
La protección del interés superior del niño, niña y adolescente demanda de los responsables parentales que ejerzan su función parental encaminada a la satisfacción de sus necesidades básicas, tanto materiales, físicas y educativas como emocionales y afectivas. Cuando los deberes parentales no se ejercen adecuadamente debido a las conductas adictivas de padres y tutores, pero también de los hijas/as, pueden llegar a producirse situaciones de riesgo y desamparo que demanden la intervención de la entidad pública para la adecuada protección de estos menores. Esta intervención debe ser proporcionada evitando separar al hijo/a de su núcleo familiar siempre que sea posible su protección en este entorno, priorizando las medidas de apoyo familiar en vez del internamiento residencial.
Introducción. Los tratamientos de adicciones fueron diseñados bajo la creencia de que las drogodependencias eran básicamente masculinas. Los cambios sociales y la incorporación de la mujer en espacios públicos han desmentido esto y, hoy en día, estos tratamientos no se han ajustado a las necesidades reales de las mujeres que se plantean ingresar en un centro residencial. Método. Mediante una investigación cuantitativa retrospectiva de los últimos cinco años de una de las pocas comunidades específicas de mujeres, se analizan las relaciones entre variables sociodemográficas con el inicio del tratamiento y su evolución. Resultados. De los múltiples análisis realizados, se encuentran aspectos concordantes con la población general, pero aparecen ciertas especificadas que refuerzan el perfil descrito en anteriores publicaciones, así como por otro lado discordancias sobre la importancia de la maternidad. Conclusiones Incorporar la perspectiva de género y potenciar estudios cualitativos parece ser una de las vías para eliminar las barreras existentes en los tratamientos, así como hacer una revisión real de lo que se piensa que se sabe, según los propios datos de las investigaciones.
La utilización de drogas de abuso ocasiona un variado espectro de manifestaciones patológicas sobre órganos y sistemas, y el ojo no es una excepción. Se revisan de forma no sistemática los principales efectos oftalmológicos de las drogas de abuso más comunes, haciendo especial hincapié en aquellos de mayor incidencia o prevalencia.
El presente estudio analiza la prevalencia y los patrones de abuso de opioides prescritos en pacientes con dolor crónico no oncológico en Valencia y su área metropolitana. A partir de una revisión de historias clínicas en Unidades de Conductas Adictivas y servicios hospitalarios, se identificó una prevalencia del 0,004%, claramente inferior a las estimaciones internacionales. El perfil clínico mostró predominio de mujeres de mediana edad, alta frecuencia de comorbilidad psiquiátrica y presencia habitual de patologías musculoesqueléticas como indicación inicial de prescripción. El fentanilo fue el opioide más implicado en abuso, con uso mayoritario de la vía transdérmica, mientras que el tapentadol mostró la mayor latencia hasta el inicio del abuso. Se observó además una elevada proporción de prescripción concomitante de otros opioides y la presencia de consumo recreativo de sustancias en una parte de la muestra. Estos hallazgos subrayan la necesidad de reforzar la vigilancia en la prescripción, promover alternativas terapéuticas multimodales y mejorar la detección precoz en pacientes con factores de vulnerabilidad.
Introducción: La adicción al juego con dinero y a los videojuegos puede afectar negativamente el ámbito académico, psicológico y social de los universitarios. Objetivo: Evaluar la prevalencia y características de estas adicciones en estudiantes de Enfermería. Métodos: Estudio descriptivo transversal con 161 estudiantes mediante cuestionarios ESTUDES y EDADES. Resultados: El 49,7% jugó con dinero, predominando hombres (online) sobre mujeres (presencial). El riesgo de juego problemático fue del 5,5%. En videojuegos, participó el 42,2%, con mayor prevalencia femenina, pero mayor riesgo en hombres. No se observó un impacto negativo del uso de videojuegos sobre el rendimiento académico; no obstante, se identificaron asociaciones estadísticamente significativas con la nota media, que deben interpretarse con cautela. Conclusión: La alta prevalencia y diferencias por sexo requieren intervenciones preventivas específicas.
