
La digitalización de los contextos escolares lleva siendo una de las prioridades de la administración educativa desde hace décadas. En los últimos años ha cobrado especial relevancia al amparo de la Competencia Digital sobre la que se han desarrollado diferentes propuestas para la construcción de una escuela digitalizada. Este trabajo pone su foco en dos aspectos de la configuración de la Competencia Digital: El primero, con una metodología de enfoque crítico-reflexivo, versa sobre la construcción de la Competencia Digital Docente en los entornos escolares analizando sus marcos normativos y los modelos de autopercepción, medición y certificación de dicha competencia. Y, segundo, complementando al anterior mediante un estudio descriptivo exploratorio, con relación a cómo la formación permanente del profesorado se desarrolla por parte de la administración educativa de Castilla y León, y su similitud con anteriores planteamientos de digitalización masiva. Los resultados ponen de manifiesto una digitalización escolar basada en modelos top-down conectivos que están más cerca de modelos sociopolíticos que socioeducativos. Además, los datos nos muestran que esos modelos sustentan programas de formación que, en parte, están teniendo similitudes con planteamientos erráticos del pasado, encontrando una prevalencia de enfoque técnico sobre el enfoque didáctico y ocupando más de las dos terceras partes de la formación permanente del profesorado ofrecida por la Consejería de Educación de Castilla y León. Y, por tanto, la formación en Competencia Digital se superpone sobre otros elementos nucleares de la práctica docente sobre los que formar al profesorado.
Informes internacionales advierten de los riesgos actuales de retroceder en derechos y libertades en igualdad de género y señalan el importante papel de la educación como herramienta para avanzar en el logro de sociedades justas e inclusivas, siendo fundamental la formación del profesorado para responder a estos desafíos. Este trabajo pretende conocer las intervenciones encaminadas a la formación inicial del profesorado en esta materia y su eficacia. Siguiendo las recomendaciones PRISMA, se realiza una revisión sistemática de la literatura publicada en las bases de datos Web of Science y Scopus entre 2014 y 2024, analizando un total de 13 estudios. Los resultados muestran que la mayoría de los estudios aplica metodologías cualitativas, reflejando experiencias innovadoras de un solo curso académico. Solo un estudio se vincula a un proyecto de carácter institucional. Esto pone de manifiesto que las escasas iniciativas surgen de proyectos de innovación del profesorado vinculados a sus materias, pero no penetran en el diseño curricular del plan de estudios con un enfoque integral. El ámbito curricular de las artes plásticas y visuales se manifiesta como una de las áreas más activas en el desarrollo de innovaciones en esta materia. Se observan debilidades metodológicas en su evaluación, aportando evidencias de logro muy frágiles para valorar su eficacia. Nuestro estudio refleja la necesidad de hacer visible estas iniciativas para su fortalecimiento y transferencia a otros contextos. Se concluye la necesidad de disponer de modelos de formación inicial del profesorado, que aporten evidencias de su eficacia para el logro de competencias docentes coeducativas.
En este artículo nos basamos en la teoría del reconocimiento de Honneth (1997) para examinar la experiencia de jóvenes que abandonaron la escuela prematuramente o que no lograron la certificación esperada, y posteriormente se matricularon en escuelas de educación de personas adultas para obtener la acreditación secundaria. A partir de cuatro grupos focales realizados con una muestra del colectivo de profesorado y estudiantado de dichas escuelas, exploramos por qué su experiencia puede ser diferente de la que vivieron en la escuela de secundaria. Nuestro análisis sugiere que, al darles la bienvenida a este nuevo entorno, el profesorado de las escuelas de educación para personas adultas se involucra con ellos de manera que reconocen explícitamente y hacen visible quiénes son estos jóvenes. Al escuchar y prestar atención a sus necesidades específicas, el cuerpo de docentes y las instituciones pueden producir espacios significativos para la interacción. Sugerimos que este factor juega un papel significativo en el desarrollo académico y personal de estos estudiantes, ayudándoles a descubrir su confianza en sí mismos y su autoestima para reconstruir su identidad y encontrar su lugar en la sociedad y contribuir a ella.
