
BackgroundSubmaximal tests such as the Sit-to-Stand Test (STS) in its three modalities are used to evaluate strength and aerobic capacity in people with respiratory, cardiovascular, and metabolic diseases. However, international reference values do not account for the genetic and environmental particularities of the Colombian population, underscoring the need to establish local references. AimTo establish sex and age-specific reference values for the 5-repetition, 30-second, and 1-minute sit-to-stand tests in community-dwelling Colombian adults.Methods A cross-sectional study was conducted between 2023 and 2024 in Colombia, with the participation of healthy adults aged 18 to 80 years. Anthropometric characteristics and physical activity were assessed using the IPAQ questionnaire and the Sit-to-Stand Test (STS) at 1 minute, 30 seconds, and 5 repetitions. Normative percentiles were calculated by sex and age with a sample of 393 people.Results The study included 393 participants (208 women and 185 men), with an average age of 44 years and a BMI of 25.9 ± 4.1. Age was negatively correlated with repetitions (R= 0.493; 60 sec and R= -0.497; 30 sec), height showed a positive correlation (R= 0.262; 60 sec). High BMI was associated with worse performance (R= -0.119; 60 sec, R= -0.153; 30 sec).ConclusionsThis study establishes reference values for STS testing in healthy adults in Colombia, accounting for age, sex, BMI, and physical activity.
IntroductionIt is suggested that chronic obstructive pulmonary disease (COPD) patients have high death anxiety and the majority of them tend to search for COPD-related information on the internet. ObjectiveExplore the association between death anxiety and cyberchondria in patients with COPD MethodsThis descriptive, cross-sectional study included 143 patients diagnosed with COPD aged 45 years or older, who had no sensory impairments affecting communication, were cognitively intact, and actively used the internet ResultsA multiple regression analysis examining the Cyberchondria Scale (CS-12) total score in relation to sociodemographic and clinical characteristics found that marital status, regular use of medications, having a COPD exacerbation in the last 6 months, and daily internet use time together explained 35.8% of the variance in the Cyberchondria Scale (CS) score (Adj R2= 0.358, p <0.001). Additionally, it was discovered that doing regular breathing exercises, being hospitalized in the last 6 months, searching for information about the COPD on the internet and use any medication other than those prescribed (such as analgesic, antipyretics, anti-emetics, etc.) by their doctor in the last year explained 37.3% of the variance in the Death Anxiety Score (Adj R2= 0.373, p <0.001) ConclusionThe findings indicate that patients with COPD exhibited moderate levels of cyberchondria and high levels of death anxiety, highlighting the relevance of psychological factors in this patient group.
ObjetivoEste estudio examinó los factores determinantes de la aceptación de la vacuna contra la COVID-19 en Colombia, con especial énfasis en las respuestas de las personas tras experimentar posibles efectos secundarios.MétodosSe realizó un estudio transversal mediante un cuestionario anónimo en línea en Colombia entre enero y marzo de 2023. La encuesta ad hoc recopiló información sociodemográfica, antecedentes de COVID-19, estado de vacunación y efectos adversos. Se realizaron análisis descriptivos, pruebas de chi cuadrado y regresión logística multinomial (ORa, IC95%) (p <0.05).ResultadosEl 40.2% de los participantes expresó dudas o habría rechazado la vacunación si hubiera conocido previamente los posibles efectos secundarios. Las mujeres tuvieron una mayor probabilidad de presentar dudas o de rechazar la vacuna tras experimentar efectos adversos. Los participantes que presentaron efectos secundarios fueron más propensos a cuestionar su decisión de vacunarse. Las personas más jóvenes tuvieron menor probabilidad de desarrollar actitudes negativas tras experimentar efectos secundarios que los adultos mayores. Quienes habían recibido solo una dosis presentaron una mayor probabilidad de dudar o rechazar futuras vacunaciones, mientras que quienes habían recibido múltiples dosis presentaron una menor probabilidad de hacerlo. Los participantes que cursaron COVID-19 de manera asintomática tuvieron menor probabilidad de rechazar la vacunación tras conocer los posibles efectos secundarios, posiblemente porque confiaban más en su sistema inmunológico o tenían un mayor deseo de proteger a otros. ConclusionesLa vacilación hacia la vacunación se asoció con el sexo femenino, la presencia previa de efectos adversos y un menor número de dosis recibidas, mientras que la menor edad se asoció con una mayor aceptación. Estos hallazgos resaltan la necesidad de estrategias de comunicación del riesgo dirigidas a abordar las preocupaciones sobre la seguridad y a fortalecer la confianza en las vacunas.
