
Objetivo: resumir la evidencia disponible del tratamiento del dolor lateral de codo con acupuntura, proloterapia y terapias alternativas como la moxibustión. Métodos: se realizó una búsqueda en dos bases electrónicas (PubMed y Embase) hasta agosto de 2023. Dos revisores independientes evaluaron los resultados y eligieron los estudios que cumplieran los criterios de inclusión: evaluación del dolor y/o la función del tratamiento del dolor lateral de codo con acupuntura, moxibustión, proloterapia y plasma rico en plaquetas (PRP). Artículos escritos o traducidos en inglés o castellano. La calidad de los estudios se evaluó con el Coleman Methodology Score. Resultados: se evaluaron 530 abstracts, 121 artículos completos y se incluyeron 15 artículos que hacían referencia al tratamiento con acupuntura y moxibustión, 13 de proloterapia y 6 de PRP. Se objetivó una gran heterogeneidad de los artículos, con gran variabilidad en el tipo de tratamientos, seguimientos y evaluación de los resultados. Se objetivó una mejoría del dolor y la fuerza con el uso de la acupuntura, pero muy a corto plazo, mejoría en general respecto de los corticoides con el uso de la proloterapia, prácticamente sin complicaciones, el PRP igualmente mostró superioridad al corticoide y el placebo sin complicaciones, la moxibustión no demostró ningún efecto respecto de otros tratamientos o del placebo. Conclusiones: la acupuntura y la moxibustión no demostraron tener efecto alguno en el manejo del dolor lateral de codo. El PRP sigue presentado dudas sobre su eficacia basadas en la variabilidad de las formulaciones y en los sesgos de los estudios. La proloterapia presentó efecto beneficioso a medio plazo con escasas complicaciones y se puede plantear como terapia previa a la opción quirúrgica.
Introducción: las fracturas de tobillo suelen presentar lesiones intraarticulares no visibles en la cirugía abierta. La artroscopia permite evaluarlas y tratarlas. Métodos: se revisa el papel de la artroscopia en fracturas de tobillo, especialmente en la detección y el tratamiento de lesiones ocultas, y la asistencia a la reducción articular. Resultados: la artroscopia permite eliminar cuerpos libres, desbridar hematomas y valorar la congruencia articular. Mejora la detección de inestabilidad sindesmal (hasta 87%) y reduce los defectos en la reducción del maléolo medial (22-32%). Se asocia con mejores resultados funcionales y menos complicaciones. Conclusión: la artroscopia optimiza el tratamiento de fracturas de tobillo complejas y debería considerarse sobre todo en casos de fracturas inestables.
En las fases avanzadas de la artrosis de tobillo, el tratamiento mediante artrodesis sigue siendo considerado el gold standard. El objetivo de la artrodesis es obtener la fusión ósea con una alineación adecuada, proporcionando un apoyo plantígrado, un tobillo estable y una articulación indolora. Las mejoras en el instrumental artroscópico y el perfeccionamiento de la técnica han permitido, desde su primera descripción hace 40 años, posicionar al procedimiento artroscópico como una referencia para el tratamiento de la patología degenerativa del tobillo. Incluso, en algunas variables y para indicaciones concretas, ha mostrado superioridad al procedimiento abierto, por lo que la evidencia actual respalda el abordaje artroscópico para los procedimientos de fusión articular. El cirujano ortopédico especializado en el pie y tobillo debe conocer y profundizar en el dominio de la técnica. El artículo repasa las indicaciones y conceptos clave de la artrodesis artroscópica anterior de tobillo, señala los aspectos más importantes de la técnica quirúrgica y revisa algunas de las publicaciones más relevantes sobre el tema. Nivel de evidencia: nivel V.
La artroscopia con aguja ha ganado cada vez más atención como alternativa mínimamente invasiva a la artroscopia convencional. Con la creciente demanda de artroscopia de tobillo, la artroscopia con aguja podría ayudar a reducir la creciente demanda de procedimientos artroscópicos de tobillo. Los estudios cadavéricos demostraron que la artroscopia con aguja permite visualizar y acceder eficazmente a todas las estructuras importantes de la articulación del tobillo sin causar daños iatrogénicos. Esta investigación fundamental se tradujo en una amplia cartera clínica. Los resultados clínicos del uso de la artroscopia con aguja para tratar el pinzamiento de tobillo bajo anestesia local han mostrado resultados positivos significativos con complicaciones mínimas. Además, la artroscopia con aguja parece desempeñar un valioso papel de apoyo como método mínimamente invasivo para confirmar la inestabilidad sindesmótica y tratar simultáneamente posibles patologías intraarticulares, así como para mejorar la precisión de la administración intraarticular de agentes inyectables. Además, también puede tener valor diagnóstico en casos de síntomas persistentes en el tobillo en los que la imagen convencional no consigue revelar la patología subyacente. A pesar de estos resultados prometedores, el conjunto actual de pruebas sigue siendo limitado y se necesitan más investigaciones para evaluar los resultados a largo plazo y la rentabilidad.
