
Señora Editora: La neurología moderna enfrenta el gran desafío de comprender la plasticidad y vulnerabilidad del sistema nervioso (SN) en condiciones extremas, por ejemplo, el entorno espacial. Se deben entonces discutir las interrelaciones entre astrobiología, astroquímica, neurociencia y medicina espacial.
La Enfermedad de Moyamoya (EM) es una patología cerebrovascular que se caracteriza por estenosis de los segmentos terminales de la arteria carótida interna. Actualmente la etiología de la EM no está clara, diferentes estudios han centrado sus investigaciones en conocer la enfermedad desde aspectos epidemiológicos, su fisiopatología y recientemente las alteraciones neurocognitivas que presentan los pacientes. La patología tiene un curso progresivo que repercute en la función cognitiva. Identificar el fenotipo neurocognitivo que presenta un paciente diagnosticado de EM. El caso trata de un paciente masculino de 9 años, con deterioro súbito de su estado neurológico, cursa con afasia motora, hemiplejía derecha y aumento del tono de su hemicuerpo izquierdo. Se aplicó un protocolo de evaluación por neuropsicología clínica con pruebas generales y específicas dirigidas a valorar su funcionamiento neurocognitivo. Se encontraron alteraciones en tareas de registro de información, atención sostenida, funcionamiento visuoespacial y habilidades visuoconstructivas, compatibles con un síndrome disejecutivo.
Estimada Editora: En noviembre de 2024 se cumplieron veinte años del inicio de una investigación en Salud Mental, realizada conjuntamente por entidades públicas y privadas en Venezuela y Ecuador. Una iniciativa original e inédita cuyo objeto de estudio fueron las enfermedades mentales sin neurodegeneración, como los Trastornos Generalizados del Desarrollo, los Trastornos del Espectro Autista, los Trastornos Depresivos Recurrentes y similares. El propósito principal de la investigación, fue obtener Conocimiento para la creación de un método estandarizado de aplicación universal, en respuesta a las grandes carencias epistemológicas y metodológicas registradas en las teorías y procesos con los que la Psicología y la Psiquiatría construyen sus clasificaciones diagnósticas.
Señora Editora: La enfermedad cerebrovascular (ECV) constituye una causa principal tanto de discapacidad adquirida como de mortalidad en América Latina. Aunque se han logrado avances notables en áreas como la neuroimagen, la trombólisis y la trombectomía, la realidad en la región evidencia marcadas disparidades que dificultan la prestación de una atención oportuna y efectiva. Dentro de estas limitaciones, la atención prehospitalaria continúa siendo un eslabón vulnerable y, en muchos países, se le otorga escasa prioridad en las políticas sanitarias.
Este estudio tiene como objetivo analizar la adherencia al tratamiento farmacológico, la calidad de vida y los síntomas no motores en pacientes con enfermedad de Parkinson en Azogues, Biblián y Déleg. Se utilizó un enfoque descriptivo y correlacional, recopilando datos de diversas variables como Edad, Edad Diagnóstico, Movilidad, Actividad Diaria, Bienestar Emocional, Estigma, Apoyo Social, Estado Cognitivo, Comunicación, Malestar Corporal, Adherencia al Tratamiento y Síntomas no Motores. Se evaluó la normalidad de las distribuciones de las variables y se aplicaron correlaciones de Pearson para estudiar sus relaciones. Los resultados mostraron correlaciones significativas entre la Edad y otras variables, como Movilidad, Actividad Diaria y Bienestar Emocional. La relación entre Movilidad y Actividad Diaria fue extremadamente fuerte, y los síntomas no motores tuvieron un impacto notable en la calidad de vida, particularmente en el Estado Cognitivo y la Comunicación. El modelo gráfico gaussiano reveló interacciones directas entre las variables. En conclusión, la investigación resalta cómo la movilidad, el bienestar emocional y el apoyo social influyen en la calidad de vida de los pacientes con Parkinson, mientras que los síntomas no motores afectan negativamente su bienestar general, sugiriendo áreas clave para la intervención y mejora en el tratamiento de estos pacientes.