Los cambios demográficos, sumado a la exposición a factores ambientales han ocasionado un incremento global de la prevalencia, la morbilidad y la mortalidad por enfermedades respiratorias crónicas como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), el asma, la enfermedad intersticial, y el cáncer del pulmón.1 En EPOC, reportes muestran que la prevalencia en población general mayor de 35 años es del 8.9% siendo mayor en hombres fumadores2, respecto a asma, más de la mitad de los países reportan una prevalencia del 15% o más, destacando que la desigualdad social es un factor altamente relevante en la prevalencia.3 En condiciónes como enfermedades intersticiales, se han registrado 320,014 muertes entre 1990-2019, con mayor mortalidad en adultos mayores y la región andina. 4 Este aumento progresivo de la prevalencia de enfermedades crónicas ha generado la necesidad de un nuevo paradigma de atención para estos pacientes, y con ello, la necesidad de cambios profundos en los sistemas de salud. En el 2002, la OMS elaboró el documento “Atención innovadora para las condiciones crónicas: Elementos Fundamentales para la Acción”, 5con el fin de guiar los lineamientos necesarios para la adopción de políticas tendientes a reducir la amenaza que representan las enfermedades crónicas para la población en general, los sistemas de salud y sus economías. Este documento basó su estrategia en el concepto de la atención integrada, definida como “la acción coordinada de los sistemas de salud para ofrecer, entregar, gestionar y organizar los servicios relacionados con el diagnóstico, tratamiento, cuidado, rehabilitación y promoción de la salud”.
Objetivo: Identificar los factores demográficos, psicosociales y del ciclo de vida que aumentan el riesgo de suicidio en la zona cafetera de Colombia entre la segunda mitad de 2017 y finales de 2019.Métodos: Diseño de casos y controles emparejados. Se utilizó una muestra de 176 personas, de las cuales 101 eran muertes por suicidio (casos) y 75 eran muertes por accidentes de tránsito (controles); se utilizaron autopsias psicológicas con fines de investigación. Se realizaron análisis de regresión logística de máxima verosimilitud penalizada, que indicaban la oportunidad o ventaja relativa (OR) de suicidio, ajustando por sexo, grupo de edad, provincia de la autopsia médico-legal y fuente de los datos. Las regresiones logísticas se aplicaron en tres bloques: problemas de salud mental, consumo de sustancias psicoactivas y adversidades durante el curso de la vida. El análisis estadístico se realizó con Stata®.Resultados: El 78.2 % de los casos y el 84.0 % de los controles eran hombres. La edad media de los casos era de 39 años y la de los controles, de 43 años. Los factores de riesgo clave para el suicidio, con p< 0,05, fueron el trabajo forzoso durante la adolescencia (OR: 32,41), la dependencia económica (OR: 4,3), el maltrato verbal o físico por parte de la pareja (OR: 10,28), cualquier trastorno mental (OR: 26,14), un intento previo de suicidio (OR: 11,64; p= 0.061) y antecedentes de trastorno depresivo mayor (OR: 24.86). Un factor protector fue la muerte de un familiar cercano en algún momento de la vida (OR: 0.34; p= 0.073).Conclusiones: El trabajo forzado en la adolescencia, el abuso verbal y físico por parte de la pareja, la dependencia económica de otras personas, cualquier trastorno mental, el trastorno depresivo severo y los intentos de suicidio previos fueron factores de riesgo de suicidio; la muerte de cualquier familiar cercano en algún momento de la vida fue un factor de protección contra el suicidio.