
El himno a la lógica de Bolzano en los Prolegómenos de Husserl hizo que Francesc, investigador de Husserl, y Wolfgang Künne, especialista en Bolzano, siempre tuvieran suficientes temas de conversación académica. Hace muchas décadas, en nuestro primer encuentro durante un Congreso Internacional de Filosofía en Barcelona, compartimos recuerdos de nuestros años de estudio en Heidelberg, y muy pronto Francesc se convirtió en mi mejor amigo en España. Fue nuestro invitado en Hamburgo en numerosas ocasiones. Lo que lo hace más que cualquier otra cosa inolvidable para mí y para mi esposa es una cualidad que la palabra “bondad de corazón” (Herzensgüte) describe de manera óptima.
La previa exposición, Por qué el cuerpo vivido sí existe, I: Críticas al pensamiento existencialista de Claude Romano, comprendía como objeto la presentación de ciertas críticas desarrolladas a partir del análisis de los argumentos del mencionado autor. Se presenta una continuación conformada por una exposición sintética de las posibilidades que existen para el tratamiento fenomenológico, antropológico y ontológico del concepto de cuerpo vivido (Leib). Asimismo, a partir de la descripción de la antropología del cuerpo vivido sostenida por Romano, se evidencia la relevancia del uso de dicha noción análoga para la filosofía de la mente y las ciencias cognitivas y la comprensión del ser humano y su totalidad integral.
Este artículo compara la concepción del cuerpo en Edmund Husserl y Julián Marías para mostrar cómo, partiendo de la distinción husserliana (Leib/Körper) y de la centralidad del cuerpo en la orientación espacial, las afecciones localizadas y la motricidad, la antropología metafísica de Marías amplía la fenomenología trascendental hacia una comprensión biográfica y circunstancial de la corporeidad. Sostengo que la noción de Marías de estructura empírica y forma de instalación del viviente integra la corporeidad en una ontología personal y biográfica, sin abandonar el rigor fenomenológico. El resultado es una propuesta en la que el cuerpo no solo media la experiencia (Husserl), sino que constituye el modo personal de estar-en-el-mundo (Marías). La comparación permite delinear convergencias (cuerpo como centro de orientación, unidad psicofísica, papel del tacto) y divergencias (trascendentalidad perceptiva vs. biografía y circunstancia), iluminando una fenomenología del cuerpo situada.