
El presente artículo indaga en las configuraciones y resignificaciones en torno a la salud, el cuerpo, la alimentación y la actividad física, presentes en espacios religiosos evangélicos patagónicos. Esto lo analizaremos a partir de la observación de tres instancias de campo vinculadas a mujeres pertenecientes a la Iglesia Bautista de Esquel, las cuales fueron relevadas en el 2013, 2017 y 2020-2021. Por medio del análisis de entrevistas, observación participante y fuentes documentales, este trabajo examina el modo en el que se entrelazan discursos religiosos, biomédicos y del campo de la educación física en la construcción de sentidos sobre el cuerpo y la salud, y de qué manera esas construcciones impactaron, en el contexto pandémico, en las dinámicas espaciales y normativas de la vida congregacional. El análisis muestra que estas articulaciones no solo promovieron nuevas prácticas corporales y criterios de cuidado, sino que también redefinieron formas de autoridad, regulación y pertenencia dentro de la iglesia, contribuyendo a procesos de reconfiguración de la vida religiosa en un contexto de transformación más amplio.
El objetivo de este artículo es analizar relatos de sanación de mujeres pentecostales. Primero, destacando la relevancia de la comunidad de las mujeres conocidas como Dorcas, quienes realizaban un intercambio social y simbólico, gestado entre la persona enferma y la comunidad pentecostal, que consistía en la dispensación de sanación. Segundo, resulta notable que, a cambio de ello, el enfermo prometía predicar el testimonio de sanación en distintos tiempos y espacios para hacer crecer la comunidad, trayendo nuevos conversos a ella. Tercero, mostrar las distintas estrategias de sanación que la comunidad religiosa brindaba al sujeto enfermo, fundamentalmente, códigos lingüísticos y simbólicos, para buscar el proceso de sanación, a través de sueños, visiones o reuniones cúlticas. Nuestro abordaje teórico se realizó desde la teoría de la narración de Paul Ricoeur. La estrategia metodológica fue la revisión bibliográfica de los relatos de sanación publicados en la revista Fuego de Pentecostés entre los años 1980 y 1990. Los resultados revelan la importancia de las mujeres a partir de la hilvanación de los relatos de sanación, bajo el drama y la teatralización brindados por la comunidad, como fundamento, sustento y herramienta de crecimiento de la colectividad pentecostal.
Este artículo examina las trayectorias de jóvenes varones peruanos conversos a la Iglesia Ortodoxa Santísima Trinidad, adscrita al Patriarcado de Antioquía, en Lima, con el objetivo de comprender cómo construyen su identidad religiosa en un contexto urbano y no étnico. Se adopta un enfoque etnográfico basado en entrevistas en profundidad, observación participante y análisis de materiales digitales. Los resultados evidencian que, en ausencia de una tradición ortodoxa heredada, estos jóvenes desarrollan una espiritualidad autodidacta, normativamente rigurosa y profundamente personalizada. A través de la autodidaxia doctrinal, la apropiación digital de contenidos y la disciplina ritual, resignifican tanto la tradición religiosa como la masculinidad, inspirándose en modelos de santidad y reconfigurando su lugar en la comunidad. Se concluye que la conversión no constituye un evento puntual, sino un proceso prolongado de discernimiento, reorganización simbólica y búsqueda de autenticidad. El estudio aporta nuevas perspectivas a los debates sobre religión, juventud y tradición en América Latina, mostrando cómo la ortodoxia se adapta y se transforma en los márgenes urbanos peruanos.
Las concepciones acerca del destino del principio vital de las personas, al que comúnmente se llama «alma», son centrales en las representaciones religiosas matsigenka del Oriente peruano (Arawak preandino). El objetivo de este trabajo es ilustrar acerca de la muerte de quienes tienen el estatuto de chamanes, tema que no ha sido abordado por la literatura etnográfica de este pueblo indígena. Para ello, se emplean técnicas como observación participante, entrevistas y registro de mitología en la región del Bajo Urubamba y sus afluentes Picha y Camisea (distrito Megantoni, Cusco), en dos etapas: la primera de1996 a 2006, y la segunda etapa durante el año 2018. El destino final de los chamanes tras su muerte es habitar en el cielo enoku con sus espíritus auxiliares saankariite. Excepcionalmente, existen chamanes de gran conocimiento, quienes al obtener mayores saberes respecto a las relaciones entre humanos y no humanos, así como del uso de psicotrópicos, modelaron el actual territorio matsigenka, defendieron del ataque de seres malevolentes, facilitaron un buen destino final para los fallecidos y contribuyeron a la obtención de dones divinos; por ello, tras su muerte, además de permanecer en la memoria colectiva, accedieron al empíreo junto con las divinidades tasorintsi.
Este trabajo analiza la ética pentecostal en relación con la idea de pecado en una iglesia pentecostal de San Juan de Lurigancho en Lima Metropolitana, interpretada por los pentecostales como expresión del mundo socioeconómico, religioso y cultural de procedencia y como fuente de todos sus males. Mediante el uso del método etnográfico, se observó cómo el cuerpo del pentecostal se convierte en un terreno de batalla entre el bien y el mal, entre el espíritu y la carne, entre lo material y lo mundano, entre el diablo y el pentecostal mismo. El miedo a ser nuevamente capturado por el diablo y sus entidades malignas y retornar, con ello, al mundo del cual salió, se convierte en el catalizador del aprendizaje de las normas y creencias pentecostales. Se concluye que la conversión y condición pentecostal son resultado, más que del aprendizaje e internalización de doctrinas y reglas, de emociones de miedo y temor por la presencia y acecho del diablo, cuya creencia asimiló en el mundo católico popular de procedencia.