Fundamentos: El programa “En Plenas Facultades” (EPF) se diseñó para mejorar la salud de los estudiantes universitarios, promoviendo una sexualidad saludable y previniendo riesgos asociados al consumo de sustancias, mediante una metodología de educación entre iguales. Este estudio pretende contribuir a la evaluación de su implementación y resultados en 11 universidades españolas durante el curso 2023-2024, centrándose en el curso de formación previa obligatorio para todos los futuros mediadores. Métodos: Se realizó una evaluación de proceso y de resultados en las 11 universidades españolas que decidieron participar en el programa, utilizando un diseño pretest-post-test sin grupo de comparación. Se recogieron datos sobre la cobertura, calidad del programa de formación, conocimientos sobre consumo de drogas y sobre conductas sexuales antes y después del mismo, mediante cuestionarios diseñados ad-hoc. Se aplicaron análisis estadísticos con el programa R para medir los resultados en diferentes modalidades y universidades. Resultados: La adhesión total al programa de formación EPF fue del 72% de los 449 participantes inscritos, que asistieron regularmente y aprobaron la evaluación, con diferencias entre las universidades participantes. En general, el programa aumentó de manera más destacada los conocimientos sobre sexualidad que sobre drogas, y más mediante metodologías presenciales que online. La satisfacción de los participantes fue muy alta (mediana de 5 sobre 5 en prácticamente todas las variables). Conclusiones: El programa EPF cuenta con una gran satisfacción de sus participantes y es efectivo en mejorar conocimientos sobre sexualidad, pero muestra resultados mixtos en el ámbito de drogas. Se recomienda estandarizar la implementación y evaluación del programa para optimizar y verificar mejor su impacto en la salud de la comunidad universitaria.
El envejecimiento de la población representa un desafío global por sus amplias implicaciones económicas, sociales y de salud. Diversos estudios sugieren que el consumo de alcohol en personas mayores ha aumentado de manera preocupante, por lo que se hace necesario analizar sus principales efectos y plantear estrategias de prevención e intervención. Teniendo en cuenta esta cuestión, el presente artículo revisa el impacto del consumo y abuso de alcohol sobre el envejecimiento biológico y la longevidad en adultos mayores. El alcohol parece acelerar el envejecimiento a nivel biológico, reflejado en biomarcadores como el acortamiento de los telómeros y cambios en la metilación del ADN. Se ha descrito que el abuso crónico de alcohol se asocia con un aumento de la fragilidad, alteraciones metabólicas y cardiovasculares, y cambios en el sistema inmune. También se han observado cambios estructurales y funcionales en el sistema nervioso central, y mayor riesgo de deterioro cognitivo y desarrollo de enfermedades neurodegenerativas, aunque existe controversia sobre el posible efecto protector del consumo moderado. Se sugieren nuevas líneas de tratamiento farmacológico (e.g. ketamina y semaglutida), así como estrategias de intervención individualizadas y programas de salud pública que podrían contribuir a mitigar el impacto del alcohol sobre la salud y la calidad de vida en personas mayores.
Las personas con trastornos psicóticos, como la esquizofrenia, muestran una alta prevalencia de tabaquismo (60%, comparado con el 20% en población general) y dependencia severa. Una hipótesis común es que fuman para automedicarse, aunque otra más actual apunta a una vulnerabilidad genética compartida entre la psicosis y el tabaquismo, que implica la desregulación del receptor nicotínico nAChR. Aunque no se comprende completamente, parece que la nicotina puede ayudar a mejorar algunos síntomas negativos de la esquizofrenia, como la falta de motivación. También se han encontrado mejoras temporales y a corto plazo de la nicotina sobre varias funciones cognitivas, lo que podría explicar su uso extendido entre personas con psicosis. Sin embargo, el tabaquismo aumenta significativamente la morbilidad y la mortalidad en pacientes con psicosis. Por otra parte, fumar puede acelerar el metabolismo de ciertos antipsicóticos, lo que podría requerir ajustes en la dosificación para mantener la eficacia terapéutica. Por todo ello, es crucial el desarrollo de intervenciones específicas y adaptadas para ayudar a esta población a reducir y eventualmente cesar el uso del tabaco. Se revisa la evidencia sobre la eficacia de las intervenciones, tanto farmacológicas (bupropión, vareniclina) como no farmacológicas, incluyendo las más actuales como las técnicas de neuromodulación, para la deshabituación del tabaco en esta población. Se concluye que la cesación del tabaco en personas con psicosis puede ser más efectiva cuando se brinda apoyo personalizado y multidisciplinario, que incluya a psiquiatras, psicólogos, y otros profesionales de la salud mental.
