
A lo largo de los cuatro años en que se publica el Correo del Domingo (1864-1868), Estados Unidos aparece con insistencia como un estímulo imaginario para escribir sobre la nación argentina, en especial en el caso de dos jovencísimos escritores que realizan sus primeros ensayos de escritura en este periódico, Bartolomé Mitre y Vedia y Domingo Fidel Sarmiento, hijos, respectivamente, del presidente Bartolomé Mitre y de Domingo Faustino Sarmiento. Cuando se desencadena la Guerra del Paraguay, Dominguito se ofrece como voluntario para pelear en la Guardia Nacional, a las órdenes de Mitre (padre) como comandante en jefe de la Triple Alianza; al mismo tiempo, Bartolito se desempeña como secretario de la legación argentina que encabeza Sarmiento, en Nueva York. Las experiencias norteamericanas de estos nutren el imaginario sobre la Guerra del Paraguay que se está librando en ese momento. En este contexto, la traducción se perfila como una forma de la autoría posible para jóvenes escritores que realizan sus primeras armas en las letras, al mismo tiempo que buscan hacerse un lugar en la esfera pública.
El trabajo se propone abordar la obra de la poeta y artista visual Fernanda Laguna a partir de dos movimientos clave que la constituyen: el atrevimiento y la retirada. Gran parte de sus producciones se ve atravesada por formas inéditas de seguir produciendo que, lejos de presentarse como afirmaciones, se definen por su indeterminación. El encuentro de estos dos impulsos –riesgo y sustracción– hace temblar varios presupuestos artísticos que pueden pensarse como ecos de ciertos atributos y operaciones propios de las vanguardias.
El artículo analiza la revista Imán (París, 1931) como un espacio de encuentro transatlántico entre las vanguardias europeas y latinoamericanas. Dirigida por Elvira de Alvear y con Alejo Carpentier como jefe de redacción, la revista se concibe como un proyecto multicéntrico que busca centralizar el Norte y el Sur Global superando visiones eurocéntricas de las vanguardias literatura mundial. A través de su red internacional de colaboradores la revista abrió un diálogo que revela tanto las proyecciones utópicas y exotizantes sobre lo maravillo latinoamericano como reflexiones críticas sobre el legado del colonialismo y la hegemonía estadounidense. El artículo se centra en el “surrealismo etnográfico” de los textos de Alejo Carpentier y Miguel Ángel Asturias publicados en la revista. En los extractos de su novela ¡Écue-Yamba-Ó! (1933), Carpentier explora las prácticas rituales afrocubanas, abarcando su mito fundador a partir de una visión del mundo mágica y marcada por la memoria de la esclavitud y la resistencia cultural. Asturias, en su contribución “En la tiniebla del cañaveral”, anticipa el realismo mágico de Hombres de maíz mediante una prosa mito-poética inspirada en la cosmovisión maya-quiché y situada en el contexto de la explotación económica en las plantaciones. En el marco de la revista Imán el ideario de lo maravilloso latinoamericano abarca experimentación vanguardista, exploración etnográfica y crítica social, anticipando desarrollos fundamentales de lo real maravilloso y el realismo mágico latinoamericanos posteriores.
Revisión del libro Escritoras, artes y procedimientos intermediales en América Latina por A. Torres
Las aspiraciones surrealistas al internacionalismo son contradictorias. Sin embargo, las ideas surrealistas van mucho más allá de París como marco cero del movimiento. Hay una acción enérgica y vehemente, pero también recíproca, del surrealismo y las artes plásticas latinoamericanas, debida a la habilidad que tuvo el surrealismo para atravesar y mezclar fronteras culturales, históricas y políticas, como nos muestran Gómez de la Serna, Sabato, Sgarbi y Calasso.