La despoblación de amplias zonas rurales en España plantea desafíos ecosociales que afectan tanto a la sostenibilidad territorial como a la construcción de la identidad rural. Este artículo examina el potencial de la educación para fortalecer el arraigo y promover modelos de desarrollo sostenible en la denominada “España Vaciada”. A partir de una revisión crítica de literatura interdisciplinar, se analizan enfoques educativos como la Educación Basada en el Lugar, las Pedagogías Críticas Rurales, la Educación para el Desarrollo Sostenible y la Educación Sensible a la identidad y al entorno. El estudio identifica patrones y tensiones en las políticas y prácticas educativas actuales, marcadas por un sesgo urbanocéntrico que limita la valoración del mundo rural. Asimismo, se destacan propuestas pedagógicas que integran saberes locales, participación comunitaria y vínculos significativos con el entorno natural. Se argumenta que una educación contextualizada y sensible al territorio puede contribuir a revitalizar las comunidades rurales, reforzar el sentido de pertenencia y favorecer transiciones hacia futuros sostenibles. Desde una perspectiva teórica, se realiza una revisión crítica de literatura interdisciplinar que vincula educación, identidad rural y sostenibilidad. El enfoque metodológico se basa en el análisis conceptual y argumentativo, integrando aportes de la pedagogía crítica, la educación ambiental y la filosofía de la educación. Los resultados del análisis sugieren que una educación sensible a la realidad rural, que incorpore dimensiones ambientales, emocionales, éticas y existenciales, puede desempeñar un papel clave en la revitalización de los territorios despoblados. Esta forma de educación no solo promueve el arraigo y la participación comunitaria, sino que también impulsa una visión transformadora del desarrollo rural, centrada en la sostenibilidad y la justicia territorial. En conclusión, se argumenta que repensar la educación desde una perspectiva rural y ecosocial es fundamental para afrontar los desafíos de la “España Vaciada”. Una propuesta educativa que reconozca la interdependencia entre las personas y su entorno puede convertirse en una herramienta poderosa para reconstruir el tejido social y ecológico de los territorios en riesgo, ofreciendo una respuesta esperanzadora y comprometida con el futuro rural.
La actual crisis socioambiental, caracterizada entre otras cosas por el colapso de la biodiversidad, el cambio climático y la desconexión simbólica y educativa con el mundo natural, requiere una transformación profunda en todos los ámbitos, especialmente en el educativo. En este contexto, los jardines botánicos universitarios se revelan como infraestructuras clave para promover una educación para la sostenibilidad significativa, contextualizada e interdisciplinar. Este estudio analiza el potencial del Jardí Botànic de la Universitat de València como recurso didáctico en la formación continua del profesorado de secundaria. La investigación se articula a través del diseño, implementación y evaluación de un curso intensivo sobre sostenibilidad y cambio climático, desarrollado en 2022 y 2023. Participaron docentes de distintas especialidades, que trabajaron de forma colaborativa para generar propuestas didácticas aplicables a sus respectivas materias, vinculadas al currículo y a los Objetivos de Desarrollo Sostenible. A lo largo de las sesiones, se combinaron reflexiones teóricas con experiencias prácticas al aire libre, promoviendo el aprendizaje activo, la conexión emocional con la naturaleza y la aplicación concreta en el aula. Los resultados muestran una alta valoración del curso y del jardín como espacio formativo. Las actividades desarrolladas evidenciaron el potencial del enfoque interdisciplinar para abordar problemáticas ambientales desde diversas áreas. Las propuestas incluyeron desde estimaciones de captura de CO₂ hasta la recuperación del patrimonio cultural vegetal. El profesorado manifestó su intención de implementar estas ideas, reforzando el compromiso con la transformación educativa. Este trabajo concluye que integrar espacios verdes como los jardines botánicos en la formación docente fomenta una reconexión con los sistemas naturales y contribuye a desarrollar competencias clave para enfrentar los desafíos socioambientales del siglo XXI.
