
•En los años 70 del pasado siglo se produjo un cambio progresivo de paradigma en los sistemas sanitarios, de un modelo centrado en la enfermedad hacia un modelo orientado a la salud.•De la misma forma que todo fármaco tiene efectos beneficiosos y adversos, las intervenciones de promoción y prevención también tienen beneficios y daños.•Una parte significativa de las recomendaciones de promoción de estilos de vida saludables y prevención de enfermedades adolece de escasa evidencia científica sobre su efectividad, efectos adversos y costes de oportunidad.•Reconociendo la relevancia para la salud de la promoción y la prevención, al igual que en el caso de las intervenciones clínicas, es imprescindible priorizar las intervenciones en dichos ámbitos sobre las que exista evidencia científica demostrada, dada la sobrecarga asistencial de los sistemas de salud. La atención a las personas enfermas sigue siendo la principal prioridad de los/las médicos de familia/generales.•Pretender atender todas las demandas de los pacientes, realizando además actividades de promoción y prevención, interviniendo a nivel de la familia y la comunidad, y abordar los determinantes sociales de la salud desde la Atención Primaria y Comunitaria es materialmente imposible. Se precisa una diversificación de funciones entre los profesionales del equipo de atención primaria, implicando a los profesionales de salud pública en las intervenciones poblacionales y exigiendo responsabilidades a los correspondientes gobiernos para un abordaje integral de los determinantes sociales de la salud a través de acciones intersectoriales.
•El nivel socioeconómico (NSE) se relaciona inversamente con el estado de salud: según desciende el NSE, la esperanza de vida disminuye y la prevalencia de la mayoría de las enfermedades aumenta.•Hacer medicina de familia en áreas de deprivación es hacer medicina de familia.•Las problemáticas laborales, sociales o de vivienda son origen de sufrimiento psíquico intenso y a menudo recalan en consultas médicas a través de quejas psicológicas y psicosomáticas.•Todas las personas están inmersas en un contexto sociocultural que las condiciona y siempre es importante conocerlo. Sin embargo, en áreas deprivadas el contexto con frecuencia adquiere una categoría que se impone y que nos obliga a mirarla directamente, por delante de problemas más tradicionalmente médicos.•Como profesionales, es fácil sentir impotencia ante los “problemas pegajosos” cuando las causas y soluciones quedan lejos de las respuestas que puede ofrecer la medicina y son reflejo de injusticias.•En áreas de deprivación la carga emocional se multiplica, en la medida en que somos testigos de un sufrimiento mayor, de más enfermedad, de la injusticia y la violencia estructural.
•El pie diabético es una complicación frecuente y potencialmente prevenible de la diabetes.•La aparición de una úlcera suele reflejar enfermedad sistémica y alta carga de comorbilidad.•La exploración sistemática del pie debe realizarse de forma periódica en atención primaria.•La coordinación entre atención primaria y unidades multidisciplinares reduce amputaciones.•La educación terapéutica y el uso de calzado adecuado reducen el riesgo de ulceración.
•El edadismo es una forma de discriminación que impacta negativamente en la salud y la autonomía.•La comunicación debe adaptarse a los cambios sensoriales, cognitivos y emocionales de cada paciente.•Evitar lenguaje paternalista o condescendiente es esencial para preservar la dignidad.•La toma de decisiones compartida fortalece la confianza y mejora la adherencia terapéutica.•El médico de familia tiene un papel crucial en sensibilizar a la comunidad y promover un envejecimiento inclusivo.
