
El propósito de este artículo es circunscribir las principales aportaciones teóricas de la filosofía de la percepción de Merleau-Ponty al problema de la relación entre percepción y filosofía. Nuestro análisis se articulará en dos momentos. En un primer momento describiremos su concepción fenomenológica de la percepción tal como se articula en la fase inicial de su producción teórica tomando como referencia el texto El primado de la percepción y sus consecuencias filosóficas, que resume las adquisiciones teóricas de sus dos primeros trabajos, La estructura del comportamiento y Fenomenología de la percepción. Es en este marco que Merleau-Ponty emprende su crítica al dualismo moderno de pensamiento y naturaleza con el fin de aclarar el sentido filosófico de la percepción a partir de la experiencia perceptiva como tal. A continuación expondremos la reformulación en sentido ontológico de este enfoque, llevada a cabo en la obra póstuma Lo visible y lo invisible. En este contexto tardío, la percepción no solo atañe a la modalidad originaria del ser del sujeto corpóreo descrita en sus primeras obras, sino que remite, de modo más radical, a una perceptibilidad generalizada propia de un ser asubjetivo, el Ser sensible como carne del mundo. Releer esta obra póstuma nos permitirá destacar la originalidad de su “nueva ontología”, en cuyo marco se nos brinda una visión del ser como reversibilidad de visible-percibido e invisible-impercibido, a la vez que se nos ofrece una perspectiva inédita a partir de la cual interrogar la percepción en tanto que impensado de la filosofía.
En el presente artículo se analiza la definición hegeliana de posibilidad formal como contradicción, examinando su relación crítica con la tradición filosófica que, desde la escolástica medieval hasta la escuela wolffiana, definió lo posible como ausencia de contradicción. Tras reconstruir genealógicamente esta concepción tradicional desde Santo Tomás de Aquino hasta Kant, se delimita el marco sistemático en el cual Hegel elabora su definición antinómica: la relación constitutiva entre posibilidad y realidad efectiva. El análisis se centra en los fundamentos lógicos que permiten a Hegel identificar la posibilidad formal con la contradicción, demostrando que esta identificación resulta de la relación necesaria entre lo posible y lo imposible. Mediante una reconstrucción formal en términos de lógica modal, se explicita el mecanismo dialéctico por el cual la posibilidad se afirma a través de la exclusión de su contrario. Finalmente, se demuestra que la aparente paradoja hegeliana constituye un rescate crítico de la noción de posibilidad formal, revelando su dimensión contradictoria como condición necesaria para comprender su transición hacia la posibilidad real.
A partir de y en relación con diversas filosofías acerca de Europa que se han elaborado en las últimas décadas, en este artículo investigo qué significa y qué función tiene la noción de “Europa” en la filosofía de Emmanuel Levinas. En permanente vínculo –y analogía– con su reflexión acerca de la relación de alteridad entre “Mismo” y “Otro”, trato de identificar la diferencia, la brecha y la constitución de esta Europa entre las dos grandes ciudades presentes en la filosofía levinasiana: Atenas y Jerusalén. Tras plantear el contexto de fatiga de sí que vivía Europa cuando Levinas reflexiona sobre ella, afronto los límites y las virtudes de la teoría de Levinas acerca de este mismo-en-el-otro de dos fuentes espirituales, discutiendo especialmente las acusaciones de eurocentrismo que ha recibido desde el campo poscolonial. Mi conclusión es que solo ampliando el arjé europeo puede salvarse y defenderse una concepción moral de Europa, y ello depende de una continua interacción entre universalidad y particularidad que salve la diferencia sin quedarse encerrado en ella.