La lesión SLAP (superior labrum anterior to posterior) se trata de una patología común en deportistas, especialmente en aquellos atletas que realizan lanzamientos repetitivos o movimientos por encima de la cabeza. Esta lesión se caracteriza por la separación anormal del labrum superior, una estructura que se considera importante debido a que sirve como anclaje para la inserción de la porción larga del bíceps (PLB), y está relacionada con el dolor y la inestabilidad de hombro. La clasificación inicial de estas lesiones por Snyder et al. en 1990 estableció una base sólida para comprender y manejar esta afección, pero persisten limitaciones en el diagnóstico debido a la falta de maniobras específicas y la complejidad de las presentaciones clínicas. A pesar de ello, el test de O'Brien y otras pruebas complementarias ayudan en la identificación de las lesiones de SLAP. El estudio de Dean et al. de 2022 discute sobre maniobras con mayor sensibilidad y especificidad, mejorando así la precisión diagnóstica. Establece que la maniobra con mayor sensibilidad es la dynamic labral shear test, con una sensibilidad del 85%, y la maniobra con mayor especificidad es la anterior slide test, con una especificidad del 90%. La resonancia magnética desempeña un papel fundamental en el diagnóstico preciso, como se detalla en el trabajo de Boutin et al. de 2018. En cuanto al tratamiento de esta patología, en el estudio de LeVasseur et al. de 2021 se revisan las opciones terapéuticas actuales para establecer un algoritmo de tratamiento, con una tendencia hacia enfoques menos invasivos, especialmente en pacientes mayores, realizando un desbridamiento artroscópico del labrum superior y una tenodesis subpectoral. Se reserva el tratamiento quirúrgico mediante reparación artroscópica de la lesión a aquellos pacientes más jóvenes. En resumen, el manejo de las lesiones de SLAP requiere un enfoque multidisciplinario para obtener resultados clínicos y funcionales óptimos.
El pinzamiento anterior de tobillo (PAT) ha pasado de considerarse una entidad aislada, típicamente ósea, a integrarse en un síndrome complejo frecuentemente vinculado a inestabilidad crónica del tobillo. La evidencia reciente indica que muchos casos de PAT –sobre todo los anterolaterales de partes blandas– se originan en inestabilidades crónicas del tobillo, incluidas microinestabilidades. La artroscopia ha revolucionado el diagnóstico y el tratamiento al permitir una evaluación minuciosa de las estructuras intraarticulares y facilitar la resección de osteofitos o tejido hipertrófico, además de la reparación ligamentosa cuando procede. Este enfoque integral disminuye la recurrencia de los síntomas y mejora los resultados. La identificación precisa de los factores biomecánicos asociados y el planteamiento de nuevos estudios son claves para optimizar el manejo clínico del PAT. Nivel de evidencia: V.
La lesión del complejo anterolateral combinada con la rotura del ligamento cruzado anterior (LCA) parece tener un impacto significativo en la inestabilidad rotacional residual tras la reconstrucción del LCA. Utilizando un enfoque mínimamente invasivo y un solo injerto se pretende mejorar la estabilidad rotacional y reducir la tasa de revisión del LCA. Se presenta una técnica quirúrgica reproducible de reconstrucción del LCA all-inside con sistema de suspensión tibial y femoral, y refuerzo anterolateral asociado. Para ello se emplea una única plastia de injerto autólogo de isquiotibiales de tipo GraftLink® (Arhtrex) con un remanente asimétrico que se utiliza como refuerzo, añadiendo un único túnel tibial.
