 200 plántulas sembradas en sabanas no inundables, únicamente el 17 % de ellas sobrevivieron por más de dos años (33 % para las especies de bosques aledaños y 12 % para las de otros lugares de la Orinoquia). Ninguna de las 182 plántulas trasplantadas a zonas inundables sobrevivió por más de dos años. La principal causa de mortalidad en sabanas bien drenadas fue el marchitamiento. Se concluye que a pesar de que la ausencia de fuego puede ayudar al establecimiento de árboles, las condiciones climáticas y lumínicas de la sabana disminuyen las probabilidades de que las plantas de bosque se establezcan y las que logran mayor probabilidad de supervivencia son las especies que viven en los bosques de galería aledaños (especialmente en bordes de bosque).