La crisis ecológica y civilizatoria actual exige revisar los fundamentos éticos y epistemológicos desde los que la humanidad se ha relacionado históricamente con el medio. Este artículo propone un recorrido teórico-crítico por los principales marcos conceptuales que han configurado la visión moderna de los seres humanos y su relación con la naturaleza: desde el antropocentrismo clásico, que situó al ser humano (aunque no todos los seres humanos) como medida y fin de todas las cosas, hasta las corrientes contemporáneas que buscan modular o reconfigurar esa relación, como el biocentrismo, el ecocentrismo, el ecofeminismo, el pensamiento decolonial y los enfoques posthumanistas. El análisis que se presenta reconoce convergencias en torno a una comprensión relacional y compleja de la vida, pero también tensiones críticas, como el riesgo de que el descentramiento posthumanista diluya la responsabilidad moral y política, o de que los discursos globales de sostenibilidad mantengan sesgos antropocéntricos y tecnocráticos. Desde esa mirada, se sostiene que la educación ambiental debe integrar las dimensiones ética, política y epistémica del cambio civilizatorio. Se argumenta la necesidad de una educación ambiental capaz de cuestionar las narrativas de dominio, separación y excepcionalidad de lo humano, que han sido la base del pensamiento occidental, e impulsar una comprensión relacional, interdependiente y ecosocial de la existencia. En un contexto de colapso ecosocial y emergencia climática, se propone repolitizar la educación ambiental como espacio de diálogo ético, de justicia ecosocial y de aprendizaje colectivo, orientado a la reconstrucción del vínculo entre humanidad y naturaleza. En definitiva, se aboga por una nueva pedagogía ecosocial que reconozca nuestra ecodependencia y asuma la responsabilidad compartida de garantizar la sostenibilidad de la vida en el planeta.
La pedagogía fenomenológica se enfoca en la experiencia y plantea que el aprendizaje tiene su origen en ella. Esta idea, ya presente en Gadamer, es retomada por Günther Buck, que afirma que cada experiencia negativa implica un incremento de enseñanza. Este artículo retoma el diálogo entre ellos y lo amplía ofreciendo una descripción fenomenológica de las experiencias negativas que hacemos al aprender. Se analizan fenómenos como la irritación o la frustración con el objetivo de evidenciar el carácter pasivo o páthico de estas experiencias. Este carácter las muestra como momentos en los que el sujeto es afectado en el aprendizaje. Precisamente en ello reside la clave de la productividad de la experiencia negativa, que transforma al sujeto, en tanto que lo conmueve y le exige reaprender. Asimismo, el presente artículo resolverá la cuestión de si la práctica y el ejercicio se pueden considerar experiencias en el sentido mencionado, ya que si bien Buck lo niega, Malte Brinkmann ofrece las bases para afirmar la variabilidad de la práctica, sus efectos transformativos en el sujeto y, por lo tanto, su carácter páthico y experiencial. Los resultados de este artículo muestran que entender el aprendizaje y la práctica como experiencias permite subrayar el carácter procesual del aprendizaje. Esto posibilita, por un lado, entender el aprendizaje como un proceso en el que se dan retrocesos e interrupciones, y, por otro, propicia que se dé espacio a los momentos de error o frustración en tanto que elementos inherentes del proceso de aprendizaje.
Introducción: La emergencia y evolución de la colaboración intersectorial en educación interesa cada vez más a la investigación que busca comprender y fundamentar las nuevas estructuras de organización en red. El objetivo de este estudio es validar un instrumento de fácil aplicación que permita estimar con fiabilidad el grado de desarrollo o madurez organizacional de las redes de colaboración interinstitucional para la mejora socioeducativa. Métodos: Con una muestra de 2.802 personas implicadas en 158 redes de España se han realizado los correspondientes análisis factoriales (exploratorio y confirmatorio) con dos submuestras aleatorizadas. Resultados: El resultado es un cuestionario de 26 ítems agrupados en 3 factores (Colaboración, Legitimidad y Liderazgo). Discusión: El buen ajuste del modelo, con elevados índices de bondad, consistencia interna y fiabilidad, permite entregar un instrumento de fácil aplicación, útil para el liderazgo y la promoción de redes. Concluimos que el CERS es válido, fiable y supone un aporte valioso en la evaluación de redes de acción socioeducativa, ampliando el camino investigativo que apoya su desarrollo y la construcción de una teoría propia para su promoción efectiva. Supone un capital valioso para el uso libre a nivel estatal. De este modo, podrá ser utilizado tanto por lideres de redes socioeducativas como por equipos de gobernanza territorial para monitorizar el desarrollo progresivo de las redes locales. A su vez, el retorno directo que se obtiene a través de CERS permitirá a dichos líderes tomar decisiones basadas en evidencias que fortalezca el capital social local, abordando de forma sostenible, colectiva y efectiva el complejo reto del éxito educativo en contextos de alta vulnerabilidad social.
