
On June 26, 2014, after a 30-year legal battle, the Tŝilhqot’in Nation established Aboriginal title to a portion of its ancestral territory before the Supreme Court of Canada (SCC), becoming the first Indigenous nation in Canada to obtain such recognition. While the implications of this title continue to unfold, a significant gap remains between what Aboriginal title represents in law and how it is implemented on the ground. Processes of recognising territorial sovereignty continue to be undermined by numerous land-management structures already established across the territory. Among these is one that often escapes notice, appearing at first glance to be neutral and depoliticised, yet playing a central role in Tŝilhqot’in heritage and resource management: protected areas. Despite offering a degree of protection to these spaces, protected areas within Tŝilhqot’in territory have also limited Tŝilhqot’in access to their lands and increased the complexity of Indigenous governance and heritage practices. In the post-Aboriginal-title era, we examine the aspects of protected areas linked to colonial violence that have long been detrimental to Tŝilhqot’in heritage and access to it. We approach this issue through cultural geography, which enables the articulation of space, practices, and cultural meanings, while drawing on historical-geography methods to examine how land uses have changed over time and with what consequences. We also centre Indigenous community-participatory methods to ensure that the research responds to Nation priorities and produces decolonising outcomes.
Todo Estado debe establecer normas que regulen la interacción social, reflejando así las particularidades de su población. Chile, debido a su diversidad geográfica y cultural, presenta regiones socialmente heterogéneas. Esto plantea la interrogante de si existen normas jurídicas que otorguen poder a dichas regiones para desarrollarse según sus características territoriales y culturales particulares. El proceso de descentralización y ordenamiento territorial a nivel normativo constituye el punto de partida para abordar esta problemática. Consecuentemente, el objetivo de este artículo es proponer un modelo cualitativo integrado de descentralización y ordenamiento territorial regional para Chile, basado en el marco jurídico que regula ambos procesos, con el fin de evidenciar los aspectos más relevantes de esta dinámica. Utilizando la teoría de sistemas como base metodológica, se consolidó un modelo cualitativo que incluye procesos, órganos y atribuciones que evidencian avances sustantivos en los últimos años. El principal resultado es el desarrollo de un modelo normativo integrado como herramienta heurística que mejora la comprensión de sistemas complejos en el marco de las ciencias sociales, particularmente en ordenamiento territorial y descentralización. Finalmente, se concluye que es necesario consagrar el ordenamiento territorial a nivel constitucional, así como ampliar las nociones conceptuales y prácticas de la descentralización, tanto en Chile como en otros países del sur global.
La expansión urbana en Bogotá ha generado tensiones entre el crecimiento de la ciudad construida y la persistencia de prácticas agrícolas en contextos urbanos. Este artículo analiza cómo la agricultura urbana transforma el territorio habitado a partir del estudio de tres huertas familiares y comunitarias en la Unidad de Planeamiento Zonal (upz) 28, El Rincón, en la localidad de Suba en Bogotá, Colombia. Aunque el Plan de Ordenamiento Territorial (pot) Bogotá Reverdece 2022-2035 denomina esta zona como Unidad de Planeación Local (upl), el estudio mantiene la delimitación de la upz 28, según el Decreto 190 de 2004. Estas huertas son formas activas y deliberadas de producción del espacio que generan transformaciones en las dimensiones ecológica, social y simbólica del territorio, considerando espacialidades naturales, socioeconómicas, perceptivas y performativas. Desde un enfoque cualitativo de la geografía crítica, se empleó la observación participante, las entrevistas semiestructuradas y las historias de vida en espacios conocidos por la investigadora desde su infancia, lo que permitió construir vínculos de confianza con los participantes y acceder a experiencias y memorias difíciles de recuperar desde una mirada externa. Los resultados muestran tres modelos diferenciados: la huerta tradicional de don José Ríos, que enfrenta presiones inmobiliarias y ausencia de relevo generacional; la huerta comunitaria de doña Carmenza, articulada mediante redes vecinales e institucionales; y la huerta autogestionada de don Máximo, orientada al autoconsumo. A través de estos casos se evidencia cómo la agricultura urbana contribuye a la seguridad alimentaria, la cohesión social y la preservación del conocimiento agrícola tradicional como expresiones de una transformación territorial más amplia, subrayando la necesidad de políticas que garanticen su sostenibilidad a largo plazo. Esta investigación visibiliza las estrategias comunitarias de apropiación espacial que emergen desde las comunidades y que la planificación urbana formal aún no reconoce.