Las drogas de abuso como los opiáceos, los psicoestimulantes o el alcohol inducen tras un consumo intenso o prolongado una respuesta neuroinflamatoria, que va a potenciar sus efectos reforzantes contribuyendo a la transición de un consumo controlado a un patrón compulsivo. La exposición al estrés, particularmente al estrés de carácter social, actúa como una variable crítica tanto para el inicio como el mantenimiento o la recaída en el consumo de drogas. Actualmente existen numerosas evidencias científicas de la estrecha relación entre el estrés, el consumo de drogas y el desarrollo de neuroinflamación. Estudios con modelos animales han demostrado que el estrés social actúa como un potente modulador del sistema inmunológico, promoviendo la activación de la microglía y la liberación de citocinas proinflamatorias como IL-1β, IL-6 y TNF-α. Esta respuesta inflamatoria altera la homeostasis neuronal, afectando regiones clave implicadas en el sistema cerebral de recompensa y el control ejecutivo, como el núcleo accumbens, la amígdala y la corteza prefrontal. El estrés social es una variable crítica en el desarrollo del TUS. Es capaz de activar del sistema inmunológico provocando neuroinflamación y estableciendo un circuito patológico entre el sistema de recompensa y el córtex prefrontal. Intervenciones farmacológicas que modulen la respuesta inmunitaria cerebral ofrecen nuevas estrategias para prevenir o tratar la adicción, especialmente en individuos con alta vulnerabilidad al estrés. Sustancias naturales o sintéticas con poder antioxidante y antinflamatorio ofrecen prometedores resultados. Estos hallazgos preclínicos resaltan la importancia de la neuroinflamación y el estrés en la comprensión de la conducta adictiva.
El trastorno por consumo de alcohol (TCA) afecta a millones de personas en todo el mundo y puede desencadenar graves consecuencias físicas y sociales. El intestino humano alberga una compleja y diversa comunidad de microorganismos que modulan el sistema inmunológico, la respuesta metabólica y el sistema nervioso, influyendo así en la función cerebral y el comportamiento. Se ha demostrado que el desequilibrio en este ecosistema microbiano —tanto en abundancia como en diversidad— se asocia con diversos trastornos psiquiátricos. En particular, la disbiosis intestinal, que implica alteraciones en la composición de bacterias, virus, levaduras, arqueas y hongos, está bien documentada en pacientes con TCA. Investigaciones recientes han destacado no solo el impacto del alcohol sobre el microbioma intestinal, sino también el papel fundamental de la microbiota y del eje intestino-cerebro en la aparición y persistencia del TCA. Este artículo presenta una revisión integral de la interacción bidireccional entre el consumo de alcohol y la microbiota intestinal, abordando los efectos del alcohol en la composición microbiana, los cambios en los metabolitos microbianos intestinales tras la ingesta de alcohol y la influencia de estos metabolitos en la conducta de consumo. Además, se examinan los mecanismos de neuroinflamación mediados por el intestino que contribuyen y resultan del TCA, incluyendo la alteración de la barrera intestinal, la señalización de los receptores tipo Toll y la activación de células gliales e inmunitarias. Finalmente, se analiza la evidencia actual sobre terapias dirigidas a la modulación de la microbiota intestinal para el tratamiento del TCA y se discuten las implicaciones de estos hallazgos para comprender la fisiopatología del trastorno, así como las perspectivas para futuras investigaciones.