Introducción: el artículo aborda el contexto digital actual en el que se desenvuelve el adolescente, caracterizado por la flexibilidad, la inmediatez, así como por una serie de riesgos en el uso de las redes sociales. Se trata de un entorno de vulnerabilidad que demanda una respuesta educativa. Por ello, el objetivo de este artículo es promover la ciberprudencia y la resiliencia digital en la población juvenil, señaladas como dos pilares esenciales para formar una personalidad madura y un buen carácter. Además, se ofrecen una serie de pautas para su educación en el ámbito familiar. Método: se trata de una revisión de carácter teórico de ambos conceptos, fundamentada en la literatura existente más relevante y reciente sobre el tema. Resultados y discusión: se destaca la ciberprudencia como un elemento que contribuye al uso responsable de Internet y de las redes sociales. Entre las estrategias familiares educativas que promueven esta virtud se propone la autorregulación del aprendizaje y el desarrollo de hábitos intelectuales y volitivos en el joven. Por su parte, la resiliencia digital favorece la fortaleza ante los riesgos que se presentan en la red. Una manera de trabajarla es a través de la autorregulación emocional. Se concluye que ambas virtudes pueden promover un buen carácter y una personalidad madura, si bien un uso responsable de las redes sociales e Internet requiere de una propuesta más completa que contemple el desarrollo de otros aspectos tales como la fortaleza o la templanza en los adolescentes.
Este trabajo profundiza en las razones por las cuales jóvenes universitarios que se están formando, inmersos en la precariedad y la incertidumbre de un futuro cancelado, se pueden sentir atraídos por discursos radicales de extrema derecha que actualmente están en auge. Mediante una metodología cualitativa-interpretativa, se realizaron entrevistas semiestructuradas extensas con doce estudiantes universitarios de Grados de Educación utilizando técnicas de elicitación visual y analizando los datos por medio de un análisis temático narrativo. Los principales resultados revelan una sensación de estancamiento y desesperanza ante un futuro incierto, exacerbada por la precariedad laboral, la dificultad de acceso a la vivienda y la presión social. Esto parece generar ansiedad y escepticismo político, volviendo a los jóvenes que se están formando para ser futuros profesores y profesoras vulnerables a mensajes de la extrema derecha que capitalizan el descontento. Las conclusiones sugieren que el auge de estos movimientos extremistas se debe a la falta de proyectos políticos alternativos y a la explotación de la rabia juvenil ante ese futuro incierto, aunque persiste una voluntad de movilización y la necesidad de una educación que fomente la esperanza y la acción colectiva. Se discute si la formación inicial del profesorado en la universidad debe repensar sus objetivos y su lógica desde la pedagogía de la esperanza: no solo formar para participar en una sociedad y un espacio laboral cambiante, sino también para responder de manera colectiva y empática a los retos sociales, políticos, económicos, culturales y ambientales que modelan el presente de la juventud.
