
El artículo propone una reflexión filosófica sobre la sustentabilidad en arquitectura a partir del pensamiento de Martin Heidegger y de autores contemporáneos afines a su legado teórico, asumidos como marco metodológico de análisis crítico. Se parte de que la mayoría de las acciones actuales desde el diseño arquitectónico sustentable reducen la problemática ambiental a una lógica técnico-instrumental centrada en la eficiencia y el control, sin profundizar en los modos de habitar y de construir mundo que dichas prácticas configuran. Desde la noción de Gestell, se analiza cómo la técnica moderna opera como un modo dominante de desocultamiento que transforma al mundo, a la naturaleza y al propio ser humano en recursos disponibles. En este marco, la eficiencia energética y la rehabilitación sustentable se discuten de manera dual, como estrategias técnicas disciplinares y como prácticas capaces de reconfigurar el habitar desde una comprensión ampliada de la arquitectura como producción de lugar.
La tesis central de este artículo es que el éxtasis, el trance y la posesión son vivencias sociales en las que se concreta históricamente la vida trascendental. Los estados alterados hacen visible la génesis afectiva e intersubjetiva de la identidad personal a través del sentimiento primario de un «nosotros» que el éxtasis, el trance y la posesión propician y regulan en el ritual. En un primer momento expongo los recursos de la teoría husserliana de la intersubjetividad y la teoría antropológica del ritual para el análisis de los estados alterados, a través de la estructura de la persona humana como sujeto autoconciente; en segunda instancia distingo los rasgos y elementos más precisos de cada plano experiencial, a través no de su función social, sino de la variable estructura del «nosotros» que se expresa en cada caso. El alcance último de este estudio es establecer distinciones fenomenológicas entre estas diferentes formas de alteración del yo que se constituyen interpersonalmente.
La dimensión imaginaria de las crisis ecosociales que comprometen la habitabilidad del planeta remite al conjunto de imágenes, conceptos, sentidos y valoraciones mediante los cuales pensamos dichas crisis y buscamos responderles. Las representaciones no son neutrales, sino que están atravesadas por los valores modernos —como el progreso ilimitado, la equivalencia entre deseo y necesidad, la separación entre humanidad y naturaleza, y la dominación técnica— cuyas consecuencias se manifiestan de forma crítica en el contexto del Antropoceno. Desde esta perspectiva, el Antropoceno no solo evidencia un colapso ecológico, sino también la realización histórica y agotamiento de los valores modernos; en ese sentido, hacer frente a las crisis exige nuevas formas de sentir y valorar el mundo, es decir, una ética anti-moderna. Con este objetivo, se presentan las éticas y estéticas del cuidado como alternativas afectivas y morales capaces de imaginar nuevos vínculos con lo viviente, reconfigurando los imaginarios colectivos desde la vulnerabilidad compartida, que lleva a valorar interdependencia y la sensibilidad, lo que permite nuevas formas de responsabilidad.
El presente texto ofrece una comprensión del impacto medioambiental causado por la producción en masa de escombros de hormigón. Para ello se realiza un análisis paradigmático en el que los escombros sirven de caso ejemplar para mostrar las consecuencias sociales, ambientales y urbanas de su producción. A partir de este planteamiento se sustenta la tesis de que el hormigón que genera los escombros, al igual que muchos productos, evidencia el sentido de un mundo desechable. Con base en esto, se reafirma su producción en masa como parte de un sistema e industria que explota recursos y, a su vez, aumenta las desigualdades e injusticias geográficas y espaciales.
Reseña de libro de María Fernanda Toribio, “Las palabras no escritas”. Pirrón de Elide.