Ante una persona con debilidad muscular se debe tener en cuenta siempre la etiología farmacológica. Las estatinas son fármacos de uso muy frecuente que pueden inducir una miopatía independientemente del tiempo de exposición. La atorvastatina y la simvastatina son las más relacionadas con la miopatía autoinmune necrotizante. En el estudio de debilidad muscular un planteamiento preciso del diagnóstico diferencial es esencial para poder establecer un plan de trabajo adecuado. En el caso de la miopatía inflamatoria se debe hacer siempre un cribaje de neoplasias.
El bloqueo auriculoventricular (BAV) es un trastorno en la conducción del impulso eléctrico generado en el nodo sinusal que provoca un retraso o ausencia de continuidad de la despolarización auricular, bloqueando la conducción a los ventrículos de forma ocasional. El síntoma clave es la intolerancia al ejercicio que, a menudo, no ocurre de forma constante. No obstante, puede ser asintomático o presentarse en forma de disnea, dolor torácico, mareo, presíncope o síncope. Palabras clave: bloqueo auriculoventricular, mareo, fatiga.
Objetivos Evaluar el efecto en el abandono o reducción tras una intervención mediante una carta dirigida a usuarios que consumen benzodiacepinas con finalidad hipnótica y que no tienen diagnóstico de patología psiquiátrica conocida, en centros de salud de distintas zonas básicas de salud, tanto rurales como urbanas. Material y métodos Estudio analítico, cuasiexperimental, con un seguimiento a la población antes-después del envío de una carta con consejos de abandono del consumo de benzodiacepinas, y realizando posteriormente una comparativa con un grupo control seleccionado en función de los criterios de inclusión (dosis única de benzodiacepina en forma fraccionada, prescrita para tratamiento del insomnio, en receta electrónica > 3 meses, aceptabilidad por parte de su médico de familia). Las variables analizadas han sido sexo, edad, código de aportación de la tarjeta sanitaria individual, principio activo y dosis total dispensada en mg equivalentes de diazepam. Para el análisis de datos se ha utilizado el SPSS. Resultados Se han estudiado 1436 pacientes en el grupo intervención y 1348 en el grupo control. La media de edad y el sexo fueron similares en ambos grupos. El grupo intervención parte de un consumo un 36% mayor con respecto al grupo control, y en este grupo el porcentaje de centros rurales también es mayor. El 32,1% OR 1,78 (1,5-2,11) de los pacientes que consumían benzodiacepinas abandonó el tratamiento en el grupo intervención, frente al 21% en el grupo control. Asimismo, el 25,2% OR 1,33 (1,11-1,59) disminuyó su consumo y el 17,3% OR 0,43 (0,36-0,51) mantuvo el mismo consumo tras la intervención. Como factores asociados al abandono, resultaron estadísticamente significativos el sexo femenino, la menor edad y el menor consumo inicial. Al analizar la influencia de la intervención, se observa que resulta dos veces más probable abandonar el consumo de benzodiacepinas en los pacientes que pertenecen al grupo al que se envió la carta. Conclusiones La «benzocarta» es una intervención mínima, sencilla y reproducible, que se puede dirigir a una amplia población con la finalidad de disminuir el consumo de benzodiacepinas como hipnóticos en nuestro medio, con un mínimo impacto en el trabajo diario de los médicos de Atención Primaria. Esto pone de manifiesto la necesidad de una Atención Primaria accesible, longitudinal y de calidad como catalizador en los procesos de cambios de hábitos dirigidos a mejorar la salud de los pacientes. CEI Comité de Ética de la Investigación del Principado de Asturias. CEImPA: 2022.194.
La incontinencia fecal se define como la pérdida involuntaria de heces sólidas o líquidas, y puede afectar notablemente a la calidad de vida. Muchos pacientes podrían no comunicar voluntariamente el síntoma debido a la vergüenza. Los trastornos intestinales, en particular la diarrea, el traumatismo del esfínter anal (lesión obstétrica o cirugía previa), la urgencia rectal y las enfermedades crónicas son los principales factores de riesgo. Otras causas incluyen trastornos neurológicos, enfermedad inflamatoria intestinal (EII) y alteraciones anatómicas del suelo pélvico. La incontinencia fecal se clasifica por su tipo (de urgencia, pasiva o combinada), etiología (alteración anorrectal, síntomas intestinales o ambos) y gravedad, que se deriva de la frecuencia, el volumen, la consistencia y la naturaleza (de urgencia o pasiva) de la pérdida de heces. Guiados por las características clínicas, se implementan pruebas diagnósticas y terapias paso a paso. Cuando las medidas simples (cambio de estilos de vida, suplementos de fibra, agentes antidiarreicos) fallan, se puede realizar manometría anorrectal y otras pruebas (imágenes endoanales, defecografía, distensibilidad y sensibilidad rectales y pruebas neurofisiológicas anales), según sea necesario. Las opciones no quirúrgicas (modificación de la dieta y el estilo de vida, medidas conductuales, incluida la terapia de biorretroalimentación, farmacoterapia para el estreñimiento o la diarrea y dispositivos de barrera anal o vaginal) suelen ser eficaces, especialmente en pacientes con incontinencia fecal leve. A partir de ahí, se pueden considerar agentes de relleno perianal, neuromodulación sacra y otras técnicas cuando sea necesario.