Este artículo se enmarca en una línea de trabajos que reflexiona sobre la resignificación de la misión de la universidad desde su responsabilidad social, que consiste en llevar a la comunidad más allá de sus fronteras para que cumplan con el compromiso cívico de la universidad. El presente estudio analiza el aprendizaje-servicio (ApS) desde la perspectiva de la border pedagogy (pedagogía de frontera), sin perder de vista que el ApS puede entenderse desde múltiples tradiciones pedagógicas. En este caso, lo conceptualizamos como la metáfora de un puente que trata de unir diversos escenarios e incluso ámbitos teóricos. Se argumenta que el ApS, inspirado en la pedagogía de fronteras, puede contribuir a redefinir las fronteras físicas, epistemológicas y culturales, promoviendo la equidad, el aprendizaje mutuo y la co-creación de conocimiento con las comunidades. Para abordar este análisis, el artículo se estructura en varios apartados que examinan la relación entre el ApS y la pedagogía de frontera, analizando su potencial transformador, sus fundamentos teóricos y su impacto en la educación superior. Siguiendo una metodología de indagación crítico-hermenéutica, examinamos los puntos de convergencia entre el ApS y la border pedagogy para explorar cómo estos enfoques pueden integrarse en proyectos de servicio. El análisis identifica que el ApS y la border pedagogy comparten valores como la justicia social, el pensamiento crítico y la inclusividad. Estos enfoques fomentan la formación de ciudadanía intercultural, transforman narrativas e identidades del estudiantado y reconceptualizan el papel del profesorado como facilitador del conocimiento colectivo. Se enfatiza el aprendizaje en comunidades de práctica y el impacto social como elementos de valor en la construcción de proyectos de ApS de calidad. No obstante, se destacan desafíos importantes como la falta de formación docente en ApS y las tensiones entre los objetivos académicos y las necesidades comunitarias. Se concluye que la integración del ApS con la border pedagogy, en diálogo con la amplitud, diversidad y pluralismo de enfoques que puede adoptar el ApS, tiene un enorme potencial para transformar la enseñanza superior. Sin embargo, su implementación requiere marcos conceptuales claros, formación específica para los actores implicados y una vinculación más estrecha entre universidades y comunidades. Este enfoque fomenta una universidad comprometida con su entorno, capaz de formar ciudadanos críticos y contribuir a la justicia social.
Este artículo examina la relación entre educación, corporeidad y tecnología en la era digital, subrayando la necesidad de recuperar la dimensión material del aprendizaje. Hadjadj argumenta que la educación es una aventura basada en la libertad y la responsabilidad, donde el docente debe guiar sin imponer, favoreciendo la búsqueda personal del estudiante. A través de la incorporación del teatro y el trabajo manual en la formación filosófica, se busca contrarrestar la fragilidad psicológica de las nuevas generaciones, caracterizada por la dispersión de la atención y la pérdida de esperanza. Asimismo, se analizan las implicaciones del paradigma tecnocrático y el impacto de la inteligencia artificial en la educación, destacando cómo la digitalización ha separado el aprendizaje de la experiencia encarnada. Se plantea la necesidad de una educación que no solo gestione información, sino que también desarrolle sabiduría y pensamiento crítico. La tragedia, como categoría filosófica, es abordada como un marco para comprender la dimensión existencial de la educación y su papel en la configuración del sentido de la vida. Finalmente, se advierte sobre los riesgos de un sistema educativo dominado por la tecnología y se propone un retorno a prácticas pedagógicas que integren el cuerpo, la paciencia y el trabajo artesanal. La educación, en última instancia, es un acto de resistencia frente a la deshumanización y un compromiso con la búsqueda del sentido en un mundo postmoderno.
This article analyzes the defense of the school formulated by Jan Masschelein and Maarten Simons, who conceive it as a space of non-productive free time. The hypothesis advanced is that this conception rests on a triple essentialism-nominal, rational, and affective-that fetishizes the school and obscures it as a technology that channels practices. The analysis confirms that this essentialism appeals to schol & eacute; as a myth, to the attribution of a rational capacity, and to the centrality of love as the ultimate foundation of legitimacy. This produces effects of reflexive impotence and blocks imagination in an accelerated scenario of digitalization and prefigurative cultures. The study is based on a theoretical-critical analysis that draws on history and sociology, Foucauldian notions of technology and governmentality, and research on cultural evolution. Teaching is considered as an adaptive capacity of the human species, prior to and external to the school, thereby questioning its naturalization as the exclusive habitat of education. The findings suggest that the emphasis on love as a source of legitimacy configures a normative shield which, far from empowering teachers, intensifies disappointment and impotence-particularly in a prefigurative culture where the symbolic centrality of adults is eroded, undermining the testimonial horizon of schooling. The article proposes identifying alternative ways of embedding teaching, suggesting three complementary paths: rejecting the school fetish through the historicization of schooling; mapping spaces where non-productive times emerge; and exploring couplings between school and post-school forms, assessing their effects on attention and equality of access to knowledge. It calls for opening educational imagination beyond mythologized recurrences in order to identify flows capable of sustaining education in its evolutionary, open, and contingent character.