Las transformaciones territoriales contemporáneas constituyen uno de los principales desafíos para la geografía latinoamericana, al evidenciar la creciente complejidad de las relaciones entre procesos ambientales, dinámicas urbanas, gobernanza, tecnologías y disputas por el territorio. Esta editorial presenta los aportes reunidos en el volumen 31(1) de Perspectiva Geográfica, destaca su contribución al análisis de las múltiples formas en que los territorios son producidos, regulados, apropiados y transformados en distintos contextos de América Latina. Los artículos abordan problemáticas relacionadas con la conservación ambiental, la administración de tierras, la planificación urbana, la mercantilización del espacio, la turistificación, las centralidades urbanas, la sostenibilidad hídrica, las soluciones basadas en la naturaleza y la incorporación de tecnologías geoespaciales para la gestión territorial. En conjunto, evidencian la necesidad de comprender los territorios desde perspectivas relacionales y multiescalares que integren dimensiones sociales, económicas, culturales, políticas y ambientales. La editorial resalta además la incorporación de la primera nota técnica en la historia de la revista, como expresión de un diálogo cada vez más estrecho entre investigación académica y aplicaciones técnicas orientadas a la gestión territorial. Finalmente, se presenta la contribución especial de Horacio Bozzano, quien propone avanzar desde una geografía dedicada a explicar las transformaciones territoriales hacia una geografía comprometida con su transformación, mediante enfoques participativos, metodologías colaborativas y una ciencia orientada a la justicia territorial. De este modo, el número reafirma el compromiso de Perspectiva Geográfica con la producción de conocimiento crítico, situado e interdisciplinario frente a los desafíos territoriales contemporáneos.
Este trabajo presenta resultados parciales del proyecto “Ludodiversidades ancestrales en la vida universitaria”, desarrollado por el semillero de investigación Vivir para Contarla de la Universidad Pedagógica Nacional de Colombia (upn). La iniciativa buscó comprender las condiciones socioculturales e institucionales que inciden en la preservación, resignificación y práctica contemporánea de juegos ancestrales, especialmente los juegos con bola de hule de Abya Yala, en contextos universitarios. Desde una perspectiva crítica y decolonial, el artículo problematiza la reducción de los juegos ancestrales a un patrimonio folklorizado, al proponer su práctica, difusión y estudio como sistemas de ritualidad asociados con saberes cosmogónicos, lúdicos y comunitarios. La investigación combinó componentes prácticos y formativos, con participación de docentes y estudiantes de tres universidades latinoamericanas. Este documento remite al ejercicio de sistematización del componente práctico a partir de entrevistas, diarios autoetnográficos y narrativas escritas. Como hallazgos relevantes, se identificaron: 1) la construcción de espacios interculturales desde la ludodiversidad habitable; 2) la transformación de saberes; y 3) los entornos corporales negados desde el paradigma moderno patriarcal. Los resultados evidencian el potencial de los juegos ancestrales para transformar procesos pedagógicos, promover el ocio como experiencia educativa y reconfigurar relaciones entre cuerpos, saberes y territorios. El proyecto cuestiona los enfoques hegemónicos sobre ocio, juego y deporte a través de una educación intercultural crítica que comprende los sistemas lúdicos ancestrales como proceso con permanencias y transformaciones.