
La vida de Aurora Cáceres encarna la filosofía del positivismo y la de Nietzsche. Exiliada en Buenos Aires, tuvo contacto con el primero, y en Europa, se empapó del segundo. Cáceres no pudo alinearse con el ideal del ángel del hogar exaltado por el positivismo ni con el patriarcado deseado por su marido, que coincidió con el nihilismo activo de Nietzsche. En cambio, sí pudo dialogar con las ideas del filósofo alemán, que cundían en su entorno, al crear una narración escandalosa, La rosa muerta (1914). Si para Nietzsche el nihilismo activo es masculino, y el pasivo, femenino, la novelista invierte este esquema en la búsqueda de una expresión literaria mediante un nihilismo activo femenino que no desdeña a las mujeres artistas. La novela concluye con un ejemplo de écfrasis en la literatura modernista, epítome de permanencia y liberación.
Este trabajo es una contribución al tratamiento de la marcación diatópica en las voces de indumentaria contenidas en el Diccionario castellano de Esteban de Terreros. Además de reunirlas en un corpus de estudio, se realiza un análisis comparativo respecto de las voces indumentarias, así marcadas en los diccionarios académicos del siglo XVIII, con el propósito de analizar similitudes y diferencias que permitan estudiar el alcance de la obra de Terreros en el tratamiento de los dialectalismos de indumentaria y coadyuvar al conocimiento de la fijación de sus significados en la centuria. Como resultado, se constata tanto la independencia de este diccionario respecto de la Academia en unos casos cuanto la pleitesía a la tradición en otros, así como una amplia representación geográfica repartida en territorio español (en su mayoría) y americano.
Esta investigación plantea un nuevo origen para el mito del gamusino, famosa broma venatoria en España. Sostengo que esta criatura fantástica deriva de una variedad ictiológica real, documentada en Cuba hacia mediados del siglo xix, cuya pesca, devenida en burla, fue pronto transportada a la península ibérica. Analizo, además, la representación de los gamusinos en la literatura de las regiones septentrionales, un testimonio de la rápida propagación del chiste, y propongo una lectura de este animal como tramposo consagrado a truncar la soberanía del cazador humano sobre la naturaleza.
El juego de azar aparece como un mecanismo típicamente picaresco de lucha social y desviación anómica. Guzmán de Alfarache, de Mateo Alemán, presenta ambiguamente los naipes como un vicio peligroso y una oportunidad de negocio casi lícita en la coyuntura socioeconómica especulativa del siglo xvii. Esa novela nos ofrece el autorretrato ambivalente de un calculador tahúr con ciertos escrúpulos éticos, que pretende que los lectores escarmienten en cabeza ajena. Muy probablemente, su ludopatía encubre la condena de la economía financiera que los genoveses habían introducido en España desde la bancarrota de 1575, que Mateo Alemán consideraba inmoral y perniciosa para la pequeña burguesía peninsular. Por el contrario, en los mismos años, Luque Fajardo se limita a sermonear sobre los graves peligros y consecuencias del vicio del juego, con algunos corolarios sociales, pero sin la sutileza y la profundidad alemanianas.
En este artículo se estudia la recepción del teatro áureo entre los defensores del teatro neoclásico desde la publicación de La poética de Ignacio de Luzán (1737) hasta la aparición de El sí de las niñas (1806), que representa la victoria del neoclasicismo en España. Se toman en cuenta tres generaciones diferentes: la de Luzán y sus contemporáneos, la de los protegidos del conde Aranda y la de Moratín, Estala y Quintana. A partir de una serie de juicios críticos en torno a un gran número de comedias barrocas, que fueron variando de una generación a otra, se pretende destacar qué criterios primaron entre los escritores neoclásicos para valorar la producción teatral anterior, y si con ello procuraban, en efecto, distanciarse categóricamente de sus predecesores en la búsqueda de otros modelos más propicios a su época.
Este artículo reconstruye el proceso de escritura de La estación total (1946) de Juan Ramón Jiménez a partir del estudio de su tradición textual, tanto impresa como manuscrita y mecanografiada. El análisis sistemático de las versiones difundidas desde 1915 hasta la muerte del autor, junto con la consulta de fondos conservados en el Archivo Histórico Nacional y la Universidad de Puerto Rico ─incluidos entre ellos testimonios desconocidos o no estudiados hasta la fecha─, permite establecer una cronología del proceso compositivo y de la labor correctora realizada por el poeta en esta pieza clave de su poesía publicada en el exilio.
Este estudio es el resultado de la colación de las seis ediciones que aparecieron en vida de fray Antonio de Guevara junto con una edición póstuma (1549, impresa por su criado, Sebastián Martínez) del Libro primero de las epístolas familiares (1539). Por un lado, se ofrece la filiación textual y, por otro lado, se realiza una selección de variantes que demuestran verosímilmente que las dos reediciones preparadas en la imprenta de Villaquirán, donde se imprimió la prínceps, transmiten variantes de autor que corrigen desaciertos de los componedores y ofrecen soluciones estilísticas diferentes.
En el curso de sus peripecias, don Quijote y Sancho se topan con personajes en los que se contemplan y, recíprocamente, se ven contemplados, en los que atisban rasgos de su personalidad y, a la par, notorios contrastes, con los que afirman su identidad y los que les permiten modificar su conducta, sondear otras posibilidades de desarrollo y de actuación, evolucionar, en suma, psicológicamente. El objetivo que persigue el presente estudio no es otro que analizar esta estrategia en la construcción de personajes. Se centra en la figura del hidalgo manchego tal y como se presenta en la Primera parte, en sus careos con el ventero socarrón, en el caballero cortesano Vivaldo, en Ginés de Pasamonte, en Cardenio y en el canónigo de Toledo.
En ciertas versiones tradicionales de cuatro romances épicos, “El rey moro que reta a Valencia”, “Valdovinos sorprendido en la caza”, “La pérdida de don Beltrán” y “Gaiferos libera a Melisenda”, se produce el hecho maravilloso de que el caballo del héroe adquiere la capacidad de hablar. El objetivo de este artículo es estudiar de forma monográfica tal motivo, cotejando las versiones antiguas de estos romances y los testimonios recopilados de la tradición oral moderna. En concreto, se pretende analizar su función y significado, rastrear su evolución temporal, geográfica y lingüística, establecer posibles filiaciones de procedencia y comprobar si en las composiciones que recuperan el motivo pueden identificarse tipos y subtipos.