The proliferation of digital platforms based on short, intense and highly stimulating videos, such as TikTok, is transforming the way young people process information, shape their attention and construct learning. This study proposes the concept of the Tiktonian brain as a critical category and operational construct for analysing the emerging cognitive configurations within algorithmic digital culture. Unlike media-driven or clinical notions framed from an alarmist or reductionist perspective, the approach developed here places the issue within its educational, critical and interdisciplinary dimension, integrating contributions from neuroeducation, critical pedagogy, and cultural and media studies. The methodology is framed within a theoretical-critical approach, grounded in literature review and conceptual analysis, with the aim of constructing an interpretative framework capable of guiding future empirical research and pedagogical practices. The findings highlight processes such as attentional fragmentation, the pursuit of instant gratification, and the reshaping of the desire to learn. The main contribution lies in offering criteria for educational application, including the integration of critical digital literacy into curricula, ongoing teacher training, and the design of learning environments that balance immediacy and reflection. Furthermore, institutional and educational policy implications are considered, such as curriculum review and the promotion of digital equity. Overall, the article proposes strategies to transform the risks of algorithmic culture into opportunities for critical and conscious learning, providing insights to inform both contemporary pedagogical debate and the design of educational policies adapted to the demands of the digital era.
Phenomenological pedagogy focuses on experience and posits that learning originates from it. This idea, already present in Gadamer's work, is taken up by G & uuml;nther Buck, who asserts that every negative experience entails an increase in learning. This article revisits the dialogue between them and extends it by offering a phenomenological description of the negative experiences encountered in learning. Phenomena such as irritation or frustration are analyzed in order to highlight the passive or pathic nature of these experiences. This characteristic shows them as moments in which the subject is affected during the learning process. It is precisely in this aspect that the productivity of the negative experience lies, as it transforms the subject by affecting him and demanding that he relearns. Furthermore, this article will address the question of whether practice and exercise can be considered experiences in the aforementioned sense. While Buck denies this, Malte Brinkmann provides the foundation to affirm the variability of practice, its trans-formative effects on the subject, and, consequently, its pathic and experiential nature. The results of this article demonstrate that understanding learning and practice as experiences emphasizes the processual nature of learning. This, on the one hand, enables understanding of learning as a process that involves setbacks and interruptions, and, on the other hand, encourages the recognition of moments of error or frustration as inherent elements of the learning process.
Introduction: The emergence and evolution of intersectoral collaboration in education is of growing interest for research that seeks to understand and support new networked organizational structures. This study seeks to validate an easy-to-apply instrument that reliably estimates the degree of development or organizational maturity of interinstitutional collaboration networks for socio-educational improvement. Methods: A sample of 2,802 individuals involved in 158 networks across Spain was used, and exploratory and confirmatory factor analyses were conducted on two randomized subsamples. Results: The result was a 26-item questionnaire grouped into 3 factors (Collaboration, Legitimacy, and Leadership). Discussion: The model's good fit, with high indices of goodness-of-fit, internal consistency, and reliability, means that an easy-to-apply tool that is useful for the leadership and promotion of networks can be provided. We conclude that this instrument is valid and reliable and offers valuable input for evaluating socio-educational action networks, expanding research that supports their development, and constructing a theory to promote their effective implementation. It is a valuable resource for free use at the national level. Accordingly, it can be used by leaders of socio-educational networks and by regional governance teams to monitor the progressive development of local networks. In addition, the direct feedback obtained through CERS will allow these leaders to make evidence-based decisions that strengthen local social capital, addressing the complex challenge of educational success in contexts of high social vulnerability in a sustainable, collective, and effective way.