Tradicionalmente, las drogodependencias han sido consideradas un fenómeno predominantemente masculino, y, en consecuencia, su estudio se ha abordado desde una perspectiva de género limitada. No obstante, el incremento del consumo de sustancias entre mujeres plantea nuevos desafíos en la comprensión y abordaje de las adicciones. A pesar de los avances, los estudios que integran variables específicas del consumo femenino siguen siendo escasos y requieren una atención más focalizada. Esta revisión tiene como objetivo sintetizar la evidencia científica disponible sobre las principales particularidades del consumo de drogas en mujeres. Se analizan aspectos como la prevalencia de consumo, las motivaciones que subyacen al uso, los efectos y las consecuencias del abuso características de las mujeres. Asimismo, se exploran las barreras estructurales y socioculturales a las que se enfrentan ellas en el acceso, adherencia y continuidad del tratamiento para las adicciones. La literatura evidencia que las mujeres presentan mayor vulnerabilidad biológica y psicológica al desarrollo de trastornos por uso de sustancias, lo que se conoce como efecto telescoping. Además, experimentan mayores niveles de estigmatización, menor apoyo social y una alta prevalencia de trauma y trastornos mentales comórbidos, es decir, de patología dual, factores que dificultan notablemente su acceso a recursos de desintoxicación y rehabilitación. Se concluye la necesidad urgente de incorporar una perspectiva de género en las estrategias de prevención, investigación y tratamiento de las drogodependencias, a fin de mejorar la eficacia terapéutica y la equidad en salud para las mujeres que consumen sustancias.
Hay muchos factores que parecen estar directamente relacionados con el consumo problemático de pornografía, y es importante entender el impacto de dichos factores desde una perspectiva amplia para poder desarrollar programas de educación, prevención e intervención integrales. Esta investigación pretende analizar el impacto que tiene el consumo problemático de pornografía como evitación emocional en la satisfacción sexual y con la vida de los individuos. La muestra total estuvo compuesta por 267 participantes, distribuidos en población española (n = 136) y población italiana (n = 131). La edad media de la población italiana fue de 22,8 años (SD = 2,95), mientras que la española fue de 25,9 (SD = 8,99). Se aplicaron una serie de cuestionarios para medir las variables implicadas y se pusieron a prueba modelos de mediación simple. Los resultados revelaron que, en las mujeres italianas, el consumo de pornografía como evitación emocional influyó significativamente en su satisfacción sexual (p<0,01), lo mismo para los hombres italianos (p<0,001) y españoles (p<0,01) aunque la frecuencia de masturbación no medió estas relaciones. En cambio, en las mujeres españolas, la frecuencia de masturbación sí actuó como mediadora (p<0,01). En cuanto al impacto del consumo de pornografía como evitación emocional en la satisfacción con la vida, en este modelo la satisfacción sexual no actuó como variable mediadora, sin embargo, los resultados variaron entre los grupos, sugiriendo una complejidad en la interacción entre estas variables.
El consumo de poppers se ha asociado a entornos sexualizados pero actualmente, se ha extendido a otros ámbitos. Objetivo: Este artículo tiene como objetivo indagar sobre el consumo de poppers en la población joven española. Metodología: La metodología que desarrolló fue mixta cuantitativa mediante una encuesta en línea y cualitativa con entrevistas en profundidad y grupos de discusión, con muestreo tipo bola de nieve. Los datos cuantitativos se analizaron con SPSS y los cualitativos con Atlas.ti, permitiendo una triangulación de la información. Resultados: Los resultados del análisis, tanto estadístico como de contenido temático, muestran que el uso de poppers se da principalmente en contextos festivos entre personas que consumen múltiples sustancias psicoactivas. Conclusiones: la juventud española consumidora de poppers tienen baja percepción del riesgo asociado y las estrategias de cuidado que realizan están destinadas a minimizar efectos adversos como quemaduras o dolores de cabeza.