Objetivos: evaluar si el uso del portal transpatelar (PTP) permite una mejor orientación y posicionamiento del túnel femoral (TF) que el portal superomedial (PSM) en la reconstrucción del ligamento cruzado anterior (LCA). Para la colocación anatómica del TF es necesaria una visualización adecuada de la pared de la escotadura intercondílea del cóndilo femoral lateral. La hipótesis del estudio es que el PTP proporciona una mejor orientación y posicionamiento sin aumentar el dolor ni la pérdida de movimiento. Pacientes y métodos: estudio retrospectivo de 48 pacientes (PTP: 25; PSM: 23) que se sometieron a cirugía de reconstrucción artroscópica del LCA por dos cirujanos consultores entre diciembre de 2016 y enero de 2018. Se hicieron dos grupos de estudio para realizar el TF utilizando el PTP o el PSM. Se realizó una evaluación radiológica un mes después de la intervención con dos proyecciones: una anteroposterior (AP) y otra de perfil (P) a 30° de flexión. Se tomaron medidas angulares para ver la orientación y el posicionamiento del TF. Resultados: el PTP mostró una mayor verticalidad del TF (38,76 ± 7,04° frente a 34,65 ± 6,44°; p = 0,041) y un mejor posicionamiento en B1/B2 (92 frente a 52%; p = 0,0047). No hay diferencias significativas en cuanto al dolor (escala visual analógica –EVA–: 0; p = 0,34) o la función (Kujala: 83,15 frente a 83,16; p = 0,69; ADLS: 84,17 frente a 85,14, p = 0,82). Estos resultados determinan que el uso del PTP da lugar a una mayor verticalidad del lugar de implantación del TF, dentro del rango correcto de inclinación. Conclusión: el uso del PTP permite una mayor verticalidad del túnel femoral en comparación con el PSM, mientras que ambas técnicas mantienen una inclinación adecuada dentro del rango aceptable. Nivel de evidencia: nivel III. Estudio comparativo retrospectivo. Relevancia clínica: el uso del PTP permite una mejor visualización del área intercondílea en la línea media del tendón rotuliano.
La condromatosis sinovial es una patología rara en la que proliferan nódulos cartilaginosos en la membrana sinovial, que pueden desprenderse y formar cuerpos libres intraarticulares. Suele presentarse intraarticularmente y su desarrollo extraarticular es menos común. La coexistencia de condromatosis sinovial dentro de un quiste de Baker es una condición inusual. Se presenta el caso de un paciente de 64 años con dolor y tumoración en la cara posterior de la rodilla derecha. La resonancia magnética (RM) reveló un quiste de Baker con cuerpos cartilaginosos en su interior. Tras el fracaso del manejo conservador mediante punción e inyección de corticosteroides, los síntomas recidivaron, por lo que se optó por el tratamiento quirúrgico. Durante la artroscopia, se realizó un portal transgastrocnemio, previamente no descrito, a través del cual se resecaron cuerpos libres. El paciente recuperó su función completa a los 3 meses, con una notable mejoría clínica al alta y sin recidiva de la patología. El tratamiento de la condromatosis sinovial es controvertido. Parece existir consenso en que el abordaje quirúrgico debe ser artroscópico, ya que proporciona resultados satisfactorios con menor morbilidad. La realización de un portal transgastrocnemio podría disminuir el riesgo de recidiva, ya que la propia pared del quiste puede actuar como retención de los cuerpos libres.
Las lesiones osteocondrales del astrágalo (osteochondral lesions of the talus –OLT–) se asocian con frecuencia a traumatismos del tobillo y pueden provocar síntomas y discapacidad importantes. Los pacientes suelen presentar dolor profundo en el tobillo entre 6 y 12 meses después de la lesión inicial. Las OLT pueden visualizarse mediante técnicas de imagen como la tomografía computarizada (TC) y la resonancia magnética (RM). Existe un acuerdo general acerca de que el tratamiento no quirúrgico debe ser el tratamiento inicial. Si el tratamiento no quirúrgico no conduce a una mejoría clínica suficiente, existen diversas opciones de tratamiento quirúrgico, tanto mediante artroscopia como mediante técnicas abiertas. La elección del tratamiento depende de las características tanto del paciente como de la lesión. Dada su naturaleza menos invasiva y sus tiempos de recuperación más cortos, las técnicas artroscópicas suelen considerarse como primera opción quirúrgica. Este artículo describe la etiología y el diagnóstico de las OLT y resume las opciones de tratamiento artroscópico disponibles más utilizadas, como la estimulación de la médula ósea, la perforación retrógrada, la fijación y las técnicas de implantación de cartílago.