The development of social and emotional competences is a crucial aspect of human flourishing. These competences, including self-awareness, self-management, social awareness, interpersonal skills and responsible decision-making, have been found to demonstrate effective improvements through social and emotional learning (SEL) programs. An analysis of the recent literature on emerging SEL approaches was conducted to provide an overview of current educational proposals, highlighting their strong and critical areas and outlining the lingering challenges, particularly in terms of the necessity to define the theoretical foundations of the programs with utmost clarity and conduct rigorous research on their effectiveness. In light of the aforementioned considerations, this article presents an innovative SEL program entitled The Nous Project that responds to the recommendations highlighted in the literature. Developed for primary school children, The Nous Project is based on a philosophically-grounded theory of socio-emotional education, which primarily focuses on the role of emotional self-understanding. Consequently, the primary objective of The Nous Project is to foster students' knowledge of their own emotional dimensions and their ability to understand their own emotions. This is achieved by involving them in keeping a reflective diary, where they write down their emotions and analyse them on the basis of a metaphor. The effectiveness of this activity will be discussed starting from the presentation of the findings emerged from the qualitative analysis of the diaries collected during the pilot implementation of the program.
The digitalisation of school environments has been a priority for educational administrators for decades. In recent years, this has become particularly relevant under the umbrella of digital competence, on which various proposals for constructing a digitalised school have been developed. This study focuses on two aspects of digital competence configuration: First, using a critical reflective approach, it examines the development of digital competence for teachers in school environments, analysing the regulatory frameworks and models for self-perception, measurement, and certification of this competence. Secondly, an exploratory descriptive study complements the first by examining how ongoing teacher training is carried out by the Castile and Le & oacute;n educational administration and how similar it is to previous approaches to massive digitalisation. The results reveal a school digitalisation process based on top-down connective models that are closer to socio-political than socio-educational models. Furthermore, the data shows that these models support training programmes that are partly similar to erratic past approaches, with technical approaches accounting for more than two-thirds of the continuing teacher training offered by the Castile and Le & oacute;n Regional Ministry of Education. Consequently, training in digital competence is taking precedence over other core elements of teaching practice on which teachers should be trained.
Introduction: The article addresses the current digital context in which the adolescent develops, characterized by flexibility, immediacy, as well as by a series of risks in the use of social networks. This is an environment of vulnerability that demands an educational response. Therefore, the aim of this article is to promote cyberprudence and digital resilience in the youth population, identified as two essential pillars to form a mature personality and good character. In addition, we offer several guidelines for their education in the family environment. Method: This is a theoretical review of both concepts, based on the most relevant and recent literature on the subject. Results and discussion: We highlight cyberprudence as an element that contributes to the responsible use of the Internet and social networks. Among the family educational strategies that promote this virtue, self-regulation of learning and the development of intellectual and volitional habits in young people are proposed. On the other hand, digital resilience favors strength in the face of the risks presented on the network. One way to work on it is through emotional self-regulation. It is concluded that both virtues can promote a good character and a mature personality, although a responsible use of social networks and the Internet requires a more complete proposal that contemplates the development of other aspects such as strength and resilience.
International reports warn of the current risks of a regression in gender equality rights and freedoms and highlight the crucial role of education as a tool for fostering fair, inclusive and resilient societies. Teacher training is central to addressing these challenges. This study aims to identify the interventions directed at training teachers in this field and assess their effectiveness. Following PRISMA recommendations, we conducted a systematic review of the literature published in the Web of Science and Scopus databases between 2014 and 2024, analyzing a total of 13 studies. Results showed that most studies applied qualitative methodologies, featuring one-off innovative initiatives for a single academic year. Only one study was linked to an institutional project. This shows that the small number of initiatives stemmed from teachers' own innovation projects linked to their subjects-they did not form part of the curricular design of the study programme with an integral approach. The visual arts curriculum is one of the most active areas in developing innovations in this field. Methodological weaknesses were observed in their evaluation, providing very fragile evidence of achievement to assess their effectiveness. Our study highlights the need to make these initiatives more visible to strengthen them and facilitate their transfer to other contexts. The findings suggest a need for preservice teacher education models, which provide evidence of their effectiveness in achieving coeducational teaching skills.