
La gestión de evaluación de aprendizajes en educación superior, en especial de las ciencias básicas ha evolucionado desde una visión conductista en el inicio de la Revolución Industrial, pasando a procesos constructivistas a finales del siglo XX, hasta llegar a contextos formativos socioconstructivista con enfoques de inclusividad social en la actualidad. El propósito de esta investigación es reflexionar sobre la gestión de evaluación de las ciencias básicas en espacios interculturales, como el de la Universidad de la Guajira en Colombia. La metodología del estudio consistió en el diseño documental-valorativo. Se identifican brechas entre la teoría y la práctica, puesto que en la realidad aun subyacen conductas reticentes a superar métodos tradicionales sobre todo en contextos interculturales, donde aún persisten situaciones desafiantes con estudiantes de la etnia wayuú. Se propone implementar un modelo evaluativo inclusivo que integre saberes ancestrales, tecnologías emergentes y evaluación auténtica, con co-diseño de instrumentos y criterios culturalmente sensibles al quehacer intercultural.
Este estudio analiza la incongruencia social que enfrenta La Guajira colombiana, una región con enorme potencial para energías renovables –solar y eólica- pero sumida en una histórica pobreza, escases de agua y vulnerabilidad de su pueblo wayúu. Tuvo como objetivo, examinar los impactos socioeconómicos de los proyectos de hidrógeno verde, asegurando que no repitan dinámicas de colonialismo energético. Mediante una metodología documental con matiz hermenéutico, se analizaron marcos teóricos y normativos. Los hallazgos revelan que, sin una gobernanza inclusiva estos proyectos verdes agravarían las desigualdades y la pobreza, especialmente por la crisis hídrica y la falta de reconocimiento del indígena. Se concluye que la transición energética sólo será justa y exitosa, si prioriza el bienestar local, garantiza el consentimiento previo de las comunidades originarias, resuelve primero su pobreza energética y gestiona el agua de forma ética, poniendo los derechos humanos fundamentales por encima de los intereses mercantiles. El verdadero éxito no se medirá solo en la producción de energía limpia, también en la reducción de la desigualdad social.
En la era de la Inteligencia Artificial, el conocimiento, su validación y validez han suscitado tensiones entre las formas de pensar del Norte Global y las resistencias decoloniales del Sur Global. A partir de ello, se reconoce que la ciencia moderna y la introducción de los algoritmos por medio de la Inteligencia Artificial, reproducen sesgos coloniales y marginación de los saberes ancestrales, lo que repercute en la ampliación de las asimetrías del saber y el poder. Por esta razón, el artículo tuvo como propósito analizar las tensiones en la validación del conocimiento en el contexto de la Inteligencia Artificial, a la vez que se explora cómo la colonialidad digital emerge y qué alternativas se ofrecen desde el Sur Global para afrontar esta problemática. Metodológicamente, se trata de una investigación cualitativa y de exploración documental. Entre los principales resultados se destacan tres aspectos medulares: cómo la Inteligencia Artificial ha servido de herramienta para el orden colonial y el epistemicidio; cómo el colonialismo digital extrae información de las naciones del Sur sin una justa retribución de beneficios; cómo las alternativas del Sur Global se han identificado con procesos de resistencia y de vinculación de los saberes ancestrales con el acontecer regional. Se concluyó que la Inteligencia Artificial no es neutral, pero su descolonización es posible, en la medida que se establecen alianzas estratégicas y se dan procesos de resistencia y activismos comunitarios, enmarcados en los lineamientos de la Epistemología desde el Sur.
A la luz de los recientes apagones acaecidos en Ecuador se ha despertado un debate sobre los problemas de generación hidro-eléctrica que se centra mediáticamente en la escasez de lluvias y algunos temas de mantenimiento de las 14 represas construidas. Este artículo releva información sobre una hipótesis solapada: explicar los problemas de generación a partir de las importantes fallas técnicas del sistema hidroeléctrico. La hipótesis se argumenta mediante la contrastación de la potencia y la producción estimada, así como la estimación holgada de una demanda futura en el informe original de cambio de matriz energética, contrastada con la data actual que indica una potencia y producción mucho menor, al igual que una demanda aun menor que la pronosticada. Se propone que, a) la no correspondencia entre sí de ambas datas, b) la ausencia de dominio público de un informe encargado a una empresa alemana de consultoría externa sobre el estado de las principales hidroeléctricas, y c) la inclusión de 6 nuevas pequeñas represas en la contabilidad generativa, permite sugerir que la opacidad administrativa se coloca encima del aspecto de la capacidad generativa, un aspecto findamental de la macroeconomía de ese país. Tal opacidad podría solapar una explicación de la crisis energética y de la deuda externa, diferente a la ofrecida corrientemente por las estadísticas públicas.
La gestión educativa en instituciones peruanas, como es natural en la teoría y práctica de las políticas públicas, adolece de inercias al cambio social. Una de estas resistencias responde a la comprensión, aplicabilidad e implementabilidad de la Big Data en los procesos de investigación en la Educación Superior (ES), así como su administración. Para medir este fenómeno, se recurre a las categorías de Giandomenico Majone y Archon Fung acerca la poca pertinencia de las decisiones colectivas en contextos de poca información. A partir de ello, con fines simplemente instrumentales, se formula el concepto de consenso vacuo. Con este análisis categorial en mente, se aplica una encuesta en una universidad privada de Lima, donde se implementó un sistema basado en Big Data, entre 40 docentes administrativos mediante un cuestionario actitudinal tipo Likert. Los resultados evidenciaron percepciones en su mayoría positivas, donde la gobernanza educativa registró el mayor consenso (81,23 % de acuerdo o total acuerdo), con énfasis en eficiencia informativa (45,60 % totalmente de acuerdo), gestión educativa y su dimensión calidad educativa mostraron menor aceptación inicial (68,75 % cada una), pero alcanzaron aceptación unánime (100 %) después de la implementación. Se concluye que es necesaria la capacitación docente para transformar información en acciones pedagógicas, y la implementación con prioridad en módulos administrativos.