La adicción al ejercicio (AE) y la dismorfia muscular (DM) comparten dificultades como el control de los impulsos, un antecedente importante en el desarrollo de las adicciones. Comprender cómo se relacionan estas variables con la impulsividad y otras adicciones resulta esencial para su prevención e intervención. Los objetivos del estudio fueron: explorar la relación entre AE, DM, la impulsividad y otras adicciones; analizar el papel predictivo de la impulsividad en la AE y la DM; y examinar el posible papel mediador de la impulsividad en la relación entre las adicciones y la AE y la DM. La muestra estuvo compuesta por 315 participantes, 183 de ellos mujeres (58,1 %), con edades comprendidas entre los 18 y los 30 años (M = 21.83, DT = 3.28). Entre los resultados más relevantes, cabe destacar las diferencias significativas entre hombres y mujeres en la mayoría de las adicciones, pero no en la impulsividad; las relaciones significativas entre AE e impulsividad, abuso/dependencia de alcohol, adicción a sustancias, juego patológico, compras compulsivas y trastornos de la conducta alimentaria; así como las relaciones entre la DM y la impulsividad y todas las adicciones, excepto la adicción a los videojuegos y al sexo. Asimismo, se observa un papel predictivo de la impulsividad sobre la DM, pero no sobre la AE, y un papel mediador de la impulsividad entre algunas de las adicciones y la AE y la DM. Comprender estas relaciones y adoptar una perspectiva de género resulta fundamental para la prevención de las adicciones y la dismorfia muscular.
El objetivo de este trabajo es conocer si los instrumentos de evaluación utilizados en el ámbito de las drogodependencias son fiables y válidos. Para ellos se llevó a cabo una revisión de la literatura de acuerdo con las directrices de la última versión del Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyzes - PRISMA 2020. Se han utilizado las bases de datos siguientes: PubMed, Scopus, Web of Science, EMBASE y PsycINFO, sin restricción por fecha de publicación. En la ecuación de búsqueda se utilizó la combinación de palabras clave y términos MeSH relacionados «(“psychological assessment” [OR] “assessment instruments” [OR] “outcome assessment” [OR] “outcome measurement” [OR] “psychometric”) [AND] (“substance-related disorders” [OR] “substance use disorder” [OR] “drug addiction” [OR] “drug dependence” [OR] “drug abuse” [OR] “substance abuse”)». De los 47 estudios analizados, 44 artículos mostraron una buena calidad metodológica y rigor científico, y tres presentaron una metodología y rigor científico deficientes. En algunos casos se han observado determinados sesgos estadísticos como, falta de especificación de las variables cuantitativas empleadas en los análisis o del proceso estadístico seguido para el cálculo de la muestra. Se observan buenas puntuaciones en fiabilidad y validez, aunque quizá haya un sesgo de publicación. Además, algunos de los instrumentos gozan de unas propiedades psicométricas avaladas históricamente como pueden ser el MMPI, NEO-PI, el BDI-II o el STAI, si bien en algunos casos (e.g.depresión) se ha informado de que el punto de corte debería ser diferente para la población de consumidores de sustancias adictivas.
Las adicciones comportamentales se caracterizan por la pérdida de control sobre la propia conducta, la existencia de un fuerte deseo por llevarla a cabo y la presencia de un fuerte malestar o angustia asociada. Actualmente, aunque se les está empezando a dar una mayor visibilidad a dichas problemáticas, el estudio sobre estas todavía es escaso. En la presente investigación se pretende ver cómo se relacionan distintos factores de protección (empatía, conducta prosocial y resiliencia) y estilos de afrontamiento (procrastinación), con una serie de conductas desadaptativas, como son el consumo problemático de la pornografía y de las nuevas tecnológicas (Internet, redes sociales y mensajería instantánea). La muestra se compuso por 855 sujetos (65,8% mujeres) con una edad media de 24,3 (DT= 9,03). Se emplearon distintas escalas para medir las variables mencionadas; y se realizaron análisis de comparaciones entre grupos y una serie de regresiones lineales múltiples. Por su parte, los tres factores de protección mostraron resultados variados, actuando como predictores en algunos casos dependiendo del grupo, (hombres/mujeres). Estos hallazgos aportan información relevante que puede ser útil en diferentes programas de prevención e intervención dirigidos al tratamiento del uso problemático de conductas específicas.
