
Este estudio examina la relación entre las tareas matemáticas, la demanda cognitiva y la práctica docente en la enseñanza de las matemáticas en la educación básica. Surge de la necesidad de articular estos elementos de manera más consistente, con el propósito de ampliar las oportunidades de aprendizaje de los estudiantes y promover el desarrollo del pensamiento matemático. El objetivo consiste en analizar cómo la selección y la implementación intencionales de tareas pueden favorecer niveles elevados de compromiso cognitivo. Se adopta un enfoque cualitativo, de carácter teórico y analítico, sustentado en la elaboración de una matriz que integra la demanda cognitiva, el potencial investigativo y las evidencias del pensamiento de los estudiantes. Las tareas investigativas se examinan como casos ilustrativos para evaluar la aplicabilidad del modelo propuesto. Los resultados del análisis indican que las tareas de alta demanda cognitiva tienen potencial para promover la exploración, la argumentación y la generalización, especialmente cuando su implementación se acompaña de una mediación docente intencional. Se concluye que la matriz propuesta constituye una herramienta relevante para la investigación, la planificación docente y la formación del profesorado en educación matemática.
El Pensamiento Computacional (PC) puede articularse con la resolución de problemas matemáticos para favorecer la organización de estrategias y procedimientos, sin reducirse necesariamente a la programación. Este artículo tiene como objetivo analizar, desde una perspectiva teórica, cómo determinadas situaciones-problema matemáticas pueden configurarse como actividades orientadas al desarrollo inicial de habilidades asociadas al PC, especialmente la identificación de patrones, así como la organización y la comunicación de procedimientos. Se desarrolló una investigación cualitativa de carácter teórico-analítico, situada en el ámbito de la Educación Básica. Debido a su naturaleza, el estudio no incluyó una intervención en el aula ni contó con la participación de estudiantes. El corpus estuvo constituido por dos situaciones-problema: una secuencia numérica basada en conocimientos aritméticos y una actividad de modelización de la espiral de Arquímedes mediada por GeoGebra. Las situaciones fueron seleccionadas por su potencial para favorecer el empleo de distintas estrategias, la generalización y el modelado matemático, así como la movilización de habilidades asociadas al PC. El análisis se realizó mediante un modelo interpretativo compuesto por cuatro dimensiones: los conceptos matemáticos implicados, las habilidades del PC potencialmente movilizadas, los procesos de resolución previstos y las posibilidades de mediación docente. Las situaciones analizadas presentan potencial como actividades orientadas al desarrollo inicial de habilidades asociadas al PC; sin embargo, debido al carácter teórico del estudio, los resultados no permiten comprobar su desarrollo efectivo en los estudiantes.
This article proposes a problematization of the History of Mathematics through the lens of what we call a Critical History of Mathematics. Taking the so-called Pascal’s Triangle as a pivot, we examine how historiographical practices have contributed to epistemic erasures by associating mathematical concepts with singular origins, thereby reinforcing asymmetries of power in the production and transmission of knowledge. While the arithmetic triangle is commonly attributed to Blaise Pascal, historical evidence reveals prior developments in Chinese, Persian, and Maghrebi contexts. However, even when these contributions are acknowledged, their cultural motivations and epistemic conditions are often neglected. Drawing on Chimamanda Ngozi Adichie’s notion of the “single story,” Vandana Shiva’s critique of the universalization of Western knowledge, and Ole Skovsmose’s framework of Critical Mathematics Education, we argue that the History of Mathematics operates not merely as a descriptive field but as a mechanism of legitimation that formats epistemic authority. A Critical History of Mathematics, therefore, must function as an epistemic, socio-political, and dialogical enterprise: questioning classificatory regimes, interrogating the historical construction of mathematical legitimacy, and remaining open to plural narratives. Rather than replacing one canonical origin with another, such an approach seeks to destabilize the logic of singularity and to foreground mathematics as a culturally situated, collectively constructed human endeavor.
This paper examines whether the financial content taught in a vocational education program supports students’ financial literacy development in a Health Services Office Administration program. Focusing on one postsecondary institution in the Greater Toronto Area, Canada, we analyze how financial concepts are integrated into a non-business mathematics course through a specific textbook. The study is guided by the national financial literacy strategy of the Financial Consumer Agency of Canada and uses qualitative content analysis to examine textbook narratives and end-of-chapter tasks in two financial chapters. Our analysis reveals that financial concepts are often presented through definitions, descriptive explanations, worked examples, and procedural tasks. Students are given limited opportunities to engage in meaningful financial reasoning, decision-making, or connections with the realities of health service management. We argue that the current approach does not effectively encourage financial literacy from a professional standpoint. These findings point to the need for further studies and instructional materials that connect financial mathematics to real-world situations, exploratory tasks, and classroom experiences focused on decision-making in work and adult life.
O artigo apresenta resultados provenientes de um projeto de pesquisa já finalizado, cujo objetivo foi analisar as docências da área de Matemática engendradas na Educação Básica do Brasil na contemporaneidade. A investigação consistiu em examinar enunciados presentes em revistas pedagógicas destinadas aos educadores brasileiros sobre os modos de ser professor de matemática. As bases teóricas encontram-se no campo dos Estudos Culturais em Educação em seus entrecruzamentos com o pensamento de Michel Foucault. Em termos metodológicos, a investigação é de natureza qualitativa, baseada na perspectiva pós-crítica operando com a análise do discurso de inspiração foucaultiana. Os materiais empíricos consistem nos artigos e reportagens sobre a matemática escolar publicados na Revista do Professor, artefato que circulou no Brasil de 1985 a 2016. O corpus analítico foi constituído por excertos desses materiais que abarcavam o uso de jogos nas aulas de matemática. Os resultados encontrados organizam-se em duas dimensões: a primeira refere-se à construção de uma narrativa vitoriosa sobre o uso dos jogos como metodologia a ser adotada pelos professores para garantir a aprendizagem da Matemática. Essa narrativa encontra sustentação em documentos oficiais brasileiros e em estudos de autores relevantes para a área que destacam as fortes relações entre os jogos escolares e as brincadeiras do contexto social dos alunos. A segunda dimensão diz respeito a um deslocamento nas docências engendradas pela Revista do Professor: nas décadas de 1980 e 1990, os imperativos direcionados aos docentes enfatizavam atitudes de investigação sobre o conhecimento matemático dos alunos. A partir dos anos 2000, o educador assume o papel de coordenador ou gerente do espaço lúdico, em um processo de esmaecimento da docência.