
This article presents a preliminary study of a previously unexamined copy of Marsilius of Padua’s Defensor pacis, Dictiones II and III, now preserved in MS Q.VIII.5 (22) in the Biblioteca Roncionana in Prato. This witness, misattributed to William of Ockham, belonged to and was annotated by the canonist Gimignano Inghirami (1370-1460), an auditor of the Roman Rota and a key figure in the Florentine diocese, who actively participated in the fifteenth-century councils from Pisa to Ferrara-Florence. The study provides: (I) an overview of Gimignano’s biography and library within their historical and cultural context; (II) a preliminary analysis of this witness, its glosses, and its possible placement within the textual tradition of the Defensor pacis; (III) an investigation on the misattribution to Ockham, considered in the context of the manuscript tradition of the Defensor and its reception in the Liber de ecclesiastica potestate by Laurentius of Arezzo (d. post 1447).
The question of whether or not there is a vestige of freedom in irrational animals has been present throughout all the stages of the history of philosophy. Yet, in the sixteenth century, the Jesuits deepened their studies on this subject in a rather particular way. In this paper we will show how, by pointing to the possibility of finding a trace of freedom in irrational animals, the Jesuits sought to identify the very basis of the concept of freedom, to make it clear that, while signs of freedom can be found in some developed levels of irrational life, freedom is, in a most singular way, the fundamental characteristic of human beings. In this paper we analyze the Jesuit doctrines on animal freedom that can be found in texts, either published or handwritten, from the teachings of two Jesuits who worked in Portugal during the second half of the 16th century: Pedro da Fonseca and Luis de Molina.
La postura de Holcot sobre los futuros contingentes fue central y muy discutida en su tiempo aunque es poco conocida hoy día. La propuesta de este trabajo es reseñar el contenido general de su argumentación al respecto en el Comentario a las Sentencias, así como algunos pasajes centrales de la traducción (en proceso) a partir de la versión editada por Streveler y Tachau (1995). Analizaremos la tesis del dominico referente a que los eventos del futuro no se tornan necesarios al ser revelados, pues esto llevaría – según su criterio – a anular el libre albedrío, sino que permanecen contingentes, mutatis mutandis, como lo sostuvo otrora Aristóteles. De la misma manera, mostraremos cómo, para sostener esto, se debe admitir la posibilidad, al menos lógica, de que Dios – quien tiene scientia de los sucesos futuros – sea engañador en tanto puede hacer profecías que después no se cumplen. Posibilidad que, ejemplificada con pasajes de la Escritura y refrendada por la autoridad de Agustín, hace admitir a Holcot que puede darse la salvación a personas con base en una falsa creencia.
La enigmática entrevista entre Ibn ʿArabī y Averroes ha sido objeto de múltiples interpretaciones durante el último siglo, tanto en el campo de los estudios akbaríes, como entre los especialistas en filosofía averroísta. Sin embargo, apenas hay investigaciones que se hagan cargo de “El Sanador de las Heridas” (Mudāwī l-Kulūm), una misteriosa figura sobre la que gira todo el capítulo de Las Iluminaciones de La Meca (al-Futūḥāt al-Makkiyya) donde aparece la narración. En el presente trabajo, ofrecemos un estudio exhaustivo sobre el texto akbarí, con especial atención al papel de ese misterioso sanador, y consideramos algunos pasajes de la obra de Averroes. Ello nos permitirá interpretar el encuentro en profundidad y responder a diversas cuestiones que aún siguen abiertas.
Avicenna’s œuvre manifested its influence and strength through the activity of exegesis and translation of his texts, as well as through their wide dissemination in terms of copying, transmission, and circulation over the centuries. His ‘minor works’ concerning the origin (mabdaʾ), or the principle of the rational soul, and on its destination (maʿād), the place where it will return after death, are an example of this sophisticated process. This article will focus mainly on the substantial manuscript tradition of these authentic or spurious treatises, both in Arabic and Persian.
The late Middle Ages (ca. 1270-1400) in the Latin West witnessed an extraordinary rise of interest in the metaphysical status of numbers. This paper is a case study of one of the most popular arguments in favour of realism about numbers: the view according to which numbers are extramental entities distinct from the things that they number. Part one is a reconstruction of the realist argument, which is based on the commonly accepted division of sciences into real sciences and rational sciences. It is an equally commonly accepted claim that arithmetic is one of the real sciences. On the realist interpretation, for a science to be real, its object must be real. Thus, since the object of arithmetic is number, numbers must have extramental reality. Part two is an analysis of several most interesting anti-realist rebuttals of the above argument.
Aristóteles distingue dos modos de la noción de relación: la relación predicamental se da cuando se da una relación accidental entre dos cosas por una cualidad común a ambas; y la relación es trascendental cuando es consubstancial como es el caso de la relación de la forma y la materia en la substancia, constituyendo una unidad inmediata en la identidad de la substancia. Los escolásticos emplean particularmente la relación trascendental en la explicación de la relación de la criatura respecto del creador. En la versión influida por el aristotelismo de Tomás, se entiende que la relación de similitud participativa de la criatura respecto del creador es una relación trascendental, en la que el creador permanece absoluto, pues Dios no entra en ninguna relación ni predicamental ni trascendental con las criaturas, mientras que la criatura es realmente relativa respecto del creador.