La memoria de trabajo se refiere al almacenamiento y la manipulación de la información para alcanzar un objetivo específico o completar una tarea a un alto nivel cognitivo. Este componente forma parte de las funciones ejecutivas y es esencial para la vida diaria. Una revisión sistemática cuantitativa pretende identificar los métodos de intervención desarrollados actualmente para rehabilitar y mejorar la memoria de trabajo. Los artículos se obtuvieron de las bases de datos SCOPUS, ScienceDirect, PubMed y Scielo. Inicialmente se encontraron 550 artículos y, tras aplicar los criterios de inclusión y exclusión, se seleccionaron 65 artículos que se incluyeron en el proceso de extracción de datos y se utilizaron para el análisis estadístico descriptivo. Los principales resultados hallaron que los tratamientos informatizados prevalecieron en 41 estudios, la estimulación eléctrica transcraneal en 16, y el deporte y la estimulación cognitiva en dos, respectivamente. Estos hallazgos se analizarán para desarrollar nuevas propuestas que puedan contribuir a la práctica clínica y ofrecer a los profesionales de la salud mental una selección de métodos de intervención útiles para llevar a cabo planes de intervención dirigidos a los déficits de la memoria de trabajo.
Las Funciones Ejecutivas (FE) comprenden un conjunto de habilidades mentales que permiten a los estudiantes universitarios regular de manera consciente su desempeño académico y sus conductas de aprendizaje. La investigación ha identificado varias FE como determinantes clave del éxito académico, entre ellas la regulación emocional, el monitoreo de la responsabilidad, la memoria de trabajo, la flexibilidad cognitiva, el aprendizaje metacognitivo, la planificación del estudio y la toma de decisiones. El presente artículo de protocolo presenta una versión ampliada de una escala diseñada para evaluar las FE en el contexto universitario. La principal innovación de este instrumento revisado radica en la incorporación de cinco funciones ejecutivas adicionales, lo que permite una evaluación más integral de estas habilidades cognitivas complejas, esenciales para el logro académico. La metodología propuesta sigue un proceso de validación psicométrica destinado a examinar la fiabilidad, validez y utilidad práctica de la escala. A través de este protocolo, se espera establecer propiedades de medición sólidas para la nueva escala, avanzando en la comprensión de los procesos cognitivos de los estudiantes universitarios. Además, se prevé que los hallazgos faciliten el desarrollo de mejores herramientas de evaluación e intervenciones específicas orientadas a fortalecer el funcionamiento ejecutivo en contextos de educación superior. Esta investigación contribuye a la literatura emergente que busca optimizar los resultados académicos mediante la evaluación y el apoyo cognitivo basado en la evidencia.
Objetivo: Evaluar si el puntaje IMPACT predice la mortalidad en pacientes con traumatismo craneoencefálico (TCE). Diseño: Estudio de cohorte. Ámbito: Se incluyeron 260 pacientes con TCE moderado y severo ingresados en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Regional Docente de Trujillo, un hospital de referencia en trauma del norte del Perú. El periodo de recolección de datos abarcó desde 2018 hasta 2023. Pacientes: Pacientes con TCE moderado y severo ingresados a la UCI. Intervenciones: Se evaluó el desempeño predictivo del puntaje IMPACT para mortalidad en pacientes con TCE. Medida de resultado principal: Mortalidad intrahospitalaria. Resultados: Se incluyeron 260 pacientes con TCE moderado y severo. Al evaluar el puntaje IMPACT y sus modelos (básico, extendido y de laboratorio), se encontraron valores predictivos adecuados expresados por sus respectivas áreas bajo la curva ROC (0.74, 0.83 y 0.84). Además, al construir un modelo predictivo utilizando el modelo de laboratorio del puntaje IMPACT, se observó un mayor riesgo de mortalidad (RR ajustado 1.21; IC 95%: 1.12–1.31). Asimismo, las variables: mecanismo del TCE (RR ajustado 5.6; IC 95%: 3.03–10.85), escala de coma de Glasgow (ECG) (RR ajustado 1.35; IC 95%: 1.15–1.58) y uso de vasopresores (RR ajustado 2.2; IC 95%: 1.14–4.42) se comportaron como predictores independientes de mortalidad intrahospitalaria.
