El objetivo del presente artículo fue explorar las posibles relaciones estadísticas entre la condición de egreso (vivos-fallecidos) y las características sociodemográficas, clínicas y de asistencia a necesidades interferidas en pacientes con diagnóstico de COVID-19 atendidos en una unidad de cuidados intensivos en Colombia. El estudio fue de tipo observacional, descriptivo y relacional, de corte transversal y retrospectivo; se utilizó la prueba de chi-cuadrado. Los resultados indicaron que, durante el periodo observado (2020-2021), se atendió a 467 pacientes diagnosticados con COVID-19; el 54,6 % egresó con vida, con un mayor predominio de hombres (59,5 %). El promedio de edad fue de 59,8 años (D. E.: 17,5); el 66,1 % presentó sobrepeso u obesidad; el 76,7 % no tenía comorbilidades y no se había automedicado antes de la hospitalización. Asimismo, al momento del ingreso, el 82,9 % de los pacientes presentaba menos de diez días desde el inicio del cuadro clínico; en el 80,9 % fue común la presencia de disnea; en el 58,5 %, de tos; y en el 66,8 %, de saturación menor al 90 %. El 63 % de los pacientes que presentaron alteración en la necesidad respiratoria requirió ventilación mecánica. La pronación no fue necesaria en el 72,6 %, y el 86,9 % ingresó con falla orgánica (SOFA > 3). Los pacientes fallecidos eran mayores de 60 años y presentaban necesidad de ventilación mecánica y línea arterial (p < 0,05). En contraste, los pacientes sobrevivientes eran menores de 60 años, no presentaron comorbilidades ni neumonía según el índice CURB-65, mostraron valores normales de creatinina y troponina cardíaca, requirieron medios invasivos como el catéter venoso central y no necesitaron terapias renales de soporte (p < 0,05).
Los desafíos en la formación universitaria exigen el accionar responsable de las instituciones de educación superior para una educación de calidad, generadora de confianza institucional y alineada con las demandas de la globalización. Objetivo: analizar las perspectivas innovadoras de la educación superior contable en relación con la aplicación de las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) y su vínculo con la sostenibilidad. Metodología: se implementó un diseño cuantitativo no experimental, exploratorio-descriptivo y correlacional, con censo de 424 estudiantes ecuatorianos. Se aplicó un cuestionario Likert de 6 categorías. Resultados principales: el instrumento mostró alta fiabilidad (α de Cronbach = 0.895) y una estructura multifactorial de tres componentes que explican el 82.574 % de la varianza y confirman la multidimensionalidad del constructo (normativo, ético-profesional y técnico). En los hallazgos se observa concentración en categorías medias-altas y un alto interés por la utilización de niif para el futuro desempeño profesional. Conclusiones: la matriz de correlaciones evidenció asociaciones positivas de magnitud moderada-alta dentro del bloque normativo y de forma destacada, entre grado de aprendizaje y pronunciamientos internacionales para la formación profesional (Pearson r = 0.794; p < 0.01), con énfasis ético en el uso de herramientas y normas sostenibles para un aprendizaje experiencial innovador.
Objetivo: implementar el cuidado de enfermería a un paciente con pancreatitis aguda complicada en la Unidad cuidados intensivos. Metodología: estudio observacional, descriptivo, basado en el plan de atención de enfermería (PAE) y fundamentado en el modelo de las 14 necesidades de Virginia Henderson. Resultados: paciente masculino de 34 años, quien ingresó al Hospital Civil de Ipiales por dolor abdominal. El cuadro clínico evolucionó rápidamente hacia necrosis pancreática peripancreática, con sobreinfección por bacterias multirresistentes, disfunción multiorgánica y requerimiento de ventilación mecánica invasiva. A lo largo de su estancia hospitalaria, el paciente fue sometido a múltiples laparotomías exploratorias y procedimientos de lavado y resección de tejido necrótico. El seguimiento de su estado clínico se realizó mediante escalas de severidad —como APACHE II— y biomarcadores —como la procalcitonina—, lo que permitió una toma de decisiones ajustada a la evolución de la enfermedad. Conclusión: los cuidados de enfermería fueron orientadas a prevenir complicaciones, como infecciones nosocomiales y fallas orgánicas
El propósito del presente estudio fue determinar la validez y confiabilidad de un instrumento de evaluación de cualidades físicas de los jugadores de baloncesto en silla de ruedas con clasificación funcional 3-4-4.5. Se realizó un estudio cuantitativo con enfoque empírico analítico, de tipo evaluativo y longitudinal, utilizando un muestreo no probabilístico con 50 deportistas de las Ligas Nariñenses de Deportistas en Sillas de Ruedas. El análisis estadístico se ejecutó en el software SPSS versión 25 y Jamovi versión 2.3.18. El Análisis Factorial Exploratorio (AFE) cumplió con 4 de 5 criterios y estableció una estructura de 5 factores para el instrumento. Posteriormente, en el Análisis Factorial Confirmatorio (AFC) las medidas de ajuste de bondad confirmaron la validez de constructo: X² = 0.052 (p > 0.05), CFI = 0.938, TLI = 0.921 y RMSEA = 0.06. La confiabilidad del instrumento fue verificada mediante pruebas de Alpha de Cronbach (α = 0.702), Omega de McDonald (Ω = 0.73) y el Test-retest: p > 0.91(todos los valores). En conclusión, el instrumento es válido y confiable para usar con deportistas de baloncesto en silla de ruedas con clasificación 3-4 y 4.5.
Introduction: Translational medicine seeks to bridge the gap between scientific discoveries and clinical practice, yet its integration in undergraduate medical education remains limited. Understanding students’ perceptions of this field is key to designing curricula that foster translational competencies. Methods: A descriptive, cross-sectional study with a quantitative approach was conducted among 108 medical students from the Universidad María Auxiliadora (Paraguay, 2024 cohort). A validated 25-item questionnaire assessed three dimensions: understanding of translational medicine, perceived importance of including it in the curriculum, and expectations of its future applicability. Descriptive and bivariate analyses were performed. Results: Only 15% of students reported good or complete understanding of translational medicine (mean self-perceived comprehension = 2.4/5), while 85% agreed that it should be formally included in medical education. Most participants (≈80%) anticipated that such training would enhance clinical reasoning, scientific updating, and professional innovation. The main barriers identified were lack of time (61%), mentorship (52%), and methodological knowledge (48%). Nearly all students (93%) expressed willingness to participate in translational research if supported institutionally. Conclusions: Although students’ conceptual knowledge of translational medicine is limited, they recognize its relevance and express motivation to learn and apply it. Integrating translational content and mentorship programs into the curriculum could strengthen research culture and prepare future physicians to bridge science and clinical practice.