Este estudio tiene como objetivo presentar algunas claves para comprender la noción de tiniebla divina en el pensamiento de Dionisio Areopagita y en el de san Buenaventura. Esta noción se vincula al tipo de conocimiento posible relativo al carácter inefable de Dios, donde pierde peso el intelecto y cobra importancia la unión y el afecto, debido al carácter excesivo del objeto conocido. Se prestará especial atención al texto de la Teología mística del Areopagita y al Itinerarium mentis in Deum de Buenaventura, por ser dos obras especialmente relevantes que permiten una rica lectura paralela, en que se descubren puntos en común y también diferencias esenciales.
La reflexión sobre la memoria es una de las contribuciones más importantes de san Agustín de Hipona a la filosofía, y ha despertado un interés particular en los estudios de los últimos años. El olvido, sin embargo, no ha sido considerado como tal. El objetivo de este artículo es mostrar que, más allá de ser una simple privación de la memoria, en san Agustín se encuentra una concepción positiva del olvido, indispensable para la renovación de la imagen de Dios que es el espíritu humano. Este estudio abordará el olvido en la dinámica trinitaria del espíritu, en relación con la inteligencia, la voluntad y la memoria.
En este artículo hago un análisis preliminar de la impronta de Marco Tulio Cicerón en la Nueva España, especialmente en obras de Bartolomé de las Casas (siglo XVI), aunque otros autores influidos por Cicerón son discutidos brevemente. El análisis consiste en una contraposición de las obras Del orador y De los deberes de Cicerón con el escrito de Bartolomé de las Casas Del único modo de atraer a todos los pueblos a la verdadera religión. La influencia de Cicerón en las Casas no es una cuestión meramente retórica, como se sostiene frecuentemente, sino que implica nociones filosóficas: el sentido de justicia, el rechazo a la exclusión de los más necesitados, y un concepto diferenciado de “igualdad”.
Examinamos el concepto de “naturaleza” y su relación con la Justicia, en conmemoración de la Dra. Laura Corso de Estrada, fallecida en 2024. Algunos conceptos que ha desarrollado nos señalan un posible derrotero hasta arribar al pensamiento de Hildegarda de Bingen, en su obra Scito vias Domini. A partir de una breve historización del término “justicia”, señalaremos cómo Hildegarda relata las diferencias que opera la naturaleza humana de individuo en individuo. Conforme a su propia experiencia intenta dilucidar por qué nuestra humana naturaleza nos induce a actuar tanto justa como injustamente, de modo premeditado o impensado, al desconocer las consecuencias de nuestros actos. Se introduce en el entendimiento que, junto a la voluntad, genera una pujanza, el “ánimo”, que permite actuar y distinguir el bien del mal. Su contrario, el desánimo, genera obstinación y contumacia. Y, así, retornamos al argumento vertido por Laura Corso sobre el “finalismo de la naturaleza humana en el desenvolvimiento de la vida perfectiva” en un intento de unidad entre vida contemplativa y vida práctica.
El artículo ensaya una suerte de diálogo entre Montaigne y Sibiuda. Aunque ambos autores tienen interrogantes distintos, también comparten intereses comunes. Sibiuda se pregunta por el destino último del hombre y su naturaleza racional; mientras que Montaigne quiere aprender el arte de vivir desde la sola condición humana. No obstante, también ambos están interesados en que el hombre se conozca y que no esté extraviado, como fuera de su verdadera patria. Sus respuestas serán contrapuestas, pero todavía en un marco antropocéntrico y antropomórfico de orden cognoscitivo. Sibiuda propone explorar el libro de las criaturas o libro de la naturaleza en sintonía perfecta con el libro de la Sagrada Escritura. En cambio, Montaigne va a proponer un nuevo libro, sus Ensayos, que será una síntesis sobre la ciencia del hombre, contrapuesta a la de Sibiuda.
Este artículo examina los fundamentos de la ley natural en la tradición clásica, con especial atención a la recepción de las ideas de Cicerón y su desarrollo en la síntesis tomista. Se analiza cómo Cicerón articula elementos estoicos, platónicos y aristotélicos para formular una norma racional, inmutable y universal –lex naturae– que vincula lo humano con lo divino. A continuación, se estudia la transformación operada por Tomás de Aquino, quien concibe la ley natural como participación activa de la razón humana en la ley eterna, sin perder su anclaje teológico. El trabajo reivindica el concepto de naturaleza en el ámbito ético y explora la tensión entre la autonomía de la razón práctica y su apertura a un orden trascendente, planteando un diálogo entre la tradición clásica y su reinserción en el pensamiento cristiano medieval.