Antecedentes: Se ha sugerido que la deshidratación influye en la gravedad y recuperación del ictus isquémico agudo a través de mecanismos como el aumento de la viscosidad sanguínea y el riesgo de tromboembolismo. Este estudio tiene como objetivo estimar la prevalencia de la deshidratación al inicio del ictus isquémico agudo (IIA) y evaluar el impacto de los diferentes subtipos de deshidratación en la gravedad del mismo. Métodos: Este estudio observacional prospectivo se llevó a cabo en un centro de atención terciaria durante un período de un año. La deshidratación se evaluó utilizando biomarcadores específicos para verificar la deshidratación intracelular (Grupo A, usando osmolaridad urinaria, osmolaridad plasmática, ratio osmolaridad orina/plasma >1.5) y la deshidratación mixta (Grupo B, usando el ratio BUN/creatinina >0.20). La gravedad del ictus se evaluó utilizando la Escala de Ictus de los Institutos Nacionales de Salud (NIHSS, por sus siglas en inglés). Resultados: De 177 ingresos por IIA, 71 pacientes cumplieron los criterios de inclusión (49 hombres, 22 mujeres; edad promedio: 61.1 años para los hombres, 62.8 años para las mujeres). La deshidratación estuvo presente en el 65% de los pacientes al inicio del ictus. Entre los pacientes deshidratados, el 33.3% tenía parámetros anormales del Grupo A, el 30% tenía parámetros anormales del Grupo B y el 36% presentaba anormalidades en ambos grupos. Se encontró una correlación significativa entre la presencia de múltiples marcadores de deshidratación y una mayor gravedad del ictus (p<0.005). Discusión: La alta prevalencia de deshidratación en pacientes con IIA al inicio, sugiere que puede ser un desencadenante potencial y que exacerba su gravedad. Los subtipos de deshidratación, categorizados como intracelular, mixta y extracelular, tienen implicaciones fisiológicas distintas que requieren estrategias de manejo específicas. Se recomienda realizar más investigaciones sobre protocolos estandarizados y biomarcadores innovadores para la evaluación de la deshidratación
Introducción: La fisiopatología del síndrome de vasoconstricción cerebral reversible no está completamente esclarecida. Sin embargo, la alteración de la autorregulación cerebral, la hiperactividad simpática, la disrupción de la barrera hematoencefálica y la disfunción del sistema glinfático parecen desempeñar un papel central. Caso clínico: Mujer de 35 años, con antecedente de síndrome de vasoconstricción cerebral reversible, quien consultó por nuevos episodios de cefalea en trueno e hipertensión arterial intermitente, dos años después del primer evento. Durante la hospitalización, y con el uso de neuroimágenes no invasivas se estableció una alta probabilidad de SVCR recurrente. La persistencia de los síntomas autonómicos motivó a una evaluación ampliada que confirmó la presencia de un feocromocitoma. Conclusión: En pacientes con síndrome de vasoconstricción cerebral reversible recurrente o con síntomas atípicos, debe considerarse etiologías secundarias potencialmente tratables.
Estimada Editora: El artículo de Sánchez Espinoza et al., publicado en la Revista Ecuatoriana de Neurología, realiza una valiosa contribución al abordar la Enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (ECJ) en su variante de Heidenhain, resaltando su evolución clínica y la relevancia del diagnóstico diferencial frente a otras demencias rápidamente progresivas. Esta Carta a la Editora complementa dicha discusión al enfatizar el carácter persistente, transmisible y potencialmente zoonótico de las enfermedades priónicas en el contexto latinoamericano, a la luz de investigaciones recientes.
Señora Editora: La enfermedad de Alzheimer (EA) sigue desafiando los enfoques terapéuticos convencionales, lo que exige estrategias alternativas basadas en su fisiopatología. Entre ellas, la terapia de quelación metálica surge como una opción prometedora que aborda directamente la dishomeostasis de metales implicada en la EA, ofreciendo efectos modificadores más allá del alivio sintomático. El cobre, el hierro y el zinc participan activamente en la progresión de la EA, favoreciendo la oligomerización del β-amiloide, el estrés oxidativo y la hiperfosforilación de tau. Estudios post mortem han identificado concentraciones elevadas de estos metales en los cerebros de pacientes con EA, particularmente cobre en placas amiloides, triplicando los niveles normales.
Siempre fueron tiempos difíciles para la SEN, desde su creación en los esfuerzos de constituirla con todos los neurólogos de aquel tiempo, hasta la actualidad. Me imagino la tremenda y ardua tarea para los neurólogos de aquella época, pues había primero que disolver la antigua SENNCA (sociedad ecuatoriana de neurología, neurocirugía y ciencias afines) que ocurrió el 28 Octubre de 1981 en el contexto del VII Congreso Latinoamericano de Neurocirugía y el XIII Congreso Latinoamericano de Electroencefalografía y Neurofisiología. Puedo imaginarme lo que debe haber sido el intenso nivel de aquella dialéctica y la mayéutica aplicada para dar a luz a nuestra sociedad cuando corría el mes de marzo de 1983.