La artroscopia de tobillo ha evolucionado significativamente, pasando del método pionero inicial al método de distracción fija y, en la actualidad, al abordaje de dorsiflexión. El enfoque de dorsiflexión permite cambiar fácilmente entre dorsiflexión, posición neutra, flexión plantar y distracción en función de las necesidades de diferentes patologías. En el pasado, la distracción fija servía como herramienta de diagnóstico. Los avances en el diagnóstico por imagen eliminaron la necesidad de realizar artroscopias diagnósticas rutinarias. La distracción fija pone en peligro las estructuras neurovasculares, coloca al cirujano en una posición no ergonómica y no permite tratar eficazmente el pinzamiento y la inestabilidad. La versatilidad del método en dorsiflexión combina la seguridad con la posibilidad de elegir la posición articular óptima para abordar un defecto osteocondral (osteochondral defect –OCD–) del astrágalo, eliminar osteofitos, evaluar la laxitud de la sindesmosis o reparar la inestabilidad ligamentosa. Un menor riesgo de lesiones nerviosas, una mayor seguridad y opciones de tratamiento más flexibles y eficaces constituyen argumentos de peso que favorecen la técnica en dorsiflexión. Debe abandonarse la técnica de distracción fija como abordaje rutinario de la artroscopia anterior de tobillo.
Objetivo: analizar el papel diagnóstico y terapéutico de la artroscopia en las lesiones de la sindesmosis y del complejo ligamentoso medial del tobillo. Métodos: se realizó una revisión centrada en la anatomía, la biomecánica, el diagnóstico clínico y por imagen, y el abordaje artroscópico tanto de lesiones agudas como crónicas de la sindesmosis y del ligamento deltoideo. Se describen las técnicas quirúrgicas más frecuentes, sus indicaciones y la evidencia disponible en la literatura. Resultados: la artroscopia de tobillo permite una evaluación directa de la sindesmosis y del complejo medial. El uso de artroscopia permite reducir la tasa de malreducción de la sindesmosis (hasta 16-52% con técnicas abiertas) y detectar lesiones intraarticulares asociadas en hasta el 50% de los casos. La reparación artroscópica del ligamento deltoideo permite la reinserción de las fibras profundas del ligamento tibiotalar de forma efectiva. Conclusiones: la artroscopia ofrece ventajas diagnósticas y terapéuticas en las lesiones de la sindesmosis y del complejo medial, mejorando la precisión de la reducción y permitiendo un tratamiento mínimamente invasivo de lesiones asociadas. Nivel de evidencia: nivel IV.
La reconstrucción del ligamento cruzado anterior (LCA) permite a los atletas regresar a la práctica deportiva; sin embargo, no todos logran hacerlo al mismo nivel previo a la lesión, debido a factores tanto físicos como psicológicos. Objetivo: comparar los resultados clínicos y realizar una evaluación comparativa de la recuperación funcional y la preparación psicológica para el retorno al deporte, en atletas varones frente a mujeres, a los 9 meses de una reconstrucción artroscópica del LCA. Métodos: se llevó a cabo una revisión retrospectiva de los datos correspondientes a 34 lesiones de LCA intervenidas por el mismo equipo quirúrgico entre diciembre de 2022 y febrero de 2023. En todos los casos se practicó una reconstrucción artroscópica del LCA mediante tendones isquiotibiales autólogos que se fijaron en el fémur mediante un dispositivo de suspensión de tipo UltraButton® (Smith & Nephew) y en la tibia mediante un dispositivo de tipo Biosure Regenesorb® (Smith & Nephew), realizando el túnel femoral desde el portal anteromedial. Resultados: según los valores obtenidos en la escala Anterior Cruciate Ligament-Return to Sport Injury (ACL-RSI), ninguno de los grupos alcanzó un nivel considerado suficiente de preparación psicológica para el retorno deportivo a los 9 meses: los varones presentaron una media del 64,2% (DE = 16,2%) y las mujeres del 51,5% (14,2%). La diferencia entre ambos grupos fue estadísticamente significativa (p = 0,02). No se observaron diferencias significativas entre sexos en otras variables analizadas, como edad, lateralidad, atrofia y fuerza muscular, estabilidad articular, presencia o ausencia de lesión meniscal, ni en el grado de compromiso deportivo. Conclusiones: el periodo estándar de 9 meses tras la reconstrucción artroscópica del LCA no parece ser el momento más adecuado para la reincorporación deportiva, ya que los pacientes no alcanzaron un nivel óptimo de preparación psicológica. Esta limitación fue significativamente más pronunciada en mujeres. Nivel de evidencia: estudio longitudinal prospectivo de una serie de casos; nivel de evidencia 4.