•Los iSGLT-2 actúan a nivel renal reduciendo la reabsorción de glucosa en el túbulo proximal, incrementando su excreción urinaria, disminuyendo la glucemia y produciendo efectos adicionales como pérdida de peso, reducción de la presión arterial y natriuresis.•Actualmente, existen cuatro iSGLT2 aprobados por la EMA: dapagliflozina, empagliflozina, canagliflozina y ertugliflozina, con indicaciones que abarcan la DM2, IC y ERC; su financiación y uso están sujetos a los criterios del Sistema Nacional de Salud.•Todos los iSGLT-2 están indicados en DM2 insuficientemente controlada en combinación con dieta y ejercicio en adición a otros fármacos antidiabéticos o en monoterapia si hay intolerancia a la metformina; la reducción de la glucemia es moderada (disminución de HbA1c de 0,6–0,9% en monoterapia) y depende de la función renal.•Dapagliflozina y empagliflozina, están indicados en insuficiencia cardiaca, fracción de eyección preservada o reducida y con niveles plasmáticos elevados de NT-proBNP; mostraron una reducción de eventos respecto a PBO en la variable combinada principal (hospitalización por insuficiencia cardiaca o muerte por causa cardiovascular).•Dapagliflozina y empagliflozina, están indicados en enfermedad renal crónica; mostraron una reducción de eventos respecto a PBO en la variable combinada principal (progresión de la enfermedad renal crónica o muerte cardiovascular).•Los efectos adversos más comunes son infecciones genitales micóticas, infecciones urinarias leves, mareos por hipotensión e hipovolemia y descenso transitorio del filtrado glomerular (precoz, reversible y no implica daño renal). Se desconocen los datos de seguridad a largo plazo sobre los efectos de la glucosuria prolongada.•Efectos adversos relevantes y precauciones: cetoacidosis euglucémica (suspensión ante cirugía, ayuno o enfermedad aguda); insuficiencia renal aguda (evitar en hipovolemia o uso concomitante de AINE o diuréticos); riesgo de amputación (precaución en neuropatía o vasculopatía periférica); riesgo de fractura (precaución ancianos, hipotensión e hipovolemia); gangrena de Fournier.•El seguimiento clínico debe incluir la monitorización de peso corporal, presión arterial, síntomas de hipotensión o deshidratación, parámetros glucémicos (HbA1c, glucemia), función renal (creatinina y TFGe), balance hidroelectrolítico y signos de infección o cetosis; se recomienda reevaluar la función renal y la tolerancia al fármaco al mes del inicio y posteriormente de forma anual.•El lugar terapéutico de los iSGLT2 va más allá del control glucémico en la DM2, con beneficios cardiovasculares y renales; para optimizar su uso seguro son esenciales: individualización, corrección previa del volumen, monitorización renal periódica, suspensión temporal en situaciones de estrés metabólico y educación del paciente.•Aunque se ha observado una reducción en los eventos cardiovasculares en pacientes con comorbilidad, la evidencia sobre la seguridad a largo plazo, especialmente en personas sin enfermedad cardiovascular o renal establecida, sigue siendo limitada.
•Las Point of Care Testing (POCT) son pruebas realizadas en el lugar donde se presta la asistencia, fuera del laboratorio central.•Las POCT permiten un control más estrecho de pacientes crónicos desde Atención Primaria.•Ejemplos de POCT: glucemia capilar, coagulación, ProBNP/NT-proBNP, hemoglobina glicada, test rápido de Streptococcus pyogenes (S. pyogenes), test de embarazo, proteína C reactiva (PCR)…•Fases de las POCT: preanalítica, analítica y postanalítica.•La implantación de las POCT en AP mejora la toma de decisiones.•La implantación en AP requiere de protocolos claros, control de calidad y formación continuada.•La perspectiva de futuro es una mayor integración en la atención sanitaria, permitiendo diagnósticos rápidos junto con una atención más personalizada y eficiente.
•La depresión no es una enfermedad precisa causada por un déficit de serotonina.•Los fármacos ISRS e ISRNA causan insensibilidad emocional, aislamiento, apaciguamiento de los sentimientos (y desinterés por las relaciones sexuales), pero en los ensayos clínicos no han mostrado eficacia clínica significativa para el tratamiento de síntomas de la depresión. Efecto farmacológico no equivale a eficacia.•Los fármacos ISRS e ISRNA pueden causar múltiples efectos adversos graves, tanto somáticos como mentales. Preocupan especialmente la disfunción sexual por su frecuencia, la abstinencia y los comportamientos suicidas y homicidas, sobre todo en niños y adolescentes.•Para detener un tratamiento con fármacos utilizados en el tratamiento de la depresión, con el fin de evitar los síntomas de abstinencia conviene no tener prisa y reducir la dosis a intervalos frecuentes pero durante un período dilatado, de meses.•Si una persona que ha dejado el tratamiento con un fármaco ISRS o ISRNA presenta síntomas incongruentes con los del trastorno original que condujo a su prescripción, si están presentes por ejemplo las náuseas, mareos, sensaciones de descarga eléctrica cerebral e intranquilidad o nerviosismo, junto a los síntomas emocionales, es muy probable que se trate de abstinencia.