
La sociedad posmoderna enfrenta al ser humano con grandes desafíos a nivel social, económico, político, cultural y, finalmente, personal. Los cambios en la forma en que se desarrollan las relaciones humanas han llevado a las personas a enfrentar problemas que fracturan su identidad, orientándolas hacia un camino en el que la fragmentación y la despersonalización marcan el ritmo y pueden conducirlas a tomar decisiones autodestructivas. En este contexto, las cifras, dependiendo del país, la cultura, la religión, el grupo etario, el género, entre otros factores, o bien se mantienen estables o tienden a aumentar en cuanto al número de personas que toman decisiones en contra de su vida. Por esta razón, desde la filosofía, es necesario reflexionar, partiendo de postulados existencialistas, para proporcionar herramientas que puedan desempeñar un papel positivo en la lucha contra este fnómeno de desánimo psicosocial. En este sentido, el salto de fe de Kierkegaard, la metamorfosis de Kafka, la libertad radical de Sartre, los planteamientos de Camus sobre lo absurdo, ofrecen elementos que pueden servir como punto de partida para una reflexión que otorgue sentido a la búsqueda del significado de la vida en medio de la posmodernidad.
de la evolución del concepto de lo sublime en la estética ambiental, trazando su trayectoria desde las interpretaciones modernas hasta la contemporaneidad. Se analizan las aportaciones de Burke, Kant, Schopenhauer y Nietzsche, para pasar luego a enfoques más recientes, desde el preservacionismo estadounidense de Leopold hasta, finalmente, Hepburn y Berleant como referentes de la estética ambiental contemporánea. La investigación plantea así una genealogía de lo sublime, identificando sus transformaciones conceptuales y sugiriendo nuevas vías de exploración mediante la idea de lo sublime común, en diálogo con lo sublime ecológico berleantiano y centrada en la participación y experiencia compartida del entorno.