Estimada editora, El uso de anticoagulación oral en pacientes con fibrilación auricular ha demostrado reducir de forma significativa los eventos tromboembólicos, incluyendo el accidente cerebrovascular isquémico. Sin embargo, esta estrategia terapéutica plantea dilemas clínicos importantes en sobrevivientes de hemorragia intracerebral (HIC), donde el riesgo de resangrado se contrapone al beneficio potencial de prevenir nuevos eventos isquémicos. A pesar del avance de los anticoagulantes orales directos (DOACs), aún persiste una brecha crítica en la evidencia que oriente el manejo óptimo en este subgrupo de alto riesgo, particularmente en relación con la selección de desenlaces neurológicos de mayor interés.
El tratamiento endovascular del infarto cerebral agudo se ha consolidado como una técnica eficaz y segura para la reperfusión en casos seleccionados. Aunque los primeros estudios no demostraron superioridad frente a la trombólisis intravenosa, el desarrollo de dispositivos avanzados, como catéteres de aspiración y stent retrievers (SR), permitió evidenciar resultados significativamente mejores.
Estimada editora, Los desórdenes cerebrovasculares representan una carga creciente para los sistemas de salud, especialmente en poblaciones envejecidas. La arteritis de células gigantes (ACG), como forma más común de vasculitis sistémica en adultos mayores, puede derivar en complicaciones isquémicas severas como pérdida visual o accidentes cerebrovasculares. No obstante, existe una brecha sustancial en la comprensión de la incidencia y los factores predictores de estas complicaciones isquémicas en pacientes con ACG, lo cual limita el diseño de protocolos clínicos preventivos y la implementación de estrategias de medicina personalizada basadas en evidencia robusta.
Estimada editora: Hago referencia a la excelente revisión sistemática de Sanchez-Landers, M. et al. con relación al tratamiento de la migraña en el embarazo, deseamos enfatizar algunos aspectos. Primero, tener en cuenta que al evaluar a cualquier persona con cefalea siempre debemos sospechar una cefalea secundaria y buscar banderas rojas, el embarazo es una. La migraña es un factor de riesgo para desórdenes hipertensivos y complicaciones cardiovasculares durante el embarazo como la preeclampsia, la trombosis venosa cerebral, síndrome de vasoconstricción reversible posterior, hemorragia subaracnoidea e infarto cerebral.
Las hiperintensidades simétricas bilaterales en T1 en el globo pálido en la resonancia magnética son un signo característico de depósito de manganeso secundario a disfunción hepática, lo que refleja derivación portosistémica y encefalopatía hepática subclínica. Un hombre de 60 años, con antecedente de diabetes mellitus tipo 2 y enfermedad hepática crónica, se presentó con alteración de la marcha. El resto del examen neurológico fue normal.
La neurología ha sido siempre una disciplina compleja en donde cada consulta, cada estudio complementario y cada paciente en sí nos desafía a interpretar los signos y síntomas del examen físico, el diagnóstico y finalmente el tratamiento. En los últimos años, se ha sumado la inteligencia artificial (IA), cuya presencia crece en nuestro medio y ya se encuentra presente en nuestras prácticas diarias. Son herramientas que, bien utilizadas ayudan al neurólogo acortando el tiempo en la búsqueda de diagnósticos diferenciales y con profundidad clínica.
La ecografía Doppler transcraneal (DTC) evalúa habitualmente las arterias cerebrales posteriores (ACP) a través de la ventana transtemporal, mientras que la arteria basilar y las vertebrales se insonan por vía suboccipital. Este reporte describe un hallazgo técnico inusual: la visualización del flujo de las ACP mediante la ventana suboccipital. Durante un DTC de rutina en un paciente con excelente ventana acústica, se identificaron dos estructuras vasculares originadas en el segmento distal de la arteria basilar a 92 mm de profundidad, con características de flujo compatibles con ACP. Condiciones anatómicas favorables permitieron esta vía alternativa, que podría ampliar la evaluac ión de la circulación posterior.