B-cell lymphomas are a group of heterogeneic diseases. During B-cell development, the germinal center (GC) reaction is a complex process, in which transcripcional programs have an epigenetic regulation. Enhancer of zeste homologue-2 (EZH2) is a histone methyltransferase, which catalyzes trimethylation of histone H3 at lysine 27 (H3K27me3) to control gene transcription critical for cell proliferation, function, differentiation and expansion. It controls the normal biology of germinal B cells. Epigenetic dysregulation is a hallmark of Diffuse large B- cell lymphoma (DLBCL) and follicular lymphoma (FL), with gain of function (GOF) EZH2 mutations. EZH2 is also overexpressed and plays an important role in lymphomagenesis. Follicular lymphoma (FL) pathogenesis includes epigenomic alterations affecting the immunological niche, and their potential consequences on the informational transfer between the microenvironment and tumor B cells. The introduction of novel target therapies and immunotherapeutics modalities in B cell lymphomas has shifted the treatment landscape. Tazemetostat received FDA approval as the first epigenetic therapy for FL. Valemetostat, which inhibits EZH1/2, as well as tazemetostat in combination with other drugs have been subject of recent research. The purpose of this article is to review the role of EZH2 in normal B cell differentiation and in the pathogenesis of B-Cell lymphomas.
Introducción: La neuroinflamación ha adquirido creciente relevancia en la fisiopatología de la enfermedad de Alzheimer por su interacción con la acumulación de β-amiloide, la patología tau, la disfunción sináptica y la neurodegeneración. Microglía, astrocitos y múltiples vías de señalización inmunitaria constituyen potenciales dianas terapéuticas. Objetivo: Sintetizar la evidencia disponible sobre los mecanismos neuroinflamatorios implicados en la enfermedad de Alzheimer, las estrategias terapéuticas dirigidas a estos procesos y sus perspectivas de traducción clínica. Metodología: Se planteó una revisión sistemática cualitativa conforme a PRISMA 2020, con búsqueda en bases de datos biomédicas y selección de estudios relacionados con neuroinflamación, células gliales, vías inflamatorias, biomarcadores e intervenciones terapéuticas. El corpus inicial proporcionado incluyó 25 referencias. Resultados: La microglía fue la principal diana celular identificada, con funciones potencialmente protectoras o perjudiciales según el estadio y contexto de la enfermedad. También se documentó la participación de astrocitos, vías como NF-κB, MAPK, JAK/STAT e inflamasomas, así como interacciones entre neuroinflamación, tau y APOE. Las estrategias terapéuticas comprenden modulación microglial, inhibición de mediadores inflamatorios, inmunoterapia y abordajes multimodales. Sin embargo, la evidencia clínica directa continúa siendo limitada por la heterogeneidad biológica, la ausencia de biomarcadores estandarizados, la intervención tardía y la limitada traducción de hallazgos preclínicos. Conclusiones: La neuroinflamación representa una diana terapéutica prometedora, aunque su modulación aislada probablemente sea insuficiente. Las futuras estrategias deberán ser selectivas, guiadas por biomarcadores, aplicadas en fases tempranas y posiblemente combinadas con tratamientos antiamiloide, antitau y neuroprotectores.