El presente artículo sistematiza una experiencia de aula basada en el aprendizaje experiencial mediante proyectos de aula, implementada en el grado octavo de la Institución Educativa Bello Horizonte (Valledupar, Colombia), con el propósito de fortalecer la convivencia escolar. La intervención se desarrolló durante 12 semanas con 35 estudiantes de 13 a 15 años, caracterizados por conflictos interpersonales recurrentes y baja cohesión grupal. Se diseñaron y ejecutaron tres proyectos de aula: “Somos equipo”, “Resolvemos juntos” y “Construimos paz”, cada uno con actividades vivenciales, trabajo colaborativo y reflexión crítica. La metodología fue cualitativa, con observación participante, diarios de campo, grupos focales y aplicación de un cuestionario de clima escolar antes y después (pre-test/post-test). Los resultados muestran una mejora significativa en la percepción de convivencia (incremento del 32% en la escala de respeto y 28% en colaboración), una reducción del 45% en incidentes de conflicto reportados y un aumento en la participación estudiantil. Se concluye que el aprendizaje experiencial mediado por proyectos de aula, centrado en la vivencia y la reflexión, es una estrategia efectiva para transformar la convivencia en contextos vulnerables, siempre que se acompañe de mediación docente y trabajo colaborativo estructurado.
Las políticas educativas en los países de América Latina se han desarrollado a lo largo de la historia en relación con los planes de desarrollo. Cada país de esta región se ha preocupado en promover e implementar diversas políticas en educación para lograr el desarrollo sostenible que proponga un sistema educativo de calidad. El impacto que ha tenido la implementación de buenas políticas educativas ha ido generando un proceso de innovación muy significativo, creando una transformación en sus sistemas y en los actores que lo integran. Es importante que las políticas educativas se complementen con un financiamiento adecuado para que respondan a las necesidades del conocimiento. Asimismo, las estrategias pedagógicas y la formación docente deben ser bases que generen equidad y solidaridad en la sociedad y las políticas educativas deben producir respuestas positivas proporcionales a las necesidades, mostrando reformas reales que reduzcan el nivel de desigualdad y desventajas socioeducativas.
Las contribuciones de la educación al desarrollo de las comunidades, son fundamentales, en estas se requiere de una formación integral que les permita a sus habitantes enfrentar su realidad, y mantener las tradiciones que desde allí se configuran en la realidad. En torno a ello, se presenta el interés de este artículo, tipo ensayo argumentativo; el cual, tiene como finalidad interpretar los elementos presentes en la educación rural, como un reto en la formación integral. A partir de allí, se configuró una revisión de diferentes fuentes referenciales con las que se accedió a información valiosa en relación con las apreciaciones propias de la realidad. En este sentido, se determinó que la educación rural, es una fuente de conocimientos para los niños y jóvenes de este sector y que además se formula de acuerdo con promover el arraigo de las personas a su propio entorno. Además, en la educación rural, converge la necesidad de generar una formación integral que les permita a estas comunidades salir adelante, y alcanzar el pleno desarrollo de las mismas, valorando las habilidades y competencias de sus habitantes, y aprovechando las potencialidades de estas zonas, las cuales son necesarias para la construcción de aprendizajes significativos.
La obra analiza la relación entre la comunicación organizacional y la gestión directiva en instituciones educativas del municipio de Chinú, Córdoba (Colombia), con el propósito de comprender cómo los procesos comunicativos inciden en el liderazgo, la toma de decisiones y la dinámica institucional. Desde un enfoque cualitativo de orientación fenomenológica–hermenéutica, el estudio recoge las experiencias y significados construidos por directivos docentes en su práctica institucional. A partir del análisis interpretativo de sus narrativas se configura un constructo teórico que explica la comunicación como eje articulador de una gestión educativa transformadora, aportando fundamentos conceptuales para fortalecer la dirección escolar y promover procesos de mejora institucional.
El Pensamiento de Diseño (Design Thinking) es una metodología iterativa centrada en la innovación y resolución de problemas complejos. En la gestión de espacios socioeducativos venezolanos, combina empatía, creatividad y análisis para mejorar la toma de decisiones, la comunicación efectiva y el desarrollo de un liderazgo equilibrado. Con el propósito de analizar la relevancia de esta herramienta, se empleó una metodología cualitativa mediante una revisión sistemática de la literatura bajo el enfoque PRISMA, para el fortalecimiento de la gestión en la educación secundaria venezolana. Este proceso incluyó una búsqueda exhaustiva en revistas, documentos y libros. A partir de este análisis, se evidencia cómo la gestión educativa en este nivel investiga y aplica nuevos enfoques gerenciales, promoviendo soluciones innovadoras dentro de un marco de decisiones asertivas que optimizan la realidad institucional y los espacios de aprendizaje.