El esguince de tobillo es una de las patologías más frecuentes en los servicios de urgencias hospitalarias y atención primaria. Entre un 10 y un 30% de los pacientes pueden evolucionar a una inestabilidad lateral crónica del tobillo (ILCT). Existe consenso acerca de que, tras el fracaso de 6 meses de tratamiento conservador, debe plantearse la opción quirúrgica. Los procedimientos quirúrgicos han evolucionado desde las técnicas abiertas hasta la artroscopia, que permite una recuperación más rápida y una menor tasa de complicaciones. En relación con el tratamiento artroscópico de la inestabilidad de tobillo, el punto clave del tratamiento quirúrgico de la ILCT es la elección de un procedimiento quirúrgico adecuado para cada paciente. El objetivo de esta revisión es valorar la evidencia científica disponible.
Objetivo: evaluar prospectivamente la seguridad y efectividad de la matriz dérmica (MD) en la reparación de lesiones del manguito rotador (RMR). Método: estudio prospectivo aleatorizado, unicéntrico, de pacientes sometidos a RMR artroscópica. Los pacientes fueron aleatorizados en dos grupos: RMR con aumento de malla de dermis descelularizada (MD) o en un grupo de control con reparación sin aumento. Los resultados funcionales preoperatorios y postoperatorios se evaluaron con la puntuación UCLA (The University of California-Los Angeles) Shoulder Scale. Se realizó una evaluación por resonancia magnética un año después de la cirugía. Se registraron todos los eventos adversos. Resultados: cada grupo consistió en 10 pacientes de entre 45 y 65 años, sin diferencias estadísticamente significativas en edad, índice de masa corporal o evaluación UCLA preoperatoria. En el grupo de aumento de la MD, dos pacientes requirieron reoperación debido a rotura antes del final del periodo de seguimiento. No se encontraron diferencias estadísticamente significativas en las medidas de resultados funcionales. La resonancia magnética final identificó 5 rerroturas en el grupo MD y 6 en el grupo control, con 2 roturas parciales en cada grupo, sin mostrar diferencia estadística entre los grupos. No se detectaron eventos adversos atribuibles a la presencia de los injertos. Conclusiones: este estudio sugiere un mínimo efecto de mejoría clínica con la técnica de aumento con MD, aunque no encuentra diferencias significativas en el grupo a estudio. La presencia de rerroturas y la necesidad de reoperación destacan la importancia de hacer estudios con tamaños de muestra más grandes y un enfoque de resultados a largo plazo para confirmar o refutar esta hipótesis. No se observaron eventos adversos relacionados con la MD. Nivel de evidencia: nivel II, ensayo controlado aleatorizado de menor calidad. Relevancia clínica: a pesar del bajo número de casos, este estudio pone de relevancia las altas tasas de rerroturas en pacientes de estas características y nos lleva a plantearnos si el uso de mallas dérmicas para la técnica de aumentación está realmente indicado en todas las roturas de manguito rotador.
Con el avance de la artroscopia de cadera se ha puesto de manifiesto la existencia de diversos tipos de calcificaciones y osificaciones alrededor del acetábulo. El diagnóstico de estas calcificaciones implica una combinación de exámenes clínicos y estudios de imagen. La distinción entre las localizaciones de estas calcificaciones en el acetábulo (hueso), reborde acetabular (borde) o periacetabular (a distancia del borde) es importante para el diagnóstico y el manejo terapéutico. El objetivo de este trabajo es realizar una revisión bibliográfica de estas calcificaciones, describir su clasificación actual (tipo A: osificaciones del borde acetabular; tipo B: osificación de la porción directa del recto anterior; tipo C: osificación capsular heterotópica; y tipo D: combinación de A y B, borde acetabular y porción directa del recto anterior) y presentar los hallazgos artroscópicos y de imagen médica. Asimismo, se analiza la necesidad de identificar adecuadamente cada tipo, garantizar su abordaje terapéutico correcto y considerar sus implicaciones clínicas, con el objetivo de optimizar los resultados en el manejo de este grupo de pacientes.