La Patología Dual —la coexistencia de un trastorno por uso de sustancias (TUS) y otro trastorno mental en una misma persona— representa un desafío clínico y social de gran magnitud. Su prevalencia es elevada y varía según factores individuales y contextuales. Las personas afectadas presentan mayor gravedad clínica, peor pronóstico, mayor riesgo de exclusión social y un coste elevado para los sistemas sanitarios y judiciales. A pesar de su impacto, estos trastornos siguen siendo con frecuencia infradiagnosticados e infratratados, en parte debido a la fragmentación entre la red de salud mental y la de adicciones. La perspectiva de género resulta fundamental en el abordaje de la Patología Dual. Aunque los hombres siguen presentando mayores tasas de consumo, las mujeres tienden a evolucionar más rápidamente hacia la adicción, presentan más comorbilidad afectiva y afrontan barreras adicionales al acceso terapéutico, como el estigma, la falta de servicios adaptados o el temor a perder la custodia de sus hijos. Incorporar esta perspectiva permite diseñar intervenciones más equitativas y eficaces, adaptadas a las necesidades específicas de mujeres y hombres. La atención a la Patología Dual requiere una detección precoz, un diagnóstico diferencial cuidadoso y un enfoque terapéutico integrado. Es necesario superar el modelo fragmentado actual, avanzar hacia circuitos asistenciales coordinados y basados en la evidencia, formar a profesionales en enfoques sensibles al género y al trauma, y garantizar servicios accesibles que combinen salud mental, tratamiento de adicciones y apoyo psicosocial.
En este artículo, describiremos dos experiencias de tratamiento psicológico grupal (Matrix y Marlat y Gordon) llevadas a cabo en sendas Unidades de Conductas Adictivas de la red pública de adicciones de la Comunidad Valenciana. Ambas unidades comparten características comunes, como el personal que forma el equipo terapéutico, y ambas disponen de la infraestructura necesaria y adecuada para llevar a cabo este tipo de tratamientos. En el contexto de las adicciones, las intervenciones psicológicas grupales son una herramienta terapéutica muy poderosa en los procesos de cambio. Se revisan en el texto los componentes psicológicos fundamentales de las terapias de grupo en general y de los modelos que se presentan en particular. Se considera el uso simultáneo de los grupos con las intervenciones individuales y los tratamientos farmacológicos como la opción óptima de tratamiento multicomponente. Nuestra revisión pretende refrendar y recomendar el desarrollo y aplicación de las terapias grupales en todas las Unidades de Conductas Adictivas.
El presente estudio tiene como objetivo describir las características de las personas con adicción admitidas en una Unidad de Conductas Adictivas (UCA), con especial atención a los pacientes con comorbilidad con otro trastorno mental (patología dual). Se llevó a cabo un estudio observacional y retrospectivo en la UCA de Paterna-La Coma (València), analizando datos de 2.086 pacientes admitidos entre 2012 y 2023. El 78,3% de las personas en tratamiento fueron hombres, con una media de edad de 20 años en jóvenes y 40 años en adultos. El 35,2% de las y los pacientes refieren un tratamiento previo. El 36,7% presenta un trastorno por uso de alcohol, seguido de cocaína (27,2%), cannabis (20,3%) y heroína (12,8%). El 42,5% presenta criterios de policonsumo. Además, el 58,9% de las personas en tratamiento tiene comorbilidad con otro trastorno mental y/o trastorno de personalidad y de éstos, el 11,0% presenta dos enfermedades mentales de manera concomitante asociadas al trastorno por uso de sustancias. Son las mujeres las que presentan un mayor porcentaje de trastornos mentales. Estos hallazgos refuerzan la necesidad de abordar el trastorno por uso de sustancias como un proceso crónico, subrayando la importancia de la intervención precoz y del tratamiento a largo plazo para mejorar los resultados en salud mental y reducir la comorbilidad.